Fotogalería
Fotografías nostálgicas del querido barrio de la Condesa
MXCity
La condesa se caracteriza por sus cafeterías, librerías, restaurantes, galerías y boutiques, así como por su vida cultural y nocturna; pero en esta fotogalería te traemos el pasado nostálgico de esta hermosa colonia.

Fotos de la Hipódromo-Condesa.

. . .

Hoy en día la colonia Condesa se caracteriza por sus habitantes jóvenes y de espíritu libre, cosmopolita, y un estilo de vida desenfadado, donde las bicicletas retro y la compañía de los perros, son la imagen cotidiana de una colonia cuya infraestructura de parques, centros comerciales, negocios, oficinas y vialidades siempre será una de las más hermosas de la ciudad.

En 1704 la familia Condesa de Miravalle, doña María Magdalena Catarina Dávalos de Bracamonte y Orozco, de cuyo título toma el nombre la colonia, compró una zona en la ciudad que durante la época de la Nueva España se llamaba hacienda de Santa María del Arenal, y se ubicó entre el pueblo de Tacubaya y el pueblo de la Romita. Pero fue hasta iniciado el siglo XX, que se fraccionó la colonia dando pie a una pequeña parte ubicada al norte de la hacienda, entre la colonia Roma, el antiguo casco de la hacienda y el acueducto de Chapultepec, donde se ubicaba una avenida arbolada con grandes fresnos que diera origen a la avenida Nuevo León.

Parte del atractivo de la Condesa del siglo XX, fue el Jockey Club de México, con sede en la actual Casa del Lago en el Bosque de Chapultepec, donde había un hipódromo que operó hasta 1920, El Toreo de la Condesa y por supuesto, el sello distintivo de la colonia incluso hoy en día: amplios boulevares y camellones, glorietas, fuentes y el Parque España y el Parque México, cuyo nombre original fue General San Martín.

Desde 1927, la Colonia Condesa fue el asiento de la clase media alta de la ciudad, entre ellos miembros de la comunidad judía mexicana, así como de muchas comunidades extranjeras asentadas en la Ciudad de México. Sus construcciones muestran un estilo neoclásico y ecléctico, visible en el famoso Edificio Condesa; otro ejemplo donde predomina el art decó, es el Edificio Chapultepec 596. Así como muchas obras arquitectónicas de los años cuarenta y años cincuenta son obra del arquitecto José Creixell.

Entre los inmuebles con valor artístico de la colonia Condesa, destacan edificios con estilo neocolonial, funcionalista, ecléctico y racionalista, pero, sobre todo art decó. En la actualidad se encuentran catalogados 250 edificios de la Condesa como Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. Además de tener la Fuente de los Cántaros, el Reloj art deco en Parque México, la Plaza Popocatépetl,

el Parque de bolsillo de la Condesa y muchas zonas verdes en los camellones de Avenida Amsterdam y las avenidas Mazatlán, Campeche, Alfonso Reyes y Benjamín Hill.

Te dejamos esta nostálgica foto galería de la hermosa colonia Hipódromo-Condesa.

Adiós Enrique Metinides, el fotógrafo que retrató a la ciudad al borde del desastre
MXCity
Un poco sobre el legendario fotógrafo mexicano de sucesos, ‘nota roja’, que catapultó su obra a galerías en todo el mundo.
fotógrafo Enrique Metinides

Es difícil imaginar al periodismo de la nueva era sin la dualidad crimen-accidente, dos ingredientes que dan escabrosa morbosidad pero sobre todo público interesado. Si hay un tema que a la mayoría incomoda y prefiere no mencionarse es la muerte, pero cuando ésta nos regala escenarios perturbadores donde la sangre y la tragedia humana son aliadas del destino, lo inevitable, el asunto se vuelve sorprendentemente relevante. Tal vez la finalidad de este morbo fúnebre sea el hecho de reconocernos sensibles ante aquello que de un instante a otro ha desatado la fatalidad, o el adquirir emociones adrenalínicas derivadas de catástrofes cercanas a nosotros.

