Comunidad
Un fabuloso decálogo para ser mejores ciudadanos en 2018
Viviana Cohen
Algunas propuestas cívicas para que el próximo año esta ciudad se convierta en lo que todos queremos
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“Seamos parte del cambio que queremos ver en el mundo”

 

La pregunta es: ¿qué es un ciudadano? Según algunos expertos es algo más que vivir en una urbe. Ser ciudadano es la posibilidad de participar activamente en una democracia. Es sentirse parte de una comunidad y vivir  inmersos en un Estado de Derecho que se gobernado por leyes.

De alguna manera u otra, todos somos ciudadanos, sin embargo, no todos somos buenos ciudadanos y aunque no lo parezca (y sólo haya una palabra de diferencia), el abismo que hay entre estos dos conceptos es enorme. Después de todo ser un buen ciudadano conlleva muchas responsabilidades.

Los buenos ciudadanos van más allá de sus intereses inmediatos. Son los que están conscientes de sus derechos y obligaciones. Son los que participan activamente en su comunidad para mejorar la vida de sus conciudadanos. Son los que quieren transformar para bien el lugar en el viven. Son los que se informan, analizan y opinan acerca de su entorno.

Sin duda, la CDMX necesita que haya mejores ciudadanos. En honor a eso y a que en los próximos días empezará un nuevo año, hemos creado una lista de propósitos para que todos los que vivimos aquí nos convirtamos en agentes de cambio y en el 2018 esta megalópolis se convierta en un lugar en el que reine: el respeto, la igualdad y la solidaridad entre sus habitantes.  

 

No perder la solidaridad que nació 2017

Mantengamos la fraternidad del 19 de septiembre, 365 días del año…

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Tras el sismo del 19 de septiembre los capitalinos nos volcamos a la calle a ayudar desinteresadamente a todo aquel que lo necesitara. Algunos fueron a recoger escombros, otros organizaron centros de acopio. Los que tenían moto llevaban cajas de un lugar a otro. Los que tenían ropa de sobra la donaban a los albergues. Los que sabían contar un cuento alegraban a los niños.

Pues bien, la propuesta es conservar ese espíritu fraterno todo 2018. Hay que ayudar al otro cotidianamente, ser amables, sonreír, dar con frecuencia lo que ya no usemos, donar sangre, acercarnos a nuestros vecinos y dar la mano cuando alguien lo necesite.  Dejar atrás el egoísmo es el síntoma de una sociedad sana.

 

Respetar los espacios públicos

Todos cuidemos lo que es de todos…

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Los espacios públicos son aquellos lugares en los que cualquier persona puede circular libremente. Mantenerlos limpios y en buen estado es responsabilidad tanto del gobierno local como de los ciudadanos.

Esto quiere decir que preservar la belleza y la integridad física de: los parques, las plazas, las bibliotecas, los árboles y las plantas le toca a todo aquel que disfruta de estos sitios.

 

Usar menos el coche

Menos contaminación y menos estrés…

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Aunque en una ciudad tan grande como esta a veces es imposible dejar en casa el auto, hay que intentar (en la medida de lo posible) usarlo sólo cuando sea muy necesario. Las ventajas de prescindir de este medio de transporte son muchas. Cambiar el carro por la bicicleta o los pies ayuda a: tener una vida más saludable, a disminuir el estrés, a ahorrar dinero y sobre todo contribuye a mejorar el enorme problema de contaminación que hay en la CDMX.

 

Respetar a los peatones y ser buenos peatones

El arte de respetar los semáforos…

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En esta ciudad de alguna u otra forma todos somos peatones. Esto significa que cada individuo que vive aquí es parte del sistema de tránsito de la capital y es su responsabilidad cívica interactuar de una manera segura en la vía pública.

Cuando esté en rojo los automovilistas no deben pasarse por ningún motivo el semáforo. También deben respetar las líneas peatonales, no hay pretexto. Asimismo, los transeúntes deben cruzar las avenidas sin hablar por celular, sin distraerse y con orden. 

