10 cosas que aún no has turisteado en tu propia ciudad
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Entre semana o en fin de semana, siempre puedes ser turista en tu propia ciudad. Aquí te dejamos algunos tips y lugares para visitar y conocer más de la CDMX.

Turista en tu propia ciudad.

 

La CDMX es una de las ciudades más visitadas de América Latina, cuenta con más visitantes anuales que Buenos Aires, Río de Janeiro, Lima y Santiago y tiene 11 veces más ingresos económicos por turismo que Bogotá. La Ciudad de México es un paraíso para todos, porque además lo tiene todo.

Si solo quieres sentarte y ver la puesta del sol, puedes disfrutar de los increíbles atardeceres que tiene la ciudad, o dejarte llevar por la pereza de una taza de chocolate caliente, o tener un día cultural de museos o  tener una experiencia extrema en algún rincón de la ciudad.

Entre este abanico de actividades que se ofrecen, los turistas pueden hacerlo todo. Pero si eres un turista en tu propia ciudad, aquí te dejamos 10 recomendaciones para que te sientas como un verdadero turista en tu propia ciudad.

 

Ver los murales de Rivera en el Palacio Nacional

Plaza de la Constitución S/N, Centro, Cuauhtémoc, 06066, CDMX.

 

 

Los murales de Diego Rivera son la pieza clave de los turistas que visitan la Ciudad de México. Puedes pagar en el palacio de Bellas por ver los increíbles murales, pero también hay un gran número de lugares gratuitos. Uno de los mejores y más céntricos destinos es el Palacio Nacional, ubicado justo al lado del famoso Zócalo de la capital. Como beneficio adicional, también puede explorar la plaza pública de forma gratuita.

 

Visitar el Parque Bicentenario

Av. 5 de Mayo No. 290, San Lorenzo Tlaltenango, Miguel Hidalgo, CDMX.

 

 

Se trata de uno de los parques más grandes de la Ciudad de México y, como es relativamente nuevo, muchos desconocen su existencia. Construido en el espacio que anteriormente ocupaba la Refinería 18 de marzo, cuenta con canchas de basquetbol, voleibol y futbol; pista para patinar, de bicicleta y para corredores; areneros para los niños pequeños; invernadero con más de 2 mil flores distintas; amplias extensiones de áreas verdes; zona para realizar picnics; museo con exposiciones gratuitas; y hasta un lago artificial.

 

Visitar el Kiosco Morisco

Kiosco Morisco, Calle Salvador Díaz Mirón S / N, Cuauhtémoc, Santa María La Ribera.

 

 

Desde la sugerencia de que el kiosco vino de China, hasta quién dice que un jeque lo había regalado, os rumores que persiguen al Kiosco Morisco del barrio de Santa María la Ribera, es una de las atracciones más subestimadas de la ciudad, que tienes que visitar si quieres sentirte un turista en tu propia ciudad.

 

Visitar la Casa Leon Trotsky

 Rio Churubusco 410, Coyoacán, Del Carmen, CDMX.

 

 

Aunque la mayoría de los turistas van a los principales destinos culturales: Museo Nacional de Antropología, la Casa Azul de Frida Kahlo e incluso el Palacio de Bellas Artes; la Casa León Trotsky  es uno de esos lugares que tienes que visitar, para llevarte una buena experiencia cultural.

 

Visitar el Planetario Luis Enrique Erro

Nueva Industrial Vallejo, GAM, Ciudad de México.

 

 

Para los turistas verdaderos los barrios del norte de la ciudad son un gran atractivo, se pasan por alto en toda la Ciudad de México, dada su mala reputación en la noche y la distancia de los principales lugares de interés. Pero si te fijas un poco más, encontrarás que hay algunas gemas ocultas, de las cuales Planetario Luis Enrique Erro es definitivamente una. Es el planetario más antiguo de América Latina, hay toneladas de exhibiciones, interactivas o de otro tipo, que puedes ver, y puedes acercarte al cielo nocturno. ¡No es solo para niños!

 

Explorar una galería de arte en la San Rafael

Casa Maauad, Ignacio Manuel Altamirano 20, San Rafael, CDMX.

 

 

Los turistas verdaderos no se olvidan del barrio de la San Rafael. Este lugar ofrece un ambiente tan peculiar como el de una Roma, pero con precios mucho más bajos, también es una visita obligada para los amantes del arte. Desde la excepcional Casa Maauad , sin fines de lucro, dirigida por artistas, hasta la galería de Yautepec en ascenso, puede llenar días enteros en San Rafael.

