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Suuwaii, comida callejera japonesa en el corazón de la Condesa
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Déjate deslumbrar por los sabores y la diversidad de platillos callejeros asiáticos que hay en este precioso restaurante en la Condesa.

Gran variedad de platillos que te harán viajar a Asia con el paladar.

 

Como en todas las ciudades del mundo, la comida callejera cuenta con bocadillos rápidos para las personas apuradas y permite que toda clase de personas compren alimentos llenos de sabor e historia cultural, a bajo costo.

Algunas de las recetas callejeras, son populares debido al sazón casero y a ese toque polvoso que no se logra en ningún lugar. De hecho, la comida callejera suele ser más popular para los turistas, que la comida gourmet. Cuando se trata de comida callejera asiática, bueno, eso es otra historia.

 

 

La auténtica comida asiática de barrio está llegando, cada vez más, a los restaurantes ya que las personas sin la posibilidad de viajar a los países asiáticos, tenemos acceso a este tipo de gastronomía, a un precio mucho más razonable que lo que costaría viajar a China, Singapur o Honk Kong.

Suwaii es uno de los restaurantes en la CDMX, que traen las propuestas culinarias callejeras asiáticas,  con sus irresistibles sabores, colores y presentaciones. Además, es un lugar lleno de calidez con un gran diseño y ambiente.

 

 

 

Si aún no has probado la comida callejera de Asia, tienes que ir a Suuwaii. Este sitio tiene un concepto de nation market en la Condesa donde sirven platillos que se venden habitualmente en las calles de China, Tailandia y Japón.

Sus platillos son bien logrados y en realidad se destaca el sabor callejero. En su carta mínima y bien concreta, te permite ver al menos 60 platillos, que van de entradas, que platos fuertes individuales, para compartir, y postres.

 

 

 

 

Los genios creativos del lugar son los chefs Guillermo Tinoco y Rodrigo Salas. Las estrellas del lugar son los rollos, bowls, buns, ramen, dim sum, satay y sus gyozas. Merecen mención aparte el pad thai, curry verde y, claro, su khao soi, que se sirve ampliamente en Myanmar y que consiste en una sopa de noodles que combina dos maneras diferentes de cocinar los tallarines: cocidos y fritos.

 

 

Arriba está el bar donde podrás encontrar cervezas, whisky, sake y ginebra japonesas, además de una carta de cocteles con mezcal, creada por Odett Cruz, head bartender del speakeasy Xaman. Además, cuenta con una atmósfera donde escucharás música funk, setentera y ochentera.

Recuerda dejar espacio para el postre, ya que puedas deslumbrarte por la cantidad de platillos, y quedarte sin probar la gama de delicias asiáticas que hay. La elección en este lugar es importante, aunque siempre puedes regresar por más y aun así no podrás con todos los platillos.

 

 

Suuwaii

Dónde: Alfonso Reyes 238, Col. Hipódromo Condesa

Cuándo: lunes a sábado de 13:00 a 12:00h, y domingo de 13:00 a 20:00

Cuánto: $300–$500

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La alcaldía Cuauhtémoc tiene nuevos accesos de movilidad para ciclistas
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Más ciclovías en la Alcaldía Cuauhtémoc, sobre todo en el barrio de la Roma y en algunos lugares de Tlatelolco.

Álvaro Obregón tendrá ciclovía y reordenamiento de los carriles vehiculares.

 

El premio al Trans porte Sustentable fue otorgado a la CDMX en 2013, reconociendo así, a las ciudades que practican estrategias de movilidad y transporte sustentable, la consumación de la línea 4 del Metrobús, el sistema de parquímetros, la línea 12 del Metro y la expansión del programa Ecobici , fueron los proyectos mejor evaluados en nuestra ciudad.

A pesar de esto, del dinero y esfuerzo invertido, no ha sido suficiente. La CDMX tiene que tener capacidad a las presiones imprevistas, ser flexible a los vaivenes de los flujos globales de los precios del petróleo y de las presiones económicas. Es por eso, que a pesar de los millones y los esfuerzos por crear consciencia y movilidad, no ha sido suficiente.

 

 

No obstante, el proyecto de seguir construyendo ciclovías y alternativas de movilidad continúa a paso firme. De ahí, que se haya buscado abarcar doce cuadras en un trayecto de 1.5 kilómetros en la Colonia Roma, que va de la calle Oaxaca a la avenida Cuauhtémoc.

