Arte y Cultura
Las preciosas palabras de la princesa y poeta mexica Macuilxochitzin
Cristopher Garnica
Macuilxochitzin, cinco flor, también era uno de los títulos en los que se invocaba al Dios de las artes del canto y de la danza.

Macuilxochitzin, la gran poetisa mexica.

 

La princesa Macuilxochitzin / Macuilxóchitl nació en México-Tenochtitlan hacia el año 1435, provenia de una tribu Chichimeca que fue destruida por incursiones nómadas. Tlacaélel, uno de los más grandes consejero de los tlatoanis, adoptó a Macuilxochitzin y la llevó a Tenochtitlan donde recibió buena educación, aprendió los antiguos consejos de los mexicas y conoció las artes del bordado y del telar.

Es muy probable que Macuilxochitzin haya estudiado astronomía, el calendario, los ritos, dogmas y la retórica, además de tener una educación en el calmecac donde se les impartían principios morales y cuidados propios de las clases dirigentes. Por la tarde se congregaba, como todos los muchachos de la época, en el cuicalco (casa del canto), donde se ejercitaba en danza y canto hasta la noche, donde además, se aprendían rimas y versos para los bailes sagrados y guerreros.

Macuilxochitzin tenía doce hermanos, cada uno engendrado por una madre diferente. Su nombre probablemente significa “Señora Cinco Flor”, de acuerdo al calendario azteca, por haber nacido un día 5 Flor. Sin embargo, también algunos autores consideran que pudo provenir del nombre de una diosa del arte, de las canciones y de la danza, esto ya siendo una poeta reconocida.

 

En Quince poetas del Mundo Azteca, Miguel León Portilla dice la mayoría de las composiciones poéticas de Macuilxochitzin estaban enfocadas en las batallas y enfrentamientos que sostuvo su padre, en plena expansión de los aztecas en Mesoamérica.​ Lamentablemente, solo se conserva un poema atribuido como de su autoría, en donde relata la actuación de un grupo de mujeres otomíes que con sus súplicas salvaron la vida de Tílatl, capitán otomí que había herido a un soberano mexica.

El canto de Macuilxochitzin es un ejemplo del proceso didáctico-religioso seguido por la nobleza mexicana. Ya que la educación estaba organizada para dar cumplimiento a los máximos objetivos del Estado, a saber, la guerra y la religión.

 

Este canto trata de una conquista mexica del año 1476, y parte de la idea de la poetisa fue dar gracias al “Dador de la Vida” para preservar el cuento de la victoria de su pueblo.

El original de Canto de Macuilxochitzin se incluye en la colección de la Biblioteca Nacional de México. Esta es la traducción del náhuatl al español, de doctor Miguel León-Portilla del 2003.

Canto de Macuilxochitzin

Elevo mis cantos,

Yo, Macuilxóchitl,

con ellos alegro al “Dador de la Vida”,

¡comience la danza!

 

¿Adonde de algún modo se existe,

a la casa de Él

se llevan los cantos?

¿O sólo aquí

están vuestras flores?,

¡comience la danza!

 

El matlatzinca

es tu merecimiento de gentes, señor Itzcóatl:

¡Axayacatzin, tú conquistaste

la ciudad de Tlacotépec!

Allá fueron a hacer giros tus flores,

tus mariposas.

Con ésto has causado alegría.

El matlatzinca

está en Toluca, en Tlacotépec.

 

Lentamente hace ofrenda

de flores y plumas

al “Dador de la Vida”.

Pone los escudos de las águilas

en los brazos de los hombres,

allá donde arde la guerra,

en el interior de la llanura.

Como nuestros cantos,

como nuestras flores,

así, tú, el guerrero de cabeza rapada,

das alegría al “Dador de la Vida”.

 

Las flores del águila

quedan en tus manos,

señor Axayácatl.

Con flores divinas,

con flores de guerra

queda cubierto,

con ellas se embriaga

el que está a nuestro lado.

 

Sobre nosotros se abren

las flores de guerra,

en Ehcatépec, en México,

con ellas se embriaga el que está a nuestro lado.

Se han mostrado atrevidos

los príncipes,

los de Acolhuacan,

vosotros los tecpanecas.

 

Por todas partes Axayácatl

hizo conquistas,

en Matlatzinco, en Malinalco,

en Ocuillan, en Tequaloya, en Xocotitlan.

Por aquí vino a salir.

Allá en Xiquipilco a Axayácatl

lo hirió en la pierna un otomí,

su nombre era Tlílatl.

 

Se fue éste a buscar a sus mujeres,

Les dijo:

“Preparadle un braguero, una capa,

se los daréis, vosotras que sois valientes.”

Axayácatl exclamó:

“¡Que venga el otomí

que me ha herido en la pierna!”

