Arte y Cultura
Tesoros de México: El Museo Subacuático que preserva los arrecifes de coral
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El buceo del Museo Subacuático de Cancún se realiza en un arrecife artificial, una colección de arte sumergida.

El MUSA es uno de los museos más fascinantes de todo México.

 

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El museo de arte subacuático (MUSA) de Cancún es el único museo que puedes visitar con traje de baño y tanque de oxígeno. La mejor manera de explorarlo es buceando porque, porque está compuesto por cientos de estatuas a varios metros bajo el agua.

Este proyecto comenzó en 2009, y hoy en día las piezas están cubiertas con hermosas formaciones de coral y rodeadas de peces, lo que convierte al MUSA en un arrecife artificial para albergar vida marina, un alivio del estrés para los arrecifes de coral cercanos y uno de los sitios más fascinantes para bucear.

El MUSA es una organización sin fines de lucro con sede en Cancún, dedicada al arte de la conservación. El museo tiene un total de 500 esculturas, la mayoría del escultor británico Jason deCaires Taylor y las otras de cinco escultores mexicanos, con tres galerías diferentes sumergidas en el océano en el Parque Nacional Marino de Cancún.

 

 

 

El museo fue ideado por el director del Parque Marino, Jaime González Canto, con la ayuda de Taylor, con el objetivo de salvar los arrecifes de coral cercanos al brindar un destino alternativo para los buceadores.

Se inició en 2009 y se inauguró oficialmente en noviembre de 2010, con el propósito de restaurar los arrecifes de coral que estaban siendo dañados por turistas, anclas y buzos.

 

 

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De las 500 esculturas de concreto, 477 se exhiben en la galería Manchones y 23 en la galería Nizuc. Además, 26 réplicas y una original se encuentran ubicadas en un centro de visitantes en Plaza Kukulcán, un centro comercial en la zona hotelera de Cancún. A la fecha, más de 100,000 visitantes, de los 500,000 que visitaron el Área Protegida del Gobierno, visitaron MUSA durante 2013.

 

 

 

MUSA obtuvo un permiso para hundir 1.200 estructuras en 10 áreas diferentes dentro del Parque Nacional Marino. Hasta el momento solo se han desarrollado dos, el arrecife Manchones con 477 esculturas y Punta Nizuc con 23 estructuras.

Para colocar las estatuas en el fondo del océano, Taylor hizo que se hiciera un elevador especial para las estatuas para que ninguna fuera dañada durante el traslado. Se colocó una grúa de cuarenta toneladas en un ferry comercial para bajar las esculturas. Algunos son tan pesados ??que tuvieron que ser llevados al agua usando bolsas elevadoras.

 

 

 

Las esculturas están creadas con concreto marino de pH neutro, realizadas con la ayuda de los funcionarios del parque marino y la Asociación Náutica de Cancún, y se crean sobre el suelo y se limpian antes de llevarlas bajo el agua para que no tengan ningún producto químico que pueda dañar el agua, los animales o los arrecifes.

The Silent Evolution de Jason deCaires Taylor consta de más de 400 figuras humanas representadas interactuando con el entorno que las rodea, con un impacto tanto positivo como negativo. Él muestra cómo los humanos pueden vivir con la naturaleza y hacer un futuro viable entre los dos, pero también cómo los humanos han dañado la naturaleza, específicamente los arrecifes de coral, y no muestran simpatía.  

 

 

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Este trabajo le tomó a Taylor 18 meses y 120 horas de trabajo bajo el agua y usó 120 toneladas de concreto, arena y grava, 3800 m (2,3 millas) de fibra de vidrio y 400 kg (881 libras) de silicona.

The Silent Evolution es una instalación de arte de dos partes: las esculturas submarinas en sí mismas son la primera parte, mientras que la segunda es cómo la naturaleza las transformará a medida que el coral crece y se forma un nuevo arrecife.

 

 

El museo subacuático está destinado a beneficiar la protección de los arrecifes de coral. Las estatuas son una nueva técnica y material para el crecimiento del coral, un medio para que el arte salve los océanos.

 

 

MUSA Cancún

Dónde: Cerrada Las Golondrinas, Alfredo V. Bonfil # 24, 77560 Cancún, Q.R.

Cuando: lunes a domingo de 09:00 a 14:00

Cuánto: desde $47

MUSA

 

Foto destacada: Goapp.mx

Cacaxtla-Xochitécatl, el fascinante patrimonio arqueológico de Tlaxcala
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Muy cerca de la Ciudad de México se encuentran los murales pintados mejores conservados de los pueblos originarios.

Cacaxtla es uno de los sitios de interés para visitar en Tláxcala.

