Algunas leyendas nocturnas del Centro Histórico (parte 3)
Viviana Cohen
Las historias de esta ciudad nos pertenecen a todos los capitalinos y debemos apropiarnos de ellas.

Relatos terroríficos que emergen del silencio y de la sombra…

 

La Ciudad de México es más longeva de lo que parece. Basta hacer un recorrido por las arterias del Centro Histórico para sentir que caminamos encima de otra época. Muros hechos con piedras del siglo XVI, puertas enormes por las que alguna vez cruzaron caballos y carteles de talavera (adheridos a la pared) que anuncian en el presente quienes eran los viejos habitantes de la CDMX.

Además de ser bellos y únicos, estos vestigios están llenos de historias asombrosas. De relatos del pasado que siguen vivos y que se han transmitido de generación en generación para que todos los que viven en esta capital recuerden y tengan presente la forma en la que el tiempo se detiene en este rincón del mundo. leyendas

Dicho lo anterior, una de las cosas más espectaculares que se pueden hacer en la Ciudad de México, es ver caer la noche en las avenidas viejas del Centro Histórico. Adentrarse en la penumbra y el silencio de sus recovecos,  y quizá iniciar un recorrido oscuro por la Calle República de Colombia. Una arteria que durante la Colonia albergaba una acequia llamada Tezontlele sobre la que había un pequeño viaducto en el que la gente cruzaba de un lado a otro.leyendas

En ese sitio existió una leyenda escabrosa protagonizada por un individuo que creía que su pareja le estaba siendo infiel. Para aliviar sus dudas, el hombre decidió ir a la iglesia en la que su esposa se confesaba usualmente y decidió raptar al párroco que la escuchaba. Lo llevó al puente que atravesaba el río seco, y ahí le sacó un puñal y le exigió  que le compartiera todos los secretos de su mujer.  

 El cura le pidió que se sentara en el pretil del pasadero. El  hombre obedeció y se puso en la orilla dispuesto a escucharlo. El clérigo lo tomó de las piernas y lo tiró a la acequia.leyenda

Otra leyenda en este mismo lugar,se suscitó gracias a la presencia misteriosa de un cuervo negro. Durante años los vecinos del Centro Histórico veían al ave encima de un puente y no entendían por qué todas las noches el pájaro volaba hacía un balcón  y se metía a un inmueble viejo lleno de ventanas rotas. 

 ¿Qué hacía un animal de esas características dentro de una casa?, se preguntaban todos.  Pronto averiguaron que el habitante de esa siniestra mansión era un hombre desagradable. Tenía un aspecto descuidado y gustaba de la fiesta y los excesos. Además tenía ataques de ira preocupantes.  En las mañanas este individuo se paseaba por el barrio  con el pájaro en el hombro  y  (según los chismosos) sostenía conversaciones con él.

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Fue así como los vecinos supusieron que el extraño hombre tenía tratos con el diablo. Esa teoría se alimentó cuando, de un día para el otro, el cuervo y su dueño desaparecieron sin dejar rastro. Algunos (los más religiosos) rumoraron que la súbita partida de las bestias se debía a que el mismísimo Satán se los había llevado al infierno.

Estas dos pequeñas historias son sólo una diminuta prueba de todo lo que el Centro puede ofrecer con sólo una caminata. Un paisaje que es más bien una máquina del tiempo llena de cuentos de antaño que nunca van a desaparecer.

Exhiben un ciclo del Indio Fernández en el MOMA de Nueva York
MXCity
Uno de los museos más importantes del mundo, el MoMA de Nueva York, presenta la obra del prodigioso, “Indio” Fernández.

MoMA presenta El Indio: The Films of Emilio Fernández

 

No sería arriesgado decir que Emilio “el Indio” Fernández es, sin lugar a dudas, el cineasta más prodigioso que ha dado nuestro país hasta el día de hoy. Sus películas, sus historias, sus personajes y su muy distintiva manera de retratar la cultura mexicana (y de narrarla para el mundo) lo llevó a ser reconocido internacionalmente en vida, y adorado tras su muerte.