El otomí tuvo miedo,

dijo:

“¡En verdad me matarán!”

Trajo entonces un grueso madero

y la piel de un venado,

con esto hizo reverencia a Axayácatl.

Estaba lleno de miedo el otomí.

Pero entonces sus mujeres

por él hicieron súplica a Axayácatl.

Diego Huerta captura la belleza de las comunidades indígenas (FOTOS)
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Diego Huerta documenta todos los grupos indígenas en el país, dejando a su paso hermosas fotografías de la gente de nuestro país.

Las preciosas imágenes del fotógrafo que captura el espíritu indígena.

 

Diego Huerta es un fotógrafo mexicano de 30 años de edad que comenzó a trabajar en este proyecto de retratar a las comunidades indígenas del país, después de viajar Oaxaca donde, sin darse cuenta, se quedó enamorado de la Guelaguetza, la mayor celebración y desfile anual que cuenta con danzas tradicionales y costumbres de las ocho regiones del estado.

Después de ese momento, Huerta, no fue capaz de resistirse a indagar todo sobre el origen de las tradiciones y costumbres de los grupos indígenas, para terminar documentando todo a través de su lente.

Estos retratos son de cuatro de las ocho regiones indígenas que existen en Oaxaca. Todas las personas de los retratos son conocidos del fotógrafo mexicano, y de los pueblos y comunidades como la Zapoteca, Mixteca, Mezclas y Chontal. Su proyecto en Oaxaca alimentará un esfuerzo fotográfico más grande que ha planeado denominar Nación Nativa, que consiste en documentar a los más de 50 grupos indígenas de México.

Alrededor del 15 por ciento de la población mexicana se identifica como indígena, según el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Ese número salta al 56 por ciento en Oaxaca, donde hay 16 grupos indígenas diferentes.

Como parte de su proyecto fotográfico, Huerta viaja a partes remotas del estado y ha fotografiado a mujeres y hombres de las comunidades Zapoteca, Mixteca, Mezclas y Chontal. Su proyecto en Oaxaca alimentará un esfuerzo fotográfico más grande que ha planeado denominar Nación Nativa, que consiste en documentar a los más de 50 grupos indígenas de México. A la larga, Huerta espera que sus proyectos fotográficos creen “una empatía hacia los indígenas y que esa empatía sea un gatillo para respetarlos y valorarlos”, dijo. “La discriminación no sólo existe en los Estados Unidos, sino que en México hay un alto grado de discriminación contra los nativos y hay mucha ignorancia de la sociedad moderna hacia ellos”.

Aunque este fotógrafo increíble reside en Austin, Texas, es posible que veas sus trabajos recientes en sus redes sociales.

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La maravillosa bienal de pintura, Parámetro 03 en el Museo de la Ciudad de México
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Este certamen busca mostrar la producción de artes plásticas en México; 59 trabajos finalistas con diversas técnicas de pintura, gráfica y dibujo

Parámetro 03 exhibe los resultados de la 3era edición de la Bienal Arte Lumen.

 

Parámetro 03 es una muestra de la producción visual contemporánea que muestra los 59 trabajos finalistas que ofrecen una diversidad de técnicas de pintura, gráfica y dibujo, que convocó la tercera edición del Concurso Arte Lumen.

 En esta edición de carácter bienal, se registraron mil 403 trabajos, de los cuales 575 fueron de la Ciudad de México y el resto de los 29 estados del país con mayor participación de Jalisco, Puebla, Morelos y Guanajuato. Después de una revisión detallada de cada uno de los participantes, el comité de especialistas estuvo a cargo de Graciela Kasep, Magali Lara, Brenda Luna, Erik Castillo y Eric Pérez.

 

 

En la exposición, será posible ver a los ganadores de las tres categorías: estudiante, artista emergente-carrera media y artista de trayectoria consolidada, serán dados a conocer en la inauguración de la exposición el jueves 20 de septiembre. A esto se le agrega la hermosa curaduría del discursivo y analítico de la una exposición, de la planta alta del recinto de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.

Parámetro 03 mostrará 56 artistas que ofrecen una amplia diversidad de técnicas que van desde el óleo sobre tela, aerosol, acrílico, collage, tinta china sobre papel, lápiz, acuarela, carbón, monotipo, litografía, xilografía y dibujo, entre otras. La bienal no tuvo un lineamiento temático, así que esto va a llenar la sala de un hermoso colorido multi temático donde el universo de las obras dialoga con el espacio.

 

 Este certamen incluyó la participación de artistas de carrera media y autores con trayectoria consolidada, quienes presentaron tres piezas realizadas en las técnicas tradicionales pintura, gráfica y dibujo con una mirada contemporánea. Los especialistas detallaron que de los mil 403 trabajos inscritos, 727 son de estudiantes, 545 de carrera media y 131 de trayectoria consolidada.

