Arte y Cultura
Los puntos ideales para comprar artesanías en CDMX
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Desde los lugares más tradicionales hasta tiendas más sofisticadas y vanguardistas
artesanias

Las artesanías tienen ese punto medio entre un trabajo en serie y de oficio, pero con un mensaje estético y cultural implícito. Las artesanías en México exponen un legado surrealista de la cosmovisión, resultado de la mezcla de razas y costumbres tras la llegada de los españoles. Cada región parece resguardar un secreto sobre la significación de la vida que salta con colores fulgurosos o hipnóticos patrones.

Las artesanías son una gran muestra de la riqueza mexicana, no sólo cultural sino también de la gran imaginación que le caracteriza; y es que, independientemente de tu contexto sociocultural, es casi imposible que no te hayas identificado con alguna artesanía en particular.

A continuación te presentamos una lista de lugares en la Ciudad de México donde se venden cientos de artesanías. Dividimos los sitios más tradicionales y más económicos, y añadimos algunas opciones de espacios un poco más elaborados y costosos:

La Ciudadela 

Es un mercado fijo a un costado de la Plaza la Ciudadela. Cuando estaban por celebrarse las Olimpiadas de 1968, se llamó a artesanos de todo el país para que ofrecieran sus artesanías; luego quedó permanentemente este sitio y hoy es uno de los más tradicionales del país. Podrás encontrar desde accesorios hasta cabeceras de camas y muebles rústicos.

Balderas y Plaza de la Ciudadela, col. Centro, del. Cuauhtémoc

Aquí puedes conocer algo de su pintoresca oferta.

 

Mercado de Sonora, Mercado de Los Brujos o Mercado de los Animales

Este mercado se estableció a inicios de los años cincuenta. Aquí podrás encontrar artesanía muy ecléctica: canastas, muñecos, ropa y muchos animales, pero además es conocido por su tradición herbolaria y de brujería. También, en los últimos años la venta de objetos relacionados a la Santa Muerte o a San Judas Tadeo ha aumentado exponencialmente. Es un sitio al que tienes que acudir por cultura general; es, quizá, uno de los mercados más surrealistas del país.

Fray Servando Teresa de Mier 419, col. Merced Balbuena

 

Mercado de Artesanías de Coyoacán

Este mercado tiene un vasto surtido de artesanías típicas, pero sobre todo tiene un extra, porque incorpora artesanías que están impresas en una tradición mexicana de colorido, pero también nuevas propuestas y reinterpretaciones a la yo conocido. Es un mercado muy bonito, amplio e iluminado.

Carrillo Puerto 25, col. Villa Coyoacán

 

Centro Artesanal Plaza Garibaldi

Un edificio de tres pisos donde encontrarás artesanías de todo tipo y de todos los estados de la República, todas hechas en México. En el primer piso hallarás productos de menor tamaño como piezas religiosas, muñecas o ropa, y en los otros dos pisos objetos de mayor tamaño como sombreros de charro o piezas de talavera, un tipo de cerámica muy tradicional.

Plaza Garibaldi, Eje central esq. Allende, col. Centro

 

Mercado de Artesanías San Juan

Inició en los años cincuenta y hoy, aunque su fachada es algo discreta, te sorprenderás de la cantidad de artesanías en venta. Además, se ha intentado que el lugar cuente su propia historia con una exposición permanente de fotografías que documentan el paso de su vida.

Dolores y Ayuntamiento, col. Centro

 

Centro Artesanal Buenavista

Tiene más de 10 mil proveedores del país. Los precios son muy accesibles y la oferta es muy completa. A este lugar van a surtirse vendedores de artesanías mexicanas de todo el mundo, desde mexicanos que viven en otros países hasta, por ejemplo, europeos que han acoplado sus propias tiendas.

Aldama 187, col. Guerrero

 

Un poco más costosas:

Fonart 

En distintas tiendas agrupa a muchos de los artesanos apoyados por el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías. Exhibe una selección detallada de algunos de los artesanos más prominentes y conocidos del país.

Av. Juárez 89, col. Centro
Paseo de la Reforma 116, col. Centro
Av. Patriotismo 691, col. Mixcoac

 

Parakata

“Parakata” significa “mariposa” en purépecha. Es la galería más importante de artesanías michoacanas en la ciudad, sobre todo de cobre.

