Arte y Cultura
Parménides García Saldaña, un psiconauta citadino en onda
MXCity
La figura rebelde del beatnik mexicano fue esclarecida en los años 60 por José Agustín y Parmenides García Saldaña, este último agregándole un factor decisivo a la historia de la libertad mexicana: La música.

Hay mucha especulación alrededor de la figura de Parménides Garcia Saldaña, rebelde de la contracultura mexicana llamada “literatura de onda” en los años 60. Parménides era un anarquista ascético iluminado por el incendio social y las supersticiones en demasía de un país que para entonces se encontraba en  una especie de criogenización de la  libertad de expresión.

Un personaje como cualquier otro en la literatura americana de los beatniks, salvo que su atmósfera resultó aún más decadente a la de aquellos. Para muchos sus textos experimentales resultaban ser un estanque de ideas contrarias a las buenas costumbres de la ciudad, términos de la juventud mal hablados en las calles que destruía los esquemas literarios conocidos al menos en México. Un tipo con los tornillos flojos por su obsesiva ingesta de alcohol y drogas, quizás.

Poco de todo esto aunado a una ciudad que estaba justo en medio del salto a la “modernidad” de la globalización, fue precisamente el detonante que lo llevo al abismo de su locura.

Like A Rolling Stone

En la sintonía de novedosos sonidos que literalmente estaban volando las mentes de la juventud mexicana precoz (blues y rock n’ roll, principalmente), miles de migrantes de provincia comenzaron a asentarse en la capital del “sueño moderno”, una nueva realidad a la que terminaron por sumarse, arrastrados por las condiciones de necesidad en las que se veían obligados a formar parte de algo, lo que fuese.

No había un líder literario para los jóvenes, nadie se levantaba y asumía la responsabilidad de gritar una verdad con versos sublimes, como pasaba entonces con los beatniks en Norteamérica (aunque muy poco se sabía de ellos en la urbe mexicana). Y con el efecto imán que parecía tener la capital llegaría entonces el vocero de tal generación: Parménides, desde Orizaba, Veracruz.

The Rolling Stones (específicamente entre los años 1965 y 1967) fueron la premisa central para comprender al escritor; verbigracia, se pueden visualizar epígrafes con los títulos de canciones de la banda en la obra: El Rey Criollo. La influencia de la música “psicodélica” -específicamente de esta banda-, reina el trasfondo del escenario en su obra autobiográfica Pasto Verde, algunas veces como puntos clave de referencia que nos sirven como pequeños análisis importantes en el entendimiento de su carácter cuando escribió esta novela. En la Ruta de la Onda, uno de sus ensayos-manifiestos sobre la contracultura mexicana nos habla de un evento decisivo que dictó los ideales de la década de los 60, coronando por supuesto, a la banda emblema, The Rolling Stones como vórtice cataclísmico y desbordante de ideas. Parménides fue de los primeros periodistas musicales en México, e incluso se le acuña el termino hoyo funky, lugar donde se escuchaba rock y refugio de los inadaptados con tendencias psicodélicas.

Claro está que su especie de “literatura alternativa” que ofrecía a los jóvenes de la época llamaba la atención por su sentido radical, grotesco y para algunos, hasta vulgar, aunque totalmente auténtico. Era la época justa para decirlo, la época idónea para escribirlo e inmortalizarlo.

Parmenides-Jaen MddGarcía Saldaña creció en la colonia Narvarte en un núcleo familiar con una visión coercitiva sobre cómo debía llevar su vida, puesto que gozaba de una posición económica solvente de la que debía responsabilizarse algún día. Estudió Economía y no pasó mucho tiempo para que su inquietud real abrasiva le desprendiera de ese mundo cúbico “amolda mentes” que empezaba a asfixiarlo y al mismo tiempo a despertarlo para buscar destinos alternativos; el lenguaje poético de la expresión, su verdadera vocación, las letras. Fue así que viajo a Louisiana para estudiar Letras Inglesas, hecho que terminaría por influir crucialmente en el curso de su vida y de la de todo un movimiento literario en su país.