 

Probar insectos comestibles

Calle de Ernesto Pugibet No. 21, Colonia Centro, Centro, CDMX.

 

 

 

Quizá hayas comido chapulines pero si quieres ser un turista verdadero en tu propia ciudad, tienes que probar algo de la mezcla heterogénea de insectos comestibles que lo esperan en algún restaurante, en algún puesto de comida callejera o en el mercado; por ejemplo, en el Mercado San Juan, que ofrece escamoles y gusanos de maguey a diario.

 

Visitar el Audiorama en Chapultepec

Audiorama, av. Paseo de la Reforma S / N, Miguel Hidalgo, San Miguel Chapultepec, CDMX.

 

 

El Bosque de Chapultepec es uno de los parques urbanos más grandes de América Latina. Está en el corazón de la ciudad y claro lleno de turistas. Pero hay muchas gemas ocultas para los turistas en Chapultepec, solo tienes que mirar un poco más allá. El primero y el mejor es el Audiorama, que transmite música de fondo relajante y es el lugar ideal para leer y relajarse.

 

Visitar el Barrio de Chimalistac

Universidad, Miguel Ángel de Quevedo e Insurgentes, Álvaro Obregón, CDMX.

 

 

Este barrio es un auténtico oasis en la ciudad, que invita a ser fotografiado una y otra vez. Las calles empedradas de este barrio, sus puentes de piedra y sus casas estilo colonial le dan a este rumbo un aire provinciano y nostálgico. Aquí la recomendación es caminar e ir descubriendo -entre pequeñas plazuelas, fuentes e iglesias– un poco de ese México al que la modernidad poco a poco ha ido sepultado.  Además, es en este barrio donde ocurre gran parte de Santa, inolvidable novela escrita por Federico Gamboa.

 

Ver al Jardín Botánico de la Biblioteca Vasconcelos

Eje 1 Norte Mosqueta S / N, Buenavista, Cuauhtémoc, CDMX.

 

 

La Biblioteca Vasconcelos es una de las bibliotecas más hermosas del mundo. O al menos es la más impresionante desde el punto de vista arquitectónico, pero como sea muchas personas no la conocen y dentro de ella hay muchas actividades gratuitas. Cuenta con jardines circundantes de este imponente edificio, y probablemente se tope con un jardín botánico prácticamente desierto.

Guiseppe “Peppino” Garibaldi: libertador, revolucionario y luchador social
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Peppino Garibaldi, nieto de libertadores, combatiente en Venezuela, General en la Revolución Mexicana y luchador contra el fascismo de Mussolini.

Guiseppe Garibaldi fue un enorme luchador social.

 

En todo México hay calles, plazas y parque llamados “Garibaldi”. Inclusive en el extranjero existen restaurantes de comida Mexicana y bares con el mismo nombre. En la CMDX la plaza Garibaldi recibe a sus visitantes con un museo del tequila, restaurantes típicos, grupos de mariachis y conjuntos norteños.

La palabra Garibaldi porta consigo cierto grado de mexicanidad, pero muy pocos nos hemos detenido a pensar quien fue Garibaldi, y como es que un apellido Italiano termino siendo un nombre tan sonado en nuestro país. En Milán, Italia, se encuentra un monumento a Garibaldi, destacado político y estratega militar Italiano y uno de los héroes de la unificación de Italia. Garibaldi es uno de los padres de la patria y uno de los personajes más conmemorados en la historia de Italia. Pero las calles, plazas, y escuelas llamadas Garibaldi en México no fueron nombradas así en honor al héroe de la liberación Italiana, el Garibaldi que tanto mencionamos en México es Giuseppe “Peppino”Garibaldi II, nieto del libertador de Italia, y general de la revolución Mexicana.

 

 

Giuseppe Garibaldi fue un General en el Ejército Maderista. Nació en Melbourne, Australia, siendo hijo de Ricciotti Garibaldi y la inglesa Constance Hopcraft. Era nieto del famoso héroe italiano Giuseppe Garibaldi, por lo que fue bautizado con el mismo nombre, pero cuando llegó a México le llamaban “José”, y más tarde sería mejor conocido en todo el mundo con el nombre de Peppino Garibaldi.