Isabel la Católica no 30. Col. Centro

 

Bicicletas de bambú

Esta tienda está haciendo un nuevo tipo de artesanías contemporáneas creando bicicletas de bambú, un trabajo artesanal y tremendamente estético, incluso sofisticado.

Cacaxtla 21, col. Letrán Valle

 

Tienda del Museo de Artes Populares

Además de disfrutar el museo que exhibe piezas de artesanía elaboradas desde tiempos prehispánicos, su tienda tiene una muy buena reputación por su variedad y elección de las piezas. Encontrarás desde joyería, cartonería, metalistería, textiles y cerámica. Un híbrido entre arte y artesanía con la mejor curaduría.

Revillagigedo 11, esq. Independencia, col. Centro

 

Bazaar del Sábado

Desde los años sesenta, es uno de los espacios conocidos como de “artesanía fina”. Aquí encontrarás tradiciones artesanales milenarias, pero acopladas según su creador: decenas de locales que muestran lo mejor de la tradición con un toque personal artístico.

San Jacinto 11, col. San Ángel

 

Tonalli. Artesanía Prehispánica 

Es una tienda que extiende y promueve la tradición de las artesanías precolombinas, desde máscaras, esculturas y silbatos, hasta vasijas. Cada pieza es de especial calidad.

Av. Reforma 28, Plaza Yacatecutli, col. Juárez

Sobre cómo nació el rosa mexicano…
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La historia de un color que ilumina y representa a nuestro país, el rosa mexicano.

Un rosa que, en su abstracción, define a la perfección el ser mexicano.

 

Los colores tienen un poder extraño sobre los hombres. La moda, que de entre muchos otros elementos abreva del color, también es capaz de tener un impacto poderoso; a través de ella, como expresión cultural, se pueden promover diversos cambios en la psique de una población, esto incluye la apreciación de un país y su cultura.

Desde la década de 1950, el tono de rosa que conocemos como “mexicano” ha sido un símbolo importante de México pues, junto con otros elementos de nuestra cultura, ayudó a crear en ese entonces una identidad propia. Aún hoy, en nuestro país, es fácil encontrar este tono por todas partes, una especie de color magenta intenso que inunda las calles y objetos las ciudades y pueblos —desde juguetes y accesorios en los mercados hasta casas cubiertas de matas de flores rosas y algunas de nuestras más preciadas obras arquitectónicas.

A propósito del proceso de creación de la identidad mexicana y sus expresiones culturales, desde hace décadas los gobiernos han participado en campañas enfocadas a la formación de una identidad nacional. Miguel Alemán, por ejemplo, planeó durante su mandato un programa para difundir la cultura mexicana, y junto con Ramón Valdiosera usaron la moda para promocionar el turismo en nuestro país. Al recibir un gran apoyo por parte del gobierno, el rosa mexicano se hizo emblemático de México, y muy popular en el extranjero. Al mismo tiempo, surgió la “doctrina de la mexicanidad”, que dio pie a varios proyectos para incentivar el nacionalismo por medio de la cultura.

Así es como nació el “rosa mexicano”, gracias a Valdiosera, diseñador que se inspiró en varios grupos étnicos de nuestro país y en el color de las bugambilias. En 1949 este creador presentó una de sus colecciones en un desfile en Nueva York. Éste impactó tanto a los espectadores como a al prensa que, interesados en la paleta de la colección, le preguntaron cómo había concebido sus creaciones; él explicó que el color preponderante de sus diseños, el atrevido e intenso rosa, era un color característico de la cultura mexicana. Así es como un periodista en Estados Unidos lo bautizó como Mexican pink.

Al haber logrado condensar a la cultura mexicana en un color y usar la indumentaria para presentar riqueza del país, Valdiosera tuvo gran éxito, y a partir de ese momento el “rosa mexicano” comenzó a utilizarse profusamente, sobretodo en lo que se creía típico de México: adornos en vestidos, logos de establecimientos, calaveras de azúcar, papel picado y, tiempo después, la primera línea del metro de la CDMX.

Es tanto el impacto de este color en nuestra cultura y sus expresiones más autóctonas, que arquitectos como Ricardo Legorreta y Luis Barragán han usado esta tonalidad para dotar sus edificaciones de una esencia mexicana. Hace pocos años, el rosa mexicano también se convirtió en el tono estandarte de la Ciudad de México, donde este color no sólo se encuentra en el arte y la indumentaria, sino también en sus taxis, credenciales, oficinas y documentos oficiales, dejando claro que si hay un color capaz de unirnos y hacernos sentir orgullosos de lo que somos es este vibrante rosa que emula las flores y el arte de nuestro hermoso país.

