Barrancas del Cobre, un lugar sorprendente para explorar la naturaleza
MXCity
Para los que van solos o en plan familiar, la majestuosa profundidad de Chihuahua ofrece un recorrido sin igual.

Foto de Portada: El Pata de Perro

Las Barrancas del Cobre son un regalo de la Sierra Tarahumara para el mundo.

 

. . .

 

Al sureste de Chihuahua se encuentra el hogar de los rarámuris, habitantes de este pedacito de la sierra Madre Occidental, un lugar de cultura y naturaleza que tienes que agregar a tu lista de lugares por visitar entre verano y otoño dicen que se disfruta más.

Los tarahumaras habitan en ranchos de l sierra, su vivienda consiste en una casa-habitación, un granero y un corral de madera. Lo más común es encontrar viviendas hechas de troncos de pino dispuestos de manera horizontal, uno sobre otro, con techo de canoa o de vigas de dos aguas; los troncos son ensamblados en las esquinas y las rendijas son tapadas con una mezcla de lodo.

 

 

 

Hay varios caminos que llevar a Barrancas del Cobre, pero la mejor es salir de la Chihuahua montado en El Chepe, el único tren para pasajeros que aun da servicio en México ?en marcha por más de medio siglo, remodelado sólo para ser más cómodo?, que además te permite recorrer hermosos poblados en 12 paradas.

Los 700 kilómetros hasta los Mochis, Sinaloa, están plagados de pinturas semidesérticas que puedes admirar desayunando.

 

 

¡Mucho hacer en Barrancas del Cobre!  ¿Por dónde comenzar?

 

Lo primero es sumergirse en la cultura que aún se conserva en la tierra del sotol, los rarámuris son un pueblo originario que sin problemas comparte su cosmología y forma de vida, se puede ver a las mujeres vestir sus faldas, "sipúchaka" y sus "mapáchaka", que son las blusas.

Los hombres portan el tradicional calzón de manta llamado "tagora" y la "koyera" que les sostiene el cabello a los hombres, tanto hombre y mujeres elaboran su ropa con mucho color pues forma parte de su visión de vida.

 

 

Si no eres de caminar mucho, puedes tomar el teleférico con el que podrás tener una vista panorámica del increíble paisaje de las Barrancas. La cabina cuenta con capacidad para hasta 60 pasajeros y conecta a la Barranca del Cobre con la Barranca Terarecua y Urique.

Pero si tu plan es el aventurero, prepárate porque hay muchos poblados por visitar y actividades deportivas por practicar: campismo, alpinismo, el ciclismo de montaña y avistamiento de aves.

 

 

El senderismo con los dueños de las montañas, los rarámuris, es lo primero; después tienes como opción una de las tirolesas más largas del mundo, 2.5 kilómetros a 130 kilómetros por hora, que recorre el parque de Barracas desde una vista privilegiada.

Para los de emociones extremas está la Vía Ferrata, 48 metros a rappel que te llevan a una gruta desde donde puedes hacer un salto en péndulo.

 

 

Si tu plan es más familiar, podrás recorrer la zona a través del famoso teleférico con el que podrás tener una vista panorámica del increíble paisaje de las Barrancas. La cabina cuenta con capacidad para hasta 60 pasajeros y conecta a la Barranca del Cobre con la Barranca Terarecua y Urique.

Este recorrido tiene una longitud de 3 km y dura aproximadamente unos 45 minutos.

 

 

La zona conocida como el Parque nacional Cascada de Basaseachi, cuenta con la cascada del mismo nombre y Piedra Volada, con caídas de 270 m y 500 m, respectivamente.

Cuenta la leyenda que Basaseachi, era hija del rey Candameña que gobernaba la Alta Sierra Tarahumara; ella era muy hermosa y en edad casadera varias personas le pretendían, por ello, su padre solicitaba grandes y difíciles pruebas que ninguno logró con éxito y murieron, resultando que la muchacha inconsolable, saltó al vacío. Entonces un brujo de la comunidad hizo de la caída la cascada que admiramos hoy.