Al llegar a Norteamérica se deslumbró totalmente de aquella cultura -sobre todo de la liberación Young que iba en ascenso-, y en especial, por un nivel de conciencia que retrataba a la libertad de pensamiento en su estado más puro: The Beat Generation. En su ensayo, Elegía por Jack Kerouac, Parménides nos escribe: No suponía de lo que trataba. Leía entonces literatura norteamericana, pero fresa: Hemingway, Faulkner, Salinger, Fitzgerald. No sabía de la existencia de la Beat Generation. Compré On the Road, editada en español por la editorial Losada. En parte, me identifiqué con el modo de vida de la novela y yo había querido vivir.

Bill Jack

Claramente demostró que estaba preparado para conducirse hacia al desapego del nido familiar y sumergirse en  su propia percepción de la filosofía del mundo real, con todo lo que esto conllevaría. La decadencia, el caos, el éxtasis; el conocimiento, la ira, la intoxicación.

En su regreso a la Ciudad de México se instaló en el la colonia Narvarte en casa, su “agujero” como lo hacía llamar, en donde formalmente y a nivel profesional, escribió incesantemente para dar a luz en 1968 a Pasto Verde, una novela por muchos desaprobada debido a su lenguaje de índole iconoclasta que abordaba tan naturalmente los tres clásicos axiomas de la vida de un subversivo moderno: Sexo, drogas y por supuesto rock n’ roll. Esto, inesperadamente, sería un parte aguas en la nueva literatura Mexicana, la cual hasta esos días había tenido connotaciones más clásicas y no irrumpían ningún planteamiento moral.

Con tal vehemencia siguió relatando el cambio generacional que se gestaba en todo el mundo, y a nivel local involucraba la marginación y decadencia social que en particular México vivía con respecto a la vida estudiantil. Con Elena Poniatowska tendría una relevante amistad, también con José Agustín y Gustavo Sainz quienes formarían su corriente de La Onda, a pesar de que nunca aceptaron formalmente dicho movimiento.

Rolling stones

Al paso de la creciente ola de música e inmerso en una profunda adicción comenzó a desarrollar un pensamiento psicotrópico que le iría detonando un patrón de conducta fuera de sí conforme los años golpeaban su cabeza. Fue entonces que engendró El Rey Criollo, que además de su contexto musical ya mencionado, expone puntualmente y de manera casi milimétrica, el léxico mexicano, los modos y modas de la juventud underground, la que empezaba a sumergirse en la evolución material de la globalización con cierta mimetización a la cultura Americana, aquella que ofrecía libertinaje y no libertad, y a su vez una liberación aún más importante: la de prejuicios.

La locura al servicio de la autenticidad

La autenticidad es quizás la semántica clave que debemos comprender de Garcia Saldaña. Algunos analíticos de sus obras afirman que su autenticidad surgió a raíz de dos aspectos principales: su abierta reverencia por los artistas negros del blues y el hecho de que lograron -como los Dadaístas cuarenta años antes-, fusionar realidad y arte al punto que fuese prácticamente indistinguible uno del otro.

Sin embargo, su inestabilidad y su comportamiento lo llevaron a tener episodios violentos, a empezar su propia decadencia. En voz de su hermano quien cuenta que Parménides había perdido el control, hechos violentos lo llevaron a pisar la prisión y aun así, siguió escribiendo notas en periódicos así como un poemario llamado Mediodía y su ensayo La Ruta de La Onda, donde avistaba más claramente no encontrar lugar en esta sociedad, optando por perder la lucidez y brincar hacia la locura.

Literalmente loco, Parménides fue internado en clínicas de rehabilitación mental dejando en claro que no sólo había renunciado a la fama intelectual e incluso al dinero, sino también al brillo de su propia genialidad, a la lucidez y hasta la propia vida.