De acuerdo con información de Reforma, el secretario de Movilidad, Andrés Lajous, detalló que la idea es conectar las diferentes ciclovías confinadas que hay en esta colonia.

 

 

 

A diferencia de otras ciclovías en otros puntos de la Ciudad, esta ciclovía sólo tendrá balizamiento; en otras palabras, no será una vía confinada y estará en ambos sentidos de la vialidad.

El proyecto contempla un carril de estacionamiento, por lo que los carriles de tránsito vehicular se reducirán para aplicar un sistema de ordenamiento que se le conoce como Nueva York, según explicó el representante vecinal de la colonia Roma Norte, Mario Rodríguez.

 

 

 

Las intersecciones se instalarán cruces peatonales seguros; y en cuanto a los parquímetros, seguirán en operación en el carril de estacionamiento que se ubicará al lado de la ciclovía. A la ciclovía de la Roma se suma el barrio de Tlatelolco.

En conjunto suman un total de 8.6 kilómetros nuevos de infraestructura ciclista a la ciudad y concretamente a la delegación Cuauhtémoc. Esto conectará los tramos Avenida Hidalgo-Avenida Ricardo Flores Magón (a la zona de Tlatelolco) y la segunda en Insurgentes Sur- Plaza Villa Madrid, en la colonia Roma.

 

 

 

Estos casi 9 km de infraestructura ciclista de la Cuauhtémoc, se suman a los 133 kilómetros que hay en toda la CDMX. En lo que corresponde a la colonia Roma, se creó un buen diseño de entorno urbano para ir en bicicleta de metro San Antonio y Mixcoac hacia la Roma y Condesa, hasta Polanco.

Con el aumento de ciclovías, sin duda tendremos un avance más en cuestiones de movilidad y de acceso a la seguridad para los ciclistas. Esto es solo la base de un gran proyecto que pronto llegará, esperamos ansiosos.

Conoce todos los pueblos originarios de la preciosa Alcaldía de Milpa Alta
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Milpa Alta cuenta con varios pueblos originarios prehispánicos, nombrados con una combinación de su nombre indígena y de un santo prehispánico.

Milpa Alta es una de las Alcaldía más tradicionales de la CDMX. 

 

Lejos del turismo nacional e internacional, muy al sur, en los límites de la Ciudad de México, se encuentra Milpa Alta. Se trata de un espacio diferente al resto de las alcaldías de la Ciudad, siendo un espacio rural que ha resistido el avance de la mancha urbana. Con 28 mil 464 hectáreas de suelo de conservación ecológica, además de que preservar los modos de vida y la cultura tradicional mesoamericana del Valle de México, cuenta una de las comunidades hablantes de náhuatl más grandes del centro de México.

Asimismo, Milpa Alta es uno de los destinos con mayor tradición e historia de la Ciudad. Aquí te dejamos todos los pueblos originarios de la preciosa Alcaldía de Milpa Alta.

 

San Pedro Atocpan

 

 

Este barrio mágico es uno de los sitios más reconocidos de Milpa Alta, debido al mole que emplea a cerca del 90% de la comunidad y produce casi toda la cantidad que es consumida en la Ciudad de México.​​ El nombre “Atocpan” viene del Náhuatl y significa “sobre tierra fértil”. El suelo en esta localidad es desigual pues se encuentra ubicado entre el volcán Cuauhtzin y la montaña Teuhtli.

 

San Agustín Ohtenco

 

 

Este pueblo se caracteriza por tener pocos establecimientos comerciales, y la mayoría de ellos operan en la actividad Educación, que reporta una planilla de empleados cercana a 100 personas. De las 2,000 personas que habitan en Pueblo San Agustin Ohtenco, 600 son menores de 14 años y 600 tienen entre 15 y 29 años de edad.

 

San Antonio Tecómitl        

 

 

En el año de 1140 d. C. llegó una avanzada de familias chichimecas provenientes de Amecameca estableciéndose y fundando comunidades diversas en la región, entre ellas Tecomitl. Su fundación data del año 2-CALLI (1409) por la tribu de un gran imperio Mexica llamada Atlahuipilli. Por las características religiosas que menciona Fray Diego Durán se piensa que tenía como deidad principal a Camaxtli diosa de la fertilidad de la caza en un paraje situado al poniente del poblado denominado Teopanzolco, en dicho lugar se localiza actualmente una oquedad natural de la lava del volcán Teutli conocida como la Olla de Piedra.