Los curadores señalaron que los resultados de selección se obtuvieron con una visión pluralista, sin privilegiar autores ni tendencias, estrategias o usos del lenguaje estético, mediante una curaduría equilibrada que permite comprender el crecimiento del arte en México. Además de que su obra se sume a la Colección de Arte , los premiados de cada categoría (estudiante, artista emergente-carrera media y artista de trayectoria consolidada) recibirán 100, 200 y 300 mil pesos, respectivamente.

 

 

De acuerdo con el jurado, la articulación de la exposición responde a similitudes temáticas y enfoques en narrativas sobre la vida y la realidad inconsistente, con imágenes propositivas por la representación del individuo fragmentado, aislado (aún en contextos sociales), el paisaje natural, una mezcla de elementos asociados a movimientos como la metafísica y variaciones de la abstracción pictórica.

 Uno de los ejes que conduce el proyecto, que ha logrado mostrar la producción visual contemporánea en México, es el análisis y visibilización de posibles fuentes e imaginarios como elementos de cultura popular, de narrativa, de entorno cotidiano, de construcciones espaciales, de sistemas y cartografías, y en esta edición la exploración matérica.

 

Exposición Parámetro 03

Dirección: Museo de la Ciudad de México. José María Pino Suárez 30, Centro Histórico

Fecha: Del 20 de septiembre al 25 de noviembre. Martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas.

Costo: $ 32 pesos general. 50 por ciento de descuento a estudiantes y maestros con credencial.

Miércoles entrada libre.

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Las primeras fotos de paisaje del México antiguo del húngaro Pál Rosti
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Pál Rosti de Barkoczi fue el pionero de la fotografía en Cuba y Venezuela, y como lo demuestran estás preciosas fotografías, también en México.

Mira las hermosas fotografías del México del siglo XIX.

 

La historia del joven Pál Rosty de Barkócz es increíble, en resumen, Pál sirvió como soldado en el regimiento de húsares durante la guerra de independencia húngara de 1848 contra los austríacos. Escapa de Hungría a Munich y lugeo a Paris, donde donde quedó enamorado de la fotografía, y planificó un viaje a América inspirado en las experiencias y recorridos de su amigo el ya anciano barón Alexander von Humboldt.

En 1856 zarpó en barco a los Estados Unidos a explorar el Nuevo Mundo. Re4corrió Texas, Nuevo México, México y luego viajó a la isla caribeña de Cuba. En 1857 llega a Venezuela donde tomó las primeras fotografías paisajísticas que se conozcan de ese país​.

Todas sus experiencia, varios dibujos y fotografías fueron publicados en su obra anecdótica “Desde América”. Una vez regresado a Europa, Pál Rosty viajó a Berlín en 1859 y personalmente le entregó un ejemplar de su obra que posteriormente fue publicada a su amigo Alexander von Humboldt, quién tenía más de 90 años para ese momento y falleció meses después.

Las vistas de Rosti a la Ciudad de México son las primeras fotografías en papel de las vistas de la ciudad. Aquí te dejamos unas hermosas fotos que hizo Pál en su visita a México.

Vista de la Ciudad de México desde la Catedral, 1857-1858

 

Vista de la Ciudad de México desde la Catedral, 1857-1858

 

Salto de Agua, Ciudad de México, 1857-1858

 

Los jardines de Borda, Cuernavaca, 1857-1858

 

La Santissima, Ciudad de México, 1857-1858

 

Puerta del Sagrario, Ciudad de México, 1857-1858

 

Cascada de San Antonio, cerca de Cuernavaca, 1857-1858

 

El Choro de Regla, 1857-1858

 

Tlamanalco, ruinas de la iglesia colonial, 1857-1858

 

La legación francesa, Ciudad de México, 1857-1858

Breve y melódico recorrido por el bolero en México (canciones)
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“...Voy a rendir homenaje a la canción más galana, la canción más primorosa que es la canción mexicana...” Lucha Reyes, la reina del bolero ranchero.

El sonido romántico del Bolero Mexicano.

 

El bolero típico cubano surgió alrededor de 1840. Se ha consensuado en decir que el primer bolero fue Tristezas, escrito por el cubano José Pepe Sánchez en Santiago de Cuba en 1883.4​ Esa pieza dio origen formal al género con el acompañamiento musical que denominamos «clásico» de guitarras y percusión.