En septiembre de 1982 su cuerpo fue encontrado sin vida en la azotea de su departamento en Polanco. Su muerte la acuñan a un “pasón”, otras versiones aseguran que fue pulmonía (aunque claro está que en una sociedad que practicaba la pretensión, asegurar que el muerto joven de la familia había terminado su vida por causas naturales como la enfermedad, era mucho más fácil para la tranquilidad de las élites).

Nunca se supo cómo murió, la resonancia al respecto fue poca y sólo un par de notas en el periódico para el que trabajó avistaron el asunto. Así vivió y así murió, misántropo y solitario, alejado del “pensamiento de molde”. Quizás ahora esté fumando pasto verde junto con Jack Kerouac o bebiendo un buen trago con Bukowski, recitando poemas  con Ginsberg, escuchando rock con Brian Jones: quizás siga perdido en la rebeldía del infierno de los creadores o en el paraíso de los iluminados. Parménides García Saldaña fue un espíritu musical atrapado en el cuerpo de un escritor que inmanentemente tocaba los acordes del espíritu de las letras, del realismo y la crónica contextual; nació para morir como un chavo de onda.

Arte en casa: Youtubers especialistas en la divulgación de arte
MXCity
La divulgación y la crítica del arte son actividades poco valoradas pero de suma importancia para la actividad cultural.

Estos youtubers son grandes especialistas de arte poco valorados.

 

La educación artística nos favorece a todos independientemente de las distintas disciplinas en las que estemos formados. La música, el teatro y la danza activan la corteza motora y la literatura implica las áreas cerebrales relacionadas con el procedimiento lingüístico.

La divulgación de las artes, aceptémoslo, suele ser aburrida y muchas veces pedante porque está llena de señores aburridos y ortodoxos. Es por eso, que te queremos enseñarte algunos youtubers que se dedican a la crítica y divulgación del arte que harán que enseñar esta disciplina sea más fácil, divertido y motivador.

 

Antonio García Villarán

 

 

Es youtuber, doctor en Bellas Artes y especializado en pintura y escultura, que realiza detalladas críticas que permiten conocer la vida y obra de artistas tan reconocidos como Picasso, Dalí o Leonora Carrington. Siempre son divertidas y están llenas de lecciones y críticas importantes contra los artistas más reconocidos, pero, sin llenar al estilo insípido de Avelina Lesper.

 

Ter

 

 

Esther es una arquitecta que mezcla el mundo del arte con la vida cotidiana. Habla de la decoración de uñas, enlaza esta moda con distintos autores y claro, sobre arquitectura. Es una atractiva manera de engancharse en el arte desde una perspectiva amena y controversial.

 

La Gata Verde

 

 

Sara Rubayo, historiadora de Arte y coordinadora de exposiciones, y nos adentrará en algunos museos, obras, estilos artísticos y biografías de diversos artistas. Quizá sea un poco más solemne que otros, y a veces un poco solemne pero siempre encontrarás un significado diferente en sus videos, además, de que tiene un buen material de video.

 

Francisco Soriano

 

 

No es de mis preferidos y confieso que a veces me aburre un poco por su solemnidad. Pero lo veo porque aborda temas que me gustan: ¿El grafiti se considera un arte? ¿Y los tatuajes? ¿Quieres saber alguna curiosidad sobre Rembrandt? “El doctor” y maestro en artes visuales tiene buenas puntadas, y sin duda es un gran artista.

Filminlatino: la plataforma gratuita para ver cine mexicano y de América latina
MXCity
Filminlatino tiene un catálogo de largometrajes de ficción, documentales, clásicos, cortometrajes, series e infantil.

En esta plataforma podrás quedarte mucho tiempo viendo buen cine independiente.

 

Es indispensable apoyar al cine mexicano en particular y al cine de América Latina en general. Aunque a veces no es sencillo ya que la exhibición de películas mexicanas en las carteleras más comunes es mucho menor al número de extranjeras. Por otro lado, porque una vez que salen de la cartelera comercial, es difícil encontrar un sitio para verlas.

Asimismo, porque no todo el cine mexicano se exhibe en cartelera. Según cifras del IMCINE (Instituto Mexicano de Cinematografía), el 2016 fue récord en producción con 160 películas, pero solo 85 de ellas se exhibieron en salas comerciales.

