Arte y Cultura
Mira a la Ciudad de México del siglo XIX (pero desde la lente de Google Street View)
Redacción
Estas increíbles imágenes fusionan la realidad contemporánea de la Ciudad de México con épicas escenas de hace más de un siglo.
ciudad de mexico siglo xix-9

Mediante Goggle Street View, el artista nos muestra una bella fusión de la realidad contemporánea de la Ciudad de México, unidas a épicas escenas de hace más de un siglo. 

 

Pinturas, grabados y litografías es lo que hoy tenemos para imaginar cómo era la Ciudad de México hace más de cien años. En el siglo XIX, la capital mexicana era testigo de un sinnúmero de batallas –primero la guerra de Independencia, luego una invasión  francesa y, posterior, una guerra civil que culminó en el triunfo de los liberales y el gobierno de Benito Juárez–.

En el siglo XIX, también, hubo cambio radical de imagen puesto que se decretó que la iglesia habría de estar separada del estado. Sin embargo, aún permanecía –y desde tiempos coloniales–  muchos espacios destinados al catolicismo, que hoy inclusive forman parte de los recintos antiguos más hermosos, principalmente en el Centro de la Ciudad. La vista panorámica de aquella Ciudad de México era muy distinta, más religiosa, y contaba con una simplicidad extraordinaria en su estructura urbanista, puesto que aún en el siglo XIX México no contaba con tantas edificaciones, e incluso con caminos pavimentados.

Imaginar a la ciudad que habitamos hace casi 200 años no es fácil, sin embargo, podemos darnos una idea a la brevedad, con la colección de imágenes que nos comparte José Ignacio Lanzagorta García, del diario Nexos

 

ciudad de mexico siglo xix-3

 

Al parecer, Lanzagorta tomó la idea original desde el artista Halley Doherty, quién le ocurrió tomar pinturas de los siglos XVIII y XIX de Londres y colocarlas en vistas contemporáneas que proporciona la Google Street View. El resultado a la mexicana es la siguiente selección de fotografías que fusionan escenarios contemporáneos con hermosas pinturas del siglo XIX. A palabras de Lanzadora: 

“El material son pinturas, grabados y litografías famosas de la capital del país, siempre con la restricción de que éstas pudieran ser colocadas de alguna manera en Google Street View. Es decir, el trabajo no consiste en replicar una imagen antigua desde el mismo punto de vista para luego amalgamarlas, sino buscar localizar el sitio retratado antiguamente en las fotografías de Google”.

 

ciudad de mexico siglo xix-5

 

ciudad de mexico siglo xix-1

 

ciudad de mexico siglo xix-4

 

ciudad de mexico siglo xix-8

 

ciudad de mexico siglo xix-9

 

ciudad de mexico siglo xix-2

 

ciudad de mexico siglo xix-7

 

ciudad de mexico siglo xix-10

 

/ Vía: nexos

El Museo Virreinal: un precioso recinto en el corazón del Centro Histórico
MXCity
Los Salones de Virreyes tienen los retratos de los 63 virreyes de la Nueva España, los ornamentos de Manuel Gorozpe y el grandioso estilo Art nouveau.  

El Museo Virreinal o Antiguo Palacio del Ayuntamiento un lugar histórico de nuestra ciudad.

 

El Museo Virreinal es lo que se llamaba Antiguo Palacio del Ayuntamiento. Su construcción fue ordenada por Hernán Cortés a inicios de la reconstrucción de la ciudad en 1522, y Pedro de Arrieta y José Miguel Álvarez fueron los maestros de arquitectura que dirigieron la obra. Se ubica al sur del Zócalo capitalino en el Centro Histórico, que forma parte del Patrimonio de la humanidad desde 1987.

El antiguo edificio del Ayuntamiento estaba en la Plaza Mayor y tenía funciones administrativas y de justicia en la ciudad. Esa arquitectura era necesaria como protección contra los indígenas, quienes tenían prohibido asentarse en la zona. El primer edificio fue construido en seis solares dados por el cabildo en el costado sur de lo que fue el tecpan de Motecuhzoma Xocoyotzin.