 

San Bartolomé Xicomulco 

 

 

La Capilla Xicomulco es lo más representativo de este lugar. El significado​Xicomulco a consideración de nahua-hablantes de la región había sido traducido de diversas maneras, como  Ombligo de las laderas; Ombligo de la tierra; En el hoyo grande; entre otros. Un lugar pequeño, pero con mucha historia.

 

San Francisco Tecoxpa

 

 

El 7,61% de la población es indígena, y el 2,92% de los habitantes habla una lengua indígena. El 0,01% de la población habla una lengua indígena y no habla español. Debido a esto, este lugar preserva varias tradiciones, fiestas populares, gastronomía y un larga lista de historias aún por contar.

 

San Jerónimo Miacatlán    

 

 

San Jerónimo Miacatlán, es un pueblo originario dado que ya existían asentamientos humanos en su territorio desde antes de la llegada de los europeos a nuestro continente. un documento (Merced Real de Felipe II) donde hace patente el reconocimiento hacia ésta región, como dueños de los montes, tierras, cerros y aguas y demás recursos que sus antepasados ya poseían desde tiempos inmemoriales. San Jerónimo Miacatlán, guarda con celo sus costumbres y tradiciones así como la devoción a su santo Patrón.

 

San Juan Tepenáhuac        

 

 

En 1935 se realizaron dos obras que marcaron el paso de la vida campesina a la urbana. Se fomentó el cultivo del nopal y se puso en marcha una feria grande dedicada a este producto. Luego llegaron las tiendas grandes, se abrieron calles y avenidas y el tráfico llegó como consecuencia. Los lugares de encuentro social y atlético son el Deportivo Ecológico Hueytepec y la Reserva Natural de Encino y CEAT Tepenahuac

 

San Lorenzo Tlacoyucan   

 

 

San Lorenzo Tlacoyucan se encuentra a 2.1 kilómetros de San Antonio Tecómitl, que es la que más habitantes tiene dentro del municipio. En este lugar, la cultura indígena en San Lorenzo Tlacoyucan, representa el 8,54% de la población total, y el 3,40% de los habitantes habla una lengua indígena.

 

San Pablo Oztotepec

 

 

Aquí, el noble mexica Hueyitlahuelanqueh, llegó con la intención de asegurar sus dominios, lejos de desechar a los Chichimecas, les asignó para su vigilancia diversas extensiones de su territorio. El 15 de agosto de 1532 se bautizó a todos los nativos congregados y se bendijeron los lugares para el establecimiento de los pueblos de Milpa Alta, Atocpan, Oztotepec, Tlacoyucan, Tlacotenco, Tepenahuac, Miacatlán, Tecoxpa y Othenco. Durante el periodo revolucionario, Emiliano Zapata se instaló temporalmente en San Pablo Oztotepec, el cual se convirtió en sede para la ratificación del Plan de Ayala el 19 de julio de 1914 en un cuartel de la localidad con la presencia de los principales jefes del ejército del sur. Hoy es posible visitar dicho cuartel convertido actualmente en museo.

 

 

Villa Milpa Alta        

 

 

Villa Milpa Alta es la cabecera Alcaldía, y aquí se resguarda la historia de Milpa Alta cuando fue fundada por los momoxcas. Ellos establecieron una población que llamaron Malacachtépec Momoxco. En 1529 los momoxcas se avasallaron a los españoles, quienes les reconocieron el derecho a nombrar sus propias autoridades. El pueblo fue llamado Villa de Nuestra Señora de la Asunción de Milpa Alta, y partir de entonces comenzó la cristianización de la zona y la construcción del convento dedicado a La Asunción de María. Uno de los atractivos es su gastronomía: la base de los platillos milpaltenses es el maíz, el frijol y el chile, al que le acompañan otros productos de la milpa como los quelites, diversas carnes y de manera muy notable, el nopal. En temporada de lluvia, la cocina local incorpora una gran variedad de hongos comestibles que son recolectados en los bosques que se encuentran en las inmediaciones.

Estas son las razones por las que “México” se escribe con X
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En el Diccionario Panhispánico de Dudas, la Real Academia Española, dice que aún es válido escribir "Méjico" o "mejicano".

La palabra “México” resguarda un increíble y precioso secreto.

 

La Real Academia Española (RAE), en su Diccionario Panhispánico de Dudas, afirma que escribir “Méjico” o “mejicano”, es tan válido como México o mexicano. Así que escribir Méjico, con “j”, es algo, propiamente, incorrecto. Lo que se recomienda es escribirlos con “x”, y ¿por qué México se escribe con “x” y no con “j”?