 

No tirar basura en la calle

Por educación y por respeto…

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Tirar basura en la calle es no sólo un acto de mala educación, es una enorme falta de respeto al medio ambiente y a la convivencia. Dicho lo anterior, un buen ciudadano sabe que si no hay un bote cerca tiene que guardar sus desperdicios y tirarlos hasta que encuentre uno.

Hay que recordar que, en la época de lluvias muchas partes de la ciudad se inundan porque las coladeras están llenas de basura, de colillas de cigarro sobre todo. Si no queremos que la CDMX se rebase cada verano y no queremos que en las esquinas haya focos de infección, debemos no sólo no arrojar basura, debemos vigilar que los otros no lo hagan.

 

Leer más

Abrir un libro para ser buenos ciudadanos…

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Aunque parece una decisión personal, en realidad incentivar la lectura es una manera estupenda de formar mejores ciudadanos.  Abrir un libro es la posibilidad de combatir frontalmente a la ignorancia y a sus terribles consecuencias. Le da a los individuos herramientas para gestionar mejor la información de su entorno.

Ir a alguna de las cuantiosas bibliotecas públicas hay en la capital y leer lo que sea tiene muchos beneficios: aumenta el nivel de concentración, mejora la ortografía y la redacción y desarrolla las capacidades cognitivas.

 

No hacer lo que no queremos que nos hagan

Una norma fundamental…

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Esta es una regla de oro necesaria para la buena convivencia. Después de todo, si queremos vivir en una urbe en la que prevalezca el orden y el respeto hay que ser conscientes de nuestros límites personales y ejércelos no sólo con nosotros mismos sino con el prójimo.

Esto quiere decir que si no nos gusta el ruido; no hay que hacer fiestas que despierten a los vecinos. Si no nos gusta que los otros conduzcan violentamente; no hay que manejar erráticamente. Si no nos gusta que se nos metan en la fila; no hay que buscar pasar primero.  Esta norma parece simple y aun así a muchos les cuesta trabajo seguirla.

 

Consumir local

Vamos a los mercados de la esquina…

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En una ciudad moderna como la nuestra, ocasionalmente es más fácil ir a un supermercado para abastecer la despensa. Sin embargo, hay que recordar que vivimos en un país en el que abundan las delicias regionales de alta calidad y bajo costo.

Las ventajas de cambiar las cadenas por mercados o tianguis son cuantiosas. Comprar productos locales ayuda a la economía, es más sano (ya que son alimentos frescos) y permite que las ganancias no se queden en un monopolio, sino que vayan ahí donde más se necesitan.

 

Levantar la voz y exigir derechos

La justicia es un derecho irevocable…

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Aunque el cambio está en un mismo, un buen ciudadano debe mantenerse bien informado acerca de sus libertades individuales. Asimismo, debe estar atento a que las autoridades y los gobiernos respeten cabalmente los Derechos Humanos. Es decir, cada mexicano tiene la obligación moral de vigilar que aquellas leyes que promueven la libertad, la igualdad, la vida y la dignidad se cumplan como lo dicta la Constitución.

En caso de ser víctima de injusticias o atestiguar faltas en los otros, el ciudadano tiene la responsabilidad cívica de manifestar su descontento de la forma que le parezca adecuada.

 

Infórmate y participa en las elecciones con información

Lo más importante que podrás hacer como ciudadano es votar…

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Como ya todos los sabemos, el próximo año habrán elecciones. El 1 de julio los ciudadanos mexicanos tendremos que elegir más 3,400 cargo de representación. Aunque a muchos les parezca inútil, es necesario que todos seamos parte de este proceso electoral. Después de todo, las decisiones que tomemos ese día de verano definirán el futuro los próximos seis años de nuestra existencia. Es importante que además de sacar la INE e ir a votar, en la medida de lo posible los ciudadanos nos ofrezcamos como voluntarios para vigilar que el proceso democrático se lleve a cabo con todas las de la ley.

Para participar como se debe,  es muy importante que antes de emitir cualquier voto nos informemos de quiénes se están postulando para los cargos públicos. Más allá del partido o de la ideología, hay que cuestionarnos las siguientes interrogantes: ¿Qué proyecto de país queremos? ¿quiénes pretender representarnos en el Congreso? o ¿qué alcaldes se encargarán de nuestra delegación?  y ¿cuáles son las propuestas de los candidatos a diputado local?

