Vida Capital
Sobre los personajes mitológicos de las fuentes en la Alameda Central
Mariana Gaxiola
Cada fuente de la Alameda Central tiene un significado peculiar que hace referencia a la mitología.
alameda central

Conoce los personajes a los que aluden las estatuas más importantes de la Alameda Central.

 

En 1592, por instrucciones del virrey Luis de Velasco, se creó la Alameda del centro de la Ciudad de México con el objetivo de tener un sito de esparcimiento y ornato. Era el único espacio de este tipo no solamente en nuestro país, sino en toda América Latina.

El aspecto original de este lugar contaba con una grande zona llena de árboles, y únicamente una fuente. El nombre se le dio porque los árboles que se plantaron allí eran álamos.

Pronto la Alameda Central se convirtió en el sitio favorito de la alta sociedad durante la época colonial. Y entrado el siglo XVIII, las remodelaciones comenzaron. Se modificaron los jardines existentes, se ampliaron los terrenos, se eliminaron las bardas que prohíban el paso a los pobres y se instalaron esculturas y fuentes.

Sin duda las fuentes son de las estructuras más emblemáticas de este paseo y jardín tradicional de la Ciudad de México. De hecho, estas obras de arte han hecho que muchos cataloguen a la Alameda como un museo al aire libre. Lo interesante es que cada una alude a un personaje mitológico. Y aunque la identidad de algunas podrá ser evidente, existen otras que no muchos conocen. Aquí te contamos sobre las fuentes más simbólicas de la Alameda Central.

 

La Victoria

Es la fuente central de Alameda, que se hizo en 1853. Su longitud consta de 17 metros. Se trata de una estatua femenina  con el torso desnudo, la cual se apoya en cuatro tritones, sobre una tortuga y un pedestal con doble plato. La escultura corrió a cargo de un artista (al parecer francés) llamado Valdosine.

 

Mercurio

Según la mitología romana, Mercurio era el dios de del comercio. Se representa con un caduceo y un pétaso. Esta escultura es obra de Juan de Bolonia. Se ubica en el lado poniente del parque sobre un estanque circular.

 

Venus

La fuente de la diosa romana del amor, la belleza y la fertilidad corrió a cargo del escultor Mathain Moreau. Se localiza a unos cuantos metros de la avenida Juárez. Dos querubines se postran a los pies de diosa semidesnuda.

 

Neptuno

Neptuno gobierna los mares, y con la más reciente remodelación se intenta que el dios simule emerger del fondo del agua. La obra fue idea de W. Durbay y se compone de un pedestal circular rodeado por un estanque de cantera.

 

Caritas

En cada esquina de la Alameda Central, se encuentra una fuente a la que llaman "Caritas". Se trata de un estanque pequeño sobre un pedestal de columna. Aquí se recargan querubines que sostienen un tazón adornado con rostros.

 

La Primavera

Se dice que este personaje femenino representa a la diosa Perséfone, quien solamente emerge del inframundo en la temporada de primavera y por este motivo renacen las flores. Es por ello que se muestra a la mujer con un cántaro.

 

Las Danaides

Su nombre alude a las 50 hijas de Dánao. Se trata de un dueto de mujeres que se ubican en el centro de la fuente. Éstas están vaciando sus cántaros para llenar una pileta parecida a la que se utilizaba para lavarse las manos.

10 objetos mexicanos para despertar tu nostalgia
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Es casi imposible no haber tenido en las manos alguno de estos objetos y no pensar en un momento de tu vida.

Si no tuviste uno de estos objetos en la mano no tuviste infancia.

 

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La soledad, el estar lejos de casa, y la añoranza nos hacen regresar a aquellos momentos y lugares en donde alguna vez nos sentimos arropados. En esos momentos, lo que uno desea es volver al sabor de la comida casera, agregar ingredientes conocidos y sentirse valioso por un momento con algo reconfortante.

Aunque sea por un instante, morar de nuevo en el lugar de nacimiento, regresar al entorno de crecimiento o tener presentes los recuerdos, siempre será placentero.