El nombre de nuestro país se ha escrito en español con “x” desde hace cinco siglos. De hecho, desde que los conquistadores se establecieron en América, muchos hispanohablantes aún lo escriben con “j”. Pero a la fecha, se continúa usando la letra “x”.

 

 

De hecho, los españoles usaban Méjico o mejicano, como grafías usuales del nombre de nuestro país. Como ya lo dijimos, son formas correctas de escribir; “lo que debe saberse es que es un asunto casi de identidad nacional por los orígenes de esto”, señala Juan Nadal, doctor en Filología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Aunque principalmente se debe a cómo era el castellano que se hablaba a principios del siglo XVI, cuando se dio la conquista de la nación azteca (o mexica, para ser más precisos).

 

 

El topónimo “México” tiene su origen en la lengua náhuatl hablada por los aztecas fundadores de la nación prehispánica. La palabra más linda que el náhuatl le regaló al español (y otras que se usan de forma cotidiana en España y América Latina). Historiadores apuntan a que la fundación del imperio se dio en marzo de 1325.

Pero se utiliza, México, porque el significado de la palabra quiere decir “lugar en el ombligo de la Luna”. El vocablo “metzi” significa “luna”, “xictli” es “ombligo o centro”, y “co” es el sufijo náhuatl para “lugar”. Los aztecas fundaron lo que hoy es México en el lago de Texcoco, llamado “lago de la luna”.

 

 

Pronunciado en nuestro español actual sonaría como “Méshico”, es decir, el sonido de la equis sería /sh/, como cuando se dice el anglicismo show. De hecho, Meshico comenzó a ser usado a mediados del siglo veinte por un grupo de intelectuales mexicanos asociados a un revista para definir una actitud filosófica y sociológica que buscaba basarse en una auténtica ontología del mexicano.

El rey Alfonso X de Castilla, llamado “El Sabio”, estableció la Norma Alfonsí de la escritura en el siglo XII que establecía que el sonido /sh/ debía escribirse con equis. Cuando llegaron los conquistadores españoles, a principios del siglo XVI, trataron de adaptar los sonidos del náhuatl al castellano de esa época y usaron la Norma Alfonsí para “Méshico”, es decir, Mexico (en ese tiempo sin tilde).

 

 

 

Se convierte en “Méjico”, desde el mismo siglo XVI de la conquista de México (1521), cuando el castellano estaba perdiendo el sonido fricativo prepalatal sordo /sh/ y en el siglo XVII terminó por desaparecer.

Son pocas las palabras de nuestro idioma que aún tienen ese sonido, muchas de las cuales proceden de otras lenguas que sí lo tienen, como el inglés, el portugués o el francés. Los documentos de la época prehispánica y colonial guardan la memoria de los nombres de los lugares de México. Paralelamente existía el sonido fricativo velar sordo, que es el que se escucha en la jota o con la ge.

 

 

“En el siglo XVII ya nadie pronunciaba el /sh/ en español, por eso es que en ese siglo ya todo mundo decía México (con el sonido de la j)”, dice Nadal. La RAE estableció en 1815 la Ortografía de la Lengua Castellana en la que instruyó que todas las palabras que se escribían con equis y que se pronunciaban con /j/ debían ahora escribirse con jota, y ya no con equis.

De ahí que México se convierte en Méjico para la RAE. Pero debido a que muchos nombres de lugares de México tienen origen en las lenguas prehispánicas, aquella imposición de la RAE sobre su escritura no fue bien recibida. “Se convirtió esto en prácticamente en una cuestión de identidad nacional, porque además coincidió con la lucha por la Independencia (1810-1821). Pero la RAE se mantuvo firme en eso durante todo el siglo XIX y durante casi todo el XX”, explica Nadal.

 

 

La independencia reafirmó la defensa de los mexicanos de escribir el nombre de su país como siempre lo habían hecho. En el siglo XIX se fundan las Academias de la Lengua de las naciones de América Latina, las cuales eran las que dictaban la norma dentro de estos países. “Por supuesto la academia mexicana jamás, jamás, jamás ha admitido que México se escribe con jota”, enfatiza Nadal.

No fue hasta 1992 que la RAE reconoció que podría escribirse con x, pero siempre prefiriendo Méjico con j. Finalmente, en 2001 fue cuando la institución estableció la recomendación de que se escriba con x: México. México se escribe con X porque remite a nuestra cultura, identidad, historia, raíces y que siempre, hemos sido el lugar en el ombligo de la Luna.