 

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Cacaxtla se deriva del vocablo cacaxtli, que literalmente significa "Lugar de Cacaxtles", siendo estos unos armazones indígenas empleados para transportar productos. Los habitantes de la zona fueron los olmecas-xicalancas que controlaron la región del valle Sur de Tlaxcala y del valle Poblano, actualmente el poblado San Miguel del Milagro.

 

 

La zona Arqueológica de Cacaxtla-Xochitécatl, fue habitada por primera vez entre los años 400 y 500 de nuestra era, para el año 1200 ya no existen evidencias de estos grupos; no obstante, se sabe que la sociedad que se desarrolló ahí fue una de las más importantes en la zona por su poder militar que logró la hegemonía política, militar y económica en gran parte del valle poblano-tlaxcalteca después de la caída de Teotihuacan y Cholula, consiguiendo entablar relaciones comerciales a larga distancia con regiones distantes como la Costa del Golfo y la Cuenca de México.

 

 

Las investigaciones del sitio arqueológico empezaron en 1970 pero fue hasta 1975 que se descubrieron parte de sus murales a los cuales se les fue sumando una serie de grandes hallazgos como el Gran Basamento, complejo arquitectónico de estructuras superpuestas y adosadas que presentan sofisticadas pinturas murales, únicas en su clase, en los llamados Templo de Venus, Templo Rojo, Mural de la Batalla y Pórtico A.

En la excavación de 1990 fueron descubiertas dos cistas con ofrendas dedicadas al dios Tláloc, al tratarse de conchas, caracoles marinos y el mascarón del dios elaborado en obsidiana y piedra verde. También se recuperaron varias vasijas de gran tamaño con asas horizontales y verticales.

 

 

 

Probablemente el atractivo más importante del lugar sean sus pinturas murales que aún conservan, después de mil años, su diseño y tonalidad. Sus temáticas no son menos impresionantes, en el Templo de Venus se observa una pareja alacrán, en los murales de Templo Rojo, el de La Batalla -pintado entre los años 650 y 700 – y el Norte, se encuentran representados hombres jaguar de gran belleza y riqueza expresiva en un encuentro violento.

 

 

Para poder apreciar mejor el mural sin poner en riesgo su integridad, se realizaron reproducciones a escala para admirar de cerca los detalles del Hombre Jaguar, una de las figuras dispuestas en las jambas del Edificio A, las escenas acuáticas del Templo Royo y el Hombre Escorpión, del Templo de Venus, entre otras representaciones.

 

 

Más sobre el poderoso Xochitécatl

Xochitécatl es un gentilicio que significa el habitante o el nativo de Xochitlán, o "Lugar del Linaje de las Flores". La zona arqueológica fue fundada sobre un cerro por lo que sus primeros habitantes adaptaron su arquitectura a la topografía del lugar mediante terrazas habitacionales y de cultivo, colocando los monumentos más importantes en la cima incluyendo la Pirámide de las Flores, la Pirámide de la Serpiente, la Pirámide de la Espiral y el Basamento de los Volcanes.

 

 

Sus habitantes fueron los mismos olmecas-xicalancas ocupantes de la zona de Cacaxtla, que desarrollaron en la zona primordialmente entre los años 600 y 100 como de un centro ceremonial principalmente dedicado al culto de la fertilidad y a la propiciación de lluvias, asociados con la imagen femenina y encontrados en varios elementos como el paisaje ritual, ofrendas de conjuntos de figurillas, entierros humanos y elementos arqueo-astronómicos.

Del lugar se conservan piezas muy importantes de la actividad artística plástica de los habitantes de esta región, como las figuras de Los 11 Señores de Cacaxtla. Aunque menos relevante que el sitio de Cacaxtla, su cercanía y vínculo históricos los hace parte de una misma visita que resulta complementaria.

 

 

 

Cacaxtla-Xochitécatl

Dónde: San Miguel del Milagro, a 20 km al municipio de Nativitas.

Cuando: lunes a domingo de 9:00 a 17:00 hrs.

Cuánto: $75 (incluye el ingreso a museos y sitios arqueológicos de la zona).

Uso de cámara: $45.00

Foto destacada México Real

Museo La Venta: un zoológico, zona arqueológica y un bellísimo parque
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El museo más importante de Tabasco, uno de los más peculiares de México y un lugar increíble para visitar.

Más de 200 artefactos originales se encuentran en este precioso museo.

 

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La importancia de esta zona arqueológica reside en su gran antigüedad -1200-400 a.C., ya que está considerada una de las primeras ciudades del México antiguo seguramente habitada por estar rodeada por una extensa red de cuerpos de agua dulce y salada, con abundante flora y fauna comestibles.

A esto suma su arquitectura monumental de tierra y su numeroso e impresionante acervo escultórico de piedra y sus ofrendas de jade.