 

 

 

El 28 de marzo de 1530 se inició la primera ampliación de las ahora llamadas Casas Nuevas del Consejo, construidas con el estilo medievalizante característico de la primera etapa de la nueva Ciudad de México, recio, sobrio, y como una fortaleza contra posibles insurrecciones. El palacio ocupaba entonces cuatro de los solares que recibió, en el resto se establecieron otras cosas como un granero, la cárcel pública, las carnicerías y los corrales para aves del propio Consejo.

El edificio constaba de una Sala de Acuerdos, una pieza para el escribano, otra de contaduría, una sala para audiencia ordinaria, capilla, sacristía y la cárcel de la ciudad. Poco a poco fueron agregándose otras dependencias: una alhóndiga, casa de moneda, una fundición, la carnicería mayor y las casas que servían de residencia.

 

 

 

El 8 de junio de 1692 durante el Motín de la Ciudad de México, el edificio fue parcialmente quemado por indígenas enfurecidos, que protestaron de dicha forma por la especulación en el precio del maíz. A principios del siglo XVIII el palacio fue reconstruido con el gusto de la época: de la primera austeridad con muros anchos y ventanas pequeñas, pasa al estilo barroco peninsular, con arcos y adornos, y después se le agrega el neoclásico.

Hacia 1821 fue suprimida la venta de carnes en el palacio, por lo que a partir de entonces se establecieron vendimias en el callejón de la Diputación, actual avenida 20 de Noviembre. El gobierno de Porfirio Díaz se distinguió por la construcción de grandes obras, entre ellas muy bellos edificios. Para la celebración del Centenario de la Independencia en 1910, su gobierno emprendió la construcción, remodelación y restauración de muchos edificios públicos, entre ellos el Palacio Municipal.

 

 

 

 

A principios del siglo XX, García Preciat le da otra denominación a estos edificios: Aduana Marítima, Palacio Municipal, y cuerpo de guardia principal, transformando posteriormente en palacio de gobierno. A partir de 1929, se convierte al ex palacio municipal en sede del Departamento del Distrito Federal. En 1934 se le agrega el 4º. Piso. Al llegar al poder, el Gral. Lázaro Cárdenas emprendió la tarea de agregar un nivel más al edificio, al entonces llamado del Departamento del Distrito Federal.

En su interior se pueden apreciar columnas los estilos dórico, jónico y corintio, o su hermoso Salón de Cabildos, escenario de eventos trascendentes y su biblioteca, que ofrece servicio de consulta sobre temas de nuestra ciudad. Los Salones de Virreyes, con los retratos de los 63 virreyes de la Nueva España; es un espacio solemne, ornamentado por Manuel Gorozpe​ al estilo Art nouveau, usado para actos protocolarios.

 

 

 

El espacio fue restaurado como parte de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución. Se encuentra abierto al público y se realizan visitas guiadas, y es usado para realizar ceremonias protocolarias, como la entrega de las Llaves de la Ciudad de México.

Son dos salones que albergaron archivos del cabildo, y que hoy resguardan retratos de los 62 virreyes de la Nueva España, desde Antonio de Mendoza y Pacheco. En este recinto la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, realiza varias actividades; además de que el edificio es un nuevo recinto cultural que dará testimonio de su historia como sede del primer ayuntamiento de la ciudad en la entonces Nueva España.

 

 

 

 

Los ciudadanos podrán recorrer las diferentes salas, como el Salón de Cabildos, además de admirar las pinturas, fotografías y piezas representativas de la Ciudad de México. En su interior alberga patrimonio histórico como el Salón de Cabildos y el Centro de Documentación Francisco Gamoneda.

 

 

 

 

Museo Virreinal

Dónde: Plaza de la Constitución No. 2, Centro Histórico, Alcaldía Cuauhtémoc.