La nos lleva tener sentimientos como depresión y ansiedad, durante los primeros instantes; pero también nos hace sentir vivos de nuevo. Y comparar la angustia con algo mejor, es igual a darnos la oportunidad de vernos sin problema alguno.

Así que aquí te dejamos algunos artículos mexicanos que siempre nos causaran nostalgia.

 

 

Peltre

 

 

El peltre era utilizado por los romanos en la construcción de acueductos, durante la Edad Media para la fabricación de adornos y se usaba en las iglesias más pobres como sustituto de la plata. Durante la Edad Media el peltre creció en popularidad, sustituyendo las vajillas de madera en las casas acomodadas. Igual sucedió en Estados Unidos durante los siglos XVIII y XIX en casas de clase media y alta. Es por eso, que las abuelas tuvieron peltre, y sin duda lo recuerdas bien.

 

 

Yoli

 

 

Muchos lo probaron en Guerrero, porque allí nació la Yoli en 1918. Fue una cosa especial porque antes no era fácil en otras partes del país y su sabor es incomparable. La clásica botella de vidrio frío, mostraba el líquido transparente y burbujeante que apaciguaba el calor de la Tierra Caliente.

 

 

Colores Blanca Nieves

 

 

En un inicio la marca llevaría la imagen de Blanca Nieves de Walt Disney, durante los años 50 se hicieron las negociaciones para que así fuera, pero no se logró ningún acuerdo. La imagen clásica de los colores Blanca Nieves que tuvimos en la infancia, la hizo un proveedor de la empresa y la autoría permanece en el anonimato. Esta misma compañía también era propietaria de las marcas Crazycolor, Polycolor y Mercurio, pero, los colores Blanca Nieves eran la línea más importante para toda la empresa.

 

 

Avalanchas

 

Un juguete extremo que en estos tiempos luce poco. El principio era simple: una mesa de cuatro ruedas guiada por un volante. La ejecución fue escandalosa: había que tomar impulso, correr el riesgo de chocar con personas, perros y coches y, por supuesto, soportar la posible caída. 

 

 

Chicle Motita

 

 

TSssssssss. Y es que si algo corresponde a otras épocas más "sencillas" son las motita. Podías comprar 10 por un peso. Eran largos y tenían sabores como plátano y tutti-frutti y uva.

 

 

Cigarros Faros

 

 

Puros de Irapuato están volviendo a estar de moda y en todo este tiempo no han cambiado de estrategia. Si la gente los quiere es porque están hechos de papel de arroz y porque su lema es que son naturales. Aunque antes también eran apreciados por las clases campesinas, ahora se ven en manos de intelectuales y otros miembros de la clase media de la Ciudad de México.

 

 

Chaparritas

 

 

Originalmente esta bebida se llamaba "El naranjo", cuando salió a la venta en 1947; pero en la década de los 50 se cambió el nombre a "Chaparritas" porque eso es lo que sus consumidores les decían de cariño.  Además, eran botellas de "refresco sin gas".

 

 

Selz Soda

 

 

El sabor y la experiencia son inconfundibles. La idea era recrear la sensación de un refresco en la boca y por eso los caramelos estaban carbonatados. Oler entre fiestas infantiles, es posible que tenga la suerte de encontrarlos nuevamente. 

 

 

Juguetes de Sonrics

 

 

Sonric’s es un personaje que todavía tiene un lugar en el fondo de nuestras mentes, ya que las cajas de caramelos tenían una sorpresa encantadora que se le podía ofrecer a un niño: un juguete. Además, de buena calidad.

 

 

Pepsilindro

 

 

Este objeto de deseo lo era todo hace unos años, y la marca de refrescos Pepsi puso a la venta en México: envases de plástico con popote y decorados con imágenes de dibujos animados.

Foto destacada Recreo viral

 

 

Chimalistac: parajes contemplativos, puentes y leyendas fantásticas
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En medio del ambiente tradicional y la tranquilidad de Chimalistac se esconden varias leyendas, en especial en sus antiguos puentes.

Chimalistac tiene varias historias que van de la curiosidad a la irrealidad.

 

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Su nombre significa "lugar de los escudos blancos", aunque también se dice que se traduce como "donde se talla la piedra de sacrificios". De hecho, algunas versiones señalan que en este lugar se hizo el calendario azteca.