Las fotografías de Enrique Metinides son una prueba interesante de ello, ya que además de ilustrarnos los hechos azarosos que día a día ocurren en el caos vial de una ciudad como la nuestra, lo hace con especial enfoque artístico. Metinides, el poeta de la imagen del desastre, es un fotógrafo mexicano como probablemente no hay otro. Entre las décadas de 1950 y finales de los 70, fotografió infinidad de accidentes viales, crímenes, suicidios y desastres naturales que llevaron a las personas a las últimas de sus consecuencias.

Los retratos de Metinides navegan sobre una línea muy delgada entre la polémica de la nota roja y el arte de capturar las emociones de un escenario o un rostro. Su sensacional trabajo lo ha llevado incluso a montar exposiciones alrededor del mundo y a ganar diversos premios como el de MoMA, en EEUU o el del festival de Les Rencontres d’Arles, en Francia. La precisión milimétrica de su presencia en los hechos y la inhibición ante el peligro le han permitido lograr quizás, las mejores fotografías de la ciudad de México al borde de la muerte.

Según Metinides su apasionante carrera le ha dejado como saldo dos infartos, siete costillas fracturadas, una gran lista de accidentes automovilísticos, además de un gran número de lesiones menores a lo largo de 50 años de trabajo bajo el sórdido ruido de las sirenas.

En 1997, después de más de 50 frenéticos años de trabajo, se retiró. Fue entonces cuando la gloria le empezó a merodear. Lo que había sido despreciado cobró entonces valor. Se publicaron recopilaciones y catálogos; se filmaron documentales. Y México descubrió en Metinides a uno de sus grandes retratistas. Expuso en Nueva York, Berlín, Madrid, Zúrich, San Francisco, Arlés, Helsinki, París? Sus imágenes se volvieron arte.

"Siempre evité lo macabro, lo truculento. Tuve respeto por las víctimas", contaba el autor en la entrevista para este diario. En estos días en los que el país amanece con una matanza más dura que la anterior ?a veces emitida casi en vivo?, el poderoso legado del fotógrafo fallecido este martes resulta fundamental para revisar la sensibilidad en la tragedia, el abrazo al dolor y al duelo siempre ausente y silencioso, pero tan necesario como su obra.

Mira a la Ciudad de México a través de la lente de Guillermo Kahlo (FOTOS)
MXCity
Reconocido fotógrafo alemán-mexicano (y padre de Frida Kahlo) quien retrató buena parte de la modernidad que abrazó a México en épocas del porfiriato.

Guillermo Kahlo ya era un reconocido artista antes de que su hija, Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón lo fuera. De origen alemán-mexicano, este fotógrafo de la época porfirista retrató la evolución de la capital a lo largo de su brillante arquitectura, que en aquél entonces se mostraba como un cambio transcultural decisivo para la realidad mexicana.

Carl Wilhelm Kahlo Kauffman, llegó a la edad de 19 años al país en 1891, enviado por su padre, un reconocido joyero de la entonces región de Fráncfort del Meno. A partir de 1900  y durante esa década fotografiará los sitios monumentales más emblemáticos del México de la época, que básicamente enaltecía la modernización arquitectónica del país, bajo una visión afrancesada.

A Kahlo se le atribuyen fotografías que inmortalizaron sitios como Bellas Artes, el novedoso edificio de Correos de México (hoy Palacio Postal) y su arquitectura ecléctica, el Gran Hotel de México con su art noveau, entre otras mezcolanzas de diseños modernos que se vieron abrazados por México especialmente en el gobierno de Porfirio Díaz. Algunas otras de sus fotografías muestran rostros conocidos de la historia de México, como Emiliano Zapata o su propia hija Frida en compañía del pintor Diego Rivera.

Para muchos, las fotografías de Kahlo resultarán un brillante manifiesto del progreso en un México arraigado como su propia conquista; para otros, el testimonio del inicio de una desaparición parcial de la arquitectura del México prehispánico.

x