Cuándo: lunes a viernes de 9:00 a 17:00, sábados y domingos de 10:00 a 19:00.

Entrada libre

Los Huecos del Agua: una exposición del arte actual de los pueblos originarios
MXCity
93 piezas entre instalaciones, video-arte, el grafiti, murales, escultura y la pintura que representan parte del arte actual de los pueblos originarios.

Esta exposición colectiva refleja las inquietudes contemporáneas de los pueblos.

 

 

Algunas manifestaciones del arte contemporáneo reactualizan los gestos cínicos antiguos, como los de Diógenes de Sinope que andaba por la polis buscando al hombre con una linterna a plena luz del día. Es algunas artes es posible ver una especie de laboratorio en donde se realizan experimentaciones de nuevas formas de ser, de vivir, de actuar, de pensar o de considerar el cuerpo, la vida y la singularidad.

Ese es el punto del arte contemporáneo que me gusta, el que muestra el cambio, a diferencia de la concepción de los reaccionarios y conservadores los cuales se basan en lo estático, durable  y que anula la novedad. El arte contemporáneo nos da un vistazo a una fracción del mundo que de otro modo no sabríamos que está ahí y, que de otro modo poco o nada nos interesaría.

 

 

Los huecos del agua es una exposición en el Museo Universitario del Chopo, que nos muestra el arte actual de pueblos originarios; una selección de artistas que trabajan con la compleja reinvención de su presente y  con los legados de culturas anteriores a la llegada de los colonizadores españoles al  territorio hoy conocido como México. 

Esta exposición es una diferencia radical, de la concepción de los reaccionarios y conservadores, al folklore, a la tradición y por supuesto, a los usos y costumbres que se tienen de los pueblos, muchas veces relegados a la noción aséptica del indígena haciendo manualidades para la venta de artesanías en el piso.

 

 

Esta exposición muestra la necesidad de abordar una geografía en toda su diversidad y desde todos sus resquicios. Desde la vastedad de sus bagajes y sus planteamientos estéticos y conceptuales, donde se enuncia el reclamo por la castellanización forzada, la destrucción ambiental por la concesión de su territorio por parte del Estado, la anulación de su autonomía o la violencia racista a la que han sido sujetos.

La lingüista mixe Yasnaya Elena A. Gil ha insistido en “lo indígena” como una categoría política resultado de la colonización, también reconoce en ella una posible herramienta política para subvertir las estructuras que la sustentan, no sin advertir el riesgo de “caer en los ríos de la folclorización y la esencialización”.

 

 

 

Desde distintas coordenadas de reflexión, el conjunto de obras apunta hacia un universo de configuraciones de pensamiento, conocimiento e historias, y a la necesidad de reformular y proyectar otros escenarios de relaciones más justas y de reconocimientos simétricos y horizontales.

La lengua como elemento de resistencia, para pensar y practicar la autonomía, en este caso el sentido multilingüe de la exposición. Lo mismo las plantas que usan curanderos y parteras, están en peligro la sequedad del cauce y las 93 piezas de la exposición Los huecos del agua. Arte actual de los pueblos originarios.

 

 

 

En esta exposición es posible ver instalación, el video-arte, el grafiti, el mural, la escultura y la pintura para referirse a la condición de pueblos originarios tanto como a problemas contemporáneos como la violencia y su normalización, el desarraigo que implica la migración, la explotación de recursos en beneficio de políticos y empresarios, y en perjuicio de las comunidades.

La exposición muestra obras de artistas que trabajan con un legado ancestral y lo reconfiguran en un presente complejo. En esta exposición algunos participantes son artistas con licenciatura, otros autodidactas que desean poner en tela de juicio la idea del indígena como minoría, como el colonizado, alguien a quien hay que alfabetizar. Andy Medina creó una instalación que consta de una silla de escuela, con una pata más corta que se sostiene sobre libros, y una pizarra donde dice en zapoteco: Lii Qui Gannalu, que signica: Ignorante.

