Gastronomía
El palacio de la repostería en México se encuentra en la Pastelería Ideal
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Pastelería la Ideal cuenta con un pequeño museo en el segundo piso de su sucursal, donde es posible ver buena parte de la tradición pastelera en México.

Visita el Palacio de los Pasteles de la Ciudad de México.

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Se trata del segundo piso de una de las pastelerías más grandes de la Ciudad de México, Pastelería Ideal, donde encontrarás una habitación llena de pasteles pequeño, pasteles mediados y pasteles más grandes que tú mismo.

La Pastelería Ideal, además es u lugar con gran tradición y la atmósfera, que todo turista debe visitar. La pastelería se fundó en 1927 y en sus inicios se llamaba Ideal Bakery, y desde hace mucho tiempo es el lugar ideal para probar deliciosos panes. Lo que empezó como un modesto expendio de pan en plena época de la guerra cristera es hoy una empresa consolidada y bien posicionada en la memoria colectiva de los habitantes de la ciudad.

En 1927, don Adolfo Fernández logró afianzarse en el gusto del público con su variedad de pan, galletas, gelatinas y pasteles, hasta mantenerse durante tres generaciones como empresa familiar. A más de 90 años de su creación, lo único que queda de aquel modesto expendio de pan situado en la calle Independencia es el recuerdo. Pasando el Eje Central Lázaro Cárdenas, al que los clientes llegaban para señalar con el dedo índice la pieza de panecillo que comprarían, ahora existen muchas sucursales más.

Tres generaciones han llevado al éxito a esta empresa: Adolfo, abuelo; Adolfo, padre y Adolfo, hijo. Todos ellos han conseguido que los tipos de pan y pasteles sean algo único en el paladar de los capitalinos y visitantes: textura y sabor inigualables. Todos los días, desde las 5:00 horas, decenas de clientes mayoristas esperan que el majestuoso edificio, antes exconvento de San Francisco de Asís, que alberga hoy la Pastelería, abra sus puertas para ingresar y seleccionar el pan.

Los "cafeteros" son los mayoristas que comprar el pan de la Ideal para ir a vender, ya sea en las calles u ofreciendo café. Los cafeteros tienen a su disposición más de 350 variedades de pan, pero la pastelería vende tanta variedad, sólo los más populares: Conchas, cuernos, banderillas, campechanas, orejas, panques, rebanadas de mantequilla, pan tradicional, americano, danés, pastas secas, pasteles de cumpleaños, bodas, bautizos, tartas, flanes, galletas, gelatinas, bocadillos, y muchas piezas más se aprecia en los aparadores y vitrinas del negocio.

 Al día se hacen entre 25 mil y 30 mil panes. El clásico empaque de cajas de cartón, charolas armables y bolsas blanquiazules que caracteriza a la Pastelería Ideal hizo su aparición desde la primera generación y no se ha modificado. Los clientes caminan orgullosos y con paso firme cuando portan en la mano alguna de estas envolturas, "todos saben que es pan de la Ideal", comentan.

Cuando llega el panadero y revisa lo que se va a producir, va al almacén, le entregan su kit de trabajo y se viene a la mesa a trabajar, empieza a batir en las batidoras y ya que tiene su masa, si es masa que se puede trabajar al momento, se trabaja sino se deja reposar para poder empezar.

El éxito de la panadería Ideal, es haberse mantenido en el gusto del público gracias al sabor tradicional del pan, creado por 150 personas que se encargan día a día de darle forma, sabor y consistencia a la masa. Los sobrantes de pan del día se entregan como donativos a casas hogar, lo que garantiza pan del día.

Pero sin no tienes la intención de comprar pan, puedes subir al segundo piso de la panadería ubicada en el centro, y la colección de pasteles enormes. Pasteles para quinceañera, Boda, bautiza o lo que sea,  esta pastelería tiene un escaparate gigante muestra ejemplos de las muchas confecciones de varios niveles, temáticas. Los pasteles en exhibición son una referencia visual, y están rellenos de cartón en lugar de pastel real, pero vale la pena agacharse mientras recorre el Centro Histórico.

Siempre puedes visitar este Museo del pastel, este espacio de muestra para que puedas elegir el diseño del pastel que más te guste. Es una especia de museo para el repostero, que resguarda estas obras de arte arriba de una panadería. Incluso, cada pastel cuenta con una ficha técnica con el nombre del pastelero que lo elaboró. Por su acomodo en forma de galería, los visitantes bautizaron el lugar como el Museo del Pastel.

Pastelería Ideal

¿Dónde? República de Uruguay 74, Centro Histórico, Cuauhtémoc, CDMX.

