Arte y Cultura
MODO: el Museo del Objeto del Objeto donde miles de artefactos detienen el tiempo
Cristopher Garnica
Un museo dedicado a preservar más de 30,000 piezas provenientes de dos siglos, con la finalidad de promover el coleccionismo, ofrecer exposiciones temporales y crear un espacio de reflexión en torno a la historia cultural de los objetos.

MODO, un recinto de artístico para coleccionistas.

 

El historiador holandés Johan Huizinga, tenía un enfoque estético de la historia, donde el arte y el espectáculo desempeñaban un papel relevante dentro del mundo. Para este historiador, los objetos son de suma importancia para la historia cultural, ya que las múltiples formas y funciones de la cultura pueden estudiarse, y verse condensados en figuras, motivos, temas, símbolos, formas conceptuales, e inclusive en ideales, estilos y sentimientos. Es por eso que para Huizinga, es importante enfocarse en los motivos literarios y en escenarios dramáticos de la historia misma.

A Huizinga le interesaban las funciones culturales; es decir la función social, psicológica y adaptativa en la que un ser humano se puede estudiar dentro de un régimen histórico. Es por ellos, que par Huizinga, como más tarde lo haría el también historiador Michel Foucault, era posible estudiar una idea, como la de honor, obediencia, sumisión, resistencia o espíritu de libertad, ya que por sí mismas son temas sociológicos que permiten llegar a una parte de la historia en sus distintas formas y efectos, en suma, en sus redes con sus conexiones e intersecciones.

 

El MODO, Museo del Objeto del Objeto, es un ejemplo del enfoque estético de la historia, donde el arte se condensa en figuras, motivos, temas, símbolos y formas conceptuales, que nos revelan las funciones de nuestra cultura a través de objetos mexicanos desde inicios del siglo XIX.

En este peculiar museo, es posible reflejar nuestra sociedad, movimientos culturales, tendencias y formas de pensar a través de diversos objetos que nos revelan lo que fuimos, el modo que vivimos, y al mismo tiempo, cómo procesamos todo ello en términos sociales, históricos y de comunicación. Sin mencionar, que los objetos son un remitente a la nostalgia y una mirada interior a nuestras emociones y sentimientos que se aparecen con los objetos.

 

La sede del MODO fue construida en 1906. Está ubicada en la colonia Roma y es uno de los ocho inmuebles clasificados como testimonio del estilo Art Noveau que aún se conservan en la CDMX. Este museo cuenta con un acervo de más de 100 mil objetos que datan desde 1810 a la fecha. Esto fue posible gracias a los más de 40 años de colección de Bruno Newman, fundador del MODO, que atesoró artefactos como empaques, envases, exhibidores, anuncios y otras piezas que hoy forman parte del acervo central del MODO.

Todo artefacto están inventariado, fotografiado y catalogado digitalmente. Su acervo cuenta con colecciones de documentos históricos, fotografía, propaganda política hasta objetos funerarios, y cientos de ejemplos del diseño del empaque, el envase, la publicidad y las artes gráficas. Desde 2004 se inició el trabajo de inventariar, catalogar y registrar cada uno de estos objetos, tanto para asegurar su conservación, como para facilitar su acceso física y electrónicamente.

Por medio de este acervo es posible entender cómo el fenómeno del diseño y la comunicación, han influido en la vida cotidiana, al ser un registro vivo que ofrece un panorama amplio, diverso y sorpresivo, conformado por fragmentos que nos ayudan a revisar lo que somos, lo que consumimos, lo que recordamos y cómo procesamos todo ello en términos emocionales.

Asimismo, el MODO es una Asociación Civil sin fines de lucro, que contribuye a enriquecer la oferta cultural en nuestro país. Su propósito es abrir espacios a la investigación, promoción y difusión de todo lo relacionado con la comunicación y el diseño. Este espacio, está vinculado con la comunidad joven a la que además ofrece talleres, seminarios, conferencias y otras actividades pensadas para promover el diseño y la comunicación.

 

 

Entre las colecciones que tiene el museo se encuentra una de zapato tenis que data de los 80s, patinetas que datan de los 70s, arregladas por director de la revista Street Active Lifestyle; así como colecciones de robots de juguete, lámparas antiguas y sombreros de 1920 a 1950, además de una colección de lápices y dibujos de diseñador gráfico Gonzalo Tassier. 

