Vida Capital
Coleccionismo de boletos del Metro por el 50 aniversario del sistema de transporte
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La colección completa de boletos emitidos por la institución se encuentra en una de las salas del Museo del Metro, en la estación Mixcoac de la Línea 12.

Los boletos del 50 aniversario del Metro ya se encuentran en taquillas.

 

 

Para unos el boleto del Metro es solo el ingreso a un medio de transporte. Para muchos el boleto es una pieza de la historia colectiva y personal del transporte más utilizado de la CDMX.  El mundo del coleccionismo de boletos del metro reúne a varias generaciones por la pasión de coleccionar.

Algunas personas guardan desde su juventud los boletos que llegan a superar los 450 ejemplares y 60 tarjetas. Y es que los boletos del Metro traen historia, cultura, anécdotas, recuerdos de mi niñez y mi adolescencia. El interés por guardar los cartoncillos se los han contagiado los abuelos, padres o amigos.

 

 

Algunas personas coleccionan boletos del Metro por su número de serie, porque son conmemorativos, e incluso los que han sido hechos en Francia, hasta los más recientes. El boleto de La familia Burrón fue emitido en 2015, con motivo del centenario del natalicio de su creador, Gabriel Vargas. Hoy en día, el número de coleccionistas es tan alto que se conocen gracias a las redes sociales y se contactan para intercambiar boletos en los parques públicos.

En abril de 2011 nació el grupo y la página Coleccionistas de boletos del Metro DF, donde sus miembros comparten fotografías de los cartoncillos que adquirieron para que otros corran a su taquilla más cercana. En ese grupo comparten sus joyas recién adquiridas y también sus experiencias sobre cómo conseguirlas y preservarlas.

 

 

 

El grupo de Facebook reúne cerca de 2 mil seguidores, cuyos integrantes se reúnen en parques para intercambiar boletos, consejos, catálogos y materiales para preservar los cartoncillos. El santo grial de los coleccionistas, los boletos más cotizados, son los primeros que eran hechos en Francia, para otros son aquellos que tienen a alguna personalidad, como María Félix o El Santo, pero todos coinciden en que el “Juárez blanco” es el santo grial.

El boleto del Metro conmemorativo de Benito Juárez fue el primer boleto conmemorativo del Metro, emitido en 1972, con motivo del centenario del natalicio de Benito Juárez. A decir de los coleccionistas, el precio en el mercado oscila entre los 5 mil y 6 mil pesos.

 

 

 

El Metro de la CDMX fue ­inaugurado el 4 de septiembre de 1969. Con la impresión de 300 millones de boletos, el organismo prevé que los usuarios lo puedan comprar hasta la primera quincena de diciembre de este año. De ahí, que este 2019 salió el boleto conmemorativo por los 50 años de operaciones del Metro es el más esperado por los coleccionistas, quienes se preparan para ir a la taquilla para adquirirlo.

Así pues, el festejo por los 50 años del Sistema de Transporte Colectivo (STC) arrancó con la impresión de 300 millones de boletos conmemorativos.  “La emisión del cartoncillo de peaje marca el inicio de las diferentes actividades que el STC llevará a cabo para celebrar que hace medio siglo el Metro inició su operación con un promedio de casi 28 mil usuarios al día.

 

 

 

La demanda actual diaria supera los cinco millones de personas, detalló el Metro. Los boletos conmemorativos se podrán adquirir en las estaciones de todas las líneas, con excepción de la Línea 12, en la que el ingreso es con tarjeta electrónica. El STC recordó a los usuarios que en el Museo del Metro ubicado en la estación Mixcoac de la Línea 12 se encuentra la colección más grande de boletos, en la que albergan las primeras emisiones que se imprimieron.

Asimismo, el Metro informó que habrá una serie de actividades por el 50 aniversario, en la que incluirá ­recorridos, muestras fotográficas y exposiciones sobre su historia. La emisión del boleto marca el inicio de los festejos que planea el STC para seguir con la fiesta.  

 

 

 

El boleto conmemorativo por el 50 Aniversario del STC ya se encuentra a la venta en taquillas de la Red. Se prevé que pueda estar a la venta hasta la primera quincena de diciembre de este año, por lo que es una oportunidad para los coleccionistas. Si quieres saber más sobre el grupo de coleccionismo de boletos del metro, visita su página de Facebook

Fotos Coleccionistas de boletos del Metro DF

La alcaldía Cuauhtémoc tiene nuevos accesos de movilidad para ciclistas
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Más ciclovías en la Alcaldía Cuauhtémoc, sobre todo en el barrio de la Roma y en algunos lugares de Tlatelolco.