¿Cuándo? Lunes a Domingo de 06:30 a 21:00

¿Costo promedio?  $50 – $150

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10 restaurantes para visitar en diciembre 2020
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Estos restaurantes invaden la CDMX con olores, sabores y texturas propios para darle un final feliz a este raro 2020.

Restaurantes para saborear los colores, aromas y texturas de la Navidad.

 

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No hay nada mejor que llevar a tu mejor amigo o a tu pareja a uno de estos destinos gastronómicos en la CDMX. La navidad y año nuevo traen más y mejores lugares para disfrutar todo tipo de platillos con propuestas de todas partes del mundo. Hoy en día, además, se ofrecen menús innovadores, de alta calidad y para todo tipo de paladares, así como de precios para nuestros bolsillos. Asimismo, los restaurantes cada vez se esmeran más por crear un diseño arquitectónico y el ambiente peculiar, con el fin de hacer de la estancia de los comensales una gran experiencia en todos los sentidos.

Sin duda, vivir en la CDMX significa tener un sinnúmero de propuestas gastronómicas para disfrutar, y de experiencias qué gozar. Es por eso, que en MxCity te hemos traído los mejores lugares para disfrutar de buenos momentos, y algunos de estos nuevos restaurantes en la CDMX que vale la pena conocer.

 

Madereros

 

 

En la San Miguel Chapultepec, el chef Mario Espinosa y su socio el diseñador Ricardo Casas crearon un increíble espacio para disfrutar de buena comida y ambiente en una antigua casa. Ofrecen desayunos, comida y cena.

Dónde: General Antonio Leon 72A, San Miguel Chapultepec

Cuando: lunes a domingo desde las 10:00

Cuánto: $ 390

 

Bagels Lepu

 

 

Bagels surge para recordar los sabores de un hogar norteamericano, pero en la CDMX y con la posibilidad de probar bagels deliciosos. Aquí se venden de 50 a 100 bagels diarios, elaborados con productos frescos, locales y en su mayoría orgánicos, es un proyecto socialmente comprometido.

Dónde: Havre 52, Juárez

Cuando: de martes a domingo desde las 08:00 h

Cuánto: $150

 

Pigeon

 

 

En Pigeon, la comida es delicioso, la vista increíble y los precios accesibles. Es un sitio casi vegetariano, con productos locales y de cosechas de Yolcan, con opciones de pescado, pollo y carne. Rico, bonito, delicioso.

Dónde: Plaza Río de Janeiro 56, col. Roma Norte

Cuando: martes a sábado desde las 11:00 am

Cuánto: $290

 

Ojo de Maíz

 

 

Una opción deliciosa, variada, vegana y para cualquier antojo. No te pierdas la ensalada de jitomates, las enmoladas de jamaica y las flor de calabaza rellenas. También hay postres, café y mezcal.

Dónde: Citlaltepetl 23F, Condesa

Cuando: lunes a domingo de 12:00 a 22:00

Cuánto: $390

 

Valiendo Burger

 

 

Hamburguesas punk. Con buen sabor, rica carne y mucho punch. Así, con pocas palabras pero mucho contenido. Hamburguesas con toda la onda punki de la CDMX.

Dónde: Higuera 40 A, La Concepción

Cuando: lunes a domingo de 9:00 a 21:00 h

Cuánto: $ 120

 

Migrante

 

 

Este nuevo concepto en la Roma, recupera técnicas y sabores del chef  que te trasportara a una cocina rica, variada y compleja de entender hasta cierto punto. Pero bien vale la pena esta propuesta para la CDMX.

Dónde: Chiapas 168, Roma

Cuando: martes a domingo desde las 11:00

Cuánto: $320

 

Stone Rex

 

 

Ya sabemos que de la combinación de stoner rock, un T-Rex y una de las bandas más emblemáticas del rock de los setenta, surge Stone Rex. Un sitio con cortes típicos de la parrilla norteamericana en un sitio más que reconocido de la ciudad.

Dónde: Zacatecas 39, Roma Nte.

Cuando: Lunes a domingo, 13:00 – 22:00 hrs.

Cuánto: $380

 

Fairchild 1869

 

 

Una casa de coctelería botánica con la mejor gastronomía tropical de CDMX. El concepto ofrece un lugar acogedor para descubrir nuevos sabores de bebidas y alimentos de México y el mundo, acompañados de música y espacios que inspiran a buscar la mejor compañía.

Dónde: Galileo 27, Polanco

Cuando: lunes a sábado desde las 13:00

Cuánto: $450

 

Animal

 

 

Un espacio que eleva una experiencia casual en un lugar de brasa para crear entradas, platillos, antojos, bebidas únicas y especialidades que conjugan sabores regionales, clásicos de las calles mexicanas, caprichos en ingredientes y presentaciones inesperadas. Espera su apertura este mes.