 

MODO, Museo del Objeto del Objeto

¿Dónde? Colima #145, Col. Roma Norte. 06700, Roma

¿Cuándo? Martes a domingo de 10:00 a 18:00 hrs.

¿Cuánto? General $50 INAPAM, estudiantes y maestros: $25 Vecinos de la Roma con IFE: $25 Niños menores de 12 años: GRATIS

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Tel. 52 (55) 5533 9637

Hermosas fotos del Ballet Folclórico de México de Amalia Hernandez
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El Ballet Folclórico de México cuenta con más de 100 bailarines profesionales, 29 maestros, una escuela con 300 alumnos además de un archivo con más de 70 coreografías de Amalia. 

El Ballet folclórico es una tradición en todo el país.

 

En 1952 la bailarina, maestra y coreógrafa Amalia Hernández tomó la decisión de formar su propia compañía de danza. Su motivación por crear un pequeño taller dancístico fue enorme, pero en su taller apenas había ocho integrantes, al que denominado Ballet Moderno de México y comenzó a trabajar en la Sala Chopin haciendo presentaciones con coreografías creadas por la propia Amalia.

Como artista independiente, estrenó su conocida coreografía Sones antiguos de Michoacán el cual tuvo un éxito sin par. Después de ello siguió experimentando y aportando su creatividad en el campo del folklor, y en poco tiempo el grupo se presentó en un programa de televisión patrocinado por Don Emilio Azcárraga Vidaurreta, presidente de Telesistema México (hoy Televisa).

 

 

Es bien sabido que el Ballet de Amalia Hernández es un museo viviente de la danza y que a lo largo de los años ha logrado transmitir por el mundo las tradiciones culturales de México. El éxito del ballet ha sido tan grande que en un momento de su vida tuvo que sacar al aire un número nuevo cada semana, la directora, bailarina y coreógrafa haciendo 67 programas con un equipo de trabajo que fue en aumento hasta contar con 20 bailarines.

Así fue que esta compañía atrajo la atención del Departamento de Turismo, para llevar su espectáculo a otros países del continente. En 1958 viajó a Los Ángeles, California, en 1959 fueron invitados a participar en los Juegos Panamericanos de Chicago, Estados Unidos, y más tarde se organizó una gira donde se adoptó el nombre de Ballet Folklórico de México.

 

 

Entre las coreografías de aquel entonces, se encontraba: Los hijos del Sol, Antiguos sones de Michoacán, El Cupidito, Fiesta Veracruzana, Los Quetzales, La Danza del Venado y Navidad en Jalisco. Pero fue Adolfo López quien tuvo un interés especial por el ballet al grado de desear convertirlo en “el mejor Ballet del mundo”.

Amalia Hernández consiguió que el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), programara cada domingo espectáculo de su grupo en el Teatro del Palacio de Bellas Artes.  Y a partir del 11 de octubre de 1959, todos los domingos a las 9:30 am las presentaciones tuvieron una acogida tan grande que el propio director del INBA, Celestino Gorostiza, ofreció a su directora una función adicional a los entonces hasta hoy en día, el Ballet de Amalia Hernández se presenta ininterrumpidamente en ese espacio teatral.

Aquí te dejamos con esta preciosa galería del Ballet Folclórico de México de Amalia Hernández.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotos Ballet Folclórico de México

MUPE, el Museo del Perfume de la CDMX es una increíble experiencia sensorial
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El Mupec es un espacio inmersivo, aromático, único y experiencial que promueve la importancia de los aromas en la Ciudad de México.

Museo del Perfume: el nuevo recinto para los amantes de las fragancias.

 

Una de las enseñanzas de la novela El perfume del escritor alemán Patrick Süskind, es que Grenouille, el personaje principal, descubre y percibe el mundo a través del sentido del olfato, y pasa su vida en la búsqueda de nuevos olores para crear perfumes con la esencia de las mujeres.

