Arte y Cultura
Hacer mal el bien; un libro para entender el narcisismo del presente
Viviana Cohen
Una estupenda colección de epifanías para poder navegar elegantemente en el tiempo y sus paradojas.
hacer mal

“Eso de vivir en el presente es una tortura para los soñadores”

 

De tanto en tanto aparecen en el horizonte literario de nuestro país, libros capaces de hacernos cuestionar nuestra vida y nuestros deseos. Obras poderosas que detienen el tiempo con verbos y sustantivos y que desafían de una manera elegante los enormes problemas de comunicación que hay en las sociedades modernas. Palabras que nos permiten escaparnos momentáneamente de las trágicas paradojas modernas en las que, aunque uno puede estar conectado con la otredad las 24 horas, está más solo que nunca.  

Tal es el caso de Hacer Mal el Bien de Benjamín Malik Reyes, una interesantísima colección de delirios, disonancias, desilusiones y divagaciones, que a través aforismos que deambulan entre la poesía y la filosofía, sumergen al lector en el contradictorio (y altamente extraño) universo del siglo XXI.

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Una época en la que las relaciones románticas carecen de la profundidad necesaria para durar. Un instante en el que gente mira y no observa, en el que las personas despliegan sus ideas en las redes sociales pero pocas veces se animan a pararse del sillón, para ir a buscar un cambio verdadero.

Quizá por eso, no está demás decir que este libro tiene el arrojo de explorar un terreno todavía desconocido. Como lo hiciera en la antigua Grecia, Heráclito de Eféso, Malik tiene la valentía de dividir la realidad en fragmentos, y de hacerla nuestra a través de antítesis, de oxímoros y del místico devenir de sus pensamientos.

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Hacer mal el bien es también el diario minucioso de un individuo que pretende desdibujar los límites del entendimiento. Uno de esos seres aventureros que desde hace tiempo supo que el internet no sólo no nos cumplió la promesa de ser escuchados, sino que al darle un micrófono a todos nos hizo vivir en un inquietante mar de cacofonías.

Dicho lo anterior, hemos juntado a continuación una colección breve de algunos de los aforismos que protagonizan este libro. Advertimos que lo que están a punto de leer son más bien pedazos de tiempo destinados a hacernos un poco más profundos.

 

Divagaciones 

Aforismos sobre las travesías de la mente…

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¿Para qué ser curioso si no se es valiente?

Todas las prisiones metafóricas están cerradas por dentro.

Hay que dar todo para que nadie puede quitarnos nada. 

Todos los dogmas han nacido para intentar explicar las coincidencias.

La nueva era en la que todos son protagonistas de su reality show personal. 

La imaginación es más lacerante que los cuchillos. 

Antes de asesinar a nuestros ídolos, asesinemos nuestras ideologías. 

 

Delirios

Construcciones oníricas para entender la realidad…

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Todo cambia, pero sólo las personas piden perdón por cambiar.

Si todo es efímero, que todo sea intenso.

Las cicatrices son una forma diferente de mapa.

Una mirada nos puede enseñar que existen diferentes tamaños de infinitos. 

 

Desilusiones

Esa ligera línea entre lo bueno y lo malo…

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Todo lo que se rompe para siempre, se rompe en silencio. 

Un corazón tan roto que los pedazos los usas para degollar a quien intente amarte.

A veces la vida nos deja ganar sólo para darnos esperanzas. 

También las peores cosas de la vida son gratis. 

 

Disonancias 

Mares de cacofonías perfectas…

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El arte de leer entre líneas es la causa del arte de malviajarte.

La vida se va a donde el tiempo se va, a donde la atención se va.

Las emociones son palabras, inventemos las que queramos. 

Hay un arte en hacer que cada error parezca intencional. 

 

Hacer bien el mal, Editorial Sista

De venta en Librerías Porrúa y en este enlace.

La melancolía de Mazzy Star presente en el Festival Nrmal 2019
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Cada año, Nrmal crea un festival que integra conciertos, arte y gastronomía en una experiencia íntima y cercana que provoca creatividad, camaradería y un verdadero amor por la música.