Álvaro Obregón tendrá ciclovía y reordenamiento de los carriles vehiculares.

 

El premio al Trans porte Sustentable fue otorgado a la CDMX en 2013, reconociendo así, a las ciudades que practican estrategias de movilidad y transporte sustentable, la consumación de la línea 4 del Metrobús, el sistema de parquímetros, la línea 12 del Metro y la expansión del programa Ecobici , fueron los proyectos mejor evaluados en nuestra ciudad.

A pesar de esto, del dinero y esfuerzo invertido, no ha sido suficiente. La CDMX tiene que tener capacidad a las presiones imprevistas, ser flexible a los vaivenes de los flujos globales de los precios del petróleo y de las presiones económicas. Es por eso, que a pesar de los millones y los esfuerzos por crear consciencia y movilidad, no ha sido suficiente.

 

 

No obstante, el proyecto de seguir construyendo ciclovías y alternativas de movilidad continúa a paso firme. De ahí, que se haya buscado abarcar doce cuadras en un trayecto de 1.5 kilómetros en la Colonia Roma, que va de la calle Oaxaca a la avenida Cuauhtémoc.

De acuerdo con información de Reforma, el secretario de Movilidad, Andrés Lajous, detalló que la idea es conectar las diferentes ciclovías confinadas que hay en esta colonia.

 

 

 

A diferencia de otras ciclovías en otros puntos de la Ciudad, esta ciclovía sólo tendrá balizamiento; en otras palabras, no será una vía confinada y estará en ambos sentidos de la vialidad.

El proyecto contempla un carril de estacionamiento, por lo que los carriles de tránsito vehicular se reducirán para aplicar un sistema de ordenamiento que se le conoce como Nueva York, según explicó el representante vecinal de la colonia Roma Norte, Mario Rodríguez.

 

 

 

Las intersecciones se instalarán cruces peatonales seguros; y en cuanto a los parquímetros, seguirán en operación en el carril de estacionamiento que se ubicará al lado de la ciclovía. A la ciclovía de la Roma se suma el barrio de Tlatelolco.

En conjunto suman un total de 8.6 kilómetros nuevos de infraestructura ciclista a la ciudad y concretamente a la delegación Cuauhtémoc. Esto conectará los tramos Avenida Hidalgo-Avenida Ricardo Flores Magón (a la zona de Tlatelolco) y la segunda en Insurgentes Sur- Plaza Villa Madrid, en la colonia Roma.

 

 

 

Estos casi 9 km de infraestructura ciclista de la Cuauhtémoc, se suman a los 133 kilómetros que hay en toda la CDMX. En lo que corresponde a la colonia Roma, se creó un buen diseño de entorno urbano para ir en bicicleta de metro San Antonio y Mixcoac hacia la Roma y Condesa, hasta Polanco.

Con el aumento de ciclovías, sin duda tendremos un avance más en cuestiones de movilidad y de acceso a la seguridad para los ciclistas. Esto es solo la base de un gran proyecto que pronto llegará, esperamos ansiosos.

Conoce todos los pueblos originarios de la preciosa Alcaldía de Milpa Alta
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Milpa Alta cuenta con varios pueblos originarios prehispánicos, nombrados con una combinación de su nombre indígena y de un santo prehispánico.

Milpa Alta es una de las Alcaldía más tradicionales de la CDMX. 

 

Lejos del turismo nacional e internacional, muy al sur, en los límites de la Ciudad de México, se encuentra Milpa Alta. Se trata de un espacio diferente al resto de las alcaldías de la Ciudad, siendo un espacio rural que ha resistido el avance de la mancha urbana. Con 28 mil 464 hectáreas de suelo de conservación ecológica, además de que preservar los modos de vida y la cultura tradicional mesoamericana del Valle de México, cuenta una de las comunidades hablantes de náhuatl más grandes del centro de México.

Asimismo, Milpa Alta es uno de los destinos con mayor tradición e historia de la Ciudad. Aquí te dejamos todos los pueblos originarios de la preciosa Alcaldía de Milpa Alta.

 

San Pedro Atocpan

 

 

Este barrio mágico es uno de los sitios más reconocidos de Milpa Alta, debido al mole que emplea a cerca del 90% de la comunidad y produce casi toda la cantidad que es consumida en la Ciudad de México.​​ El nombre “Atocpan” viene del Náhuatl y significa “sobre tierra fértil”. El suelo en esta localidad es desigual pues se encuentra ubicado entre el volcán Cuauhtzin y la montaña Teuhtli.

