Arte y Cultura
Enamórate del náhuatl a través de los poéticos pensamientos del escritor Miguel León-Portilla
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Muy pocos librepensadores han tratado de rescatar la riqueza del náhuatl, tanto como Miguel León-Portilla, gran historiador, lingüista, antropólogo entre otras cosas más; una personalidad brillante que como mexicanos estamos obligados a conocer.

La palabra nahuatl, tal y como la conocemos, posee numerosas definiciones, derivados y traducciones. Como puede ser un simple “brujo o hechicero” –nahual–, la acción de “entrar escondidamente” –nahualcalaqui– o ser la “confusión u ofuscamiento a los oyentes” –nahualitoa–; sin embargo, lo que es seguro es que se trata de una palabra mágica que hipnotiza a aquellos que intentan encapsularla en definiciones sencillas o sosas.

Podría decirse que el primer extranjero que tuvo la aventurosa tarea de hacerlo –y que terminó estrepitosamente enamorado de México– fue Bernardino de Sahagún. Este misionero franciscano realizó una asombrosa recopilación de registros, descripciones y traducciones del Imperio azteca. Sin embargo, su metodología estuvo fuertemente marcada por una premisa judeocristiana, la cual sesgó en muchas ocasiones tanto las creencias como las conductas de los indígenas. Así fue como el náhuatl se redujo a un lenguaje de cenizas, pensado malamente como un lenguaje usado sólo por esos “ignorantes que necesitan ser educados para su salvación”. 

Miguel-Leon-Portilla-cumpleanos-UNAM_MILIMA20160222_0177_8Muy pocos librepensadores han tratado de rescatar la riqueza del náhuatl, la que fue escondido a lo largo de 500 años y que incluso los mismos indígenas actualmente desconocen. Entre los más destacables maestros de la lengua se encuentra sin duda Miguel León-Portilla, gran historiador, lingüista, antropólogo, etnólogo, filósofo y universitario. Él no es un mexicano cualquiera que se especializó en materia de pensamiento y literatura náhuatl. Él es un enamorado de lo que fue, es y será México, como un poeta que inmortaliza su amor con los versos más devotos y apasionados que su piel puede extender.

Él comenzó a ganar reconocimiento a través de sus traducciones, interpretaciones y publicaciones de varias recopilaciones antiguas de obras en náhuatl; e incluso, su tesis doctoral La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes (1956), fue realizada bajo la orientación del notable nahuatlato y padre Ángel María Garibay. Desde entonces se ha convertido en el estandarte de un movimiento que busca regresar a la raíz de lo mexicano: al náhuatl de épocas prehispánicas, colombinas y actuales. Gracias a ello, León-Portilla logró establecer una educación bilingüe rural en México, y así prevenir que se extinga, poco a poco, esta lengua ancestral.

nahuatl leon portillaY es que al indagar sobre la vida y el trabajo de León-Portilla obliga, inevitablemente, a reconocer sus experiencias con las propias. Como si lograra hacer que el lector se enamore de la cultura náhuatl, empapándose con la belleza de su literatura y humanismo hispánico, dejándose cautivar por su maravillosa y peculiar cosmogonía, reviviendo la libertad que eclipsa la represión de lo indígena durante siglos.

En otras palabras, León-Portilla ha elaborado una defensa invaluable de los derechos indígenas, promoviendo la maravilla y riqueza que nuestra cultura madre alberga en su seno. Si no estás convencido, te compartimos aquí las hipnotizantes y cautivadoras palabras de este genial amante de México:

 

*Su poema:

Tochan in Altepetl / Nuestra casa, recinto de flores

 

Nuestra casa, recinto de flores,

con rayos de sol en la ciudad,

México Tenochtitlán en tiempos antiguos;

lugar bueno, hermoso,

nuestra morada de humanos,

nos trajo aquí el dador de la vida,

aquí estuvo nuestra fama, nuestra gloria en la tierra.

Nuestra casa, niebla de humo,

ciudad mortaja,

México Tenochtitlán ahora;

enloquecido lugar de ruido

¿aún podemos elevar un canto?

Nos trajo aquí el dador de la vida

aquí estuvo nuestra fama, nuestra gloria en la tierra.

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Tocahn in xochitlah,

ye in huecauh Mexihco Tenochtitlán;

cualcan, yeccan,

otechmohual huiquili Ipalnemohuani,

nincacata totlenyouh, tomahuizouh intlatic pac.