 

 

 

A diferencia de otros sitios arqueológicos, no se encuentran yacimientos de piedra, la arquitectura es de tierra, alineada en ejes de norte a sur formando avenidas y plazas que tuvieron funciones cívico-ceremoniales.

Este lugar resguarda maravillas invaluables, un basamento que data del año 400 a. C., seis lapidas labradas en bajorrelieve, ofrendas masivas subterráneas -únicas en el México antiguo-, moles de piedra volcánica de aproximadamente de 35 toneladas que eran traídas de Veracruz y Chiapas, piedras verdes de Oaxaca y Puebla, y hasta jade importado de Guatemala.

 

 

 

El nombre de esta zona a las orillas de la Laguna de las Ilusiones proviene de la venta de maderas precisas que se realizaba a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, su nombre prehispánico se desconoce.

El sitio arqueológico La Venta, se ubica en Huimanguillo, Tabasco, fue diseñado, organizado y plasmado por el poeta tabasqueño Carlos Pellicer Cámara, e inaugurado el 4 de marzo de 1958. Cuenta con un espacio de 6.5 hectáreas dividido en dos áreas, la arqueológica y la zoológica.

 

 

 

En la parte zoológica hay 650 especies animales como jaguares, cocodrilos, aves, serpientes y monos araña entre otros, así como lo más representativo de la flora de la región. La zona arqueológica con una colección de 33 esculturas -que se clasifican en 3 grupos, altares, estelas y cabezas colosales- y 200 artefactos.

Destacan las figuras humanas manifestadas en altares y estelas representando seres fantásticos, que marcan el umbral del inframundo de los olmecas, así como mosaicos de piedra que constituyen una de las ofrendas masivas más importantes de esta cultura.

 

 

 

 

El museo cuenta con 5 salas temáticas donde, se contextualiza en el tiempo y el espacio a la civilización olmeca, se exponen tres esculturas monumentales que originalmente delimitaban el límite sur de la antigua ciudad olmeca -estas figuras humanas acuclilladas están labradas en piedra arenisca y pesan entre 35 y 17 toneladas.

 

 

La historia de las investigaciones en La Venta, la cerámica y la gran variedad de figurillas probables retratos de los antiguos habitantes, instrumentos de piedra utilizados para elaborar joyería, nueve esculturas monumentales, una ofrenda de cinceles recuperada del recinto ceremonial, un hacha votiva labrada y un pectoral.

El museo cuenta con tres diferentes recorridos -el más completo con una hora y media de duración- un área con juegos didácticos para niños, estacionamiento y venta de recuerdos.

 

 

 

 

 

Parque Museo La Venta

Dónde: Boulevard Adolfo Ruiz Cortines S/N, Jesus Garcia, Villahermosa, Tab.

Cuando: lunes a domingo 8:00 a 16:00 horas.

Cuánto: $50

Foto destacada Sectur

La extraordinaria arquitectura neogótica del Templo Expiatorio del Santísimo Sacramento
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Guadalajara es casa de la obra arquitectónica considerada como una de las mayores expresiones del estilo primordialmente francés.

Los grandes detalles de esta edificación son espectaculares.

 

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Cuando pensamos en arquitectura y porfiriato nos remitimos casi inmediatamente a la CDMX por la gran cantidad de edificios que se levantaron en esos días; sin embargo, hay otros increíbles ejemplos en otros estados que en esos días también comenzaban a despuntar como grandes ciudades.

El Templo Expiatorio del Santísimo Sacramento, en Guadalajara, Jalisco, es uno de estos ejemplos:

 

 

Adamo Boari fue el encargado de diseñar la obra que comenzaría en 1897, cuya edificación fue interrumpida por la Revolución, el gran arquitecto del porfiriato que dejó grandes obras como el Palacio de Bellezas Artes, no pudo terminar el templo, pues fue hasta 1927 que se retomaría su construcción, pero a manos del arquitecto Ignacio Díaz Morales. El templo fue terminado hasta 1972.

La excelsa obra religiosa encargada por el arzobispo de Guadalajara, Pedro Loza y Pardavé, es un ejemplo emblemático del estilo neogótico en nuestro país. Edificada en cantera tallada a mano, tiene un diseño francés en el interior e italiano en su exterior, que está dividido en tres secciones rematadas en pináculo.

 

 

 

En cada sección destacan sus puertas de madera de granadillo y mármol blanco en sus medallones, así como las figuras incrustadas de bronce sobre temas eucarísticos.

La torre que se alza a la derecha de la iglesia muestra un hermoso reloj de cuatro caratulas procedente de Alemania e instalado por alemanes. Cuando el mecanismo marca las 9, 12 y 18 horas del día, se ven desfilar a los 12 apóstoles y se escuchan repicar las 25 campanas que tocan 25 piezas musicales, entre ellas, el Ave María, las Mañanitas, las Golondrinas, México Lindo y Querido, y la Marcha de Zacatecas.  La pieza fue donada por el médico y filántropo alemán Pablo Horn.