 

San Agustín Ohtenco

 

 

Este pueblo se caracteriza por tener pocos establecimientos comerciales, y la mayoría de ellos operan en la actividad Educación, que reporta una planilla de empleados cercana a 100 personas. De las 2,000 personas que habitan en Pueblo San Agustin Ohtenco, 600 son menores de 14 años y 600 tienen entre 15 y 29 años de edad.

 

San Antonio Tecómitl        

 

 

En el año de 1140 d. C. llegó una avanzada de familias chichimecas provenientes de Amecameca estableciéndose y fundando comunidades diversas en la región, entre ellas Tecomitl. Su fundación data del año 2-CALLI (1409) por la tribu de un gran imperio Mexica llamada Atlahuipilli. Por las características religiosas que menciona Fray Diego Durán se piensa que tenía como deidad principal a Camaxtli diosa de la fertilidad de la caza en un paraje situado al poniente del poblado denominado Teopanzolco, en dicho lugar se localiza actualmente una oquedad natural de la lava del volcán Teutli conocida como la Olla de Piedra.

 

San Bartolomé Xicomulco 

 

 

La Capilla Xicomulco es lo más representativo de este lugar. El significado​Xicomulco a consideración de nahua-hablantes de la región había sido traducido de diversas maneras, como  Ombligo de las laderas; Ombligo de la tierra; En el hoyo grande; entre otros. Un lugar pequeño, pero con mucha historia.

 

San Francisco Tecoxpa

 

 

El 7,61% de la población es indígena, y el 2,92% de los habitantes habla una lengua indígena. El 0,01% de la población habla una lengua indígena y no habla español. Debido a esto, este lugar preserva varias tradiciones, fiestas populares, gastronomía y un larga lista de historias aún por contar.

 

San Jerónimo Miacatlán    

 

 

San Jerónimo Miacatlán, es un pueblo originario dado que ya existían asentamientos humanos en su territorio desde antes de la llegada de los europeos a nuestro continente. un documento (Merced Real de Felipe II) donde hace patente el reconocimiento hacia ésta región, como dueños de los montes, tierras, cerros y aguas y demás recursos que sus antepasados ya poseían desde tiempos inmemoriales. San Jerónimo Miacatlán, guarda con celo sus costumbres y tradiciones así como la devoción a su santo Patrón.

 

San Juan Tepenáhuac        

 

 

En 1935 se realizaron dos obras que marcaron el paso de la vida campesina a la urbana. Se fomentó el cultivo del nopal y se puso en marcha una feria grande dedicada a este producto. Luego llegaron las tiendas grandes, se abrieron calles y avenidas y el tráfico llegó como consecuencia. Los lugares de encuentro social y atlético son el Deportivo Ecológico Hueytepec y la Reserva Natural de Encino y CEAT Tepenahuac

 

San Lorenzo Tlacoyucan   

 

 

San Lorenzo Tlacoyucan se encuentra a 2.1 kilómetros de San Antonio Tecómitl, que es la que más habitantes tiene dentro del municipio. En este lugar, la cultura indígena en San Lorenzo Tlacoyucan, representa el 8,54% de la población total, y el 3,40% de los habitantes habla una lengua indígena.

 

San Pablo Oztotepec

 

 

Aquí, el noble mexica Hueyitlahuelanqueh, llegó con la intención de asegurar sus dominios, lejos de desechar a los Chichimecas, les asignó para su vigilancia diversas extensiones de su territorio. El 15 de agosto de 1532 se bautizó a todos los nativos congregados y se bendijeron los lugares para el establecimiento de los pueblos de Milpa Alta, Atocpan, Oztotepec, Tlacoyucan, Tlacotenco, Tepenahuac, Miacatlán, Tecoxpa y Othenco. Durante el periodo revolucionario, Emiliano Zapata se instaló temporalmente en San Pablo Oztotepec, el cual se convirtió en sede para la ratificación del Plan de Ayala el 19 de julio de 1914 en un cuartel de la localidad con la presencia de los principales jefes del ejército del sur. Hoy es posible visitar dicho cuartel convertido actualmente en museo.

 

 

Villa Milpa Alta        

 

 

Villa Milpa Alta es la cabecera Alcaldía, y aquí se resguarda la historia de Milpa Alta cuando fue fundada por los momoxcas. Ellos establecieron una población que llamaron Malacachtépec Momoxco. En 1529 los momoxcas se avasallaron a los españoles, quienes les reconocieron el derecho a nombrar sus propias autoridades. El pueblo fue llamado Villa de Nuestra Señora de la Asunción de Milpa Alta, y partir de entonces comenzó la cristianización de la zona y la construcción del convento dedicado a La Asunción de María. Uno de los atractivos es su gastronomía: la base de los platillos milpaltenses es el maíz, el frijol y el chile, al que le acompañan otros productos de la milpa como los quelites, diversas carnes y de manera muy notable, el nopal. En temporada de lluvia, la cocina local incorpora una gran variedad de hongos comestibles que son recolectados en los bosques que se encuentran en las inmediaciones.