Hacen falta más plataformas que organicen festivales como Nrmal, que más allá de hacer énfasis en el negocio, te ofrecen un espectáculo inolvidable, de la mano de una exquisita mixtura entre bandas legendarias que han estado reuniéndose y proyectos musicales locales que hoy resuenan en toda la orbe.

Festival Nrmal nos ha sorprendido con sus espectaculares lineups, que contenían a bandas como Swans, Future Islands y Peaking Lights en el ámbito internacional, mientras que en el local brilló con la increíble presentación de Ghost Magnet Roach Motel y Acidandali, todo bajo un concepto de “disfruta la música al aire libre y sin empujones”. Y es que los eventos de Nrmal se han caracterizado porque están organizados muy bien. Desde que trajeron su festival de Monterrey a la Ciudad de México, se han confabulado en un espacio abierto y con suficiente espacio para poder pasar entre las personas sin ser aplastado por la multitud. No hay sobresaturación y el sonido ha sido excelente, sin mencionar por supuesto que sus carteles tienen un exquisito gusto musical. 

 

 

Ya está confirmada la fecha para la próxima edición 2019 del festival NRMAL y de antemano sabemos que será una fiesta ejemplar ya que está celebrando 10 años de experimentar y cambiar la forma en la que nos relacionamos de manera simultánea con nuevos sonidos y nuevas sensaciones. El año pasado fue crucial para NRMAL ya que cambió el formato del festival a solo un día y esto sin lugar a dudas logró que tuviera un impacto distinto, acompañado de un cartel de primer nivel a la altura de bandas como Cornelius, Mac DeMarco, Miss Garrison, Yves Tumor, entre otros; el festival logró algo que no había sucedido en ediciones anteriores, agotar todas y cada una de las entradas disponibles, un reto que no logra cualquiera.

El nombre del festival por sí solo ya nos genera la expectativa de presenciar algo distinto en cuanto a la experiencia en varios sentidos: las bandas en el escenario, la comida y su ambiente característico. La cita para la siguiente edición de NRMAL es el 2 de marzo del 2019 y ya están liberados los boletos en el sistema Boletia. Ahora solo nos queda esperar noticias acerca de los demás integrantes del line up y sorpresas adicionales.

 

 

 

Este año se presenta Mazzy Star, y seremos cautivados por el misterio de su country folk psicodélico californiano, cuyo centro espacial es habitado por la voz de Hope Sandoval que, al lado del guitarrista David Roback, toma nota de The Doors, Cocteau Twins y The Velvets para construir un suntuoso mundo terciopelo azul que es profundo y oscuro. Ni su gran hit noventero, “Fade Into You”, puede opacar que Mazzy Star proviene del Paisley Underground angelino (Roback fue guitarrista de The Rain Parade), un pequeño universo de jangle pop y psicodelia que sigue latente y en continua expansión. Acuérdate que cada vez que Mazzy Star regresa, ya sin las exigencias del tiempo o la industria musical, se sienten las temporadas de tus días expandirse y convertirse lentamente en flores y estrellas brillantes que acarician todo lo que a tu alrededor existe.

 

 

Festival Nrmal 

Cuándo: 2 de marzo 2019

Dónde: Deportivo Lomas Altas

Para más información consulta su página web.

Tesoros escondidos, el precioso jardín sonoro de la Fonoteca Nacional
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En este increíble espacio, con más de 37 mil audios cuentan una historia de México a través de los sonidos como lenguaje.

En la época de la imagen estamos acostumbrados a que esta pareciera ser el vestigio más poderoso para documentar la realidad. Sin embargo, hay otros estímulos en el entorno que influencian la manera en que vemos el mundo y entendemos la existencia en cada cultura, como los olores, los sabores y, por su puesto, los sonidos.

Los sonidos, ese mar de alicientes que hablan casi inadvertidamente a la par de la imagen, hacen que las ciudades tengan sus particularidades; asimismo, cada ecosistema tiene su propio acervo de sonidos que han influido en cada una de las cosas que ahora creemos.

 

 

 

Por lo anterior, en el mundo de las artes, más allá de la música, los sonidos son un eslabón esencial de la creación y las reflexiones más trascendentales. Por ello, en 1980 la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura) reconoció el valor patrimonial de los archivos sonoros del mundo y de cada país. Así, luego de que se crearan en los años 70 en México indudables casas de resguardo del patrimonio cultural del país como la Filomoteca de la UNAM o la Cineteca Nacional, en 2004 se generó la primera gran institución para salvaguardar el archivo sonoro: la Fonoteca Nacional.