Foto principal: Sin Embargo

 

Internet para todos: las calles de CDMX tendrán wifi gratis
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Se espera que para finales de 2019 las cámaras de seguridad, las alertas sísmicas y el WiFi gratuito, sean puntos de acceso para todo el público.

Cámaras de seguridad y alertas sísmicas del C5 tendrán WiFi gratis.

 

Junto a la renovación de la conectividad de las cámaras de seguridad del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la CDMX (C5); la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, dio a conocer que se convertirán en puntos de WiFi gratuito.

Se espera que a finales de 2019, la CDMX tenga 14 mil 500 puntos de acceso público a Internet inalámbrico, gratuito y sin restricciones. Además con una velocidad de conexión diez veces mayor a la actual. De acuerdo con el gobierno de la capital, esto representará un ahorro económico de más de 307 millones de pesos.

 

 

 

El gobierno de la Ciudad convertirá 14 mil 500 postes de los 15 mil 310 que tienen instaladas cámaras de seguridad del C5 en puntos de Wifi gratis, sin que pierdan su función original de vigilancia. Todas las conexiones de las cámaras de postes suben a 20 megas, en un rango que aproximadamente de 35 a 50 metros alrededor del poste, lo que permitirá aumentar la calidad de lo que se recibe en el C5. Con esta estrategia digital se busca reactivar 95 espacios públicos como parques y plazas que ya cuentan con la infraestructura de internet gratuito pero que ha dejado de funcionar.

Estos cambios para el C5 son resultado de la renegociación del gobierno capitalino con Teléfonos de México (Telmex), y con ayuda de la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP), y con ello se mejorará la conectividad en espacios públicos.

 

 

 

Los nuevos términos del contrato contemplan dos programas clave para la nueva administración: Ciudad Segura y Ciudad Digital. Asimismo los 150 PILARES que se construirán en 2019, tendrán Wi-Fi gratis, ilimitado y funcional; al igual que 96 espacios públicos en CDMX.

El programa Ciudad Digital tendrá una inversión de 2.6 millones de pesos. Se garantizarán 34 mil servicios de voz y conectividad para las dependencias del Gobierno de la Ciudad de México. Entre los 96 espacios públicos ya mencionados estarán la Alameda Central y la Glorieta de Insurgentes con Wi-Fi gratuito, con un costo de 17 millones de pesos.

 

 

 

A su vez se desplegará la infraestructura de fibra óptica en cada una de las cámaras de vigilancia; mediante una inversión de 156 millones de pesos. Por último se apoyarán a 56 bibliotecas digitales las cuales estarán alineadas al proyecto PILARES; con un costo de 17 millones de pesos.

Por su parte, el Programa Ciudad Segura, cuenta con 15 mil 310 cámaras de vigilancia. Éstas ahora se conectarán con una velocidad 10 veces más rápida, sin incremento respecto a la tarifa de 2018. Reiteró que ante la renegociación del nuevo contrato y con descuentos a las tarifas, también se lograrán beneficios para el 2019 como: tener un descuento del 20% respecto al contrato de 2018, y otorgar a 14 mil 500 puntos acceso gratuito a Wi-Fi, con un costo de 11.5 millones de pesos.

 

 

 

Anteriormente, ambos programas costaban cerca de 900 millones de pesos, pero con el nuevo contrato el ahorro para el primero será de 74 millones de pesos, en el segundo será de 29 millones de pesos. Ambos representan un ahorro total de 103 millones de pesos para CDMX.

Este nuevo contrato también implica mejorar las cámaras a full HD y 4K para una mayor identificación de personas y objetos. También permite tener multicámaras en los postes, y con los ahorras se podrá dar mantenimiento a las cámaras descompuestas, para que operen en 2019.

Nuevo parque lineal se proyecta para el Gran Canal de la CDMX
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Una vez que se recuperan los drenajes y se presentan como espacios públicos, es posible reincorporar el elemento del agua a nuestro paisaje citadino.

Por una recuperación del espacio público y por mejor calidad ambiental.