Garibaldi combatió en Grecia junto a su padre durante la Guerra Greco-Turca (1897) también en la Primera Guerra de los Balcanes. Tras estas aventuras se estableció en Buenos Aires, viajando eventualmente a Estados Unidos. En 1903 ofreció sus servicios en Sudáfrica en las Guerras de los Bóer como voluntario del Ejército Británico y luego combatió en Venezuela contra Cipriano Castro durante la Revolución Libertadora.

 

 

Giuseppe Garibaldi II, luchó por diferentes causas sociales en Sudáfrica, Venezuela y Guyana, hasta que se muda a Chihuahua para probar suerte en las minas de oro de la sierra. No tuvo fortuna y trabajó en los talleres ferroviarios el mismo año que estalló la revolución y uniéndose en El  Paso, Texas en las tropas maderistas. A la buena usanza mexicana, a Giuseppe Garibaldi II se le dio el apodo de José “El Gringo” Garibaldi.

Gracias a su experiencia militar, y la fama su familia, Giuseppe Garibaldi II se convirtió en uno de los hombres de confianza de Madero. Participó en varios combates del estado de Chihuahua por lo que Francisco I. Madero lo hizo coronel antes de la Batalla de Casas Grandes donde alcanzó el grado de General. Madero nombró a Peppino jefe de la “Legión extranjera”, un cuerpo que llegó a contar alrededor de cuarenta individuos y en el cual sentaban plaza voluntarios de distintas nacionalidades.

 

 

Su designación no agradó a todos y Madero hubo de recordales que Wáshington no desdeñó el auxilio de Lafayette; que el general venezolano Miranda comandó una sección del ejército francés en Jenmapes, y que Mina, uno de los héroes de la independencia, era natural de España, lo que no le impidió ciertamente inmolarse en aras de la libertad de México. Estas razones parecieron satisfacer a los descontentos.

Garibaldi fue acogido fraternalmente en las filas del ejército rebelde, participando en la batalla de Casas Grandes junto a Eduardo Madero, el hermano del caudillo. Después combatió en la batalla de Ciudad Juárez, en compañía de Raúl Madero, otro hermano de Francisco, en donde utilizó los dos cañones que había construido mientras duró el armisticio.

 

 

Cuando Madero hizo su entrada triunfal en la ciudad de México, el 7 de junio de 1911, su hermano Raúl y Peppino Garibaldi se subieron con el jefe de la revolución a un auto para encabezar el desfile de la victoria. Las crónicas de la época señalan que al recibimiento acudieron más de cien mil personas.

Al triunfo de la revolución maderista, Garibaldi decidió marcharse de México. Se dirigió a Grecia en 1912 para luchar en la Primera Guerra de los Balcanes contra Turquía, permaneciendo allí hasta 1913 y estableciéndose luego en Estados Unidos.

 

 

Garibaldi formó la Legione Garibaldina, formada por inmigrantes italianos en Francia que se adhirieron a la Legión Extranjera Francesa en agosto de 1914 cuando empezó la Primera Guerra Mundial, siendo admitido allí con el grado de comandante. En 1915 Garibaldi combatió con distinción, recibiendo el grado de General Brigadier en junio de 1918 y decidiéndose retirar de las armas en 1919, a los 40 años de edad.

Peppino Garibaldi se estableció como negociante en Gran Bretaña y Estados Unidos pero sin mayor éxito. Volvió a Italia en 1922 y allí se opuso al advenimiento del fascismo mussoliniano junto con el movimiento político Italia Libera, pero fracasó en este empeño. Tras este episodio volvió a Estados Unidos, donde se estableció lejos de la vista del público hasta 1940. En ese año volvió a Italia para visitar a su madre establecida en Roma, pero en 1943 fue arrestado por orden de la Wehrmacht alemana y detenido hasta 1945. Tras su liberación permanece en Roma, dedicado a la vida privada, donde muere el 19 de mayo de 1950.

 

 

Gracias a este libertador y aliado de los pobres y la tiranía, en México existen calles y plazas llamadas Garibaldi. Gracias a Giuseppe Garibaldi II, la plaza del Barrio de la Lagunilla, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, conocida como Plaza Garibaldi, lleva ese nombre en honor a este destacado personaje, nieto de Giuseppe Garibaldi, el padre de la patria italiana.

 

Míticos e históricos, así son estos restaurantes a la orilla del lago de Chapultepec
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Estos restaurantes tienen una vista increíble al lago, son recintos históricos y además, tienen platillos deliciosos para todo el público.

