Arte y Cultura
Estas son las mejores películas mexicanas de los 90’s, según MXCity
Viviana Cohen
Una fantástica colección de películas nacionales que se hicieron justo antes de que el nuevo milenio irrumpiera en la historia.

En los 90 un nuevo cine mexicano surgió en el horizonte…

 

Todo empezó en una apacible tarde de 1895. Dos hermanos parisinos que se apellidaban Lumière decidieron mostrar en público su invento: el cinematógrafo. Un aparato que a través de la sucesión de imágenes (24 x segundo) era capaz de engañar a la retina y dar la ilusión de movimiento. 

Sin saber muy bien a qué iban, un grupo de parisinos se metió a una sala oscura. De pronto apareció ante ellos la escena de un tren en movimiento. Nadie podía entender qué pasaba, algunos pensaron que la imagen frente a sus ojos era real y se agacharon porque no querían que el carro les pasara encima. El evento se volvió caótico y entre los gritos de las personas, de pronto los Lumière se miraron con optimismo, sabían que acababan de crear algo grande.

Tan sólo unos meses después del hallazgo, el Presidente Díaz (que estaba profundamente obsesionado con Francia) pidió que trajeran un cinematógrafo al país. Luego organizó una función especial con su familia y amigos en el Castillo de Chapultepec y dejó a todos con la boca abierta. Sin saberlo, el general había traído el cine a México y a América.

peliculas

Desde aquella primera proyección, la historia cinematográfica en este país ha sido muy prolífica. Nuestro séptimo arte pasó por todas las etapas (incluyendo la muda) y ha logrado reinventarse una y otra vez. Un ejemplo loable de ello son las películas que se produjeron en la última década del siglo XX. 

Obras profundas en las que se indaga acerca de la humanidad y sus contradicciones. Cintas experimentales en las que se asoma el hombre del siglo XXI, y sus eternos problemas de comunicación. 

En honor a lo anterior, hemos creado una lista que incluye lo mejor de los mejor del cine nacional antes del supuesto  fin del mundo. 

 

Amores perros 

Alejandro González Iñárritu, 2000

Amores Perros fue la primera película de la trilogía de muerte del directo Iñárritu. La cinta, narra la historia de tres familias mexicanas que están conectadas, al azar, por un accidente de automóvil. Aunque los protagonistas de esta cinta viven en distintos círculos sociales y socioeconómicos, sus vidas comparten un cierto  nivel  de inseguridad, corrupción, y sufrimiento.

Esta obra, marcó el inicio de la exitosísima carrera de Alejandro. G y de Gael García. Fue reconocida en todo el mundo y en México con unos cuantos arietes. 

 

Sólo con tu pareja 

Alfonso Cuarón, 1991 

En plena epidemia de VIH, Tomás Tomás es un publicista adicto a los encuentros sexuales pasajeros que es diagnosticado por el virus mortal. Antes de saber que todo era una mentira de una examante enojada, el joven tendrá que cambiar sus hábitos de vida. 

Esta fue la Opera Prima de Curarón. Además de ganar un Ariel a mejor guión, el filme se convirtió en un clásico entre los jóvenes de los años 90. 

 

La invención de Cronos 

Guillermo del Toro, 1993 

Durante la Edad Media, un alquimista llamado Fulcanelli fabricó un complejo mecanismo de relojería, en forma de escarabajo de oro, que es capaz de dar vida eterna a cambio de sangre. La figura cae en manos del anticuario Jesús Gris, que sin querer activa el mecanismo, y sufre profundas transformaciones en su existencia. El coleccionista experimenta al mismo tiempo dolor, una serie de sensaciones intensas y un irrefrenable gusto por la sangre.

Esta es la estrafalaria Opera Prima de uno de los directores más importantes y prolíficos que ha conocido nuestro país.

 

Como agua para chocolate 

Alfonso Arau, 1992

Se trata de una afortunada adaptación de la novela homónima que escribiera Laura Esquivel. La película cuenta la historia del amor secreto (en medio de la Revolución Mexicana)  entre Rita; una dócil joven aficionada a la cocina, que pasa sus días cuidando a su mamá, y Pedro el atractivo esposo de su hermana. 