En una época en la que el cine mexicano contemporáneo es aclamado a nivel internacional, no es una sorpresa que las generaciones presentes de creadores cinematográficos provengan de un larga estirpe de realizadores fuera de serie. Hijo de un general revolucionario y una indígena kikapú, Fernández —conocido también como “el Indio” — fue uno de los más grandes protagonistas de lo que se conoce como Época de oro del cine mexicano.

Influenciado por los grandes directores de Hollywood de la época y también por el cine soviético más brillante, Emilio fue el responsable de una imagen de nuestro país que sobrevive hasta hoy como un paradigma de belleza y tradición, un México fantasioso y real, al mismo tiempo. Durante las décadas de los cuarenta y cincuenta, sus películas recorrieron los circuitos de los festivales más reconocidos del mundo como Cannes, Venecia y Karlovy Vary, entre muchos otros. Filmes como La Perla, Río Escondido y María Candelaria, por nombrar algunos ejemplos, hicieron historia dentro y fuera de nuestro país, y aún hoy son piezas que inspiran y conmueven al punto de las lágrimas.

Es en este contexto y ante un creador de esta magnitud que una de las instituciones más importantes de arte moderno y contemporáneo en el mundo, el Museum of Modern Art de la ciudad de Nueva York, hace un homenaje al artista mexicano y presenta un ciclo de proyecciones de las más importantes películas de Indio Fernández, con la ayuda de la Filmoteca de la UNAM, la Cineteca Nacional y el Festival Internacional de Cine de Morelia. Este ciclo, El Indio: The Films of Emilio Fernández, se llevará a cabo los primeros días del mes de marzo e incluye películas como María Candelaria, Flor silvestre, Enamorada, La Perla, Río Escondido, Pueblerina, Maclovia y Víctimas del pecado.

Este reconocimiento resulta en un merecido homenaje y un orgullo para nuestro país y nuestra historia dentro de ámbito de la cinematografía internacional.

 

 

 

La Agenda Cultural MXCity
MXCity
La Agenda Cultural es una publicación creada por MXCity. Entérate de todos los eventos artísticos y culturales que están sucediendo en la ciudad.

Agenda Cultural, nuestra selección de actividades culturales para este fin de semana en la ciudad.

 

El bien del país

Teatro Helénico. Av. Revolución 1500, col. Guadalupe Inn.

Es el ocaso del siglo XVIII y Australia es una colonia penal del Imperio Británico. El capitán Arthur Phillip es un pensador progresista que favorece la reforma sobre el castigo. Con ese fin, asigna al teniente Ralph Clark, entusiasta del teatro, como director de una puesta en escena protagonizada por los reos (ladrones, prostitutas y maleantes).

*De jueves a domingo hasta el 25 de marzo.

 

Año Nuevo Chino

Barrio Chino. Dolores, Centro Histórico.

En 2018 la llegada del Año Nuevo Chino será del 15 al 18 de febrero, y este año tocará celebrar a los perros. En la CDMX la celebración se realizará en el Ángel de la Independencia y en el recién remodelado Barrio Chino, que en esta ocasión recibirá a los capitalinos con nuevo piso, nuevo alumbrado y un flamante arco chino, puesto entre Donceles y Juárez.  

*Hasta el domingo.

 

Artaud: 1936

Museo Tamayo. Paseo de la Reforma 51, Chapultepec.

Artaud: 1936 estará divida en dos fases, cada una de las cuales presentará una sección complementaria de obras y elementos de archivo, sustituyendo algunos materiales y obras por otros y creando un diálogo entre las piezas. La primera fase se titula “El cerro de las cosas” y la segunda “La tinta invisible”.

*Hasta el 20 de mayo.

 

Arte huichol

Paseo de la Reforma.

Las esculturas inmensas que ahora decoran Reforma son muy variadas. Hay un carro de la Fórmula 1, hay un rinoceronte de tamaño real cuya elaboración tardó más de cinco años y tiene chaquiras de oro, hay una familia de elefantes y ciertas estatuas alusivas al deporte, por ejemplo, se puede ver un homenaje al mítico Muhammad Alí.