Tochan pocayautlan, 

nemequimilolli in altepetl 

ye in axcan Mexihco Tenochtitlán; 

tlahuelilocatiltic tlacahuacayan. 

¿Cuixoc huel tiquehuazqueh nican in cuicatl? 

nican otech mohualhuiquili Ipalnemohuani, 

nican cacta totlenyouh, tomahuizouh in tlalticpac.

 

Algunas citas

-“Ve ahí donde enterraste el corazón de Copil y vas a ver un águila devorando una serpiente, porque en tanto que dure el mundo, no acabará, no terminará la gloria, la fama de México-Tenochtitlán.”

– “Estaba la ciudad medio destruida y a veces, por más que nos esforzamos por dañarla, aquí la tenemos. Qué maravilla.”

 

*Su poema: 

Ihcuac tlahtolli ye miqui / Cuando muere una lengua

Cuando muere una lengua,

ya muchas han muerto

y muchas pueden morir.

Espejos para siempre quebrados,

sombra de voces

para siempre acalladas:

la humanidad se empobrece.

Ihcuac tlahtolli ye miqui,

occequintin ye omiqueh

ihuan miec huel miquizqueh.

Tezcatl maniz puztecqui,

netzatzililiztli icehuallo

cemihcac necahualoh:

totlacayo motolinia.

cantares indigenas miguel leon-portilla

Durante una entrevista con Enrique Krauze para El País (Madrid, 2001)

Me cautivaban las preguntas que se planteaban en los cantares indígenas antiguos: me recordaban a los presocráticos. Y llegué a caer en lo que parecía una locura: hablar de un posible pensamiento filosófico indígena. Entonces le dije al padre Garibay: “Quiero averiguar esto”. Y me preguntó: “¿Usted sabe náhuatl?”. “¿No?”. “Pues tiene usted que estudiarlo, ¡hombre!”. Entonces me metí y pude, en unos ocho o diez meses, saber algo de náhuatl. En las lecturas que hacía me topé con el relato que Sahagún conservó acerca de la conquista. Y todo eso me fascinó.

Y luego voy viendo que existen otros relatos en los Anales de Tlatelolco, y que hay muchos códices e imágenes de todo esto. “¡Qué barbaridad!”, me dije: “¡Esto es una cosa increíble!”. Recordé entonces lo que Vasconcelos dice en su Breve historia de México: “Estos indios estaban tan mal que ni siquiera se dieron cuenta de lo que les pasó con la conquista”. Había que refutarlo. Y le dije a don Ángel María Garibay: “Pues vamos a publicar esto, vamos a publicarlo pensando en lo que es, ‘la visión de los vencidos’, en el sentido de que no son sólo los vencedores los que escriben la historia”. Y así lo hice. Se trata de una verdadera epopeya, como dice José Emilio Pacheco.

5 edificios de arquitectura religiosa que puedes ver en Coyoacán
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En medio de nuestro entorno urbano, todavía podemos conocer sobre arquitectura religiosa, esos recintos creados para albergar la presencia divina.

En estos 5 edificios de Coyoacán todavía se siente el aura del misticismo.

 

La arquitectura religiosa es el reflejo de diversos estilos y tendencias de otras construcciones, pero también de ideas y formas de vida. Hay que recordar que los monasterios estaban diseñados para que los monjes estuvieran separados por las noches, para dedicarse por entero a su divinidad, pero que las aulas, comedores y jardines podían pasar tiempo juntos.

Con el ascenso de las religiones monoteístas, los edificios religiosos se fueron convirtiendo en mayor medida en centros de oración y meditación. Entrar en un edificio religioso es una metáfora de entrar en una relación espiritual, es un espacio de reunión para lograr una atmósfera de intimidad y de participación en la oración.

Aquí te dejamos cinco de las más hermosas piezas arquitectónicas dedicadas al culto, que puedes encontrar en el hermoso barrio de Coyoacán.

 

Iglesia de San Juan Bautista

Plaza Centenario 8, Villa Coyoacán, CDMX.

 

 

La Iglesia de San Juan Bautista en Coyoacán, es un templo de culto católico y emblema de la propia localidad y símbolo de la belleza del barroco novohispano. Apenas ocho años después de consumada la conquista, Hernán Cortés decidió otorgar un terreno a un grupo de frailes Franciscanos que estaba formado de piso de cemento, fachada de cantera roja, muros de piedra volcánica labrada e incluso un adoratorio decorado con chapa de oro. Sobre este adoratorio, los monjes edificaron en 30 años (1522-1552) el Convento, el templo y la huerta de San Juan Bautista, en lo que abarcaba una superficie de casi 20 000 m2 de lo que actualmente es el parque de Coyoacán.