Beethoven a cuatro cuerdas: la evolución del género
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Una de las más espectaculares expresiones de la música de cámara, los cuartetos de cuerda, y un homenaje a este género se presenta en El Colegio Nacional.

Los cuartetos de cuerda del gran Beethoven, en El Colegio Nacional.

 

Como su nombre lo indica, los cuartetos de cuerda son ensambles musicales creados para interpretarse por dos violines, una viola y un chelo. Son una de las piezas más asombrosas de la música de cámara hechas para agrupaciones pequeñas de músicos.

Este género fue desarrollado por el músico austriaco Joseph Haydn a mediados del siglo XVIII. A partir de sus cuartetos de cuerda, la forma tomó un gran prestigio y se consolidó como una de las más duras pruebas técnicas para cualquier compositor. Después de Haydn, otros de los grandes artistas del género fueron Wolfgang Amadeus Mozart, Franz Schubert y Ludwig van Beethoven.

De Beethoven, conocemos por lo general sus sinfonías que representan, quizá, la cúspide de la obra de este genio de la música; sin embargo, los cuartetos de cuerda que escribió son piezas profundamente poderosas a las que vale la pena acercarnos. Ahora, gracias a la iniciativa del reconocido músico Mario Lavista y de El Colegio Nacional, es posible conocer esta faceta poco explorada del gran artista que en vida fue más conocido por su virtuosismo en el piano que por sus creaciones para cuerda; algo que pocos saben es que Beethoven también tocaba instrumentos de cuerda, el violín y la viola.

Para conocer más sobre este género y poder escuchar en vivo esta maravillosa música, desde febrero El Colegio Nacional presenta un ciclo de conciertos en el que se interpretan estas composiciones para cuerda. El próximo 24 de abril se interpretará el Cuarteto en Fa menor, Op. 95 (conocido como Quartetto serioso) y el Cuarteto en Mi bemol mayor, Op. 127. Estos son parte de los llamados cuartetos intermedios y cuartetos tardíos. Beethoven comenzó a escribir estas piezas a muy temprana edad, bajo la influencia de Haydn y Mozart, cuyos cuartetos fueron la expresión del refinadísimo estilo vienés que caracterizó su época. La importancia que este género jugó en la carrera del compositor alemán se encuentra registrada en diversas cartas, testimonios y reseñas de la época.

Para los expertos, los cuartetos intermedios de Beethoven marcaron el inicio de su madurez como compositor, algo que no fue tan evidente en los anteriores. Por su parte, los cuartetos tardíos llevan plasmada la frustración que éste sufrió en los últimos años de su carrera, por la pérdida de la audición, alrededor de 1818.

El Cuarteto en Fa menor, Op. 95 se concluyó en 1810 ─una época en la que sus obras más importantes eran grandiosas y expansivas, por ejemplo, la Quinta sinfonía─ y tiene cualidades similares a los cuartetos tardíos. Por otro lado, el Cuarteto en Mi bemol mayor, Op. 127, clasificado como cuarteto tardío, brilla por su poderosa majestuosidad y por la sencillez de su tema central, que ha hecho que los expertos asocien su carácter con danzas campesinas y gitanas. Fue escrito entre 1824 y 1825, dos años antes de la muerte de Beethoven.

Estas últimas piezas serán interpretadas por el Cuarteto José White, una de las agrupaciones de música de cámara más admirables de nuestro país, que se ha consolidado en una enorme cantidad de escenarios incluidos el Festival Cervantino y en el Museo Nacional de Arte, entre muchos otros espacios, tanto nacionales como internacionales. Sus integrantes —Silvia Santa María Guerrero, Cecilia García, Sergio Carrillo y Orlando Espinosa— no sólo son intérpretes consagrados, también son maestros y fundadores del Festival de Música de Cámara de Aguascalientes, además de haber realizado giras, como solistas y como conjunto, por Estados Unidos, Canadá, Europa y América Latina.

El concierto en El Colegio Nacional, gratuito y abierto a todo público, representa una gran oportunidad para acercarse al genio alemán desde una perspectiva poco común y profundamente disfrutable, además de visitar uno de los edificios más espectaculares del Centro Histórico de la Ciudad de México.

 

Cuarteto en Fa menor, Op. 95 (Quartetto serioso) y Cuarteto en Mi bemol mayor, Op. 127 de Beethoven – Cuarteto José White

Lugar: El Colegio Nacional (Donceles # 104, Centro Histórico, Cuauhtémoc)

Fecha: 24 de abril de 2018, 19:00 horas. ENTRADA LIBRE.

Sigue la transmisión en vivo en: www.conal.mx

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Artista Pedro Reyes hace una obra de teatro con títeres de Marx, Lenin y Trotsky
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Los títeres de Pedro Reyes son tan únicos y geniales como lo es su obra misma.

Un video del acercamiento a la comedia de enredos de Pedro Reyes.

 

En 2008 el artista Pedro Reyes llevo a cabo la iniciativa “Palas por Pistolas” en Culiacán, Sinaloa, conocida como una de las ciudad más violentas del país, que tenía como premisa organizar una campaña para la donación voluntaria de armas, donde una pistola fue cambiada por electrodomésticos y/o productos electrónicos.

A partir de dicha iniciativa, 1527 armas fueron recolectadas, 40% de ellas automáticas, de alta potencia y de uso exclusivo del ejército. Más tarde las armas se llevaron a una fundición donde se crearon 1527 de palas con la leyenda de la historia. Esas palas se distribuyeron en varias instituciones de arte y escuelas públicas, donde niños y adultos participan plantando 1527 árboles.

Ese mismo año Reyes comenzó a integrar el teatro a su repertorio artístico, creando títeres que representaban sátiras políticas con personajes clave de la historia de la filosofía, como Karl Marx, Adam Smith, Lenin, Frida Kahlo y Julian Assange, Noam Chomsky, Ayn Rand, Elon Musk, entre otros. Los títeres de la obra son manufacturados en Japón, por maestros titiriteros en la tradición Bunraku de teatro de marionetas.

Ahora el artista conceptual y escultor, Pedro Reyes, crea un espectáculo de marionetas llamado Manufacturing Mischief donde los protagonistas son pensadores reconocidos como Noam Chomsky, Elon Musk, Ayn Rand y Karl Marx, donde se adopta una postura crítica hacia los efectos de la tecnología en el discurso político actual, la democracia, la distribución de la riqueza y los conflictos mundiales.

Manufacturing Mischief surge de la residencia que hace Reyes en Dasha Zhukova, en el Centro de Arte, Ciencia y Tecnología MIT (CAST)Massachusetts, cuando Reyes se encontró con el profesor Noam Chomsky y le propuso hacer una obra de teatro. Cuando Reyes se reunió con Chomsky, le enseño un títere de León Trotsky que había presentado en una obra previa de 2014 “La revolución permanente“.

En Manufacturing Mischief , el personaje de Noam Chomsky encuentra un antagonista en Ayn Rand, que nunca ha sido tomado en serio en la academia; no obstante, continúa siendo leído ampliamente y es una fuente de ideologías asociadas con el Trumpismo.

Mientras que Elon Musk es hoy un héroe tecnocrático, en la tradición de Henry Ford y Steve Jobs. Estos y otros personajes son llevados a la obra por un Deus ex machina, un aparato donde se coloca y se saca un libro del autor. Usando la comedia para abordar el discurso político y los dilemas que la Inteligencia Artificial y el capitalismo tardío plantean en la era del Antropoceno, este espectáculo hará las delicias de niños, académicos y nerds por igual.

Aunque Manufacturing Mischief es gratuita y está abierto a todo el público, por ahora solo podrá verse en el Instituto de Tecnología de Massachusetts. En el futuro esperamos que los títeres de Pedro Reyes vengan pronto a nuestra ciudad.

Consejos de Juan Rulfo para convertirte en fantasma
Viviana Cohen
El escritor mexicano, y su breve legado escrito, es uno de los enigmas más grandes de nuestro tiempo.
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Los fantasmas sólo le contaron sus secretos a Rulfo

 

Era el año 1955, y un escritor de nombre Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno que había nacido en las profundidades de Jalisco (en un pueblo llamado Sayula para ser exactos) presentaba al mundo su primera novela Pedro Páramo. Un relato poco convencional que desde el primer párrafo tuvo el don de hilvanar (con una maestría pocas veces vista) la realidad y la fantasía.

Desde aquella primera edición hasta nuestros días, seis décadas después, este libro es indescifrable. Sabemos que su sola existencia cambió todos los paradigmas de la literatura latinoamericana. Sabemos también que se escribió en tan sólo cinco meses. Juan Nepomuceno y José Arreola se sentaron una tarde, uno frente al otro, a ordenar 68 fragmentos inconexos que había escrito Rulfo en distintos momentos.

Lo que no sabemos, y nunca sabremos, es por qué Pedro Páramo fue la única obra de largo aliento que hiciera Juan Rulfo. Según lo confesó él mismo, su silencio se debió a que había muerto un tío que le contaba las historias. Muchos sospecharon que mentía, pero nadie nunca podría asegurarlo. 

Rulfo

Lo que tampoco sabemos es de qué lugar maravilloso nació el universo que el jalisciense inventó. Esos diálogos perfectos que por algún motivo se quedaron deambulando en el tiempo y parecen estar vivos; alguien en algún lugar los repite al infinito. Esos personajes llenos de súplicas y esperanzas iluminados por la luna, con sombras,  pasados dolorosos y redenciones y epifanías y las pupilas de los ojos enrojecidas por el campo o por el desierto. 

Lo único que sí es una certeza es que si los fantasmas existieran, al único que le contaron sus secretos fue a Juan Rulfo. Basta leer sus delirios, sus poesías, sus ensueños para poder bajar al inframundo y codearnos de cerca con las ánimas atormentadas.

Dicho todo lo anterior,  hemos creado una lista con algunos pedazos de Pedro Páramo, útil para cualquiera que tenga la inquietud de con convertirse en un fantasma eventualmente. 

 

Vete a buscar a ti mismo al mismo infierno

Mejor si se llama Comala…

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“Vine a Comala porque me dijeron que aquí vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera. “

Sin saber por qué Juan Preciado sigue diligentemente el último deseo de su mamá y un día se va caminando al pueblo de su progenitor. Sólo al llegar entiende (sin saber por qué) que Comala no es como ningún lugar que ha conocido antes. Ahí sólo es escuchan susurros, y la gente va diciéndose a sí misma soliloquios. Ahí sólo hay el barullo de otra época; plazas vacías, casas abandonadas, un terreno baldío.

Comala es más bien un purgatorio; un sitio en el que los vivos no son admitidos y los muertos no pueden escapar. Una región invisible en la que todos son los hijos de Pedro Páramo.

 

Olvídate los rostros, acuérdate de los pesares

Lo único que quedará son tus emociones…

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Más que un municipio devastado por el paso implacable de la Revolución, Comala es un purgatorio habitado por ánimas que han muerto en pecado. Como buenos espíritus van por ahí sin cara, sin cuerpo, pero con todos los recuerdos de lo que fue su existencia muy nítidos. Estos seres han dejado la vida material, y cuentan desde una tumba su infinita melancolía, sus malas decisiones. Todos son hijos de un cacique y todos recuerdan su propia historia, no tienen miedo recitarla, quizá el único poder que tienen los fantasmas reales. 

 

Date cuenta que estás muerto

Eres tan sólo parte de un recuerdo …

Rulfo

Los habitantes de Comala no se acuerdan que han fallecido y que sólo existen en los recuerdos de quién sabe quién. Quizá por eso, una multitud de almas andan por ahí recitando las tragedias de su vida, sin que nadie parezca escucharlas. Quizá por eso la vieja Eduviges le asegura a Juan que puede hablar con los muertos. Quizá por eso Abundio, ese viejo arriero que en un inicio le muestra el camino a Preciado, no sólo era sordo, sino que también estaba muerto. Quizá por eso los caballos andan por ahí deambulando en el campo sin jinete.

Colama es un gran cementerio de gente que no sabe que se ha convertido en un fantasma de su propia vida.

 

Siempre vuela cometas con tu amor imposible

Y nunca la olvides…

rulfo

Todo ser eterio necesita un gran amor imposible. Pedro Páramo tiene el suyo; se llama Susana San Juan y según sus propias palabras “es la mujer más hermosa que se ha dado sobre la tierra”. A veces recuerda con ansiedad los años de la adolescencia que compartió con ella. Especialmente aquellos instantes en los que los dos se escapaban del pueblo para volar cometas.

“El aire nos hacía reír; juntaba la mirada de nuestros ojos, mientras el hilo corría entre nuestros dedos detrás del viento, hasta que se rompía con un breve crujido, como si hubiera sido destrozado por las alas de un pájaro”