 

 

IMCINE está fondeando la exhibición gratuita de más de 500 contenidos cinematográficos y en video, hechos en México. Entre ellos 120 cortometrajes y más de 100 largometrajes, en el sitio filmlatino.

Encontrarás desde películas muy clásicas de la Época de Oro del Cine Mexicano, como de Luis Buñuel, de Emilio “el indio” Fernández, obras fundamentales más recientes, como Cabeza de Vaca, de Nicolás Echavarría, e incluso cine animado y muchos cortos contemporáneos.

 

 

FilminLatino tiene un amplio catálogo de largometrajes de ficción, documentales, clásicos, cortometrajes, series, y películas para niños. La oferta de títulos crece día a día y además podrás leer en nuestro blog temas de actualidad de la comunidad cinematográfica y sus realizadores, a nivel nacional e internacional.

Te ofrecemos tres modalidades y puedes elegir la que más te convenga: 1) rentar de manera individual películas y series pagando por evento y/o por estreno. Para esto debes ser un usuario registrado en FilminLatino. 2) Suscribirte contratando una suscripción mensual o semestral y tener acceso a la mayor parte de las películas del catálogo. 3) La sección GratisMx siendo usuario registrado y podrás, de forma legal y sin costo, disfrutar de cine nacional.

 

 

 

Muchos contenidos tanto mexicanos como de otros países, son de paga para poder compensar a los propietarios de los derechos de los filmes. Un usuario Premium tiene acceso a ver la mayor parte de los títulos del catálogo cuantas veces se desee durante el tiempo que dura la suscripción. Las películas de estreno y aquellas que solo han autorizado para ser rentadas, no están incluidas en la suscripción. Estas películas las reconoces por tener un ícono de diamante.

Pero para ver películas gratuitas sólo hace falta que estés registrado en FilminLatino. Para ver una película de estreno basta con ser usuario registrado en FilminLatino. Las películas siempre están en VO (si la lengua original es el español) o en VOSE (Versión original con subtítulos en español si no lo es. Hay algunos títulos que están dobladas al español ya que no se cuenta con los mismos con subtítulos, estos son casos contados en nuestro catálogo.

 

 

Una vez por semana se producen estrenos en FilminLatino. Algunos de ellos son títulos clásicos, otros son novedades que han tenido una vida exitosa en cines, también estrenamos películas de forma directa que no han sido exhibidas en cines, pero que tienen un gran interés para el público, y por último hacemos estrenos simultáneos, es decir, hay películas que se estrenan en salas de cine del circuito cultural que también se estrenan en FilminLatino.

Filmlatino se puede usar en cualquier dispositivo: computadoras de escritorio y portátiles (PC y MAC), dispositivos con sistemas operativos IOS y Android. Así también con la aplicación AIR PLAY  a través de Apple TV  (a partir de la 2ª generación) y Chromecast desde dispositivos móviles IOS y ANDROID.

 

FilminLatino

Dónde: Cualquier dispositivo

Cuando: A todas horas

Gratis

Sitio web // Facebook // Twitter

El ying yang mexica o la leyenda de Omecihuatl y Ometecuhtli
MXCity
La mitología mexica habla de Ometéotl como un dios dual artífice de todo lo conocido por el mundo antiguo.

Esta historia narra la leyenda de el dios de la dualidad.

 

En la mitología mexica Ometéotl es el dios de la creación, Ometecuhtli (El Señor dos) y Omecihuatl (La Señora Dos) eran las energías que formaban la dualidad creadora en la religión mexica. Miguel León-Portilla traduce a Ometéotl (energía dual) como Señor/Señora de la dualidad, implicando un solo dios de carácter dual.

Ometecuhtli representa la esencia masculina de la creación, Omecíhuatl es su esposa. Es un dios antiguo sin templos y casi desconocido por el pueblo, pero muy nombrado en los poemas de las clases altas, debido a que se lo menciona de una manera que parece ignorar el resto de la Cosmogonía mexica. Aquí te dejamos la leyenda de este dios de la dualidad.