La Casa Alvarado, construida en el siglo XVII, de gran valor colonial y ubicada en el antiguo y bello barrio de Coyoacán, fue elegida como el recinto cardinal de la Fonoteca Nacional. Ahí se almacenan las documentaciones sonoras más importantes del país, desde piezas musicales hasta pedazos de intervenciones sonoras con poesía, piezas de arte sonoro, radionovelas, registros sonoros grabados por personas voluntarias, etcétera.

 

 

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En la Fonoteca Nacional encontrarás conciertos, charlas, conferencias, y en su hermoso jardín sonoro siempre podrás disfrutar de alguna pieza experimental. Esta institución resguarda más de 37 mil horas de archivos sonoros, que también incluyen entrevistas y programas de radio, que inundaron el gusto cultural de los mexicanos durante décadas.

 

 

 

 

En la versión digital del acervo de la Fonoteca podrás topar, entre otros proyectos, un Mapa Sonoro de México: una plataforma a la que cualquier persona puede subir sus archivos sobre documentación sonora en el país, algunas estaciones de radio con lo mejor de la digitalización de muchas piezas de la Fonoteca, y podrás enterarte de los eventos que suceden constantemente en el lugar.

 

 

Aunque tiene una vocación histórica, la Fonoteca Nacional también es un espacio vanguardista, donde artistas sonoros muy experimentales encuentran un espacio para dar a conocer sus obras. Se trata de un homenaje, un reconocimiento a todos aquellos estímulos auditivos que hacen que México conforme lo que representa. Un legado de audios que cuentan un país desde otro lenguaje, uno más discreto pero igualmente poderoso.

 

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Fonoteca Nacional

Dirección: Avenida Francisco Sosa 383, barrio de Santa Catarina, del. Coyoacán, 04010, Ciudad de México, DF

Ver Mapa.

Cómo llegar: las estaciones de metro más cercanas son Miguel Ángel de Quevedo y Viveros.

Para mayor información da clic aquí.

El Palacio de Quetzalpapálotl, una maravillosa oda a las mariposas en Teotihuacán
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En junio de 1962, los arqueólogos Jorge Acosta y Jorge Canseco encontraron un enorme palacio en Teotihuacán. En 1964, el Palacio Quetzalpapálotl fue restaurado completamente a su grandeza anterior.

El Palacio de Quetzalpapálotl o quetzal-mariposa es sin duda el más lujoso que se ha encontrado en Teotihuacan. Los pilares tallados que rodean el patio tienen en el centro la figura de un pájaro -un quetzal o lechuza- con una mariposa en el pecho.

Aún son visibles en las discotecas de obsidiana que llevaban en el centro de los ojos estelares. Los pilares tienen varios orificios que sirven para amarrar las cortinas. El interior del pórtico está decorado con una grada escalonada, motivo relacionado con el agua y la fertilidad. El techo remata en unas almenas con símbolos del año teotihuacano.

 

 

 

 

El Palacio de Quetpapalotl, o Palacio de las Mariposas, recibió su nombre por sus numerosos relieves en forma de alas de mariposa. En el patio restaurado, hay un túnel casi imperceptible que conduce a las habitaciones originales del palacio subterráneo.

 

 

El Templo de las Mariposas o el Conjunto Quetzal-Mariposas (en la leyenda quetzalli-papalóltt mariposa-quetzal, mariposa de plumas o mariposa preciosa) se localiza en la esquina suroeste de la Plaza de la Luna, frente a la Calzada de los Muertos. Se construyó entre los años 400 y 600 de nuestra era.

Es también el conjunto más sólido de todos los productos en Teotihuacán, por lo que se cree que sirvió de vivienda a la élite de la ciudad. A este edificio se accede desde la mencionada plaza por una amplia escalinata que nos lleva a un gran volumen con pilares, apareciendo en sus paredes pinturas con elementos relacionados con el agua.