“Perfume” proviene de la unión de dos palabra en latín “per” y “fumare” cuyo significado es “producir humo”. Su origen se relaciona con ceremonias religiosas donde al quemar ciertas sustancias y maderas se producían aromas agradables que comenzaron a usarse en la vida cotidiana. En el libro, como en la vida, cuando el olor de algo o alguien siempre se asocia a una huella profunda en el cerebro. Las experiencias olfativas también están asociadas a la comida, al romance, a las sensaciones de un jardín o a un recuerdo que se ha quedado impreso para siempre, como el olor de la comida casera o nuestro platillo favorito como en la película Ratatouille.

 

 

 

El MUPE, Museo del Perfume, tiene una colección de perfumes que vale la pena revisar a detalle, las fragancias tienen una antigüedad peculiar datan del siglo XIX, así que será un viaje en el tiempo mediante: las esencias, las fragancias, y los aromas. Este Museo es el primero en el país, y está ubicado en Tacuba, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

El Museo está en una antigua casona que perteneció a Carmen Romero Rubio, la segunda esposa del ex presidente Porfirio Díaz, donde será posible ver una importante colección de fragancias creadas de 1850 a 1970. Tras la conquista, Hernán Cortés heredó a uno de sus generales el terreno. Posteriormente el edificio fungió como el Hospital San Andrés. Pero, con las reformas de Juárez, la familia Romero Rubio lo adquirió. Después de años de cumplir fines comerciales la edificación cayó en el abandono. Hace diez años inició el proceso de rescate para dar paso a la planeación y ejecución del MUPE.

 

 

 

El trabajo de la casona se concentró en la restauración. Los pisos, molduras, herrería, marquetería y vitrales son en su gran mayoría los originales. Al ingreso llama la atención la escalera de estilo imperial y las molduras con motivos florales. En el descanso de las escaleras se colocaron vinilos con imágenes y nombres de la flora que se emplea en la creación de cada perfume.

La intención es crear una experiencia que integre todos los sentidos. Cómo parte de la exposición permanente habrá gadgets que permitan interactuar a los visitantes y crear un recorrido museográfico que vaya más allá de sólo el olfato. También habrá una colección de frascos, aquí la intención será “diseccionar” cada fragancia y exponer los elementos que la integran para llegar al resultado final.

 

 

 

Además ofrecerá a los visitantes información sobre la historia de esa gran industria, la labor de los perfumistas, las materias primas con las que trabajan y la aportación en el ramo de este país al mundo. La propuesta es mostrar la historia y la aportación que este país ha dado al mundo sobre el tema de los perfumes y las esencias. Asimismo, el lugar contará con espacios para fabricar aromas, videos informativos, salas interactivas para hablar del origen del perfume y la aportación que México ha realizado en el ramo.

El perfume es importante en nuestra vida, nos hace recordar momentos, y esos momentos nos hacen recordar que nuestra vida está marcados por el recuerdo a ciertos aromas. En París, Barcelona y San Pablo se ubican algunos museos el perfume, pero por primera vez el público mexicano será capaz de tener más conocimientos sobre ese arte.

 

 

 

Para hacer un buen perfume se requieren materias primas de buena calidad y creatividad del perfumista. Este arte se aprende en Francia o en casas perfumistas de marcas destacadas, y ya que no hay muchas escuelas para aprender ese oficio, en el Museo del Perfume algunos cursos y talleres para acercar al público a esa experiencia.

Además podremos conocer todo sobre la historia y la importancia del perfume para la humanidad, la manera en que Francia logró colocarse como uno de los países impulsores de la industria y la importancia del desarrollo de la química durante la Revolución Industrial que permitió la creación de moléculas sintéticas para la fabricación de nuevos aromas.

 

 

 

Serán expertos en el arte del perfume quienes se encarguen de la curaduría y museografía del MUPE que incluirá salas donde el público podrá conocer las principales materias primas naturales y artificiales para la creación de fragancias, el diseño de botellas, el funcionamiento del aparato respiratorio encargado del olfato, la fuerza de la memoria olfativa y cómo actúa en el subconsciente.

Alicia Valla, quien participará en la curaduría, enfatizó que el museo será didáctico para todo el público. Se tendrán explicaciones sobre cómo funciona el olfato, incluso vamos a recomendar qué fragancia usar, tendremos salas que hablen del diseño de los artistas contemporáneos, de la historia del siglo XVIII y XIX, explicaremos que es un órgano, tendremos literatura del perfume y una sala destinada a las grandes divas del cine mexicano y sus fragancias favoritas.