Esta cinta fue aclamada por la crítica. Obtuvo varios reconocimientos alrededor del mundo, y una nominación al Globo de Oro. 

 

La ley de Herodes 

Luis Estrada, 1999

Es el año 1949 y  en medio de la “dictadura perfecta”  los habitantes  de San Pedro de los Saguaros decapitan de un machetazo al Presidente Municipal cuando trataba de huir del pueblo con el dinero del erario público.

Para sustituirlo, el  Secretario de Gobierno nombra  a Juan Vargas, encargado de un basurero y antiguo militante del PRI  como nuevo alcalde hasta las próximas elecciones. Vargas afronta su misión con las mejores intenciones, hasta que poco a poco va descubriendo los beneficios del poder y la corrupción y se convierte en un tirano capaz de todo, incluso de recurrir al crimen, para perpetuarse en el poder.

 A dos meses de las Elecciones de 2018, esta cinta resulta imprescindible. 

 

El callejón de los milagros 

Jorge Fons, 1995 

La historia de tres personajes trágicos que pasan su vida en una vecindad vieja del Centro Histórico. Don Rutilio, un patriarca tiránico y machista que ha ocultado su homosexualidad,  Alma; una bella muchacha enamorada de Abel que se quiere ir de mojado a  EE. UU y  Susanita una solterona irredenta. 

Esta cinta conmovió a millones de personas  por su brutal realismo.

 

Rojo amanecer 

Jorge Fons, 1990 

Una cinta importantísima para el cine nacional, que narra con ingenio y crudeza cómo la matanza del 2 de octubre irrumpió en la vida cotidiana de una típica  una familia de clase media que habita un departamento frente a la Plaza de las Tres Culturas.

Mientras la madre se dedica a las labores del hogar, el padre pasa la vida en una oficina y el abuelo habla de la guerra, los dos hijos mayores son estudiantes y participan en el movimiento de 1968. Con el paso de las horas la vida de esta familia se verá directamente afectada por la masacre.

 

La mujer de Benjamín 

Carlos Carrera, 1991 

En una comunidad cerca de la carretera vive Benjamín un ex-boxeador senil tímido e inocente, que depende intelectual y económicamente de su hermana Micaela. Este introvertido personaje se enamora de Natividad, la joven más atractiva del pueblo.  En vez de resignarse a vivir un amor imposible, Benjamín hará hasta lo indecible para enamorar a Nati; le manda cartas de anónimas, le intenta hablar y cuando todo falla la rapta. 

 

El danzón 

María Novaro, 1991

Julia es una telefonista de la Ciudad de México, que pasa la vida entre: el trabajo, su hija y el danzón, su única satisfacción. Cada semana esta mujer luce sus mejores pasos en la pista del Salón Colonia junto a Carmelo . La vida de Julia cambia cuando su pareja de baile desaparece y ella decide ir a Veracruz  a buscarlo. 

Hablar sobre el nuevo cine mexicano, es hablar de un cine en el que el papel de la mujer ha adquirido enorme importancia. Y es quizás Danzón el más femenina de todas ellos.

Un recorrido por el precioso Mercado de la Ciudadela
MXCity
El Mercado de la Ciudadela es uno de los mercados más preciosos del país si lo que deseas es adquirir auténticas artesanías mexicanas.

Mercado con historia.

 

El Mercado de la Ciudadela se encuentra en la Colonia Juárez, de la Ciudad de México y está especializado en la venta de artesanía mexicana. Está en el suroeste del Centro Histórico de la Ciudad de México, en la calle de Balderas, frente al jardín Morelos, y conocida como La Plaza de la Ciudadela en lo que antiguamente era el antiguo depósito de armas, hoy en día es el mejor mercado a nivel Nacional.