 

 

 

 

 

 

Fue reconstruido en los años 60 por el arqueólogo Jorge Acosta. El patio de los pilares es el corazón del edificio y el que da nombre a todo el complejo arquitectónico. Hay en él un motivo iconográfico labrado importante: las aves, que son quetzales en el lado norte, sur y oriente. Estas últimas se han convertido en una referencia a la salida del sol. Y las cosas del lado del oeste que son también las aves que han sido interpretadas como lechuzas y no como quetzales.

 

 

No hay ningún otro edificio que se haya encontrado en la ciudad decorado con columnas labradas, que además de contrastar con el resto de la iconografía que es de carácter abstracto con algunos dedicados al agua, ojos probablemente de reptil. Dentro de las habitaciones, se pueden encontrar restos de pinturas murales teotihuacanas. Entre ellos hay uno que representa una procesión de jaguares tocando trompetas hechas de conchas marinas y la procesión de pájaros verdes de cuyo pico provienen corrientes de agua.

Aunque los arqueólogos no saben si las aves representan quetzales o loros, la verdad es que la importancia radica en las conchas que decoran las columnas. Son enormes caracoles de plumas, algunos de los cuales muestran sus colores originales.

 

 

 

 

 

El mayor florecimiento de esta cultura se produjo alrededor del siglo II. La misteriosa desaparición de la cultura teotihuacana no ha permitido saber mucho sobre el significado de las decoraciones o los murales. Se cree que el palacio estuvo habitado por sacerdotes y que, a lo largo de los siglos, el Palacio de Quetzalpapálotl se construyó sobre el palacio original de Teotihuacán.

 

Del códice al mural, las impresionantes paredes del metro Tacubaya
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Del Códice al Mural es una de las obras artísticas más bellas del metro de la CDMX. Una representación en 600 m2 del camino de los mexicas, en Tacubaya.

Del Códice al Mural se inaugura el 25 de mayo de 1987 en la estación Tacubaya, línea 1. De acuerdo con su autor, Guillermo Ceniceros, se titula así porque mucha de la información de esta obra la obtuvo del códice Ramírez y el códice Boturini. En más de un año de trabajo y en una superficie de aproximadamente 600 metros cuadrados, Ceniceros plasma la peregrinación de los mexicas desde su salida de Aztlán hasta su llegada al valle de México para fundar Tenochtitlán.

 

 

 

 

La técnica es acrílico sobre una cama de fibra de vidrio, cuya ventaja es que se puede restaurar. Las partes que estén en mal estado pueden ser retiradas, pues son como capas; es una especie de aplanado, acrílico, fibra de vidrio y pigmentos que tienen encima color, después color y más color, lo que forma las capas. Cada parte del mural fue hecha para facilitar la remoción y restauración. Además, este trabajo le permitió ser el único mexicano nominado al concurso de arte mundial.

El pintor, escultor y muralista, Guillermo Ceniceros nace en Durango, el 7 de mayo de 1939. En 1958 se gradúa de la escuela de Artes de la Universidad de Nuevo León. Colabora con el pintor y muralista David Alfaro Siqueiros en siete de sus murales más importantes, entre ellos, el magno proyecto del Polyforum Cultural. Ceniceros crea la mayoría de sus herramientas de trabajo. Amante de la literatura y la poesía tiene un profundo interés en el lenguaje castellano, su amigo Juan Rulfo, alguna vez dijo que los paisajes de Ceniceros, áridos y vacíos, eran como se imaginaba el mundo lírico de Pedro Páramo. Ceniceros ha creado murales en México, Estados Unidos y Canadá. Y su obra forma parte de las colecciones públicas y privadas en Chile, Yugoslavia y México.

 

 

 

 

 

A pesar de ser vistos por miles de personas a diario, los murales son a menudo ignorados y subestimados. El mural muestra la migración de los mexicas desde el mítico pueblo de Aztlán. Observa el mural y verás varias deidades prehispánicas, como la diosa de la luna Coyolxauhqui, la diosa madre con bordados de serpientes Coatlicue, el dios creador de serpientes con plumas Quetzalcoatl, el señor de la muerte y el inframundo Mictlantecuhtli.

 

 

 

 

 

En el segundo piso, el mural muestra la ciudad de Tenochtitlan, rodeada por el lago de Texcoco y pintada de tal manera que parece verse a la distancia desde un balcón, tal como Cortés la vio desde el volcán Popocatépetl.