Restaurantes en medio del lago o a las orillas del bosque.

 

Si el restaurante al que asistes brinda maravillosas opciones gastronómicas, pero también la opción de comidas informales, en una ubicación envidiable y una vista preciosa para combinar con deliciosa comida. Estás en tu lugar ideal para tomarte un descanso en un oasis al aire libre.

Como en los cuentos de hadas, un castillo en medio del bosque, un restaurante en medio de un lago, mientras un increíble pianista toca algo dulce para saborear las notas musicales; o ya sea que prefieras reservar una mesa romántica para dos vista al lago, o tener una cena pensando en la relajación.

Como tú lo decidas, en MXCity te traemos estos 5 restaurantes que están en el lago de Chapultepec o muy cerca, ciudad disfrutar de un buen brunch, almuerzo, comida o cena en el bosque.

 

Del Bosque

Lago Menor s/n, Segunda sección del Bosque de Chapultepec

 

 

A las orillas del Lago Menor del Bosque de Chapultepec, este restaurante ofrece todo un menú que resalta la cocina californiana con toques orientales e italianos.

El lugar cuenta con tres secciones importantes: salón Terraza, ideal para celebrar bodas, XV años, conferencias y más, con espacio para más de 200 personas; Isleta, perfecto para reuniones de hasta 100 personas, y el salón Bosque, amplio y perfecto para recibir a grupos grandes.

¿Cuándo? De lun. a vie. de 07:30 a 18:00, sáb. y dom., de 08:00 a 18:00

¿Cuánto? Buffet desayuno adultos, $259; niños, $184; buffet de comida adultos, $299; niños, $184

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Tel. 55154652

 

Bistró Chapultepec

Lago Mayor 2da. Sección, Bosque De Chapultepec.

 

 

Este restaurante estilo bistró-europeo dentro del Bosque de Chapultepec está frente al Lago Mayor, y fusiona la gastronomía europea con la mexicana. La arquitectura del local crea un ambiente sofisticado y cómodo, que invita a la familia completa a disfrutar de la clásica campiña europea mientras degustan platillos únicos, como el quiche Lorraine o el huachinango Meuniére, que harán salivar a todos.

El restaurante cuenta con área infantil donde los pequeños estarán en contacto con la naturaleza, además, por ser pet friendly, las mascotas se chuparán los bigotes con croquetas, carnazas y snacks. Es un imperdible en la lista de restaurantes a la orilla del lago en CDMX.

¿Cuándo? lun-mié 7-9h, jue-vie 7-23h, sáb 8-23h, dom 8-18h.

¿Cuánto? $250 – $300

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Tel. 5273 3599 / 5515 1526

 

El Lago

Mayor 2da. Sección del Bosque de Chapultepec S/N, 11560, CDMX.

 

 

Este espacio emblemático abrió sus puertas en 1964 para acoger a los citadinos bajo la obra del arquitecto Félix Candela, quien se caracteriza por el uso de las estructuras paraboloides hiperbólicas. El establecimiento fue renovado por el arquitecto Sordo Madaleno. Este es el espacio más atractivo es el muelle, donde manejan un concepto finger food, con productos de temporada que resaltan el espíritu de la cocina mexicana contemporánea, con platillos acompañados de vinos bien seleccionados.

¿Cuándo? lun-mié 7-9h, jue-vie 7-23h, sáb 8-23h, dom 8-18h.

¿Cuánto? $200 – $600

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Tel. 5515 9585 al 88

 

Restaurante El Mirador

Av. Chapultepec Col. San Miguel Chapultepec.

 

 

Desde que abrió sus puertas en 1904 no ha dejado de recibir comensales tan variados como su carta. La comida es uno de sus grandes atractivos, dos de sus especialidades gozan de la misma popularidad que cualquier famoso que se haya sentado en sus mesas. Si no has experimentado una deliciosa comida en medio de la bella naturaleza de la capital, no sabes lo que te estás perdiendo.

¿Cuándo? lun-vie 13-22 h, sáb-dom 13-19 h.

¿Cuánto? $300 – $400

Tel. 5286 2161 / 5286 2165

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100 años del consagrado artista abstracto, Carlos Mérida y su obra en el MUNAL
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Son 290 piezas que dan vida al discurso curatorial basado en la autobiografía inédita del colorido y fabuloso artista guatemalteco Carlos Mérida.

El artista Carlos Mérida llega al Munal.