 

 

Hacia 1964, el gobierno de la ciudad de México y Ayuntamiento de Zacatlán Puebla, instaló la feria de la manzana, en cuyas exhibiciones se unen los primeros artesanos quienes apoyados por la secretaria de industria y comercio solicitan permisos para acceder al predio abandonado e instalar ahí las primeras ferias artesanales itinerantes de la ciudad de México. En junio de 1965 se establece el primer mercado de artesanías, con el nombre de “La Feria de la Ciudadela”, un año más tarde se consolidaría como la Unión de artesanos y similares de la república Mexicana.

El mercado propiamente se estableció en 1965 como parte de las preparaciones para los Juegos Olímpicos. La idea central del gobierno era atraer artesanos y artesanías de distintas regiones del país, para que fueran un atractivo para las olimpiadas y para el mundial de México 70. El éxito en estos eventos significó que el mercado se mantuviera de forma permanente.

 

Al principio este terreno era parte de la Cámara de Diputados, pero fue el presidente Gustavo Díaz Ordaz quien ordenó que el suelo fuese usado para el mercado, que pasó a ser administrado por el senado mexicano, y luego quien al Gobierno del Distrito Federal.​

Pero fue que este hermoso mercado abrió sus puertas poco antes de los Juegos Olímpicos de 1968, con la finalidad de promocionar el patrimonio artesanal del país. Al principio operaban unos 350 vendedores que prestan sus servicios a clientes de diversos estados de México e incluso de otros países, dando origen al Mercado de Artesanías “La Ciudadela”, donde se exponen los productos elaborados de distintas regiones de nuestro país desde hace 50 años.

 

El mercado de la Ciudadela es reconocido mundialmente ya que produce y comercializa productos elaborados por manos mexicanas, preservando la tradición, el color, la creatividad y el amor de México. La Ciudadela, también es uno de los lugares turísticos más importantes de nuestra ciudad, donde se pueden encontrar diferentes expresiones de nuestros artesanos en diferentes materiales.

El mercado es un lugar donde se concentran 350 vendedores de los 32 estados de México. Muchos de ellos son pequeños locatarios que de alguna forma representa a casi 12 millones de personas que en México dependen de la artesanía para vivir incluyendo tanto hombres como mujeres.

 

La selección de artesanías que se encuentran en el mercado es una de las mejores del país. Es posible encontrar prendas, alebrijes, muebles, joyería, vidrio, textiles, cerámica mexicana, hamacas, espejos, cartonería, tapetes, charolas, cajas de Olinalá, sombreros e instrumentos mexicanos.

La venta de artesanías a turistas en el país asciende a 4 mil 700 millones de dólares anuales, con un crecimiento de 4 por ciento, de la cual dependen 12 millones de personas, principalmente mujeres, por lo que se certificará a los artesanos para reconocer su labor como parte del patrimonio cultural. A lo largo del tiempo se han mejorado los alrededores de la Colonia Juárez, para que los capitalinos y visitantes extranjeros conozcan más de la ciudadela; además de que puedan admirar los productos y hacer posible la venta de los artículos.

 

En 2013, el gobierno del Distrito Federal dijo que entregaría a los 355 locatarios el predio de 16 mil m2 que conforma la ciudadela, convirtiendo así al mercado en un gran modelo de desarrollo artesanal con tecnología, atractivos y una estación de Metrobús con el propósito de convertirlo en un pueblito artesanal, para hacer de la ciudadela un referente obligado de los turistas nacionales y extranjeros y un orgullo para todos los mexicanos.

 

La asociación de los artesanos contribuyó a que este lugar fuera un centro artesanal de excelencia con estilo de pueblo típico mexicano. Y aunque su sueño fue el de crear un kiosco para presentar espectáculos tradicionales como los voladores de Papantla, orquestas y bandas, todavía se está por hacerlo realidad

Colectivo Tomate, grafiti, diseño y conciencia comunitaria
Cristopher Garnica
Colectivo Tomate es una organización que busca inspirar a las personas para tomar acción en la transformación de las ciudades.

La Ciudad Mural.

 

Es común que cada vez que se hable de grafiti y el arte callejero mexicano, se traiga a la memoria la tradición muralista de principios del siglo XX en México. El muralismo es tan popular que Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, recibieron solicitudes del gobierno para pintar escenas a gran escala, son la cara de los billetes y se han creado recorridos por la Ciudad de México donde, paradójicamente, puedes ver murales cubiertos con las firmas de estos pintores, con mucha propaganda político-artística que “critica al gobierno”.