Dónde: Calderón de la Barca 108, Polanco

Cuando: Reservaciones

Cuánto: $450

 

Desierto Norte

 

 

Sándwich de queso y tocino, grilled cheese sándwich, hot dogs y otros platos ricos para desayunar y comer. La estrella de la casa es la hamburguesa con queso y cocino,en un sitio adorable.

Dónde: Rancho Los Laureles, en el Paraje Valle de las Monjas; carretera México-Toluca s/n, colonia La Venta

Cuando: jueves a domingo desde las 10:00

Cuánto: $200

Foto destacada Publimetro

Los pastes, traídos por Inglaterra y Pachuca los hizo tradición mexicana
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El paste fue introducido por británicos, pero hoy en día forma parte de una tradición hidalguense arraigada con mucho cariño.

El paste es un claro ejemplo de apropiación cultural devenido en tradición.

 

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La historia del paste es curiosa, intrincada uy muy interesante. En las minas hidalguenses cientos de inversionistas ingleses, en conjunto con mineros, convivían y traían consigo platillos. Los mineros mexicanos llevan comida casera mexicana, mientras que los mineros ingleses llevan algo que llamaban "pastry" similar al "Shepard pie": una tarta rellena de papa y queso, que compartían con los mexicanos.

El pastry, poco a poco, fue evolucionando gracias a la creatividad de los mexicanos dando pie a lo que hoy en día conocemos como paste.

 

 

Pero la historia larga es un poco más compleja. Fue después de concluida la guerra de Independencia de México, que las minas de la región se encontraban abandonadas, buscando inversión extranjera para rehabilitar y trabajar las minas.

José María Romero de Terreros, III Conde de Regla, dirigió su atención hacia Inglaterra, y en 1824 se fundó la Compañía de Caballeros Aventureros de la Minas de Pachuca y Real del Monte.

 

 

Los mineros de Cornualles eran conocidos por su equipamiento de última generación y su experiencia, así que se le propuso ir a México a trabajar en las minas de plata.? Empezaron a llegar a México en 1824, pero la primera gran ola de mineros y maquinaria de Cornualles desembarco en Veracruz, en el año 1825, llegando la maquinaria a Mineral del Monte, hasta 1826.

A medida que los mineros se establecieron, intentaron mantener su cultura y tradiciones, pero con el tiempo estas se empezaron a funcionar con las locales, las influencias culturales se hicieron presentes en el paisaje, lo que proporcionó un patrimonio único en México, por lo que algunas veces es llamado "El pequeño Cornwall de México".

 

 

En cuestión de gastronomía, los migrantes de Cornualles, empezaron a cocinar el cornish pasty, ante la dificultad de su pronunciación, los mineros mexicanos lo renombraron como paste. Pero también modificaron su contenido y los pastes se mantenían calientes durante las horas de jornada, agregándole una trenza con la cual los mineros sujetaban el paste para no ensuciarlo.

La receta se fue transformando y al paso del tiempo los mineros empezaron a aceptar la inclusión y combinación de ingredientes propios de la región, lo que le dio un sello e identidad al ahora llamado "paste hidalguense".

 

 

Los elementos que se incorporaron se traducen en ingredientes como el perejil, frijoles refritos, rajas, mole, atún, queso, pollo, e inclusive pulque, que le dieron identidad y carácter mexicano al producto.

Fue en 1906, que las minas del distrito son adquiridas por la United States Smelting Refining and Mining Company, de origen estadounidense; y para principios del siglo xx, la presencia y migración córnica disminuyó hasta su desaparición.

 

 

En la década de 1970 y 1980, diversos negocios familiares fueron los pioneros en la proliferación del paste, en los municipios aledaños a Mineral del Monte y Pachuca de Soto. La proliferación de estos locales se dio a partir de la década de 1990 y la década de 2000, es cuando surgen distintas cadenas comerciales al estilo de comida rápida.

Hoy en día, podemos comer pastes hidalguenses en el centro de México como el estado de México, Querétaro, Puebla y Tlaxcala. Y el 31 de julio de 2018 la LXIII Legislatura del Congreso de Hidalgo declaró a Mineral del Monte como "Cuna del Paste en México", y al paste como Patrimonio Gastronómico y Cultural de Hidalgo.

 

 

La principal característica del paste es la cocción de sus ingredientes y naturaleza la de su relleno. La masa tiene que ser firme como para poder sostenerla en la mano, y tiene que llevar mucha pimienta; en el paste hidalguense, se trabajan en lugar de dejarla reposar durante un día, como se hace con el paste córnico.