Estas son las razones por las que “México” se escribe con X
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En el Diccionario Panhispánico de Dudas, la Real Academia Española, dice que aún es válido escribir "Méjico" o "mejicano".

La palabra “México” resguarda un increíble y precioso secreto.

 

La Real Academia Española (RAE), en su Diccionario Panhispánico de Dudas, afirma que escribir “Méjico” o “mejicano”, es tan válido como México o mexicano. Así que escribir Méjico, con “j”, es algo, propiamente, incorrecto. Lo que se recomienda es escribirlos con “x”, y ¿por qué México se escribe con “x” y no con “j”?

El nombre de nuestro país se ha escrito en español con “x” desde hace cinco siglos. De hecho, desde que los conquistadores se establecieron en América, muchos hispanohablantes aún lo escriben con “j”. Pero a la fecha, se continúa usando la letra “x”.

 

 

De hecho, los españoles usaban Méjico o mejicano, como grafías usuales del nombre de nuestro país. Como ya lo dijimos, son formas correctas de escribir; “lo que debe saberse es que es un asunto casi de identidad nacional por los orígenes de esto”, señala Juan Nadal, doctor en Filología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Aunque principalmente se debe a cómo era el castellano que se hablaba a principios del siglo XVI, cuando se dio la conquista de la nación azteca (o mexica, para ser más precisos).

 

 

El topónimo “México” tiene su origen en la lengua náhuatl hablada por los aztecas fundadores de la nación prehispánica. La palabra más linda que el náhuatl le regaló al español (y otras que se usan de forma cotidiana en España y América Latina). Historiadores apuntan a que la fundación del imperio se dio en marzo de 1325.

Pero se utiliza, México, porque el significado de la palabra quiere decir “lugar en el ombligo de la Luna”. El vocablo “metzi” significa “luna”, “xictli” es “ombligo o centro”, y “co” es el sufijo náhuatl para “lugar”. Los aztecas fundaron lo que hoy es México en el lago de Texcoco, llamado “lago de la luna”.

 

 

Pronunciado en nuestro español actual sonaría como “Méshico”, es decir, el sonido de la equis sería /sh/, como cuando se dice el anglicismo show. De hecho, Meshico comenzó a ser usado a mediados del siglo veinte por un grupo de intelectuales mexicanos asociados a un revista para definir una actitud filosófica y sociológica que buscaba basarse en una auténtica ontología del mexicano.

El rey Alfonso X de Castilla, llamado “El Sabio”, estableció la Norma Alfonsí de la escritura en el siglo XII que establecía que el sonido /sh/ debía escribirse con equis. Cuando llegaron los conquistadores españoles, a principios del siglo XVI, trataron de adaptar los sonidos del náhuatl al castellano de esa época y usaron la Norma Alfonsí para “Méshico”, es decir, Mexico (en ese tiempo sin tilde).

 

 

 

Se convierte en “Méjico”, desde el mismo siglo XVI de la conquista de México (1521), cuando el castellano estaba perdiendo el sonido fricativo prepalatal sordo /sh/ y en el siglo XVII terminó por desaparecer.

Son pocas las palabras de nuestro idioma que aún tienen ese sonido, muchas de las cuales proceden de otras lenguas que sí lo tienen, como el inglés, el portugués o el francés. Los documentos de la época prehispánica y colonial guardan la memoria de los nombres de los lugares de México. Paralelamente existía el sonido fricativo velar sordo, que es el que se escucha en la jota o con la ge.

 

 

“En el siglo XVII ya nadie pronunciaba el /sh/ en español, por eso es que en ese siglo ya todo mundo decía México (con el sonido de la j)”, dice Nadal. La RAE estableció en 1815 la Ortografía de la Lengua Castellana en la que instruyó que todas las palabras que se escribían con equis y que se pronunciaban con /j/ debían ahora escribirse con jota, y ya no con equis.

De ahí que México se convierte en Méjico para la RAE. Pero debido a que muchos nombres de lugares de México tienen origen en las lenguas prehispánicas, aquella imposición de la RAE sobre su escritura no fue bien recibida. “Se convirtió esto en prácticamente en una cuestión de identidad nacional, porque además coincidió con la lucha por la Independencia (1810-1821). Pero la RAE se mantuvo firme en eso durante todo el siglo XIX y durante casi todo el XX”, explica Nadal.