 

El Gran Canal del Desagüe que dejará de ser un cauce de drenaje, de dónde salen olores desagradables, para convertirse en un nuevo parque lineal. Pero sobre todo, el parque tiene la intención de tratar de solucionar un problema que ha existido desde la época prehispánica: la inundaciones y desbordamientos del río de la zona norte de la CDMX.

Cada año, en la zona limítrofe del norte de la Ciudad de México y los puntos cercanos a Ecatepec y Nezahualcóyotl, que van desde circuito interior, Gran Canal hasta el Río de los Remedios, son víctimas de grandes inundaciones. Y a pesar de los protocolos y grandes esfuerzos de la Operación Conjunta para la Atención de Fenómenos Hidrometeorológicos en la Zona Metropolitana el drenaje se satura en el Gran Canal, en gran parte debido a las lluvias pluviales.

 

 

El problema de estas contingencias es que afecta a más de 16 colonias, que van desde Las Vegas Xalostoc y Altavilla, en Ecatepec, y Plazas de Aragón, en Nezahualcóyotl, y zonas como El coyol y la San Felipe de Jesus en la Gustavo A. Madero de la CDMX. Pero este es un problema antaño. De hecho, cuando la capital de la Nueva España empezó a sufrir inundaciones por las aguas de los lagos a partir de 1553, el virrey de la Nueva España solicitó varios proyectos para terminar con el problema, con lo que se construyeron albarrodones y diques hacia el norte de la ciudad.

Bajo la dirección de Jerónimo de Zárate, se construyó en 1604 el primer dique hacia el altepetl de San Cristóbal Ecatepec con dirección de Venta de Carpio, en Chiconautla, Estado de México. El Albarradón de Ecatepec tenía la intención de evitar los derrames de los lagos del norte en el de Texcoco.

 

 

Cuando Alexander von Humboldt, el gran explorador alemán, recorrió la región norte de la Ciudad de México para ver la posibilidad de desagüar las aguas de lluvia y de los lagos hacia el Río Tula como nivel topográfico en descenso del Valle de México; visitando los pueblo de Huehuetoca y Tequixquiac en 1804 acompañado por ingenieros mineros que exploraron la región camino hacia la barranca del Río Moctezuma.

Durante el porfiriato se destaca la terminación de los túneles que desaguan la cuenca del Valle de México a causa de las graves inundaciones acaecidas desde épocas remotas. El proyecto fue del ingeniero Francisco Garay (Director General del Desagüe del Valle de México en 1865 nombrado por Maximiliano de Habsburgo, y quien propuso a Tequixquiac para construir un tajo, un túnel y un canal como parte del proyecto integral de las obras hidráulicas de la cuenca de México) bajo la dirección del ingeniero Miguel Iglesias; pero todavía sin lograr reparar el problema principal: las inundaciones.

 

 

El Gran Canal del Desagüe es un ducto de 47 kilómetros inaugurudo el 17 de marzo de 1900. La Zona Metropolitana del Valle de México cuenta con tres salidas artificiales de drenaje: el Gran Canal del Desagüe (Túneles de Tequisquiac), el Emisor Poniente (Tajo de Nochistongo) y el Emisor Central. El Gran Canal ha perdido su capacidad de desalojo, limitándose a un máximo de 40 metros cúbicos por segundo, gracias a una estación de bombeo.

 

 

Pero parece ser que el Gran Canal del Desagüe se convertirá en un parque lineal con una inversión de 100 millones de pesos, según ha afirmado el alcalde de la Venustiano Carranza, Julio César Moreno, que se encuentra en platicas del proyecto con la jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum.

Al parecer todavía no es un acuerdo formal para el parque, pero el secretario de Obras capitalino, Jesús Esteva, ha comentado que la obra en el Gran Canal del Desagüe se convertirá en el primer espacio recuperado. Y de hecho, otras intervenciones contempladas en el Presupuesto de Egresos 2019 son trabajos en áreas conurbadas del norte de la CDMX, como el Bosque de Aragón, Viveros en Gustavo A. Madero y Gran Canal en Venustiano Carranza.