? La masa de trigo que envuelve al alimento debe estar barnizada para conferirle una coloración dorada característica y debe ser lo suficientemente robusta y resistente para mantener su forma tanto en el horneado como en la degustación, sin romperse o agrietarse.

 

 

Los ingredientes del relleno del paste deben estar crudos al momento de ser envueltos en la masa, y se rellena de carne picada, papa, cebolla, perejil y chiles poblanos o jalapeños.?

 En Hidalgo, al igual que en Cornualles, se preparan paste con rellenos distintos al denominado tradicional;? el relleno del paste hidalguense también se puede elaborar utilizando ingredientes precocidos y/o cocidos como lo son los pastes de mole, frijol y tinga. El relleno dulce como se hace de arroz con leche, piña, manzana, mermelada y otras exquisiteces.

Ahora que sabes la historia, a disfrutar de la deliciosa gastronomía hidalguense.

 

Foto destacada: Pastes hidalguenses

Palabras esenciales en náhuatl de nuestro vocabulario gastronómico
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Estos nahuatlismos están presentes en la comida mexicana y son usados de manera cotidiana aunque de forma casi invisible.

Las palabras y su significado siempre tienen un lugar de origen.

 

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La cultura náhuatl, y sobre todo la lengua, esa mezcla de la aportación de diferentes culturas prehispánicas, sigue viva en todo el territorio nacional. Este idioma se expandió por la parte sur como Veracruz y otras zonas de Centroamérica, lo que hizo que la lengua se difundiera.

En la actualidad, el náhuatl es una mezcla de culturas como la otomí, zapoteca, mixteca o mazahua, entre otras; y aunque al principio esta lengua era hablada principalmente por los gobernadores, caciques y mercaderes, poco a poco se fue adoptando por el pueblo en general.

 

 

La herencia náhuatl también está presente en la comida, pues muchos de los nombres de ingredientes o utensilios vienen de esta lengua. Aquí te dejamos algunos nahuatlismos en la comida mexicana y su significado; al menos de los más conocidos y usados por el grueso de la población.

Aguacate: proviene de ahuacatl y significa testículo, por su forma tan similar.

Chilpachole: El nombre de este platillo típico de Veracruz, elaborado con jaiba y espesado con masa, viene de las palabras chilli, que significa chile, y patzolli, cosa revuelta o enmarañada.

Chicatana: Especie de hormiga arriero voladora de color rojizo y cabeza grande.

Chipotle: este chile tiene como componentes en su nombre las palabras chilli, chile, y poctli, humo, que se interpreta como chile ahumado.

 

 

Guajolote: Esta ave ha sido muy apreciada desde tiempos prehispánicos. Su nombre, hueyxolotl, viene de las palabras huey, grande, y xolotl, monstruo, al parecer, porque cuando hincha sus plumas se ve temible.

Atole: De atolli. Bebida hecha a base de masa de maíz.

Chía: esta planta herbácea perteneciente a la familia de las Labiadas que se distingue por sus flores azules y la pequeñez de sus semillas. Ideal para el agua de limón.

 

 

Huitlacoche: este hongo del maíz, que no se consume en todo México, tiene como nombre en náhuatl cuitlacochtli, de cuicatl, excremento o suciedad, y cochtli, dormir; es decir, suciedad o excremento dormido.

Chile: Del náhuatl chilli, planta caracterizada por su sabor picante y que los mexicanos adoramos.

Jitomate: En náhuatl, xitomatl, de xictli, ombligo, y tomatl, tomate, es decir, tomate con ombligo, para diferenciarlo del tomate verde que tiene cáscara.

 

 

Mextlapique: Este es el nombre más adecuado para la preparación que se conoce como tamal de charales. Viene del náhuatl michin, pescado, y tlapictli, envuelto en hojas de maíz.

Comal: del náhuatl comalli, y es el objeto donde se cuecen y calientan las tortillas de maíz, pero también las de harina y trigo entre muchas otras cosas.

 

 

Molcajete: este utensilio esencial para elaborar salsas, tiene su nombre de mulli, mole o salsa, y caxitl, cajete.

Elote: el elotl es la mazorca de maíz tierno en un estado intermedio entre jilote y camagua; símbolo de nuestra identidad nacional.

 

 

Pápaloquelite: Esta hierba, popular en la Ciudad de México en puestos de tacos, viene de papalotl, mariposa, y quilitl, quelite, es decir, quelite mariposa, por la forma de sus hojas que parecieran alas extendidas de este insecto.  