 

Son 290 piezas que dan vida al discurso curatorial basado en la autobiografía inédita del Carlos Merida, en el Museo Nacional de Arte (Munal), que conmemoran los 100 años de la llegada de Carlos Mérida a México con la muestra Carlos Mérida. Retrato escrito (1891-1984).

Esta colorida exposición tiene una narrativa guiada por la voz del propio carlos Mérida, que fue extraída de su autobiografía, que permite transitar entre su vida personal, su proceso creativo y las afinidades artísticas que construyó hasta su muerte en 1984.

 

 

 

Bajo la curaduría de la investigadora María Estela Duarte, y sustentada por un trabajo documental de cuatro archivos, esta exhibición reúne obra plástica, impresos y publicaciones que acompañan los textos del artista provenientes del archivo Carlos Mérida -donado al Munal en el año 2000 por su hija Alma Mérida-, el perteneciente a la Galería Arvil, el acervo de la Galería de Arte Mexicano y el archivo familiar de Cristina Navas Mérida.

Fueron diversas colecciones, tanto institucionales como particulares e internacionales, las que hicieron posible esta exhibición. Entre ellas se encuentran la Galería Amelia Weymann de Guatemala, el Colegio de México, el Museo Tamayo Arte Contemporáneo, la Gerencia del Palacio de Bellas Artes, además de las colecciones María Luisa Ferre, Andrés Blaisten, Juan Rafael Coronel, Jesús Drexel, Juan Antonio Pérez Simón y, por supuesto, el acervo documental del Museo Nacional de Arte, entre otras.

 

 

 

 

“Esta muestra es la primera en su dimensión, y aspira a conjuntar lo más representativo del trabajo del maestro guatemalteco. No se trata de una muestra exhaustiva ni totalizante, pero sí de una panorámica y explícita de la herencia que Mérida dejó en el arte mexicano”, apuntó Sara Gabriela Baz, directora del Museo Nacional de Arte.

En el discurso plástico de Merida se exploran las inquietudes que las vanguardias europeas y americanas despertaron en Mérida tras su estancia en París y su regreso a su nativa Guatemala. En este apartado se pueden observar sus primeros ensayos de pintura con temáticas folcloristas, y el trayecto que lo llevó a encontrar su propio estilo pictórico, marcado por el interés por la música, los ritmos y las secuencias.

 

 

Retrato en verdes [Retrato de Renoir] (1913), La india del loro (1917), Autorretrato (1935), Planetario (1965) y Proyecto para el telón biombo del Cine Manacar (1964) son algunas de las piezas que sobresalen de esta sección. En este núcleo se encuentran algunas obras de artistas con los que Mérida encontró afinidades creativas, como Vassily Kandinsky, Paul Klee, Joan Miró, entre otros.

Se exponen también ilustraciones para diversas publicaciones de libros y revistas, así como los destacados y ampliamente conocidos portafolios de serigrafías y litografías con temas relacionados con la mítica maya y etnográfica de México y Guatemala, así como sus propuestas en el terreno de las artes decorativas.

 

 

 

 

 

Cabe mencionar que esta exposición contó con el apoyo de la Fundación Iberdrola México, patrocinadora del cambio del sistema de iluminación de las salas de exposiciones temporales. La donación representó más de un millón de pesos para la adquisición de las lámparas LED, rieles y otros componentes del sistema de iluminación, y se llevó a cabo en el marco de un convenio de colaboración firmado entre las dos partes en febrero de 2018. Esta alianza refleja el compromiso de Iberdrola México y el Munal con la conservación del patrimonio artístico y cultural del país.

 

 

 

 

Carlos Mérida en el Munal

¿Dónde? Munal. Calle de Tacuba 8, Centro Histórico, Centro, 06000, CDMX.

¿Cuándo? Hasta el 17 de marzo de 2019. Martes a domingo de 10:00 a 18:00

¿Cuánto? $65 pesos

Entrada libre todos los domingos.

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El Plan Bici CDMX es una estrategia masiva y vanguardista de movilidad urbana
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Plan Bici CDMX considera tres componentes relevantes: creación de biciestacionamientos, expansión del programa Ecobici y construcción de ciclovías

Épica estrategia para movilizar a la CDMX en bici.

 

Con la increíble, ambiciosa y propositiva de idea de una serie de estudiosos de nuestra máxima casa de estudios, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se creo un plan estratégico que contempla tener 176 kilómetros de ciclovías, 18 carriles bus-bici, 48 kilómetros de ciclocarriles.