*Todo febrero.

 

México en el corazón de México

Zócalo.

Una feria que cada año se organiza en el Zócalo que reúne: los sabores, los colores, los horizontes y las obras de arte más hermosas que hay en este país. Durante nueve días la máxima plaza de la CDMX albergará la gastronomía y la artesanía de 30 estados de la República. 

*Del 17 al 25 de febrero.

 

Todos los peces de la Tierra

La Teatrería. Tabasco 152, col. Roma.

Marina es una sirena de tierra, siempre pide deseos a las 11:11. Hay deseos que nunca llegan o que llegan tarde, su padre un viejo lobo de mar, le enseñará la lección más grande de su vida. Una divertida y conmovedora historia sobre el amor, que explora la pérdida de forma tan inocente como devastadora.

*Miércoles hasta el 28 de marzo.

 

Rice Cloud Gate Dance Theatre of Taiwan

Palacio de Bellas Artes. Av. Juárez s/n, col. Centro Histórico.

Esta increíble coreografía fue creada para conmemorar el aniversario número 40 de Cloud Gate Dance Theatre of Taiwan. Está inspirada en el paisaje y la historia de Chihshang, un pueblo agrícola que tras haber sido contaminado por el uso de fertilizantes químicos, recuperó el título de La tierra del arroz del Emperador, pues adoptó una agricultura ecológica.

*16 y 17 de febrero.

 

Carlos Amorales: Axiomas para la acción

MUAC. Insurgentes Sur 3000, Ciudad Universitaria.

La exhibición se presenta como un guión, que cada curador que lo recorra podrá escenificar de modo variable la interpretación particular de Amorales. En este sentido, cada pieza revela la matriz del trabajo del artista, y al mismo tiempo, refuta la pretensión de organizar su carrera en orden cronológico.

*Hasta el 16 de septiembre.

 

Cosas raras

Sala Xavier Villaurrutia. Paseo de la Reforma y Campo Marte s/n, col. Polanco.

La historia del reencuentro de dos hermanos, uno del que resurgirán viejas historias de infancia, suceso que en algún momento los separaron y ahora los unen.

*Sábados y domingos hasta el 25 de marzo.

 

LGBT: Identidad, amor y sexualidad

Museo de Memoria y Tolerancia. Av. Juárez 8, col. Centro.

Los ocho ejes que fraguan la muestra son: “La diversidad sexual en el marco de la diversidad humana”, “Lo convencional y lo políticamente correcto: la familia”, “El Niño y La Niña”, “Salir del clóset”, “Soy LGBT+”, “¿Qué se encuentra al salir del clóset?”, “La lucha y contra qué se ha luchado”, y “Ser LGBT+”.

*Hasta el 30 de junio.

 

Ciclo otras corporalidades

La Caja. San Fernando 14, col. Guerrero.

Este 2018, el ciclo Otras Corporalidades expone siete piezas que proponen una experimentación con la repetición. Dichas piezas no se estructuran desde la continuidad narrativa de sus escenas, sino que insisten en la acción corporal. Los gestos y su devenir trazan espacios que apelan a la memoria; son estados de resistencia.

*17 y 18 de febrero.

 

Ocho décadas de amor en el cine

Cine Villa Olímpica. Insurgentes Sur 3493, Villa Olímpica.

El objetivo es proyectar películas que narran las delicias que se viven en las relaciones humanas. El público podrá apreciar los clásicos de directores como Luis Buñuel, Federico Fellini, Vitorrio de Sica, Francois Truffaut, Jean-Luc Godard, Pier Pailo Pasolini, Ettore Scola, Pedro Almodóvar, Roman Polansky, Jim Jarmush y Spike Jonze.

*De miércoles a domingo.

Los murales que regresaron la esperanza a México
Mariana Gaxiola
Para también restaurar la fe de los pobladores de Juchitán, un artista se dio a la tarea de pintar todos los muros.

Un artista plasmó nuevas piezas en los pocos muros que dejaron los sismos del año pasado.