 

 

 

Al parecer el parque lineal tendrá trotapista, áreas de juegos infantiles y gimnasios al aire libre, por lo que será similar al parque que se construyó sobre Canal de Churubusco. Así que El gran Canal será parte de la nueva generación de parques con infiltración de lluvia o reciclaje de aguas como medio de riego, deben ser creados en la Ciudad.

También se prevé que se creen humedales artificiales, un sistema de tratamiento de aguas negras y residuales con los que se transformó un tramo del Viaducto, en el parque lineal del Ecoducto, al tomar agua del drenaje para limpiarla y regar jardineras. Los humedales son capaces de hacer que las aguas del drenaje se sanean y alimentan el riego de canales en donde emergen plantas, en medio de las vialidades.

 

 

 

Así que no hay lugar para la resignación a podemos comenzar a hacer que los drenajes sean recuperados como espacios públicos y reincorporar el elemento agua al paisaje. De hecho, el humedal del Ecoducto creado por Alejandro Alva, ha rescatado canales y depurando las aguas negras con microalgas han sido capaces de recuperar hasta 300 litros de agua por segundo. Esta recuperación también del canal de drenaje, también implica mejorar la seguridad de los vecinos, los puentes peatonales, las aceras y jardineras profundas para retener la lluvia e infiltrar gradualmente hacia el acuífero.

 

 

 

En 2018 la UNAM recibió 500 premios y 147 preseas internacionales
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La UNAM recibió en 2018 más de 500 premios, 147 fueron internacionales y 418 nacionales, en diversos ambitos académicos y deportivos.

La UNAM sigue siendo líder en educación en el país.

 

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) es una de las mejores universidades del mundo. Su extenso trabajo académico la ha colocado en 2012 y 2017, como una de las mejores 100 universidades del mundo, y también una de las más activas en materia artística y tecnológica.

Cuenta con 342 542 alumnos, es la más grande del país y de América Latina y con uno de los campus más grandes del mundo, es incluso más grande y poblada que algunas ciudades en Europa.​ Es una universidad autónoma pública, descentralizada del Estado y basa sus principios de libertad de cátedra y de investigación, e inspirada en todas las corrientes del pensamiento, sin tomar parte en actividades militantes y derrotando cualquier interés individual.

 

  

Este 2018, la UNAM recibió 565 distinciones, de las cuales 147 son internacionales, con lo que refrenda su liderazgo en todos los ámbitos del conocimiento y el compromiso de su comunidad con el desarrollo del país. Los premios se repartieron entre profesores, investigadores, egresados, alumnos, dependencias y más representaciones de la UNAM.

Los galardones acumulados en estas 52 semanas incluyen premios, reconocimientos, acreditaciones, designaciones, campeonatos y medallas, tanto a nivel nacional como internacional, fueron conseguidos por mil 144 universitarios o entidades: alumnos, egresados, académicos, autoridades, dependencias y deportistas.

 

 

La máxima casa de estudios precisó que 76 profesores e investigadores recibieron preseas, 78 alumnos y 29 dependencias, en tanto que hubo 12 nombramientos a organismos colegiados, se lograron 49 certificaciones a licenciaturas y laboratorios, 15 reconocimientos a egresados y tres investiduras de doctorados honoris causa, mientras que en materia deportiva tubo 303 preseas.

Además, Ciudad Universitaria fue nombrada el campus más hermoso de América Latina, de acuerdo con la calificación de Times Higher Education. La UNAM promedió 1.5 galardones y 3.1 universitarios distinguidos, cada 24 horas de este 2018. De los 565 premios, 147 fueron internacionales y 418 nacionales. Algunos de los personajes que recibieron estos reconocimientos fueron María Elena Álvarez-Buylla Roces, del Instituto de Ecología (IE), en el campo de Ciencias físico-matemáticas y naturales, y María de las Mercedes Guadalupe de la Garza y Camino, del Instituto de Investigaciones Filológicas (IIFL), en Historia, ciencias sociales y filosofía.

 

 

También los académicos fueron merecedores de tres doctorados honoris causa y 12 nombramientos a organismos colegiados. Mónica Clapp, del Instituto de Matemáticas (IM), lo recibió en el rubro de Ciencias físico-matemáticas y naturales; Ricardo Chicurel, del Instituto de Ingeniería (II), en Tecnología, innovación y diseño, y Angelina Muñiz-Huberman, de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), en Lingüística y literatura.