 

 

En los orígenes de todo lo que nos rodea, una gran pareja vivía en lo más alto de los espacios visibles e invisibles en las alturas infinitas del cosmos. Ambos eran magos sabios y con sus bastones de fuego inventaban mil figuras en los espacios. Se dice que ellos tenían el don de darle vida a todas las formas concretas. Ella se llamaba Omecihuatl y él, Ometecuhtli.

Cada vez que otorgaban existencia a algún ser, su nombre se transformaba a Tonacacihuatl el de ella, y Tonacatecuhtli el de él. La pareja creadora existía incesante. Tonacacihuatl había tenido muchos hijos y ellos la respetaban hasta la adoración como una madre. Pero un día, sin poder explicarse por qué, se vio a Tonacacihuatl arrullando a una piedra.

 

 

“¿Cómo era posible qué, en lugar de arrullar a sus hijos, tuviera entre sus brazos a un mineral sin forma?” Aquella piedra era un Tecpatl, un pedernal, un cuarzo duro y lustroso, como si fuera de cera, cuyos bordes, cual cristal opaco, despedían chispas y hacían que relumbrara su color grisáceo con tonos amarillentos. Miraba con tanto amor a su pedernal, que a todos sus hijos les produjo una inquietud explicable:

-Nuestra madre quiere más a una piedra inanimada que a mí que produzco la lluvia Dijo Tlaloc.

-Y yo que adorno como con faldas de esmeraldas toda superficie y doy el agua que refresca: lagos, lagunas, ríos y mares, no soy tomada en cuenta ya por nuestra madre. Afirmó Chalchiutlicue.

 

 

-¿Y qué puedo decir yo, Huitzilopochtli, que soy la gran fuerza de voluntad para continuar la guerra creadora que haga eterna la vida del universo? Parece que me ha olvidado.

Tezcatlipoca y Quetzalcoatl permanecieron callados. El primero como burlón; el segundo meditando.

Camaxtle propuso arrojar el pedernal a la Tierra. “¡Que así se haga!” Exclamaron otra vez casi todos. Los adoloridos hermanos pusieron en acción sus proyectos y tomaron entre sus manos al pedernal y lo lanzaron rumbo a la Tierra entre violentas ofensas. Sucedió que al chocar el pedernal contra las rocas de los montes e ir rodando entre las piedras, sacaba chispas fulgurantes, espléndidas, relucientes, que se iban transformando en figuras humanas llenas de energías y que se levantaban como si hubieran despertado de un largo viaje.

 

 

Cuando el pedernal quedó inmóvil habían nacido de él mil seiscientas figurillas que parecían duendecillos tan ágiles como las chispas que los habían formado. Entre todos levantaron al pedernal y lo colocaron frente a las siete cuevas. Luego se dedicaron a recorrer aquellos sitios y a aventurarse por el interior de aquellas cavernas.

Con el resplandor que los duendecillos despedían se iluminaban los misteriosos interiores por donde penetraban. Los mil seiscientos hijos del pedernal comenzaron a aburrirse de andar por los mismos recovecos y los duendecillos decidieron crear algo para beneficiar al mundo. Totli pidió los derechos para poder crear nuevos hombres y el de saber cómo educarlos. Todos duendecillos estuvieron de acuerdo con tal petición.

 

 

Para crear hombres era necesario tener un hueso de los antiguos gigantes del Mictlán y luego sacrificarse sobre el hueso con piquetes de púas de maguey hasta sangrar. Cuando los huesos sientan el calor de la sangre se convertirán en un hombre y en una mujer que pronto tendrán una abundante descendencia.

Los hijos del pedernal buscaron espinas de maguey y con ellas se punzaron y se sacaron sangre. Cuando terminaron sus sacrificios, los mil seiscientos duendecillos contemplaron la infinidad de los espacios y miraron el transcurso del sol durante cuatro días, al cabo de los cuales, de uno de los huesos brotó un hermoso niño que y depositado en un cesto, donde con leche de cardo lo alimentó.