 

 

 

Así, por medio de escritura poética, grafitis, video-arte e instalación se muestran diversas obras que sin folclor, también reflejan el arte actual de algunos pueblos originarios. Tlacolulokos expone pinturas de mujeres oaxaqueñas en blanco y negro, un poco contra la Oaxaca idealizada colorida; un mural como el que crearon en un penal de Tlacolula con la participación de las reclusas; una serie de esculturas de AK-47 hechas con restos de piedra hallados en torno de Monte Albán como el reflejo de la violencia cotidiana que también alcanzó el indigenismo aséptico.

 

 

Exposición Los Huecos del Agua

Dónde: Museo Universitario del Chopo. Dr. Enrique Gonzalez Martínez 10, Santa María a Rivera.

Cuándo: hasta 22 de septiembre, miércoles a domingo, 11:30 a 19:00 hrs.

Cuánto: $30 general;  $15 estudiantes, maestros, UNAM e INAPAM con credencial vigente

Miércoles entrada libre a exposiciones

Sitio web // Facebook // Twitter // Instagram

 

11 ejemplos de marcas que han tomado elementos mexicanos para sus productos
MXCity
Algunos ejemplos de marcas que han estado inmiscuidas en la discusión de plagio o inspiración,  moda o costumbre y apropiación cultural o producto comercial.

En esta discusión es difícil distinguir entre apropiación cultural o intercambio de culturas.

 

En fechas recientes, el gobierno mexicano acusó de plagio a la emblemática diseñadora Carolina Herrera por su colección Resort 2020. Aunque para la venezolana, la firma rinde homenaje a la riqueza de la cultura mexicana al inspirarse en sus colores y técnicas artesanales; el uso de motivos indígenas en el mundo de la moda ha provocado un revuelo, así como muchas explicaciones sobre la apropiación cultural.

Los diseños de la colección Resort 2020 incorporan bordados provenientes de Tenango de Doria, en el estado de Hidalgo, modelos del Istmo de Tehuantepec que dan identidad a las mujeres de la región, así como el sarape de Saltillo, de Tlaxcala. El director creativo de la marca, Wes Gordon, por su parte, emitió un comunicado diciendo que “la presencia de México es indiscutible en esta colección… Es algo que salta a la vista y que en todo momento quise dejar latente como una muestra de mi amor por este país y por el trabajo tan increíble que he visto hacer allí”.

No es la primera vez que esto sucede en el mundo de la moda y con los mexicanos. Aquí te dejamos unos ejemplos de cómo la moda se ha apropiado de elementos mexicanos para sus diseños.

 

Nestlé México

2015

 

 

Una de las primeras y más controversiales fue la de Nestlé, que reprodujo los diseños de los artesanos Adalberto y Angélica pobladores de Tenango de Doria, quienes demandaron a la empresa por presunto plagio. En 2015 Adalberto y Angélica fueron a una tienda departamental y se percataron que unas tazas de chocolate de la marca “Abuelita” venían con dibujos de Chiapas, Oaxaca y los tenangos, específicamente con un diseño de Adalberto.

 

Jean Paul Gaultier

2015

 

 

Para su colección Primavera- Verano 2015, dentro de Le Gran Rex, en París, modelos con máscaras y estridentes atuendos desfilaron en una simulación de una competencia llamada Miss Lucha Libre.

 

Rapsodia

2016

 

 

La marca de ropa Rapsodia se habría apropiado de iconografía de la comunidad de San Antonino Castillo Velasco, Oaxaca. En una petición que se hizo a Change.org el mensaje decía que la empresa se aprovechaba de la desigualdad de oportunidades y mercados para que los creadores no pudieran comercializar sus productos bajo precios justos.