Además de la tradición de muralistas, el arte callejero abarca muchos temas y tienen muchas influencias que van más allá del muralismo mexicano, ya que hoy en día, los muros de la ciudad pueden ser un campo de batalla de pintura en aerosol. Es por ello que podemos ver  viejos edificios llenos de murales, que incluyen un paisaje de hongos mágicos, retratos surrealistas, personajes de películas y de la cultura popular mexicana y estadounidense, junto a pintas ilegales y estampas de marcianos.  

 

Dentro de los grupos y colectivos que existen en el país, quizá uno de los más interesantes, como proyecto en conjunto, sea el del  Colectivo Tomate. Este colectivo  es una organización civil con base en Puebla conformada por 20 artistas, pero también cuenta con abogados, arquitectos, diseñadores, nutriólogos y administradores que han intervenido alrededor de ocho ciudades mexicanas para invitar a las personas a tomar acción en las calles y generar una transformación comunitaria.

Uno de sus proyectos más sonado ha sido el proyecto Ciudad Mural Villahermosa, que tuvo como resultado 40 murales elaborados con el talento de 26 artistas: seis locales, 10 nacionales de ciudades como Oaxaca, Ciudad Juárez, Puebla y CDMX, así como 10 internacionales provenientes de países como España, Colombia, Argentina y Brasil, quienes escucharon las historias de la comunidad y que posteriormente las plasmaron en murales.

 

Además del diseño participativo de los murales, el Colectivo Tomate también imparte talleres de fortalecimiento de capacidades comoAprendiendo a comunicarnos”, “Comunicación no violenta”, “Artefactos: reciclando y jugando” y “Entendiendo nos entendemos”, entre otros. También busca educar, promover la convivencia, el respeto y la unidad, involucrando a los miembros de las comunidades a través de prácticas y obras de teatro, juegos y fantasía que conectan a las personas a través del diálogo y el arte.

El proyecto comienza seleccionando una locación y lanzando una convocatoria para reclutar a artistas que estén dispuestos a donar su tiempo y su talento para llevar el arte a cada rincón de la ciudad, y poner sobre la mesa temas que no deben ser ignorados, como la injustica, la opresión, la discriminación, y que tienen un gran impacto sobre la vida y desarrollo de las comunidades.

 

Algunos de los creadores de Colectivo Tomate son Paola Suculima De La Concha Zindel , Donaji Tejeda, Tomás Darío Pérez Vega, Guillermo Morales Sotomayor y Maribel Benítez Ramírez; hombres y mujeres que comparten la visión de ser el punto de partida de una reacción en cadena que llene el país de color y arte. Mostrar al México lleno de historias, comunidades diferentes, tradiciones, fiestas, música y comida, que son el reflejo de lo que significa ser mexicano y de vivir en un país en el que la diversidad es celebrada y los radicales, rebeldes y anarquistas usan pinceles en lugar de armas y pueden transformar una simple pared blanca en una obra de arte. Lo mejor del proyecto es su cualidad de colectivo, porque lo hace cambiar constantemente de creadores y los hace buscar nuevos espacios para sus murales.

 

En 2013 el Colectivo fue reconocido con el premio Quórum por el proyecto de Ciudad Mural, en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, este premio respalda el uso estratégico del diseño, con el objetivo de crear impacto como agente de cambio en la calidad de vida de la población y como ingrediente clave para el desarrollo de la innovación, la productividad y la economía del país.

Facebook // Twitter

Las preciosas palabras de la princesa y poeta mexica Macuilxochitzin
Cristopher Garnica
Macuilxochitzin, cinco flor, también era uno de los títulos en los que se invocaba al Dios de las artes del canto y de la danza.

Macuilxochitzin, la gran poetisa mexica.