 

 

Después de varios sacrificios y una larga esperar, de los fragmentos restantes, surgió una lindísima niña. Luego tomaron el pedernal, lo frotaron con unas rocas y brotó un fuego tan agradable que los niños sonrieron de placer, pues aquellos lugares eran muy fríos y al sentir el calor despedido por el hogar, pareció que lo bendecían con sus alegres balbuceos.

Así fue como los seres humanos de esos tiempos se dedicaron gozosos a realizar las actividades para las cuales fueron educados, con el propósito de asegurar la armonía de su sociedad con el cosmos.

 

Piporro: el arquetipo del norteño mexicano que incursionó en el sci-fi
MXCity
El rey del taconazo tuvo una gran carrera artística en el mundo del cine, la música y en la locución dejando un gran legado.

El Piporro fue un gran ídolo de las personas para el norte del país.

 

Eulalio González Ramírez mejor conocido como «Lalo» o «El Piporro», fue todo un personaje popular celebrado por millones de personas durante buena parte del siglo XX. Fue actor, locutor, guionista, cantante y compositor de música norteña y de mariachi, además de ser considerado como uno de los grandes cómicos de todos los tiempos dentro del cine de oro mexicano.

“EL Piporro” es un norteño de Monterrey nacido en 1921, quien desde pequeño soñó con ser un famoso locutor. En diciembre 1942 le llega la oportunidad de convertirse en locutor y conduce algunos eventos en vivo, desde cenas de gala hasta funciones nocturnas de lucha libre.

 

 

En 1944 llega a la Ciudad de México como anunciador en la “Voz de América Latina” en la XEW, donde fue aceptado como actor de radionovelas. A fines de la década audiciona para interpretar a un personaje llamado “El Piporro” en la serie radiofónica Ahí viene Martín Corona en la XEQ, protagonizada Pedro Infante, logrando rotundo éxito y adoptando el mote con que sería reconocido en toda su carrera en el cine.

Debido al éxito en la serie radiofónica se preparó una adaptación al cine en 1951, que después de unos trucos de maquillaje y lograr un buen sketch, logró ser contratado para el film. Después de sus participaciones en las películas, Piporro siguió su carrera con varios papeles que le permitieron alternar “Tin Tan”, Fernando Casanova, Pedro Infante y muchos otros grandes actores de la época.

 

 

De la época de oro del cine mexicano (1936-1958), participó en muchas películas que trataban problemas fronterizos con los que se identificaban los habitantes del norte de México, así como los migrantes mexicanos en Estados Unidos, como El terror de la frontera, El rey del tomate, El bracero del año y El Pocho, cinta que él mismo produce y dirige, siendo su única experiencia detrás de las cámaras.

 

 

 

 

Pero una de las películas más surrealistas en las que participó El Piporro, fue la cinta de ciencia ficción La nave de los monstruos (1960) de Rogelio A. González, junto a Lorena Velázquez y la hermosa Ana Bertha Lepe.

En la cinta, El Piporro es Laureano, un ranchero que vive contento en compañía de su hermano pequeño, con el defecto de ser muy mentiroso. En las cantinas platica historias que solamente él cree.

 

 

Mientras esto sucede, Gamma (Ana Bertha Lepe) y Beta (Lorena Velázquez) aterrizan provenientes del planeta Venus. Al llegar a la tierra raptan a Laureano para llevarlo a su planeta, pero ambas se enamoran de él. Sin embargo, Laureano solamente tiene ojos para Gamma, por lo que Beta se rebela contra ella y contra su planeta y libera a los prisioneros de la nave, especímenes malvados de toda la galaxia, para dominar la Tierra y gobernarla.

Así mismo se revela que ella en realidad no es venusina, sino que pertenece a una extraña raza de seres vampiros. Gamma, en compañía de Laureano, de su hermano y de su fiel robot deberán vencer a Beta y sus secuaces y evitar que la Tierra caiga en manos de estos seres.