En ceremonia encabezada por el rey Felipe VI de España, el rector Enrique Graue fue nombrado patrono del Instituto Cervantes, en representación de las letras y la cultura españolas o hispanoamericanas. El rector fue distinguido por su trabajo a favor de la salud de los mexicanos, con el Reconocimiento Mérito Médico de manos del entonces presidente Enrique Peña Nieto, en el marco del 75 Aniversario de la Secretaría de Salud y del Día del Médico.

 

 

El QS World University Rankings by Subject, clasificó a la UNAM entre las 50 mejores del mundo en arte y diseño, estudios de desarrollo, estudios clásicos, ingeniería minera, derecho e idiomas modernos. 13 académicos universitarios, de diversas áreas del conocimiento, fueron reconocidos como investigadores eméritos del Sistema Nacional de Investigadores, del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

Entre los premiados más reconocidos están Jorge Volpi, quien obtuvo la Medalla al Mérito en las Artes por su aportación en favor de la cultura en la Ciudad de México, y Danton Iván Bazaldua, alumno de la Facultad de Ingeniería, y Tania Robles, de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, quienes formaron parte de la asociación estadunidense dedicada a la promoción de la exploración de Marte, en el desierto de Utah.

 

 

El proyecto Hydropuncture in Mexico: Publicly-accessible water retention and treatment complex, conocido como Parque Hídrico La Quebradora, desarrollado por un equipo multidisciplinario de la UNAM, obtuvo la medalla de oro de los Global LafargeHolcim Awards 2018.

Andrea Sánchez Navarro, estudiante de doctorado en Ciencias Biomédicas, recibió el Premio Nacional de la Juventud en la categoría de Ciencia y Tecnología; asimismo, a Nadia López García, poeta bilingüe, traductora y pedagoga, egresada de la FFyL, le fue otorgado en la categoría Fortalecimiento a la cultura indígena, en tanto que Miguel Ángel Sosme Campos, del Posgrado en Antropología, lo recibió por su trabajo en las comunidades nahuas en la Sierra de Zongolica, Veracruz, en la categoría Compromiso social.

 

 

El investigador emérito e integrante del Instituto de Investigaciones Jurídicas, Héctor Fix-Zamudio, recibió el Premio Nacional de Derechos Humanos 2018, por su destacada labor en la promoción efectiva y defensa de los derechos fundamentales.

¡Enhorabuena por todos estos galardonados de la UNAM!

La CDMX es territorio agrícola que cultiva maíz, amaranto, nopal y maguey
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Los frutos de la sociedad civil en la agricultura urbana, han tenido un fuerte impacto en la cantidad de cultivos y cosechas que existen en toda la CDMX.

La agricultura urbana está haciendo verde nuestra ciudad.

 

La agricultura urbana o periurbana, es decir, la agricultura cultivada en el entorno inmediato de las ciudades, muy a menudo en terrenos previstos para el crecimiento de la ciudad o la dotación de equipamientos o infraestructuras, es cada vez más común en nuestro mundo moderno. Pero hay algo que quizá desconocías de esta práctica, y es que la CDMX la lleva a cabo en más de la mitad de su territorio.

 

 

 

Así es, para la periurbana se pueden usar terrenos privados, públicos o residenciales tanto como pequeños espacios que pueden ser balcones, paredes, techos de edificios, calles públicas o márgenes y antiguos lugares. En muchas ocasiones la agricultura se practica en terrenos ocupados y de propiedades públicas.

La agricultura urbana contribuye a la soberanía alimentaria y ayuda a proporcionar de alimentos seguros incrementando la cantidad disponibles para los habitantes de ciudades, y proveyendo de verduras y frutas frescas para los consumidores urbanos.

 

 

El cultivo y la cosecha a pequeña escala suelen promover el ahorro de energía, la producción local de alimentos, y además de ser actividades sostenibles ayudan en mucho a la comunidad. Pero como toda práctica, requiere de un tipo de gestión ordenada que va más allá de lo agronómico o incluso lo social, debido a su carácter urbanístico.