 

 

Asimismo, Fiorella Alberti, directora creativa del museo, indicó que contarán con actividades como la colaboración con una escuela de modas que se llamará “La moda y el perfume”, donde diseñadores inspirarán sus creaciones en fragancias y el evento “Perfume, creación e innovación” donde se crearán novedosas botellas de perfume.

El Museo del Perfume estará abierto a partir de la segunda mitad del año, al parecer para julio. Pero puedes ir a alguna de las actividades este mes de marzo del 2019.

 

 

 

MUPE: Museo del Perfume

Dónde: Calle de Tacuba 12, Centro Histórico.

Cuándo: 16, 28 y 30 de marzo la experiencia “Expandiendo los sentidos”.

A partir de Julio, martes a jueves de 10:00 a 18:00, viernes a domingo de 10:00 – 20:00. Previa reservación.

Cuánto: $70 general, estudiantes y profesores $45

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Fotografía principal Coolhunter México 

Casa Basalta, uno de los edificios porfirianos más hermosos de la colonia Roma
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Casa Basalta es un lugar increíble, nos recuerda el buen gusto del estilo porfiriano y su arquitectura e interior se mezcla con el arte contemporáneo.

Casa Basalta resguarda una galería de arte increíble.

 

La colonia Roma es un barrio paradigmático de la CDMX, está llena de historia y sitios inadvertidos que están por todo el barrio. La historia de esta colonia se remonta a principios del siglo XX y antes de ser parte de la ciudad, esta zona se llamaba Romita. En 1900 era un sitio alejado de la civilización que estaba lleno de potreros y casuchas habitadas principalmente por obreros, pero su diseño actual empezó a planearse en 1903 cuando el político Pedro Lascuráin, adquirió una serie de terrenos y mandó a construir un fraccionamiento lejos del hacinamiento del Centro Histórico, para que la clase alta pudiera vivir lejos de la pobreza que había en colonias aledañas al Zócalo.

 

 

Para la construcción de dicho fraccionamiento se usaron principios arquitectónicos más impresionantes de la época. Se pavimentaron las calles, se hicieron avenidas de doble carril, las arterias contaban con alumbrado público y hasta se llamó a la Casa Gabelich México para que le pusiera una herradura especial a todos los inmuebles.

Casa Basalta es una muestra de aquel perfeccionismo, la excelencia y el gusto arquitectónico de la colonia Roma, y que a la fecha , sigue mostrando su patrimonio cultural urbano y su revolución en arquitectura.

 

 

 

Esta casa no deja de sorprendernos y maravillarnos, y al mismo tiempo nos hace enamorarnos cada vez más de sus edificaciones, su historia, su gente, sus espacios y la vida que en ellos existe. A través de los años, ha sido testigo histórico de la evolución política y sociocultural de la ciudad de México. Se ha reivindicado y adaptado al medio y contexto que le exige el mismo desarrollo social, el complemento de la colonia Condesa se distingue entre otros factores arraigados, por fungir como sede de múltiples espacios de expresión cultural.

Casa Basalta es una elegante casa estilo porfiriano, creada por el Arquitecto Rodrigo García Lastra en 1910, según el Arquitecto Víctor Badillo, residente y ejecutor de la obra. La casa tiene un patio con jardineras colgantes que pretende revivir las construcciones prehispánicas en un contexto contemporáneo. El muro está hecho de tabiques de polvo de recinto, lo que le da el color singular.

 

 

 

El interior de la casa es un espacio único con columnas restauradas y preciosos vitrales, creados por el estudio del muralista Armonía Ocaña. El interior es una fusión entre arquitectura y paisajismo, entre materiales y naturaleza; con unas escaleras de madera tzalam rodeando un gran árbol.

Tiene una escalera de caracol hecha de mármol y acero, rolada a mano y realizada sobre su eje. Para su remodelación se hicieron varios viajes por la República y el extranjero para encontrar las piezas y materiales indicados, se utilizaron pinturas artesanales, muchas horas de trabajo a mano, molduras recreadas e inspiradas en la vieja hechura.