Esto surge de la necesidad de revertir el cambio climático, y de que en los últimos 30 años la ciudad cuadruplicó su número de vehículos automotores en circulación, de 1.5 millones en 1987 a 5.5 millones en 2017, lo que reduce la movilidad, por lo que la bici es un modo de transporte viable, pues 50 por ciento de todos los viajes en esta urbe son menores a 8 kilómetros.

 

 

Con la finalidad de intensificar el  timbre ciclista por toda la CDMX, que además, es la más congestionada del planeta. La UNAM, mediante el Instituto de Geografía, en colaboración con el Instituto de Investigaciones Jurídicas, desarrolló el Plan de Movilidad Ciclista para Ciudad de México (Plan Bici CDMX), a solicitud de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) y financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo.

El Pan Bici es un documento de 157 páginas, que cuenta con dos secciones, una de diagnóstico y otra de estrategia, es en general una propuesta de política pública que busca colocar a la CDMX en la vanguardia de las urbes que ya cuentan con planes formales de movilidad ciclista, así como continuar con el fomento del uso de la bicicleta para constituirla como un modo efectivo de transporte.

 

 

El plan fue presentado en el Centro Histórico por Manuel Suárez Lastra, director del IG, ante el jefe de Gobierno de CDMX, José Ramón Amieva; Tanya Müller, titular de la Sedema, así como de Amado Crotte, especialista en transporte, así como decenas de representantes de organizaciones civiles, lo integran tres componentes fundamentales: creación de biciestacionamientos, expansión del programa Ecobici y rutas potenciales para la construcción de nuevas ciclovías.

La idea es pues, generar una infraestructura para tener 176 kilómetros de ciclovía, 18 carriles bus-bici, 48 kilómetros de ciclocarriles, dos nuevos biciestacionamientos masivos, cuatro nuevos semimasivos, y 480 nuevas estaciones de Ecobici, con un costo de mil 145 millones de pesos, lo mismo que equivale a construir una estación una pequeña vía del Metro.

 

 

Este épico plan sugiere la permanencia y ampliación de los programas Muévete en Bici y Biciescuelas. En el primero se recomienda su ampliación de hasta 16.7 kilómetros, en una ruta que vaya desde el Centro Histórico hacia el suroriente de la ciudad, a las alcaldías de Coyoacán, Iztacalco e Iztapalapa.

La estrategia del plan sugiere como primer punto, la construcción de biciestacionamientos masivos y semimasivos. El potencial se basó en el total de personas que realizan un recorrido a una estación del Metro mayor a 10 minutos caminando, o un recorrido en cualquier otro modo, que en bici tomaría menos de 20 minutos. Las estaciones candidatas, con mayor cantidad de usuarios son: Pantitlán, Tlatelolco, Universidad, El Rosario, Constitución de 1917, Periférico Oriente y Martín Carrera.

 

El segundo punto es identificar y jerarquizar distritos de tránsito que deben considerarse como prioritarios para la expansión de Ecobici, de manera que el último tramo de viaje pueda reemplazarse por dicho sistema. El criterio de selección fue la cantidad de viajes por distrito de tránsito de destino cuyo último tramo corresponda a caminatas de 10 minutos o más, o a un recorrido en cualquier otro modo que en bici tomaría menos de 20 minutos. La propuesta de expansión sería hacia las alcaldías de Coyoacán, Álvaro Obregón y hacia el norte en zonas complementarias en Miguel Hidalgo y Cuauhtémoc.

Finalmente, se jerarquizó la red vial primaria, que abarca ejes viales y avenidas. Se elaboró un modelo de regresión logística para determinar la probabilidad de usar la bicicleta para hacer un viaje a partir de condiciones socioeconómicas de la población y de cada traslado. Se recomendó implementar ciclovías en los distritos que conectan de sur a norte Insurgentes y Ejes viales, para formar una retícula que esté conectada con Biciestacionamientos y Ecobici.

 

 

En cuanto a las personas que realizan viajes en bicicleta, en su mayoría son hombres (77 por ciento); no obstante, el número de usuarias se duplicó en los últimos 10 años. La edad promedio es de 37 años, cinco años menos que quienes conducen automóvil; 76 por ciento la usa para trabajar, mientras que 11 por ciento lo hace para trasladarse a su escuela.

Aquí te dejamos el plan completo del Plan Bici CDMX