 

La princesa Macuilxochitzin / Macuilxóchitl nació en México-Tenochtitlan hacia el año 1435, provenia de una tribu Chichimeca que fue destruida por incursiones nómadas. Tlacaélel, uno de los más grandes consejero de los tlatoanis, adoptó a Macuilxochitzin y la llevó a Tenochtitlan donde recibió buena educación, aprendió los antiguos consejos de los mexicas y conoció las artes del bordado y del telar.

Es muy probable que Macuilxochitzin haya estudiado astronomía, el calendario, los ritos, dogmas y la retórica, además de tener una educación en el calmecac donde se les impartían principios morales y cuidados propios de las clases dirigentes. Por la tarde se congregaba, como todos los muchachos de la época, en el cuicalco (casa del canto), donde se ejercitaba en danza y canto hasta la noche, donde además, se aprendían rimas y versos para los bailes sagrados y guerreros.

Macuilxochitzin tenía doce hermanos, cada uno engendrado por una madre diferente. Su nombre probablemente significa “Señora Cinco Flor”, de acuerdo al calendario azteca, por haber nacido un día 5 Flor. Sin embargo, también algunos autores consideran que pudo provenir del nombre de una diosa del arte, de las canciones y de la danza, esto ya siendo una poeta reconocida.

 

En Quince poetas del Mundo Azteca, Miguel León Portilla dice la mayoría de las composiciones poéticas de Macuilxochitzin estaban enfocadas en las batallas y enfrentamientos que sostuvo su padre, en plena expansión de los aztecas en Mesoamérica.​ Lamentablemente, solo se conserva un poema atribuido como de su autoría, en donde relata la actuación de un grupo de mujeres otomíes que con sus súplicas salvaron la vida de Tílatl, capitán otomí que había herido a un soberano mexica.

El canto de Macuilxochitzin es un ejemplo del proceso didáctico-religioso seguido por la nobleza mexicana. Ya que la educación estaba organizada para dar cumplimiento a los máximos objetivos del Estado, a saber, la guerra y la religión.

 

Este canto trata de una conquista mexica del año 1476, y parte de la idea de la poetisa fue dar gracias al “Dador de la Vida” para preservar el cuento de la victoria de su pueblo.

El original de Canto de Macuilxochitzin se incluye en la colección de la Biblioteca Nacional de México. Esta es la traducción del náhuatl al español, de doctor Miguel León-Portilla del 2003.

Canto de Macuilxochitzin

Elevo mis cantos,

Yo, Macuilxóchitl,

con ellos alegro al “Dador de la Vida”,

¡comience la danza!

 

¿Adonde de algún modo se existe,

a la casa de Él

se llevan los cantos?

¿O sólo aquí

están vuestras flores?,

¡comience la danza!

 

El matlatzinca

es tu merecimiento de gentes, señor Itzcóatl:

¡Axayacatzin, tú conquistaste

la ciudad de Tlacotépec!

Allá fueron a hacer giros tus flores,

tus mariposas.

Con ésto has causado alegría.

El matlatzinca

está en Toluca, en Tlacotépec.

 

Lentamente hace ofrenda

de flores y plumas

al “Dador de la Vida”.

Pone los escudos de las águilas

en los brazos de los hombres,

allá donde arde la guerra,

en el interior de la llanura.

Como nuestros cantos,

como nuestras flores,

así, tú, el guerrero de cabeza rapada,

das alegría al “Dador de la Vida”.

 

Las flores del águila

quedan en tus manos,

señor Axayácatl.

Con flores divinas,

con flores de guerra

queda cubierto,

con ellas se embriaga

el que está a nuestro lado.

 

Sobre nosotros se abren

las flores de guerra,

en Ehcatépec, en México,

con ellas se embriaga el que está a nuestro lado.

Se han mostrado atrevidos

los príncipes,

los de Acolhuacan,

vosotros los tecpanecas.

 

Por todas partes Axayácatl

hizo conquistas,

en Matlatzinco, en Malinalco,

en Ocuillan, en Tequaloya, en Xocotitlan.

Por aquí vino a salir.

Allá en Xiquipilco a Axayácatl

lo hirió en la pierna un otomí,

su nombre era Tlílatl.

 

Se fue éste a buscar a sus mujeres,

Les dijo:

“Preparadle un braguero, una capa,

se los daréis, vosotras que sois valientes.”