 

La Conchita

Fernández Leal 62, La Concepción, 04020 Ciudad de México, CDMX

 

 

La Capilla de la Purísima Concepción, conocida como iglesia de “La Conchita”, te ofrece la posibilidad de disfrutar una tarde tranquila en un rincón más de la delegación Coyoacán. Cuando el conquistador español, Hernán Cortés, llegó a Coyoacán mandó construir la Iglesia de “la Conchita” sobre lo que era un centro ceremonial prehispánico y donde se celebró la primera misa en la región. Recientemente –con las obras de rescate y mantenimiento al edificio- el Instituto Nacional de Antropología e Historia confirmó que había sido un altar tolteca.

 

Capilla de Nuestra Sr. Soledad del Altillo

Av. Universidad 1700, Santa Catarina, Coyoacán.

 

 

Esta capilla fue diseñada por el arquitecto Enrique de la Mora y Palomar, alumno de Félix Candela. A esta capilla de Nuestra Señora de la Soledad se le conoce como “El Altillo” ya que en 1951 doña Elena Piña Aguayo dueña de la Hacienda de San José del Altillo donó el casco y partes de los terrenos de la hacienda a la Congregación de los Misioneros del Espíritu Santo, acto loable pues se preservó para la posteridad este valioso lugar. Es un espacio atractivo desde el punto de vista arquitectónico y espiritual, pues en la cripta, se encuentra sepultada la Venerable Sierva de Dios Concepción Cabrera de Armida, inspiradora de las Obras de la Cruz.

 

Capilla de San Antonio Panzacola

Av. Universidad y Francisco Sosa Colonia Puente de Panzacola, Coyoacán.

 

 

La Iglesia de Panzacola o de  San Antonio de Padua data del siglo XVII y se dice que fue mandada construir por el conquistador Pedro de Alvarado, aunque también se cuenta que una familia acaudalada la erigió como pago de una manda a San Antonio. La iglesia ha sido por muchos años la  puerta de entrada al Centro de Coyoacán, ya que está sobre la calle de Francisco Sosa , que era la carretera que unía al pueblo de San Ángel con el de Coyoacán. Junto a la iglesia se encuentra el puente que atraviesa el río Magdalena, paisaje que inspiró a varios autores a representar este lugar desde distintas perspectivas en sus pinturas. En muchas de estas obras se puede observar cómo a principios del siglo XX la zona todavía contaba con mucho campo en sus alrededores.

 

Iglesia Santa Catarina

Plaza Santa Catarina, Churubusco, Coyoacán.

 

 

La iglesia Santa Catarina fue construida en el siglo XVII, fue una capilla abierta donde se evangelizaron a los indígenas de la región. Hoy en día mantiene una fachada al estilo barroco, y en 1932 fue declarada monumento nacional. Desde el siglo XVIII, todos los 29 de Abril se celebra a la patrona del barrio, la santa dominica Catalina de Siena. Los habitantes de la zona lo celebran con misas, banda musical, chinelos, juegos mecánicos, venta de antojitos mexicanos y fuegos artificiales.

Chimalli, el tesoro de Moctezuma llega al Castillo de Chapultepec
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El Chimalli fue un arma efectiva que, pese a los materiales frágiles con que se construyó, y ahora se encuentra en el Castillo de Chapultepec.

La muestra que el legendario Castillo de Chapultepec alberga, “Chimalli, tesoro de Moctezuma”, abarca la historia de una de las reliquias prehispánicas más valiosas, el Chimalli, escudo perteneciente a una serie de cuatro piezas similares y diseñado con cientos de varillas de bambú mexicano y más de 26,000 plumas.

 

 

“Chimalli. Tesoro de Moctezuma en Chapultepec” es mucho más que una exposición abierta en el icónico Castillo bordeado por ese bosque, es la biografía de una pieza excepcional, de un escudo prehispánico de singular belleza y valor histórico; es uno de cuatro que existen en el mundo.

De acuerdo con las curadoras Laura Filloy y María Olvido Moreno Guzmán, en el campo de batalla el chimalli (escudo circular) fue una poderosa arma defensiva de los guerreros mexicas.