Las calles de Chimalistas son una preciosura empedrada, así que no es extraño ver gente en esas calles de siglos placenteros. Chimalistac, también es sinónimo de escuchar el sonido de los árboles y el viento, ya que se respira un profundo silencio.

 

 

En general, la colonia es enigmática y los puentes son algo único. La historia de este sitio se remonta al siglo XVII, cuando miembros de la orden de los Carmelitas descalzos llegaron a Chimalistac, cuando el río Magdalena corría sobre la actual Paseo del Río, que en realidad era un río y para cruzarlo los religiosos construyeron, con sus propias manos, varios puentes de piedra volcánica.

Cada día utilizaban los puentes para cruzar y hacer sus actividades diarias, y uno de aquellos puentes tenía un diferente y lo construyeron con una pequeña estructura que parecía un púlpito.

 

 

Ahí solían ensayar sus lecturas y sermones en voz alta. En cada ensayo buscaban superar con su voz el sonido del río y practicaban para que todo lo que debían decir en las ceremonias sonara fuerte y claro.

Después de varios años, los carmelitas se vieron obligados a abandonar Chimalistac y el río fue entubado, dejando lejos los sonidos y plegarias. Pero los puentes se mantienen de pie, con todo su esplendor.

 

 

Chimalistac se encuentra al sur de la Ciudad de México, rumbo a San Ángel, entre el bullicio del tráfico y el transporte público, siendo una alcaldía de Álvaro Obregón que aún conserva parte de la quietud de tiempos lejanos, y resguardando un sitio para tomarse fotos, caminar e incluso un sitio de descanso.

El Puente del Púlpito, es uno de los vestigios que sobrevive en el cruce con Insurgentes Sur. Su arco mide diez y seis metros de ancho y cuatro de altura. Tiene contrafuertes cuya función era encauzar el agua del Río Magdalena. Se trata de uno de los tres pasos que fueron construidos por los carmelitas.

 

 

El Puente del Carmen, también llamado Camello, cuenta con un arco bajo y extendido, de diez y nueve metros de largo y casi tres metros de alto. La última estructura de este tramo es el más grande de los tres: tiene contrafuertes en los extremos con el fin de dirigir el agua, así como una figura que sobresale entre sus arcos, del lado sur, para abrir en dos el caudal.

 

 

Por avenida Miguel Ángel de Quevedo, se llega al cruce con la calle Francisco Sosa donde se encuentran la iglesia de San Antonio Panzacola y un puente de piedra que atraviesa el curso del Río Magdalena.

Este asentamiento floreció en medio de la lava de la erupción de hace miles de años del volcán Xitle, junto a los pueblos vecinos de San Ángel, Tlalpan, Tizapán, Coyoacán y Copilco. Y se dice que en 1597 Felipe de Guzmán Itzolinque, cacique indígena de Coyoacán, Andrés de Mondragón y Elvira Gutiérrez donaron unos terrenos en los barrios de Tenanitla y Chimalistac a los monjes carmelitas, ahí la orden construyó un colegio y una casa.

 

 

Durante la época colonial, las festividades de julio en honor a la virgen del Carmen fueron un gran atractivo para los paseantes donde se realizaban bailes, días de campo, peleas de gallos, corridas de toros y juegos.

Aunque en la actualidad sea muy complicado ver y apreciar estos puentes, sobre todo con el cauce del río, nos resta imaginar cómo fue una vida monástica cotidiana, bajo un cielo precioso de la ciudad de México, en uno de los barrios más singulares del país.

 

 

Chimalistac

Dirección: Plaza Federico Gamboa #11, Col. Chimalistac. 01070

Foto destacada: Medium

El World Trade Center alguna vez fue el Hotel más alto del mundo
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La Avenida Insurgentes tuvo uno de los edificios más altos, imponentes, preciosos y con más hectáreas del mundo.

Se pensó que el WTC tendría 80 pisos y se convertiría en el hotel más alto del mundo con cerca de 300 m.