Axayácatl exclamó:

“¡Que venga el otomí

que me ha herido en la pierna!”

El otomí tuvo miedo,

dijo:

“¡En verdad me matarán!”

Trajo entonces un grueso madero

y la piel de un venado,

con esto hizo reverencia a Axayácatl.

Estaba lleno de miedo el otomí.

Pero entonces sus mujeres

por él hicieron súplica a Axayácatl.

Helen Escobedo, una de las más reconocidas escultoras del México contemporáneo
MXCity
La inquietante arquitectura de Helen Escobedo refleja una gran preocupación por la ecología, el medio ambiente y el urbanismo.

Helen Escobedo, representante de la cultura mexicana.

 

Helen Escobedo es la precursora del arte urbano en México, sobre todo de la CDMX, quién entendió la importancia de que el espectador interactúe con la obra, que se identifique y la viva a su modo.

Escobedo nació en la Ciudad de México en 1934. Fue hija de padre mexicano y madre ingles. En 1950 conoce al escultor británico John Skeaping, quien quedó admirado al ver el trabajo de Helen al grado de enseñarle  técnicas con el barro, y luego la llevó a Londres, a la Royal Collage of Art donde John impartía la clase de escultura. En Europa conoce a notables artistas como Henry Moore, Jacob Epstein, Wolfgang Palen, Remedios Varo y Leonora Carrington.

Para la década de los 60, Helen Escobedo expone parte de su obra plástica, conoce Mathias Goeritz donde comienza a trabajar sus obras monumentales. Sus esculturas son dinámicas e interfieren en el paisaje urbano, y parte de sus temáticas están relacionadas con los desechos, medio ambiente, la memoria, la luz y la muerte así como el importante papel de la mujer en el arte y en todas las esferas sociales.

Recordamos a Helen Escobedo con 5 obras de su producción arquitectónica.

 

Espacio escultórico

  1. Ciudad Universitaria, CDMX.

El Espacio Escultórico es una creación participativa, con Manuel Felguérez, Mathías Goeritz, Hersúa, Sebastián y Federico Silva. Se destaca al utilizar los materiales existentes de la zona creó una perspectiva de lo que ese espacio fue y debiera ser, de su pasado y de su historia. Mediante una visión de cómo vivir y entender el entorno en el que nos encontramos hace énfasis en la naturaleza, en el viento y en la tierra, para que así vivamos la obra, no sólo desde la vista, sino con todos nuestros sentidos.

 

Coatl

  1. Espacio escultórico de la UNAM.

La “serpiente”, en náhuatl, es un privilegio del arte. La idea de hacer una serpiente cuadrada con aros “cuadrados”, da una ilusión genial. Los colores decrecientes, parecieran deslizarse sobre el terreno.

 

Puerta al viento

  1. Cuemanco, Periférico Sur, CDMX.

Esta escultura de concreto tiene 17 metros de altura, se conformó por dos estructuras laterales y un círculo que pende en el centro. Tiene un azul y verde geniales, y parece estar en movimiento gracias a la ilusión óptica que provoca.

 

Gran cono invertido

2008  IPN, Zacatenco, CDMX.

Cono Invertido es considerada como la última obra monumental en México. La pieza fue instalada en la Unidad Zacatenco del Instituto Politécnico Nacional (IPN), en el cruce de las calles Juan de Dios Bátiz y Luis Enrique Erro, trata sobre la transparencia y nos demuestra que desde la sencillez y ligereza se puede embellecer el entorno urbano de nuestra ciudad.

 

Corredor Blanco

1969.

El Corredor blanco fue una obra realizada para el Salón Independiente, fue construida con materiales industriales, una especie de pasillo techado, penetrable, que implicaba la participación del público. Concebida como una obra de corta duración, al andar y atravesar la pieza, un juego de macizos y vanos modulados provocaban sensaciones de profundidad y ritmo en el espectador. Como dato curioso, esta pieza fue recreada para una exposición llamada La era de la discrepancia, en el Museo Universitario de Ciencias y Artes de Ciudad Universitaria.