La pieza que ahora se exhibe cruzó dos veces el Atlántico: salió de México en el siglo XVI en el umbral de la Conquista y regresó en el XIX.

 

 

 

En torno a esa pieza, el discurso curatorial reúne más de 300 objetos entre piezas de arte plumario y arqueológicas, óleos, armas, taxidermia, litografías y documentos procedentes de diversas instituciones y museos.

En el siglo XVI salió de México junto con otros objetos que mostraban las riquezas de América y hoy luce aquí su grandeza. Tras viajar por varios lugares de Europa arribó a la corte de los Habsburgo en Viena y en el siglo XIX, en un gesto noble, Maximiliano quiso dar a México un ejemplo de las armas de su antiguo emperador Moctezuma II y el escudo regresó a este país. En sus versiones de lujo, el chimalli fue insignia de valor en ceremonias y rituales.

 

 

 

También se manufacturaron versiones especiales para los gobernantes, sacerdotes, para ataviar a las deidades y distinguir a los mejores combatientes y jefes de grupos guerreros. La magnífica pieza que se exhibe se elaboró con piel de ocelote, plumas y oro en los talleres especializados de la Gran Tenochtitlán.

Ahí se confeccionaban ornamentos y distintivos. Antes de 1524 el llamado Cuexyo Chimalli llegó a Europa. Se ignora la ruta que siguió, el puerto al que arribó y el nombre de su nuevo propietario. Hasta el siglo XIX se volvió a conocer su paradero en Viena, en las colecciones particulares de la Casa de Habsburgo.

 

 

Llaman la atención sus componentes orgánicos que con el tiempo los convirtieron en unos de los objetos históricos más frágiles, de los destinados a la guerra ninguno se conservó. De los de lujo, decorados con finas láminas de oro, plumas de aves de colores, piedras semipreciosas, perlas y cascabeles, sobreviven cuatro.

En 1865, durante el Segundo Imperio, Maximiliano emprendió acciones para transformar y enriquecer las colecciones del Museo Nacional de México. Acudió a su familia para trasladar a México documentos y objetos que estaban en repositorios de la corte austriaca. Entre ellos estaba el escudo, que regresó a este territorio en enero de 1866.

Desde 1944, el Cuexyo Chimalli es un tesoro nacional. Ahora es la pieza central de la muestra temporal Chimalli. Tesoro de Moctezuma en Chapultepec, explicaron las dos especialistas.

 

 

 

 

A partir de este miércoles y hasta mayo el público podrá conocer esa pieza excepcional elaborada con pieles de ocelote, venado y conejo, bambú mexicano, oro, fibras de agave, algodón, perlas, una variedad de piedras semipreciosas y plumas de loros, quetzales y patos. También tiene elementos de otros animales que no ha sido posible identificar.

Si bien, el Chimalli y los cuadros ya mencionados son el centro de la muestra, se exhiben 300 piezas más: animales disecados, documentos y armas utilizadas en la época, entre otras. También se proyectan siete videos que profundizan en la historia del escudo.

 

 

Chimalli, tesoro de Moctezuma en Chapultepec

Dónde: Museo Nacional de Historia

Dirección: Primera Sección del Bosque de Chapultepec s/n, Col. San Miguel Chapultepec

Cuándo: martes a domingo, 9:00 a 17:00; hasta el 2 de junio 

Cuánto: entrada general, $75; el domingo – entrada es libre

Llega FICUNAM, el festival internacional de cine de autor más genial de la CDMX
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La FICUNAM ofrece una programación arriesgada donde muestra las nuevas tendencias del cine contemporáneo en el mundo.

FICUNAM celebra  a creadores, críticos, cinéfilos y universitarios.

 

La primera edición del Festival Internacional de Cine UNAM se realizó del 24 de febrero al 3 de marzo de 2011. Consiguió alrededor de 14 mil espectadores mientras que 60 mil asistentes acudieron a alguna actividad en sus distintas sedes, repartidas por toda la ciudad.

En la segunda edición del festival aumentaron las sedes y contó con el apoyo de la coordinación de difusión cultural UNAM, la Filmoteca UNAM y el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE). Pero desde esas fechas la programación ha sido exquisita además de sus múltiples actividades.

 

 

 

El equipo de programación del festival, está conformado por personas de diferente nacionalidad y trayectoria con experiencia tanto en crítica especializada y en curaduría de festivales, como en el campo de la producción y de la distribución. Y este  Festival caracteriza por promover películas tanto de jóvenes directores como de personalidades consagradas cuya exhibición es de difícil acceso en México. Casi el 95% de los trabajos presentados en su primera edición no contaban con distribución en México.

Pero sobre todo el FICUNAM, es una celebración que convoca a creadores, críticos, cinéfilos y universitarios, a explorar sus diferentes dimensiones; es un punto de encuentro para su exhibición y discusión en su espectro más amplio. Este festival dedicado al cine de autor ofrece una programación arriesgada, con interés manifiesto en la experimentación del lenguaje cinematográfico, las nuevas tendencias del cine contemporáneo en el mundo, así como el rescate del cine de difícil acceso y su diálogo con otras artes.

 

 

La novena edición del FICUNAM traerá más de 50 películas y como cada año, se convertirá en un evento imperdible para los citadinos, bajo la codirección del cineasta Michel Lipkes y la gestora Abril Alzaga. La retrospectiva y el homenaje de este año está dedicada a tres cineastas que presentan la política como discurso, el realismo social y el cineasta consciente;a saber, Pere Portabella, Alan Clarke y Ulricj Köhler, con películas como Pont de Varsòvia (1989), Christine (1987) e In My Room (2018).

La sección Atlas estará dedicada al panoráma internacional del cine de autor y presentará cintas de países asiáticos como Long day’s journeys into night (Bi Gan, 2018), Hotel by the river (Hong Sang-soo, 2018) y Burning (Lee Chang-dong, 2018). También la conforman otros films como La flor (Llinas, 2018) y Monrovia, Indiana (Wiseman, 2018). Como cada año, uno de los eventos más destacados será La Cátedra Ingmar Bergman en Cine y Teatro. Además habrá actividades en el Foro de la crítica permanente y clases magistrales.

 

 

El festival tendrá varias sedes: Centro Cultural Universitario, el Museo Universitario de Arte Contemporáneo, el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos y las Islas de Ciudad Universitaria, donde las funciones serán gratis pero debes llegar con tiempo para recoger tu boleto en taquilla. Como sedes alternas participarán La Casa del Cine, Cine Tonalá, la Cineteca Nacional, Cinematógrafo del Chopo, Casa del Lago y el conjunto Cinepólis, en las que tendrán costo.

Como alternativa a las funciones presenciales, este año el festival ha sumado dos sedes virtuales, Festival Scope y Cinépolis Klic. Y por primera vez en FICUNAM se presenta Catapulta, una nueva plataforma para proyectos de todo el mundo que se encuentran en las fases previas al corte final, es decir, antes de que la película se dé por terminada. En esta primera edición, se seleccionaron 7 películas provenientes de América, Europa y Asia. Bajo el lema Posibilidades Infinitas, se proyectarán un total de 139 películas de más de 40 países, una selección de lo más destacado del cine contemporáneo mundial.

 

 

Serán 12 trabajos los que compitan por el Puma de Plata a Mejor Director y a Mejor Película en la Competencia Internacional, 11 en Competencia Mexicana y otros 11 en Aciertos. Encuento Internacional de Escuelas de Cine.

 

Las cintas que forman parte de la competencia internacional son:

 

A Land Imagined, de Yeo Siew Hua (Singapur-Francia-Países Bajos)

Amalia, de Omar Rodríguez-López (Estados Unidos)

Familia sumergida, de María Alché (Argentina-Brasil-Alemania-Noruega)

Love Me Not, de Lluís Miñarro (México-España)

M, de Yolande Zauberman (Francia)

Manta Ray, de Phuttiphong Aroonpheng (Tailandia-Francia-China)

Present Perfect, de Shengze Zhu (Estados Unidos-Hong Kong)

Ray & Liz, de Richard Billingham (Reino Unido)

Soles negros, de Julien Elie (Canadá)

Tarde para morir joven, de Dominga Sotomayor (Chile-Brasil-Argentina-Países Bajos-Qatar)

The Load, de Ognjen Glavonić (Serbia-Francia-Croacia-Irán-Qatar)

The River, de Emir Baigazin (Kazajistán-Polonia-Noruega)

 

 

Los títulos que conforman la competencia Ahora México son:

Alex Winter, de César Demian (México)

Antes del olvido, de Iria Gómez Concheiro (México-Colombia)

Los atardeceres rojos, de Emilio Aguilar Pradal (México)

Caballerango, de Juan Pablo González (México-Estados Unidos)