 

Isabel Marant

2015

 

 

La diseñadora Isabel Marant estuvo en medio de la controversia luego que reprodujera los bordados de huipil de indígenas mixes de Santa María Tlahuitoltepec. La comunidad de cerca de 10 mil habitantes rompió el silencio ante los rumores de que la empresa poseía una patente legal por los bordados. La empresa Antik Batik llevó a Marant ante los tribunales, donde la diseñadora reconoció la influencia mixe de sus estampados.

 

Mango

2017

 

 

Artesanos de Tenango de Doria estuvieron en litigio con la marca Mango, ya que tomaron diseños artesanales y los emplearon en sus propios productos. La firma española de ropa lucró con los bordados al vender en sus sucursales y su tienda en línea prendas con valor entre mil 599 pesos y blusas de 899 pesos. A los habitantes no les sorprendió que la firma empleara sus modelos de bordado.

 

Liverpool

2017

 

 

Liverpool puso a la venta las muñecas que fue identificada como Muñeca mexicana Christmas Spirit, una muñeca Queretana hecha en china, inspirada en las muñecas otomíes. El rechazo llegó hasta el Senado, donde los legisladores aprobaron un exhorto a la cadena Liverpool para detener su venta

 

Liverpool

2018

 

 

Liverpool  también estuvo en medio de la polémica pues puso a la venta unos tenis de la marca That’s It que tenían como estampados una serie de tenangos.  Clientes de la tienda exhibieron el caso en redes sociales, por lo que promotores culturales y artesanos enviaron una carta a los directivos de la empresa para señalar un posible caso de plagio y violación de los derechos culturales.

 

Zara

2018

 

 

En 2018 artesanas de la localidad de Aguacatenando, Chiapas, que la marca Zara plagió su bordado tradicional y que usan diariamente.  La artesana María Méndez dijo que les afectaba porque la gente ya no les compraba a ellas, debido a que podían encontrar algo similar en una tienda de moda.

 

Dior

2018

 

 

El año pasado la marca Dior presentó su bolso Book tote, similar a los bolsos de las comunidades huichol y chamula del sureste mexicano.

 

Michael Kors

2018

 

 

La lujosa marca Michael Kors plagió un poncho, que despertó suspicacias en México al ser muy similar a una prenda que artesanos han elaborado de forma tradicional durante muchos años. La firma del diseñador estadounidense presentó el miércoles su poncho como parte de su colección de primavera 2019, en la famosa Semana de la Moda de Nueva York.

 

Carolina Herrera

2019

 

 

El sarape de Saltillo, con los típicos mantos multicolores, así como los bordados tradicionales como “la flor de los muertos” están presentes en los diseños de alta costura a través de una serie de vestidos.

 

Museo de las Intervenciones, un imponente lugar para conocer la identidad nacional
MXCity
La historia de las intervenciones militares en México muestra las formas en que nuestra identidad se ha formado a lo largo de varios siglos.

En el Museo de las Intervenciones está escrita la historia de México a través de la guerra.

 

Desde el 13 de septiembre de 1981 el público puede ver entrar al Museo Nacional de las Intervenciones. Y desde el 6 de abril de 2006 al salón de usos múltiples Gastón García Cantú y el centro de consulta El Catalejo de la historia, creado en la primera etapa del proyecto de reestructuración integral del museo, que ofrece al visitante la posibilidad de acercarse al conocimiento de la historia de México por medio de libros, folletos, videos, interactivos y discos sonoros.

La colección del museo está compuesta por una increíble cantidad de litografías, banderas, armas, mobiliario y accesorios tanto civiles como militares de época, combinados con diferentes reproducciones que permiten recrear museográficamente los hechos históricos, sobre todo los relacionados con las distintas invasiones militares de los siglos XIX y XX.

 

 

 

 

El Museo Nacional de las Intervenciones se ubica en un antiguo convento que los franciscanos cedieron a la orden de los dieguinos en 1580, donde establecieron allí un noviciado y el colegio de formación de misioneros que evangelizaron Filipinas, China y Japón. Más tarde, el inmueble se usó como cuartel militar durante el siglo XIX y fue uno de los escenarios donde se libró una de las batallas más importantes contra el ejército estadunidense en 1847.