 

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El Word Trade Center de la Ciudad de México es un precioso edificio histórico de la alcaldía Benito Juárez, que resguarda un centro de espectáculos, oficinas y uno de los rascacielos más imponentes del país. Anteriormente se le conoció como Hotel de México de la colonia Nápoles, y fue en el año de 1966 que se inició la construcción del bajo el patrocinio de Manuel Suárez y Suárez.

Pero el proyecto original del hotel incluía un centro cultural compuesto por el Polyforum Cultural Siqueiros, instalaciones para negocios, cultural, turismo y arquitectura. Los planos del complejo fueron diseñados por los arquitectos Guillermo Rossel de la Lama, Joaquín Álvarez Ordónez y Ramón Miguelajauregui.

 

 

Fue en 1980 que se inició un proyecto para convertir al complejo en un centro internacional de negocios. Y en 1992, la remodelación se inició parcialmente financiado por el gobierno y fue en 1995 que el complejo abrió sus puertas, siendo uno de los rascacielos más modernos.

El Centro Internacional de Exposiciones y Convenciones tiene más de 80 exhibiciones al año y el Complejo WTC cuenta con el mayor número de metros cuadro en el mundo, además, tiene con detector sísmico que detecta el movimiento de la tierra, lo que detiene los elevadores en la parada más cercana, se le considera un edificio inteligente, pues tiene un control de luz que es controlado por un sistema llamado B tres.

 

 

abarca 239 mil metros cuadrados en toral, tiene 87 mil 100 para oficinas, además, 50 pisos, una estructura de concreto reforzado con 34 mil metros cúbicos de concreto, 28 mil toneladas de acero estructural y 56 amortiguadores sísmicos.

 

 

El Hotel de México se llevó a cabo en un lote llamado “Parque de La Lama”, un sitio reservado por el empresario inmobiliario José Jerónimo de La Lama en 1947. Pero fue hasta 1966. El proyecto del Ho incluyó un edificio hotelero, y los planos del complejo se presentaron en el XIII concurso internacional de arquitectura en Munich.

Programado para estar listo para los Juegos Olímpicos de 1968, el proyecto superó el cronograma y el presupuesto y, aunque la torre principal se completó en 1972, nunca funcionó realmente como hotel y, debido a razones políticas y económicas, la torre, así como el resto del complejo, quedó en un estado inacabado, salvo el Polyforum.

 

 

Cuando finalizó su construcción superó a la Torre Latinoamericana y se convirtió en el edificio más alto de Latinoamérica hasta el año 1979, en el cual fue superado por la Torre Colpatria en Bogotá y en la Ciudad de México por la Torre Pemex. Pero en la Avenida Insurgentes, sigue siendo uno de los edificios más alto hasta la fecha.

En su construcción participaron más de 900 trabajadores del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Construcción, Terraceros Conexos y Similares de México. Durante toda la década de los años 80 ostentó, en la punta circular de la torre, un gigantesco anuncio de la empresa japonesa de relojes Citizen en color rojo que permanecía iluminado desde el interior del mismo anuncio todas las noches que podía observarse a varios kilómetros, hasta que fue retirado tras su restauración habiendo perdido parte de su iluminación después de su deterioro.

 

 

Este imponente edificio ha soportado cinco terremotos. Y hoy en día, existen restaurantes y un club privado que forman los niveles más altos en una circunferencia es giratoria junto con la maravillosa vista de 360° que se tiene a través de los enormes ventanales dan al complejo un atractivo plus turístico sobre los rascacielos de la Ciudad de México.

El Centro Internacional de Exposiciones y Convenciones recibe anualmente 2.5 millones de personas en más de 80 exhibiciones. Un lugar que tienes qué visitar por su historia, por su arquitectura y su figura.

 

 

 

Foto destacada WTC México

 

Nostalgia urbana: Los barcos de vapor del canal de la viga
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Trajineras y barcos en la antigua calzada de la Viga combinaban viejos y nuevos mundos, llenando el espacio de colorido y contrastes.

Barcos de vapor y trajineras recorriendo los canales de la vieja ciudad de México.