 

 

 

En el interior de la iglesia predomina el diseño francés de los siglos XIII y XIV en el que se destacan sus vitrales franceses que representan pasajes bíblicos como la última cena, la crucifixión y la multiplicación de los panes. 

Los cientos de detalles que debes observar son la cúpula octagonal, las esculturas del mexicano Benito Castañeda, y los tres tímpanos de mosaico que están al frente de la iglesia se mandaron realizar en la Fábrica de San Pedro, en el Vaticano, en ellos aparecen el Cordero Pascual, San Tarsicio y San Pío X.

 

 

 

Templo Expiatorio del Santísimo Sacramento

Dónde: Calle Manuel López Cotilla 935, Col Americana, Americana, Guadalajara.

Cuando: lunes a domingo de 09:00 a 21:00 hrs.

Entrada libre

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El Caracol, el observatorio donde los Mayas estudiaban a Venus
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En medio de la selva se levanta este complejo arquitectónico desde donde los mayas observaron y estudiaron su astro guía.

Para los mayas, Venus es el planeta del gran Dios Kukulcán.

 

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Chichen Itzá es la ciudad maya con mayor número de edificaciones intactas, considerada Patrimonio de la Humanidad. Edificada muy cerca de dos cenotes, es decir, con acceso al agua la hizo una ciudad poblada hasta que tuvo su propia guerra civil con Mayapan, época en la que fue abandonada.

Alrededor del siglo X, la ciudad tuvo un segundo resurgimiento con la migración de los toltecas haciendo de Chichen Itzá una muestra de la fusión entre la cultura maya y tolteca.

 

 

El Templo de los guerreros, la pirámide de Kukulkán, la cancha del Juego de pelota y el Tzompantli son algunos de los edificios construidos en el sitio arqueológico; pero ninguno como el Caracol

De esta edificación, J. Eric Thompson -arqueólogo británico especialista en mayas- dijo: "se erige como un pastel de boda de dos niveles encima de la caja cuadrada en la que llegó".

 

 

La última versión del observatorio maya, se calcula que fue construida entre los años 900 y 1000. Pero se le empezó a llamar "Caracol" por la escalera que se encuentra al centro del edificio, que va del primer piso al segundo, donde se ubicaba una pequeña cámara rectangular con ventanas dirigidas hacia Venus y otros astros.

Debido a sus distintas posiciones, en uno de estos puntos que da cara al norte es posible observar Venus aproximadamente cada 8 años, en otra de sus ventanas se puede apreciar la caída del cenit el 20 de mayo.

 

 

Hay dos características que hacen del Caracol una estructura muy especial, su estructura arquitectónica y su importancia para la vida diaria de los mayas. La mayoría de los edificios mayas presentan líneas rectas, haciendo de los edificios redondos una verdadera excepción, su mayor representación es el observatorio, cuya fachada está adornada con mascarones y figuras humanas rodeadas por plumas.

El edificio mide alrededor de 22 metros de altura, tiene un conjunto de 3 escaleras al frente que están decoradas con serpientes entrelazadas. El edificio tuvo varias remodelaciones en las que se agregaron varias construcciones, como cisternas, un baño de vapor y un arco sobre un camino, debido a esto actualmente solo se pueden visibilizar dos de las 4 ventanas -tres en la parte superior y una en la parte baja.

 

 

Justo, en la parte baja del observatorio, desde donde se hicieron cálculos muy precisos sobre Ahzab Kab Ek, Estrella que despierta a la Tierra, para nosotros, Venus.

La construcción del observatorio fue muy precisa, pensada para capturar los equinoccios y hacer cálculos sobre la siembra, cosechas y rituales. Por ejemplo, la época de lluvias inicia un poco después del cruce del sol por el cenit en mayo, y fue importante saber de antemano para que la gente pudiera tener listos los campos y semillas para cuando llegaran las lluvias.

 

 

Y por el lado del ritual, el sol, la luna y los planetas eran las manifestaciones físicas de algunos de los dioses Mayas. El orientar los edificios a los eventos astronómicos asociados con los planetas ayudó conectar esos edificios a los dioses mismos.

Pero el objetivo primordial del observatorio era estudiar Venus, el planeta de Kukulcán -la serpiente emplumada maya- de la cual definieron muchos datos precisos como su ciclo sinódico que es de 584 días, que 5 ciclos de Venus equivalen a 8 años solares.

 

 

El Caracol

Dónde: Se localiza en Chichen Itzá a 115 kilómetros al este de la ciudad de Mérida, en el estado de Yucatán, México.

 

Foto destacada Advisor Travel

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