La reflexión central del museo gira en torno a los hechos que fueron conformando la identidad nacional y la actual política exterior mexicana, a saber: la no intervención y la autodeterminación de los pueblos.

 

 

 

El museo le hace honor a las diversas intervenciones, desde la conquista española hasta la invasión de Estados Unidos a México, entre 1846 y 1848, que ha sido el conflicto más grave ocurrido entre nuestro país y la nación vecina. Para México el resultado sería desastroso: pocos años después de haber alcanzado su independencia de España, y cuando apenas comenzaba a consolidarse como nación, perdió más de la mitad de su territorio.

Para Estados Unidos, en plena expansión territorial y con un ejército bien armado, amplió sus fronteras hacia el sur e inició con ello su consolidación como potencia continental. En 1847 el Ex Convento de Churubusco fue convertido en fortaleza militar. Los monjes abandonaron el lugar y las tropas prepararon la defensa de Churubusco, y en los alrededores del ex convento se libró la batalla de Churubusco el 20 de agosto de 1847, hasta que el parque se agotó.

 

 

 

 

Derivado de estos sucesos, la Unión Americana reclamó y obtuvo Texas, la Alta California y Nuevo México. México perdió 2.4 millones de kilómetros cuadrados, más de la mitad del territorio. Los negociadores mexicanos lograron mantener la Baja California y territorios de Sonora.

La guerra de Reforma de 1858 a 1860, enfrentó a liberales y conservadores que apoyados por la iglesia exigieron la anulación de la Constitución de 1857. Con el triunfo de la República después de la guerra de tres años (1858-1860), Benito Juárez fue electo presidente. Cuando los liberales recuperaron el poder, la crisis económica se exacerbó, las deudas contraídas por liberales y conservadores incrementaron la deuda externa, los países acreedores exigían el pago.

 

 

 

 

Porfirio Díaz Mori gobernó México más de 30 años (1876-1880 y 1884-1911), pacificó al país y logró un largo periodo de expansión económica sin precedente. Modificó la Constitución para reelegirse una y otra vez, concentró el poder político, económico y militar. La modernidad y el progreso porfiristas beneficiaron a unos pocos y a los inversionistas extranjeros. Mientras tanto, un amplio sector de la población en el campo, en las ciudades y en la industria sufría pobreza, despojos, represión e injusticias laborales.

 

 

 

El 20 de noviembre de 1910 estalló la Revolución a la que llamó Francisco I. Madero.  Y el 21 de abril de 1914, el Puerto de Veracruz fue bombardeado e invadido por una flota militar de Estados Unidos.  Una vez derrotado Huerta por el Ejército Constitucionalista, los revolucionarios se dividieron. Villa se declaró enemigo de Carranza y lo combatió. En el Bajío, fue derrotado por el general Álvaro Obregón. Pancho Villa se replegó a la Sierra de Chihuahua con un ejército muy diezmado y reorganizó a sus hombres en guerrillas para recuperar fuerza.

 

 

 

De estas intervenciones militares es posible ver material histórico, además de muchas exposiciones temporales y tradicionales, auditorio, centro de documentación e información, miniguía impresa, visitas guiadas con asesor educativo y personaje histórico, visitas guiadas para personas de la tercera edad, conciertos dominicales, noches de museo, talleres educativos, cursos de verano, asesorías académicas, servicio social y prácticas profesionales.

 

 

 

El museo cuenta mucho arte sacro de los siglos XVII al XVIII, y en noviembre de 1999 se inauguró una exposición permanente con los objetos más destacados de la colección y en abril de 2002 fue abierta al público la cocina del ex convento. Los últimos años, el museo ofrece grandes visitas guiadas, eventos artísticos, conferencias y cursos relacionados con el tema de las intervenciones.

Dirección: 20 de Agosto s/n, San Diego Churubusco, 04120 Ciudad de México, CDMX