 

El 7 de septiembre de 2017, un fuerte sismo azotó diversos municipios de Oaxaca y Chiapas. Según datos del Gobierno de México, el temblor dejó más de 100,000 inmuebles dañados. Una de las regiones más afectadas fue Juchitán de Zaragoza, una ciudad al suroeste de Oaxaca.

Cabe mencionar, que antes del terrible terremoto, las paredes de este lugar estaban llenas de arte urbano. Y es que había varios colectivos que, por su propia cuenta, se daban a la tarea de embellecer el poblado con sus formas y colores. Lo interesante, es que las piezas eran un reflejo de la idiosincrasia de Juchitán. Artesanos, niños y campesinos quedaban plasmados en las obras de estos artistas.

Lamentablemente, con la sacudida, estos muros quedaron casi completamente destruidos. Grandes grietas atravesaron las piezas artísticas, llevándose su mensaje y su identidad.

Es por este motivo, que un artista juchiteco llamado Suarte Noriega Nicolás decidió regresarle la vida a las paredes del lugar, pues si bien la mayoría cayeron al suelo, hubo algunas que se mantuvieron incólumes para demostrar que la esperanza es lo último que muere.

Con el propósito de devolverles la sonrisa a los habitantes, este artista plasmó nuevas pinturas en Juchitán. “No puedo apoyarlos con dinero, pero con arte sí, para volver a dar una esperanza a la gente, a los jóvenes, a los niños, porque ellos son los que van a apreciar el arte”.

Y en efecto, este tipo de iniciativas ayudaron a motivar a las personas a reconstruir su patrimonio. De hecho, el proyecto fue replicado en Axochiapan, Morelos, donde ocurrió el epicentro del temblor del 19 de septiembre. Aquí nació la Brigada Color y Alegría, que se dispuso a pintar murales en las paredes que quedaron intactas.

Alrededor de 10 comunidades de Morelos y Puebla, estos voluntarios hicieron mancuerna con el Centro de Arte y Cultura Abierta de Quebrantadero, Comparsa Bretaña y Verano Activo Axochiapan, para que los niños y jóvenes de los sitios afectados hicieran uso de las pinturas, las imágenes y las palabras para inspirar a la comunidad.

Actualmente, los lugares que sufrieron estragos por los temblores se encuentran en etapa de reconstrucción. Y en este proceso destacan los murales, que yacen ahí para fungir como recordatorio de la esperanza, y por qué no, sacar una sonrisa a quienes los admiren.

¿Cómo se ve la CDMX desde las alturas? (FOTOS)
Mare Loustaunau
Así es como luce nuestra magnífica capital en picada; cortesía del drone del fotógrafo Santiago Arau.

La Ciudad de México desde la perspectiva de Santiago Arau…

 

Santiago Arau descubrió su pasión por la fotografía cuando aún era un adolescente. En su segundo año de preparatoria, tomó un taller que le reveló la riqueza que uno se encuentra cuando mira a través de una lente. Comenzó a incursionar en el mundo de la fotografía, y cuando trabajó en una agencia de publicidad se topó con un drone.

Pronto hizo de este artefacto su arma predilecta, pues se trata de una sorprendente herramienta que nos regala nuevas perspectivas: las de alguien (o algo) que vuelva por los cielos.

Arau se dedica a tomar imágenes y filmar videos desde el aire, pues lo cierto es, que ver una ciudad desde las alturas resulta exultante y estremecedor. Se trata de una visión nueva y diferente, que permite apreciar los paisajes, la arquitectura, la geometría y los colores de manera completamente distinta.

No cabe duda de que la Ciudad de México es su musa, pues día con día alimenta sus redes sociales para compartir bellísimas imágenes de la capital. Cualquiera que habite esta urbe se maravillará con su trabajo, pues retrata una identidad que siempre ha estado ahí, pero que solo las aves y los aviones eran capaces de admirar. Ahora, gracias a Santiago Arau, nos es posible conocer la otra cara de la ciudad. Aquí algunas de sus más sorprendentes fotografías: