Gastronomía
Para comer de noche, de día o de madrugada: lugares 24h en MXCity
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Tacos, churros o sopa de cebolla: el menú para noctámbulos, trasnochadores y mañaneros es amplio en la ciudad de México

La ciudad nunca duerme. Eso es lo que dicta la consigna y, por experiencia, sabemos que es bien cierto. El DF, como toda gran metrópoli que se respete, es insomne, y a todas horas y en muchos lugares siempre hay luz, gente, movimiento, música, voces que hablan y a veces gritan, miradas que se cruzan, noctámbulos que ven despuntar el día.

Seguramente tú también has vivido esto. Una situación que puede sonar poética pero también tiene un lado muy terrenal: la comida. De pronto son las 3, 4 de la mañana e inevitablemente se tiene hambre. Porque así es el cuerpo. Y porque probablemente en el destino de los tacos estaba escrito que uno de los mejores momentos para saborearlos es la madrugada.

A continuación compartimos algunos lugares que no cierran nunca: disponibles las 24 horas para trasnochadores que sin darse cuenta se convierten en eso. Por cierto, si sabes de alguno que no esté incluido en la lista, haz patria y compártelo en los comentarios, para que lo agreguemos.

 

El Popular

Un clásico del Centro Histórico. Nada espectacular pero, al mismo tiempo, lo único que se necesita. Café, pan dulce, enchiladas, molletes, chilaquiles, sopas, carne asada y algo más que eso compone un menú de precios modestos. Un posible inconveniente: sólo puedes pagar en efectivo. ¿Cómo sortearlo? Cerca hay cajeros de casi todos los bancos.

Café El Popular
5 de Mayo 50 y 52 (entre Isabel la Católica y Palma), col. Centro

 

La Pagoda

Un café-restaurante parecido a El Popular pero con mejor pan dulce y un menú un poco más variado.

Café La Pagoda
5 de Mayo 10 (entre Eje Central y Bolívar), col. Centro

 

 

El Moro

Unos churros con chocolate caen bien en casi cualquier momento, y qué mejor si son de El Moro, la churrería por antonomasia del Centro Histórico. Si todavía no es tan noche, puede ser que alcances abierta la tortería del lugar y completes con una de pierna con mole o de pastor.

El Moro
Eje Central Lázaro Cárdenas 42 (entre República de Uruguay y Venustiano Carranza), col. Centro

 

Los Chupas

¿Quién que ande en el sur de fiesta no ha cerrado la noche con unos tacos de Los Chupas? Y aunque ahora no son más el puesto callejero debajo del Circuito Interior, conservan eso que hace falta para asentar un poco el ánimo fiestero. Los de suadero y bistec son buenos, pero nada como los auténticos chupas.

Super Tacos Chupacabras
Av. México y Circuito Interior s/n, Local 1, Coyoacán

 

La Casa de Toño

Esta cadena de restaurantes ha ganado fama y un buen número de comensales en los últimos años. Su menú está hecho casi exclusivamente de antojitos mexicanos (tostadas, flautas, gorditas, etc.) y su fuerte es el pozole, todo a precios moderados. Solo tiene 3 sucursales 24 horas: Narvarte, Zona Rosa y Echegaray. Por cierto, ya aceptan tarjetas.

La Casa de Toño (Narvarte)
Av. Cuauhtémoc 439 (casi esquina con Viaducto Miguel Alemán), col. Piedad Narvarte

 

 

La Casa de Toño (Zona Rosa)
Londres 144 (entre Florencia y Amberes), col. Juárez

 

La Casa de Toño (Echegaray)
Hacienda de Salitrillo 22, col. Bosques de Echegaray

 

 

Au pied de couchon

El clásico de la cocina francesa en el DF. Una buena sopa de cebolla, carne tártara, ostiones y sin duda una de las mejores cavas de la ciudad, en un lugar que nunca cierra.

Au pied de couchon
Campos Elíseos 218 (entre Elliot y Arquímedes), col. Polanco Reforma

 

Bice Bistro

Pizzas, pastas caseras, carne y pescado a la parrilla, carpaccios. El sueño de muchos: un lugar de comida italiana abierto las 24 horas.

Bice Bistro
Mariano Escobedo 700 (entre Víctor Hugo y Emmanuel Kant, en el 3er piso del Hotel Camino Real), col. Nueva Anzures

 

Imagen principal: Courtney Tight / Flickr

Huerto Lincoln, una granja urbana y Centro de Educación Ambiental en Polanco
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Los huertos urbanos favorecen el ambiente, a la sociedad y la práctica de la agricultura ecológica u orgánica de la CDMX.

Este espacio orgánico en Polanco nos ayuda a cuidar el medio ambiente.

 

Cada día se hace más necesario cuidar del medio ambiente, ya que sin él todo lo que conocemos desaparecía. Es por eso que los huertos urbanos se están convirtiendo en una gran actividad que implica a cientos de ciudadanos conscientes de tener una mejor calidad de vida. De hecho los gobiernos, cada día contribuyen más a estas iniciativas ciudadanas, que aunque son pocas, se vuelven accesibles en diversas partes de la ciudad.

En 2015 se publicó el decreto de la Ley de Huertos Urbanos de la Ciudad de México, que forma parte de los compromisos asumidos en el Pacto de Política Alimentaria Urbana. Este tratado suscrito por más de 70 autoridades locales alrededor del mundo, ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), asociaciones civiles y pequeños productores.

 

 

Esta ley “establece el derecho que tienen todos los ciudadanos de la Ciudad de México, como habitantes, a poder desarrollar o contar con un huerto urbano, destinado para la producción de alimentos o bien para el mejoramiento del medio ambiente en el cual se encuentra”. Así que con este derecho, si todos cultiváramos una porción de nuestros alimentos, la crisis dejaría de ser crisis y podríamos contribuir más a eliminar la contaminación del mundo.

La Ciudad de México es una de las principales urbes latinoamericanas en destacar por su agricultura urbana, unas 22,800 hectáreas de tierras agrícolas dentro del perímetro de la ciudad producen anualmente alrededor de 15,000 toneladas de hortalizas. El nopal ha reemplazado al maíz como principal cultivo en las laderas de Milpa Alta, y la agricultura suburbana se concentra en las zonas de Xochimilco y Tláhuac.

 

 

El Huerto Lincoln es una granja urbana y Centro de Educación Ambiental en Polanco. Está abierto a toda la comunidad que desee visitar el Parque Lincoln y ofrece talleres de cultivo para niños y padres, quienes de manera voluntaria contribuyen a la agricultura orgánica, aprendiendo y observando cómo crear un cultivo natural en medio de la ciudad.

Este es un espacio divertido y sano que nos permite aprender a sembrar, cultivar, cosechar y comer comida orgánica en nuestro hogar. En este parque conviven y ayudan al crecimiento y cuidado de alrededor de 150 metros cuadrados con alrededor de 60 especies de verduras, hierbas condimentarias, plantas medicinales, de ornato y 4 árboles frutales.

 

 

El huerto cuenta con un sistema de riego por goteo y se ha convertido en un lugar de referencia para quienes pasean por el Parque Lincoln, gracias a la gran diversidad de especies que prospera en los ecosistemas de la Ciudad de México en cada temporada del año.

Desde su puesta en marcha hace tres años, las camas sembradas de manera orgánica y con un sistema de riego por goteo instalado en el Huerto Lincoln le han permitido funcionar como Centro de Educación Ambiental.  Además de que El Huerto contribuye al bienestar de la comunidad que visita diariamente el Parque.

 

 

 

Este pequeño e interesante lugar se localiza en el área de juegos infantiles y cuenta con alrededor de 70 especies de plantas en un área de 150 metros cuadrados; es un sitio agradable para toda la familia, y se sostiene con la coordinación y atención de voluntarios y los vecinos de Polanco.

Poco a poco este hermoso huerto se ha convertido en un sitio de referencia para quienes pasean en el parque, ya que exhibe parte de la gran diversidad de especies que prospera en los ecosistemas de la ciudad y permite generar interés en los niños y adultos acerca de la agricultura.

 

 

Además este huerto tiene una gran importancia social, ya que el área de juegos infantiles recibe alrededor de dos mil personas cada semana, dejando un gran impacto en las más de 200,000 personas que han visto el huerto, interactuado en los talleres y han tomado ejemplo de las diferentes prácticas para el cuidado del medio ambiente de cómo crear sus propios huertos urbanos.

El parque ha crecido poco a poco y cuenta con cuatro camas y una espiral de hierbas medicinales en producción, que suman 60 m2 de cultivos orgánicos sembrados. Tiene un tinaco con capacidad de 1500 litros de agua que funciona para el sistema de riego por goteo instalado en 5 camas. Además en la hortaliza se han sembrado más de 60 especies de verduras y hierbas condimentarias, además de plantas perennes medicinales, de ornato y cuatro árboles frutales.

 

 

Asimismo, como un servicio a la comunidad,  los servidores del huerto han realizado varios talleres y charlas con grupos de niños y adultos para aprender  técnicas básicas de agricultura ecológica, entre los que destacan los de agricultura orgánica, permacultura, elaboración de composta e introducción a la agricultura orgánica con prácticas de siembra, arrope y manejo natural de plagas.

Otros talleres que se han dado son los de diseño de azoteas verdes, elaboración de macetas de autorriego, comida sana, elaboración de germinados tinturas y pomadas; así como la elaboración y difusión de varios manuales sobre agricultura orgánica, alternativas a Plaguicidas y Transgénicos y mantenimiento de huertos para mejorar y mantener continuas la producción de alimentos.

 

 

Huerto Lincoln

Dónde: calle de Emilio Castelar S/N, Col. Polanco Chapultepec, Delegación Miguel Hidalgo.

Cuándo: 24 x 7.

Entrada libre

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Imagen de portada Walking México

Ten Deli, comida delicatessen dentro de un local con un precioso diseño
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Ven a conocer esta nueva propuesta gastronómica saludable en un ambiente moderno, tranquilo y con buena música para comenzar el día.

Este restaurante pone énfasis en el valor de la comida saludable de gran sabor.

 

El filósofo y médico de la antigua Grecia, Hipócrates, decía: “Deja que la comida sea la medicina y que la medicina sea la comida.” Esta frase se está retomando su fuerza y cada día son más las personas que toman en cuenta esta máxima griega, y ver los beneficios y la importancia de tener una comida saludable y una dieta balanceada.

La comida saludable es sabrosa y adoptar buenos hábitos de alimentación es cada día más importante para nuestra condición de salud y para el bienestar del mundo, en la medida en que se necesita menos agua para las frutas y verduras, que para un filete de carne. Los alimentos saludables, además, benefician a nuestro organismo y prolongan nuestra salud.

 

 

Esta máxima griega la conoce muy bien, Ten Come Deli, un restaurante en la condesa que cuenta con toda la experiencia en la preparación de alimentos saludables, ricos y con una sazón sin igual. El concepto de Ten, se basa en que la salud y la comida deliciosas van de la mano.

Ten es una nueva propuesta gastronómica que ha conquistado el paladar de locales y extranjeros en las calles de Ciudad de México. Poco a poco se está posicionando como el establecimiento de moda para todos aquellos que quieran disfrutar de una alternativa rápida y saludable, ubicado en la avenida Tamaulipas de Condesa.

 

 

 

Aquí puedes venir cualquier día y encontrarte con una decoración obra del experto en diseño de espacios interiores Andrés Gutiérrez, quien logró la fusión balanceada entre colores vivos y neutros, dándole al local una atmósfera alegre, gracias al trabajo del ilustrador y director creativo Rocca Luis César y una pieza de concreto, obra del arquitecto y maestro en tecnologías y diseños emergentes Pablo Kobayashi.

La comida que se sirve en tiene una gran filosofía, donde además de ser rápida es saludable y con un toque gourmet, ofreciendo a sus comensales platillos únicos como el especial hummus de betabel, además de un variado menú a cargo del chef de Catamundi y Fábrica de Restaurantes, Pablo Carrera, quien tiene un renombrado prestigio en la gastronomía mexicana.

 

 

 

Esta iniciativa cumple de igual forma con una política de cero desperdicios. De allí que todo lo no se venda, al final del día, es donado entre los empleados, y con miras a destinarlo a fundaciones sin fines de lucro. El personal de Ten Come Deli, es amable y te compartirá el menú y te explicará en qué consiste cada uno de los platillos. Los chefs que preparan el menú siempre se preocupan por que los alimentos sean tan frescos como el día.

Los sándwiches de este fascinante y nutritivo establecimiento, están hechos con pan artesanal y los ingredientes de la mejor calidad. Hay pasta y chilaquiles para que empieces bien el día para comenzar el día en un lugar tranquilo y acogedor para tomar café y comenzar el trabajo.

 

 

 

Lo que no podía faltar en el menú son las asombrosas ensaladas. Te recomendamos la ensalada de quínoa con atún bonito, y si quieres probar algo nuevo para el paladar y delicioso a la vista puedes probar la ensalada de lentejas. El sándwich de Roast Beef con cebollas caramelizadas es una obra maestra, y lo mismo la sopa de jitomate rostizado con pesto de pepitas.

Puedes acompañar tu ensalada con un poco de queso de cabra fresco y resaltar el sabor con Vino Granela. Pedir uno de entre la gran variedad que hay de jugos, smoothies y si quieres relajarte un rato pedir un café para la sobremesa.

 

 

 

En realidad la calidad y el sabor son indiscutibles, además de tener esta variedad de opciones de comida, aunque los precios son algo elevados y las porciones pequeñas. Pero hay que tener en cuenta que siempre encontraremos comida fresca, rápida y buena en un rincón bien diseñado de la Condesa. Además de que la propuesta gastronómica es saludable y estás en un ambiente moderno y fresco.

En Ten Come Deli, sólo usa empaques biodegradables y procura reducir sus desperdicios al mínimo. Si quieres llevar tu comida ten la seguridad de que no estarás dañando al ambiente, así que a ¡estar sano y a comer delicioso!

 

 

 

Ten Deli

Dónde: Av. Tamaulipas 141, Condesa

Cuándo: lunes a viernes de 8:00 a 20:00 y sábado y domingo de 10:00 a 17:00

Consumo promedio: $190 – $350

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Foto de portada Ferrara Porter

Breve historia cultural de la Charanda, bebida tradicional 100% mexicana
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La Charanda es la bebida alcohólica deliciosa parece al ron pero más brava, michoacana y con denominación de origen.

Charanda es una bebida tradicional mexicana con denominación de origen.

 

La Charanda es una bebida que está dentro de las 16 denominaciones de origen que México tiene en productos, técnicas o ingredientes que se dan en una zona específica del país. Esta bebida es originaria de la región de Uruapan, Michoacán, y su sabor es tan épico como el del ron, ya que se extrae de la fermentación de la caña de azúcar, su color es hermoso y su efecto es maravilloso.

Hay varios factores que hacen que el suelo de Uruapan le dé un sabor característico a la caña de azúcar con la que se produce la charanda, ya que esa zona y los 16 municipios que componen la región: Ario, Cotija, Gabriel Zamora, N. Parangaricutiro, Nuevo Urecho, Peribán, Los Reyes, S. Escalante, Tacámbaro, Tancítaro, Tangancícuaro, Taretán, Tocumbo, Turicato, Uruapan y Ziracuarétiro.

 

 

Debido a que estos sitios tienen una altura de 1600 a 3800 metros sobre el nivel del mar y se caracteriza por tener una gran cantidad de volcanes extintos, haciendo que el contenido de azúcar de los cultivos a esta altura sea mayor que los situados más cerca del nivel del mar.

La charanda se ha producido de manera artesanal desde 1857, según datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. Su nombre se desprende del cerro La Charanda, que se encuentra en Uruapan, y que en purépecha significa “tierra colorada”. El proceso de la producción de esta bebida es similar al de otros rones y aguardientes, que provienen de la fermentación y destilación de la caña de azúcar.

 

 

 

Para elaborarla se utiliza el jugo de la caña o sus derivados como el melado, piloncillo o melaza. Pasa por dos destilaciones que la dejan en un porcentaje de entre 50 a 55 grados de alcohol, tiene mayor cantidad de azúcar, sacarosa y hierro, lo cual se traduce en un sabor más dulce y aromático; con tono ámbar debido a las barricas en las que se reposa son de roble o encino.

En un manuscrito de 1781 que se localiza en la Biblioteca Nacional de Madrid, llamado Memoria sobre las bebidas de la Nueva España, de Francisco Leandro de Viana, conde de Tepa, se describen los efectos y sus gravámenes excesivos, e incluso peyorativos del chinguirito; en cambio le gustó el pulque como bebida saludable. Por cierto, como dato curioso este personaje fue propietario de haciendas productoras de pulque, puesto que se había casado con la dueña de varias, por lo que se le reconocía como uno de los principales pulqueros del virreinato

 

 

Durante el período virreinal estuvo legalmente prohibido hacer el chinguirito, el padre de la charanda, porque competía de forma ilegal con el aguardiente traído de España, en particular del aguardiente catalán. Fermentar pulque sí estaba permitida pero se cobraba un impuesto por su elaboración.

A pesar de la prohibición algunos pobladores no se dejaron amedrentar por los colonizadores, así que siguieron produciendo vino, el aguardiente y otras bebidas regionales fuertes; eso explica por qué en Sonora, Chihuahua, Coahuila, y claro en Michoacán se siguió con la tradición de la producción de bebidas y que ahora se tenga a la Charanda como un producto con denominación de origen.

 

 

 

Los charanderos michoacanos aseguran que su producto no enfrentará crisis como la del tequila, porque los ciclos de producción de la caña son muy distintos a los del agave azul. Mientras que un agave tiene que madurar por siete u ocho años para estar listo para producir tequila, la charanda puede tener hasta dos zafras al año.

Como es un producto artesanal y sobre todo de consumo local, no tiene grandes flujos de la demanda en el mercado, muy a pesar de que es un producto que poco a poco ha trascendido fronteras por la originalidad de las marcas actuales, diseñadas con elementos mercadológicos que han catalizado la demanda en países donde la población inmigrante tiene raíces michoacanas.

 

 

 

La charanda se toma y se puede mezclar igual que un ron, pero tiene la ventaja de poder mezclarse con jugos, aguas frescas, refrescos embotellados y con otros licores. Además de ser un gran acompañante de carnes.

Se dice que la charanda tiene la particularidad de dejar en la garganta ese rastro de bravura y la invitación para degustarla hasta el último trago.

Arango, cocina mexicana con una vista hermosa al Monumento a la Revolución
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Arango ofrece una cocina mexicana con técnicas tradicionales en una terraza con la mejor vista al Monumento a la Revolución.

Arango, es el restaurante que revoluciona la cocina mexicana.

 

La gran experiencia del chef Alejandro Cuatepotzo lo animó a diseñar el menú de cocina mexicana de Arango. Esto después de haber trabajado con reconocidos chefs como Enrique Olvera de Pujol y con Martha Ortiz de Dulce Patria, dejando el legado en cada uno de los platillos. No obstante, Cuatepotzo ha conseguido destacarse por sí mismo y llevar la batuta de Arango, Cocina de Raíces.

Arango es una terraza ubicada frente al Monumento a la Revolución, que además tiene una de las vistas más imponentes de la Ciudad de México ya que se montó en lo que alguna vez fue la azotea del edificio. El restaurante le hace honor a José Doroteo Arango Arámbula, mejor conocido como Pancho Villa uno de los jefes de la Revolución mexicana, comandante de la División del Norte y caudillo del estado norteño de Chihuahua,

 

 

Este espacio está dedicado a México, y tanto la comida como la decoración y ubicación están pensadas para no perder detalles. Desde la ventana se aprecia el monumento a la Revolución y de lado derecho hay un extenso mural con la cara del héroe de la Revolución, creado por el artista Carlos Segovia. Con techos altos y una vista privilegiada, el restaurante da la impresión de haber salido de una película de los años 20.

La comida que ofrece Arango en su menú está a la altura de la tradición mexicana, cuyos ingredientes son locales y las recetas tradicionales de varios estados de México, como Yucatán o Puebla, de donde el chef Cuatepotzo es originario. Muchos de sus platillos toman inspiración de las viejas cantinas de la ciudad y utiliza mucho maíz, frijol y chile. Los platillos son visualmente estéticos y los sabores inesperados se manifiestan en cada bocado.

 

 

 

El tribilín, un platillo clásico de la cantinas mexicanas, es uno de los platillos más representativo del menú; es la mezcla de carne de res y camarón, complementada con una mayonesa de chipotle con médula y malanga. Para los de paladar aventurero, está el pinto de camote con barbacoa de lengua de res, que deshace en la boca como mantequilla.

Entre los platillos tradicionales se encuentra el rack de cordero con mole y plátano fermentado, una pequeña probada del origen poblano del chef. La ensalada de betabeles y palmitos tiene pinta de sencilla, pero con el puré de colinabo, un cremoso de queso y la vinagreta de avellana, este platillo es una de las mejores cartas para comenzar el juego.

 

 

 

Comer tacos de pierna de cordero estilo árabes con salsa de chipotle, admirando la belleza del restaurante, sobre todo cuando es la puesta del sol, es una impresión que te quedará para toda la vida. Su terraza lo vuelve un restaurante ideal para una primera cita, una junta de trabajo o una noche de tragos con amigos.

El postre Loreto y Guadalupe, chocolate salado, cacao garapiñado, esfera de chocolate rellena de espuma de frutos rojos ahumados, es genial.  El diseño art deco del restaurante y a una paleta de tonos grises, verdes y cafés que destacan en sillas y mesas que invitan a quedarse por una larga sobremesa.

 

 

 

Además es un sitio instagrameable a todo lo que da. Puedes tomar fotos de la Plaza de la República, esta novedosa zona de entretenimiento, gracias a la reapertura del Frontón México, donde ahora también opera un restaurante y casino, al tiempo de servir como foro de conciertos y festivales artísticos dirigidos a un público juvenil, y restaurantes que capitalizan la espectacular panorámica del Monumento a la Revolución; y al caer la noche tendrás la foto más genial desde Arango Cocina con Raíces.

El Restaurante Arango que tiene mucho para ofrecer, un excelente sazón, deliciosos moles, adobos y salsas al mejor estilo de un poblano, y también hay cortes de carne de lengua, cachete o suadero, que puedes degustar al estilo de un gourmet. No lo pienses más y visita este genial restraurante.

 

 

Restaurante Terraza Arango

Dónde: De La República 157, Tabacalera

Cuándo: lunes a domingo de 13:00 a 23:00

Cuánto: $500–$900

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