En la actualidad La Habana es la reina de las ciudades “verdes” en América Latina, con más de 90.000 residentes que practican la producción de alimentos, ya sea cultivando huertos caseros o trabajando en los huertos y las granjas pecuarias comerciales de la ciudad. Y aunque la Ciudad de México conforma una de las aglomeraciones urbanas más grandes del mundo que se concibe como una gran superficie de concreto y asfalto, la mayor parte de la agricultura puede calificarse como periurbana e incluso suburbana y su producción urbana de alimentos aumenta a pasos agigantados.

 

 

Como ejemplo, se suele mencionar el Huerto Romita, un espacio comunitario situado en el corazón de la ciudad para la producción de hortalizas orgánicas. Pero este espacio es solo uno de los más activos de las diversas iniciativas públicas y privadas. De hecho en toda la CDMX existen importantes extensiones de terreno dedicadas a la agricultura, a la ganadería, al ecoturismo, así como terrenos de suelo forestal.

La población activa ocupada en actividades agropecuarias en la CDMX asciende a unas 16 000 personas, en 11 543 unidades de producción familiar. Unas 22 800 ha de tierra se dedican a la producción de cultivos, principalmente en Tlalpan, Milpa Alta, Tláhuac y Xochimilco donde se produce maíz, frutales, hortalizas y animales para el autoconsumo familiar y la venta local, con una producción a mayor escala de nopal (chumbera), amaranto, hortalizas, hierbas y plantas ornamentales para los mercados urbanos y regionales.

 

 

Tan solo el nopal se cultiva en 4,300 ha, más del 90 % de la superficie de cultivos perennes de Milpa Alta; además del maíz y la avena forrajera, así como diferentes hortalizas, plantas ornamentales y frutas como la manzana y el durazno. A esto hay que sumarle la población ganadera estimada en unas 6,650 cabezas de ganado bovino, 30,000 cerdos, 10,000 ovinos y 220 000 aves de corral, y también se obtienen productos como leche, miel y carne.

La calidad de los productos, en algunas ocasiones, suele ser mejor al sustituir químicos como fertilizantes y pesticidas por otros de origen natural. Y al estar cerca de instituciones  académicas de renombre, tiene mayores oportunidades de implementar innovaciones para los cultivos, mejorar las condiciones de producción actual, controlar plagas con elementos biológicos, sustituir abonos orgánicos de origen animal por compostas, lombricompostas y erradicar los productos agroquímicos de los cultivos.

 

 

Desde hace unos años, la Secretaría de Medio Ambiente estableció un sistema de certificación orgánica de México, conocido como Sello Verde, que ha determinado las normas que rigen la práctica de la agricultura ecológica en el Suelo de Conservación.

Asimismo, se ha intentado aumentar la capacidad de captación del agua de lluvia, el tratamiento de aguas residuales con fines de riego agrícola y la rehabilitación de canales, chinampas y parcelas en la zona lacustre, ya que son necesarias para que los agricultores cultiven y cosechen con la calidad requerida.

 

 

También es necesario fomentar la idea de agricultores organizados en cooperativas o en microempresas locales, implementar estrategias para mejorar los suministros de semillas y así bajar los costos y la importación de semillas, ayudando a proteger la agrobiodiversidad y la seguridad alimentaria del país.

Finalmente, los agricultores jóvenes necesitan un acceso seguro a la tierra cultivable de las zonas suburbanas y periurbanas, ya que los precios del suelo se han disparado porque el valor de la tierra se fija según su capacidad de urbanización en lugar de su fertilidad agrícola.

 

 

Pero con todo y los problemas, la agricultura urbana ha pasado a ocupar un lugar destacado en la agenda política del gobierno, de instituciones como SEDEREC, iniciativas de las ONG, organizaciones vecinales y colectivos juveniles.

En esto, la sociedad civil ha tenido una enorme participación en la promoción de la agricultura urbana, estableciendo huertos, azoteas verdes, sembrando árboles en las zonas urbanas e impulsado diversos proyectos de producción hortícola y de plantas medicinales en los que se utilizan envases plásticos reciclados, captación de agua pluvial y abono orgánico.