Fausto, de Andrea Bussmann (México-Canadá)

Luciérnagas, de Bani Khoshnoudi (México-Grecia-República Dominicana

El lugar de las tres cascadas, de Mauricio Novelo (México)

Niña sola, de Javier Ávila (México)

El ombligo de Guie’dani,de Xavi Sala (México)

Príncipe de paz, de Clemente Castor Reyes (México)

Titixe, de Tania Hernández Velasco (México)

 

 

Además de las funciones, el FICUNAM ofrecerá diversas actividades como conferencias y clases magistrales, el Foro de la Crítica Permanente y el Seminario el Público del Futuro, todas ellas de Entrada Libre.

Además de presentaciones de libros, talleres, mesas de reflexión y charlas entre público y cineastas, también habrá actividades como Retrospectivas, un repaso a la cinematografía de cineastas poco conocidos en el ámbito cinematográfico mundial, y Clásicos restaurados, selección de películas cuya restauración y rescate son imprescindibles para sustentar la memoria cinematográfica y preservar la historia mundial.

 

 

FICUNAM 2019

Dónde: Diversas sedes de la UNAM. Detalles aquí.

Cuándo: Del 28 de febrero al 10 de marzo de 2018

Cuánto: Entrada libre. Cupo limitado.

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Las sublimes fotos que Humberto Zendejas le tomó a Marilyn Monroe
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Mira algunas de las imágenes que Humberto Zendejas, "el fotógrafo de las celebridades" le hizo a la diva de Hollywood Marilyn Monroe en 1962.

Mira la galería de fotos de este fotoperiodista mexicano.

 

Humberto Zendejas fue un fotorreportero independiente de las celebridades, que deambulaba por estudios de radio, cine, teatros, cabarets y centros nocturnos encontraba las imágenes que lo catapultarían a las primeras planas de diarios y revistas. Su prolífica producción se encuentra archivada en 28 000 negativos que son un verdadero acervo cultural del mundo del espectáculo de la segunda mitad del siglo XX.

Humberto Zendejas Vargas nació en el barrio de la Lagunilla de la Ciudad de México en 1933, y se inició como fotorreportero a principios de la década de 1950 y culminó en 1986. Su padre, el fotoperiodista Luis Zendejas, le enseñó  las artes del revelado y la impresión fotográfica. Publicó en diarios como El Metropolitano, Órbita y Cine Mundial. Además, colaboró en revistas como Venus y Su otro yo.

 

 

Algunas de sus entregas se presentaron en las páginas de Excélsior y El Universal. En el ocaso de su vida vendió fotografías en el bazar que se instalaba los fines de semana en la Avenida Álvaro Obregón, en la colonia Roma. La única exposición que realizó en vida fue en el año 2009, en la estación Metro Pino Suárez, titulada Tal y como era: Marilyn Monroe en México.

De su vastísima producción fotográfica para la prensa, restan solamente 28 000 negativos agrupados por tema en 1 036 sobres que cubren el periodo de 1953 a 1994. Estos materiales conforman lo que hoy se conoce como Archivo Humberto Zendejas, que se encuentra bajo la custodia de su hermano, el también fotógrafo Luis Zendejas Vargas.

 

 

 

José Alfredo Jiménez, Lupita Palomera, las Hermanas Huerta y Javier Solís son algunos de los nombre que retrató Zendejas, pero también se encuentra nombres como el de Gina Lollobrigida, Roman Polanski, Tony Curtis, Glenn Ford, Mauricio Garcés, Lilia Prado, Gabriel Figueroa y Emilio Fernández. Algunas tomas de las películas con el luchador Blue Demon, Germán Valdés “Tin Tan”, Tere Velázquez, Armando Silvestre, Gina Romand y Noé Murayama, son las que han quedado para la posteridad, pero sobre todo las tomas que le hizo a Marilyn Monroe.  Aquí te dejamos con una galería de fotos de Humberto Zendejas.

Comisionado por el periódico Órbita Semanal, el fotógrafo fue uno de los que registró aquel acontecimiento del jueves 22 de febrero de 1962 en el Hotel Continental Hilton, cinco meses antes de la muerte de la actriz; 18 negativos con la imagen de la sensual Marilyn forman parte del tesoro gráfico que Zendejas reunió a lo largo de seis décadas (entre los años 50 y 80) como fotorreportero y cazador de personajes del espectáculo, la cultura, los deportes y la política.