Poco a poco, el bolero evolucionó de música de cantinas a música de serenatas con su temática romántica. Esto lo hizo aceptable para todas las clases sociales y pronto se coló en la radio y las grabaciones provocaron una mayor difusión de este género. En la década de los 30 e inicio de los 40 en la isla caribeña de Cuba, era un laboratorio musical donde prevalecía el bolero, tan es así que algunos de ellos se convirtieron en leyenda, como Beny Moré, Juan Bruno Tarraza, Bola de Nieve, Ernesto Lecuona, Gilberto Urquiza, Miguelito Valdés, Absalón Pérez, Pablo O´farril, el conjunto Casino, el trío matamoros, Acerina y su danzonera, Celio González, Celia Cruz y la sonora matancera con sus cantantes.

Muchos de estos cantantes anclaron sus vidas en este país y después de muchos años algunos retornaron famosos a la isla, gracias a las ondas hertzianas de la XEW. El auge del bolero producido en México se dio entre 1930 y 1960. Esto también tuvo qué ver con la explosión demográfica del país, y de los más encantadores boleros como “Usted”, “Gema”, como “La gloria eres tú”; los cuales hablan del amor sereno, la pasión y el despecho creados por músicos extraordinarios y fabulosos letristas de la época.

Con el tiempo el bolero se fusionó con otros géneros musicales y provocó el surgimiento de algunos “subgéneros” como el bolero rítmico, el Bolero son, bolero-chacha, bolero mambo, el bolero ranchero o el moruno, con influencias gitanas e hispánicas, hasta dar con el bolero salsa y hasta la bachata. Cuba y México se convirtieron en la meca para los músicos y cantantes del bolero. A esto también se sumó la popularidad de la época de Oro del cine mexicano entre 1936 y 1959, y que sus secuelas llegaron hasta los 1970.

El primero “grandes intérpretes” en México fue Augusto Alejandro “Guty” Cárdenas, y posteriormente el Trío Los Panchos y Agustín Lara. Es la década de 1930 la mayoría de los grandes intérpretes tenían una importante formación académica musical, tal es el caso del mismo Guty Cárdenas y Agustín Lara, Maria Grever, Lorenzo Barcelata, Alfonso Esparza Oteo, Gonzalo Curiel y Consuelito Velázquez, Juan Arvizu,7​ Nestor Mesta Chayres,​ entre otros.

Agustín Lara es considerado el mayor de los intérpretes de bolero en México. Nacido musicalmente como un intérprete de burdeles, desarrolla su estilo a través del piano fuertemente influenciado por Guty Cárdenas, para finalmente convertirse en uno de los mayores compositores a nivel mundial, causando revuelo entre la sociedad artística de su época. A través del bolero escribe un considerable número de temas clásicos del cancionero mexicano, como “Rosa”, “María Bonita”, “Como dos puñales”, “Gota de amor”, “Sólo tú”, “Cabellera negra”, “Mujer” y “Solamente una vez”.

Entre las décadas de 1940 a 1970 en México se consolidará el bolero ranchero, con base en una mezcla entre la vieja canción melódica con el vigor instrumental del mariachi utilizando trompetas, violines y guitarrón y encarnado en las voces de Pedro Infante, Pedro Vargas, Jorge Negrete, José Alfredo Jiménez y Javier Solís. El bolero ranchero tuvo proyección internacional a través del cine mexicano, a la vez que seguían existiendo grupos de bolero romántico, muy populares en las zonas urbanas manifestados en la serenata popular tradicional, como es el caso de Los Tres Ases; el bolero así se consolida como género de incontables grupos locales.

En el bolero mexicano domina el lirismo literario y una gran riqueza melódica, con intérpretes y cantantes que exhiben una gran amplitud de registros y variabilidad de voces. Su desarrollo y cercanía con otros géneros musicales de México hizo que surgiera una amplía división de boleros mexicanos: lariano (de cabaret), ranchero, de tríos, yucateco, con banda o tambora, etc.

Entre los boleristas mexicanos contemporáneos, destaca Marco Antonio Muñiz y Armando Manzanero, quien grabó su primer álbum como solista en 1967. Interpretarán bolero la española Rocío Durcal y José José. Entre los intérpretes mexicanos que continúan interpretando este género actualmente, se puede mencionar a Alejandro Fernández, Cristian Castro, Edith Márquez, Luis Miguel, Manuel Mijares, Guadalupe Pineda, Jorge “Koke” Muñiz, Carlos Cuevas, Lila Downs, Natalia Lafourcade y La Santa Cecilia, pareciendo existir dos tendencias, una que trata de acercarse al bolero de antaño, mezclada cor orquestación e instrumentos de cuerda y piano, y una nueva corriente ecléctica más libre, con sonidos soul, rock y pop pero que busca no perder la esencia de los grandes compositores.

En 2016 surge en México el Instituto para la Preservación y Fomento del Bolero en México (IPFBM) A.C., que anunció organizar un Congreso Anual del Bolero y tiene como misión preservar y promocionar el género para las nuevas generaciones.