 

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Como sabemos, México-Tenochtitlan fue construida sobre lo que era el Lago de Texcoco, que conectaba con otros lagos y superficies acuáticas, que los diferentes gobernantes desecaron el lago y entubaron para tener áreas habitables en la creciente ciudad. Los remanentes de esos ríos y lagos, quedaron hasta mediados del siglo XIX, y el Valle de México contaba con un magnífico espejo de agua que los habitantes usaban para su esparcimiento.

Algunos canales llegaban a un costado del Zócalo, donde ocupa está la Suprema Corte de Justicia y se conectaba con Xochimilco, Chalco y era el Canal de la Viga.

 

Wikipedia

 

Fue a principios del Siglo XX y las últimas décadas del siglo XIX, que este espacio era recreativo y la gente podía subía a las canoas y trajineras los domingos para hacer excursiones que los llevaban al lado de grandes casonas y edificios públicos, al ritmo de la marimba y al cobijo de la sombra de los árboles.

El personaje más conocido en los proyectos de navegación al interior de la ciudad, fue Mariano Ayllón quien montó una pequeña compañía cuyos navíos flotarían sobre Chalco, Texcoco, el Canal de La Viga y diversas zonas al sur y poniente de la ciudad.

 

 

El proyecto contempló la apertura de presas para que ni los pueblos ni el Centro se viera afectados en temporada de lluvias y también para poder controlar el nivel y la limpieza del canal. Pero las trajineras no facilitaron la situación para el nuevo sistema de presas y limpieza, haciendo que los trajineros con sus remos jalaran tierra, generando azolve y poniendo en crisis la navegación de ambas embarcaciones. Salvador Novo cuenta en Los paseos de la Ciudad de México que una de las fechas más populares para disfrutar del Paseo y Canal de La Viga era el tradicional Viernes de Dolores, previo a Semana Santa. En el ambiente se percibía el aroma y el estruendo de los cohetes.

En esa época, Iztacalco fue un gran atractivo turístico rodeado de chinampas sembradas con legumbres y flores, dotándolo de una belleza peculiar. En pleno centro del pueblo había famosas pulquerías, sitios de antojitos y la postal que regalaban los cuerpos de agua alrededor de la Iglesia era irresistible para los que llegaran a la capital.

 

Pueblo de Iztacalco

 

Su primer viaje fue de la Ciudad de México a Chalco y poco a poco llegaron más embarcaciones llevando pasajeros hasta La Villa, Tacubaya, San Ángel y Tlalpan hacia las poblaciones de Santa Anita, Iztacalco y Xochimilco. El Diario Oficial publicó en octubre de 1853 que el vapor General Santa Anna estaba al servicio del público. Salía del Paseo de La Viga hasta Mexicaltzingo en dos viajes entre semana y tres los domingos y días feriados.

Este barco porque podía transportar 200 pasajeros, medía unos 20 metros de largo por 3,5 de ancho y contaba con un salón para 60 personas. Los viajeros salían a las 9:00 am y a las 15:00 regresaban. En la garita de La Viga los paseantes estaban listos con naipes, catalejos, abanicos, sombrillas e instrumentos musicales para disfrutar del paseo.

 

Pueblo de Iztacalco

 

En 1869, el vapor de nombre Guatimoc realizó seis viajes de prueba antes de hacer una invitación formal al Presidente Benito Juárez, para que se uniera a un recorrido. El vapor zarpó y, unos metros más adelante, estalló una de las calderas, causando un gran susto al presidente y a su comitiva de invitados. Pero no hubo nada grave.

En 1890, el Presidente Porfirio Díaz inauguró una nueva línea comercial de barcos de vapor, entre Chalco y México, que no duró mucho, ya que poco después con la llegada del ferrocarril fueron desapareciendo.

 

Pueblo de Iztacalco

 

 

Los antiguos canales se fueron secando y para principios del siglo XX, el Paseo de La Viga conservó por un buen tiempo su atractivo como lugar de paseo en lanchas y trajineras hasta desaparecer. La nostalgia de un mundo viejo con pequeños barcos del Canal de La Viga que se asemejaban a los que se contemplaban a las orillas de los ríos en Francia. 

 

Información de Matador Network

Foto destacada @patriomoniom

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