Tenampa: aunque ya sé que te recuerda al nombre de un bar popular en Garibaldi, en realidad el tenámitl, es el muro de piedra en la muralla.

Huaxmole: esta preparación tradicional en varios estados de México elaborada con guajes. Su nombre proviene de huaxin, guaje, y mulli, mole o salsa, es decir, mole o salsa de guaje.

Cacahuacintle: Mazorca de maíz cuyos granos tienen forma de cacao.

 

Foto destacada: Cultivadores de maíz

Café Bagdad, comida deliciosa en un ambiente rústico excepcional
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El Café Bagdad tiene un ambiente auténtico y especial en el meritito corazón del histórico barrio de La Merced.

El Nuevo Café Bagdad en la Plaza la Aguilita, es un lugar que se merece el barrio de la Merced.

 

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La Plaza Aguilita tiene una fuente central y sobre ella una águila con una serpiente en el pico, símbolo nacional mexicano, cuarenta y dos águilas de todos los escudos nacionales creados en cerámica Talavera poblana; además de áreas verdes y jardineras y, rodeada por una serie de locales comerciales.

En la esquina de Misioneros y la plaza se lee una placa antigua de nomenclatura con el nombre "puente de curtidores". ?En una época muy antigua, en esta zona de la ciudad de México se ubicaba el mayor centro de actividad de curtido de pieles y ahora resguarda una preciosura de barrio que se ha vuelto emblemática en toda la ciudad.

 

 

Se trata de El Nuevo Café Bagdad, muy cerca la Casa Talavera en el viejo barrio de La Merced. Un rumor generalizado cuenta que ahí se cumplió el augurio de la fundación de Tenochtitlan: los antiguos mexicanos hallaron en su centro un águila comiendo una serpiente; es decir, se toparon con el signo esperado que señalaba que ése era el lugar para establecerse.

Por esta razón el nombre de la plaza; cercana al atrio del Ex Convento de Nuestra Señora de la Merced, que en los últimos tres años ha sido reparada y su fuente restaurada, dejando así ver su diseño y arquitectura.

 

Pero la casa ubicada en la esquina de Misioneros, alguna vez recinto de la Sociedad Mutualista de Comerciantes en Frutas y Hortalizas de la ciudad de México, ahora, además de poseer rasgos del siglo XVIII, es un ejemplo del tiempo libre y el bien vivir barrial.

El Café Bagdad también habla de las pausas que los vecinos y usuarios hacían durante las jornadas. Su nombre oficial, Plaza Juan José Baz, recuerda a un gobernador liberal y radical defensor de la desamortización de los bienes eclesiásticos.

 

 

Así que decir "Nuevo Café Bagdad" es algo no tan nuevo, debido a su potencial histórico, y a que existe desde hace 50 años, primero estuvo en el club deportivo Nader, donde la crema y nata de la colonia libanesa y española de esa época, se daba cita para hacer ejercicio y tomar café.

Al cerrar el centro deportivo, el Café Bagdad se cambió a los bajos de una casona frente a la plaza La Aguilita, cerca de la Merced. En esa época era el centro antiguo de la ciudad de México y vivían familias ricas y de abolengo.

 

 

Así que toda esta historia y el sin fin de anécdotas que se podrían decir, sumando los decires de los  habitantes del barrio de toda la vida, es mucho material para redactar. Pero a grandes rasgos, el actual propietario del Nuevo Café Bagdad, es el joven empresario Luis Xavier Roca, enamorado de esa parte del centro de la ciudad de México.

Ha puesto mucha fe en ese sitio de la ciudad y piensa abrir o rescatar más negocios, poner hasta un hostal para turistas. Si el Nuevo Café Bagdad, ofrece su ya legendario café, que es un secreto guardado desde hace años, una mezcla de café de Veracruz y de Puebla, tostado en su antigua y legendaria tostadora.

 

Los desayunos y comidas son de lunes a sábado de las 8:00 a las 7:00 pm. U por supuesto que debes quedarte por más tiempo para conocer la historia de la casona que tiene capilla privada, recordando así el lujo y esplendor que tuvieron en su época.

Un lugar donde se tome buen café y te sientas como en casa, es un lujo. Si le sumas la casa que data de 1700, el salón cantina donde se hacen eventos privados o sesiones de foto y la capilla dedicada a San Judas Tadeo, comida deliciosa y tradicional en un ambiente rustico excepcional.

¿Qué más puedes pedir?

 

 

Café Bagdad

Dónde: Plaza de la Aguilita, Juan José Baz 4, Centro, CDMX

Cuando: desde las 07:00 hasta las 22:00

Consumo promedio: $180

Foto destacada: km cero revista

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