 

 

La independencia reafirmó la defensa de los mexicanos de escribir el nombre de su país como siempre lo habían hecho. En el siglo XIX se fundan las Academias de la Lengua de las naciones de América Latina, las cuales eran las que dictaban la norma dentro de estos países. “Por supuesto la academia mexicana jamás, jamás, jamás ha admitido que México se escribe con jota”, enfatiza Nadal.

No fue hasta 1992 que la RAE reconoció que podría escribirse con x, pero siempre prefiriendo Méjico con j. Finalmente, en 2001 fue cuando la institución estableció la recomendación de que se escriba con x: México. México se escribe con X porque remite a nuestra cultura, identidad, historia, raíces y que siempre, hemos sido el lugar en el ombligo de la Luna.

El imponente complejo arquitectónico del templo y convento de San Joaquín Tacuba
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Este sitio es, quizá, el complejo arquitectónico religioso más precioso de Tacuba en uno de los pueblos originarios de la Alcaldía Miguel Hidalgo.

Se trata de uno de los sitios más preciosos de Tacuba en un lugar histórico.

 

A finales del siglo XVII se comenzó a construir este gran complejo arquitectónico que fue inaugurado hasta mediados del siglo XVIII. Casi un siglo de construcción, fueron necesarios para erigir este sitio en Tacuba. Hoy en día, el lugar ha sido declarado monumento histórico en marzo de 1933 y está dentro de los bienes inscritos en el Catálogo de Monumentos Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México.

Este templo se encuentra atrás del Panteón Francés, por los rumbos de Legaria, en la calle Coacalco. El templo de San Joaquín fue construido para ser un convento adjunto para la orden de los carmelitas descalzos.

 

 

 

El 13 de febrero de 1689, los carmelitas fundaron el templo y convento en el antiguo pueblo de Sanctorum como sede de su colegio de filosofía y artes.​ Para su fundación fue utilizada una real cédula que les había otorgado el Felipe IV en 1661.​ Fue la onceava fundación carmelita en México, al momento de su fundación ya existía el convento del Carmen México, el de Santa Fé y el colegio de artes y teología en San Ángel.

Tras la aplicación de las Leyes de Reforma en 1861, la huerta fue adquirida por un anticuario estadunidense, así que durante mucho tiempo estuvo cerrado. Fue hasta el siglo XX, específicamente en 1902, cuando un sacerdote carmelita adquirió la iglesia y la mitad del convento para poner ahí el noviciado y comenzar con ello la restauración de la provincia de México, que había tenido un terrible decaimiento después de la exclaustración.

 

 

 

El convento volvió a perderse cuando los carrancistas entraron a la ciudad de México en 1914 y lo convirtieron en cuartel; sus cinco campanas fueron convertidas en monedas y se saqueó todo lo de valor que aún quedaba.

En 1935 el hermoso retablo barroco del altar mayor fue retirado para ser llevado a la Parroquia de San Cosme, con el fin de evitar su destrucción; la iglesia y el convento quedaron en poder del ejército hasta el año de 1955, en que la iglesia, con un pequeño anexo, fue entregada a la mitra y devuelto a los carmelitas. Hoy en día, el templo y convento es un espacio de gran belleza e inspiración de espiritualidad.

 

 

 

 

La arquitectura recuerda a la de una fortaleza con muros desnudos de piedra en gris plata, conserva un atrio arbolado, la espadaña con cuatro campanas, una gran cúpula en la nave principal y una de menores dimensiones y fino diseño, en una capilla adjunta.

El interior tiene muros laterales con figuras estofadas del siglo XVII, que representan a Santa Ana y San Joaquín sosteniendo en brazos a su hija, la Virgen María de niña. El espacio de piedra cuenta con un tapiz de zayal con el escudo carmelita bordado y un Cristo crucificado.

 

 

La iglesia tiene planta de cruz latina con cúpula circular en el crucero, la fachada se compone de un nártex de tres vanos,​ sobre el cual se encuentra la ventana coral y en la parte superior un nicho con una escultura de Santa Ana de Nazaret.

El aljibe para almacenar agua y surtir al huerto del convento, tienen alrededor de 2,200 metros cuadrados que recibían agua del río de los remedios y que también funcionó como área de descanso y meditación para los frailes. Contaba con un pórtico cubierto por una bóveda de cañón, así como una banca de piedra a lo largo de la estructura.

 

 

Templo y Convento de San Joaquín Tacubaya

Dónde: Coacalco 15, Tacuba.

Cuándo: lunes a domingo de 07:30 a 19:30

Entrada libre