 

 

 

 

Cada espacio y habitación de Casa Basalta están planeados para hospedar propuestas, eventos y personajes importantes, incluso hay una sala de meditación y permanecerá la residencia para las visitas de Lamas tibetanos. Hoy en día es un espacio artístico sede de la Galería Maia Contemporary, cuyo objetivo es el de promover e impulsar artistas emergentes, nacionales y extranjeros generadores de conceptos innovadores, exhibiendo y vendiendo sus obras públicamente.

Maia Contemporary  tiene un compromiso con la expresión artística, y en los últimos años se ha convertido en un eje central del arte contemporáneo de nuestro tiempo, su relación con la actualidad y la realidad de México. en esta majestuoso espacio se pueden apreciar piezas únicas que salen del pensamiento convencional.

 

 

 

 

Dentro de la galería, también se encuentran obras de artistas independientes que forman parte en la actualidad, sin duda, Maia Contemporary, es un sitio icónico del arte contemporáneo ubicado en la emblemática colonia Roma, tiene sus puertas abiertas para conocer, apreciar y adquirir piezas expuestas en el inmueble, inspirando la reconexión entre el individuo y el arte, a la par de fomentar la cultura.

 

 

 

 

Casa Basalta – MAIA Contemporary

Dónde: Colima Nº 159, colonia Roma Norte.

Cuándo: Martes y miércoles 11 a 17 hrs. Jueves a sábado 11 a 18 hrs. Domingo 12 a 18 hrs.

Entrada libre

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La Conquista de la Energía, un mural que retrata el viaje espiritual a la ciencia
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La Conquista de la Energía, mural de José Chávez Morado en el Auditorio de la antigua Facultad de Ciencias, es uno de los más alusivos de C.U.

Este mural fue creado en 1952 por el artista José Chávez Morado y lo elaboró con una técnica de mosaico de vidrio para decorar el exterior del edificio de lo que entonces era el edificio de la Facultad de Ciencias en la Universidad Nacional Autónoma de México. Muestra la visión idealista y de mediados de siglo sobre la humanidad, que ha emergido de un estado de ignorancia y temor, a uno de iluminación y potencial. Es, esencialmente, una oda metafísica al progreso científico.

 

 

 

La esquina izquierda del mural muestra a un grupo de humanos sentados alrededor de un árbol muerto por temor a las terribles entidades que corren desenfrenadas sobre sus cabezas. Estas cifras representan un estado imaginado de la ignorancia, el miedo y las supersticiones de la humanidad. Un esqueleto encubierto, que representa la superstición y una manifestación de los temores de los humanos, abre los brazos y parece cacarear ante el estado derrotado de las personas de abajo. Cerca de allí, un gato grande, ya sea un jaguar o un leopardo, corre por el cielo nocturno, representando la vulnerabilidad de la humanidad prehistórica a la naturaleza.

 

 

 

 

Un fuego furioso y una sucesión de otras figuras humanas se muestran en la siguiente escena. Estas personas son evidentemente menos atormentadas y parecen estar usando el fuego, algunas de ellas agarran las brasas en sus manos mientras que otras avanzan con confianza. Esto representa la marcha del progreso tecnológico y el desarrollo de la civilización a través del triunfo sobre los temores y amenazas.

 

 

La última figura del grupo, un hombre que recuerda un dibujo de Leonardo Da Vinci, se muestra agarrando la mano de un hombre enfermo que también está siendo acunado por una mujer de cabello dorado. La otra mano de la figura está levantada y está invocando una esfera brillante que se cierne sobre la escena. Esto simboliza el aprovechamiento de la medicina y la ciencia por parte de la humanidad, que está representada simbólicamente por el átomo.

La imagen final del mural muestra una danza aérea entre el espíritu emanante del hombre y una figura femenina fantasmal que tiene lugar sobre un árbol cargado de frutas maduras. Según el artista, esta escena estaba destinada a representar el triunfo del espíritu humano y los frutos de los trabajos científicos de la humanidad para comprender el universo.

 

 

 

Dirección: Auditorio de la antigua Facultad de Ciencias, Ciudad Universitaria, Av Universidad 3000, Cd. Universitaria, Coyoacán, 04510 Ciudad de México, CDMX.

 

Con información e imágenes de Fundación UNAM