 

 

Se puede encontrar vegetación y animales diversos, hay paseos a pie y en bicicleta, incluso hospedaje. Las barrancas del cobre debido a su atractivo turístico han sido utilizadas con fines comerciales para promocionar productos, ejemplo de esto lo encontramos en el comercial de una marca de cerveza.

?Las Barrancas de Cobre es uno de los sitios más especiales de todo México. No te quedas sin visitar este precioso sitio.

 

 

Foto destacada: Alonso Vera

Diego Rivera y el misterio del baño cerrado en la Casa Azul
MXCity
Dentro de un baño de la famosa Casa Azul, Diego Rivera dejó todos los documento que narraban su desencuentro con el millonario Rockefeller.
Rivera


¿Qué había en aquel baño que Diego Rivera mandó cerrar durante casi 50 años?

. . .

Antes de morir, Diego Rivera cerró uno de las baños de la legendaria Casa Azul, donde vivió toda su con su esposa Frida Kahlo, y

dispuso que éste no fuera abierto hasta que pasaran 15 años después su muerte. Fue Dolores Olmedo quien quedó a cargo de la administración de la casa que pronto se convirtió en museo, y quien cuidó que la voluntad del pintor fuera respetada.

Rivera

Cerca de cincuenta años después, con la muerte de Dolores Olmedo, Hilda Trujillo tomó la dirección de lo que hoy es el Museo Frida Kahlo, y decidió abrir la misteriosa puerta, para así dejar salir los secretos que fascinaron a muchos admiradores de la vida y obra de Diego Rivera y Frida Kahlo.

Dentro del baño, se encontraron varios objetos que hoy son parte de la exposición permanente del museo de la Casa Azul:

vestidos, fotografías, obras de arte, milagritos y cartas de amor, entres otros. La correspondencia entre Rivera y el estadounidense Rockefeller (con quien tendría una pugna por el mural que el magnate alguna vez comisionó al pintor), además de recortes de periódicos, las fotografías del famoso mural (tomadas por Frida) y bocetos que dan fe de esta antiguo conflicto, se encuentran entre los artículos más interesantes encontrados ahí.

Rivera

Rivera

Diego Rivera

La relación entre Rockefeller y Rivera fue complicada. Entre 1932 y 1934, el empresario estadounidense encargó un mural para el lobby de lo que hoy es el Centro Rockefeller en Nueva York al artista, entonces un creador reconocido y personaje clave de la intelectualidad mexicana. Rivera diseñó un mural que tituló

El hombre en una encrucijada, obra que en un principio agradó al mecenas.

Rivera

El problema surgió cuando Rockefeller se enteró que en el mural aparecía la figura de Vladimir Ilich Ulianov, mejor conocido como Lenin, lo cual escandalizó a la sociedad neoyorkina. Para Rockefeller esto fue un insulto y fue entonces cuando pidió a Rivera que lo borrara del mural. Rivera se negó y logró que el empresario le pagara su trabajo (21,000 dólares de entonces), entre manifestaciones y un gran escándalo mediático. Pero

en 1934 el mural fue destruido.

Rivera

Actualmente, en el Palacio de Bellas Artes se encuentra el mural titulado El hombre en el cruce de caminos (también conocido como

Hombre controlador del universo), que fue realizado en 1934, y es parecido a la obra realizada en Nueva York, que alguna vez quiso censurar Rockefeller.

Rivera

En el baño de la Casa Azul se encontraron alrededor de 6,500 fotografías y 28,000 documentos, y esta anécdota, que resurgió hace pocos años como un misterio que sobrevivió al tiempo nos habla de los profundos principios de Rivera y su siempre potente y encantadora rebeldía.

Descifran jeroglíficos de una vasija hallada en excavación del Tren Maya
MXCity
La vasija hallada y restaurada tenía 11 cartuchos glíficos, al parecer, dedicados a al noble y gobernante Cholom.

Foto destacada: INAH

Los jeroglíficos están dedicados a un antiguo gobernante maya, y quedaron ocultos por más de mil años.

 

. . .

 

El Tren Maya es una de las obras más controvertidas de este sexenio, ha sido un dolor de cabeza ?para decir lo menos- para el Gobierno Federal, para los inversionistas e incluso para los arqueólogos. Aunque seguramente tendrá millones de visitantes al año, por ahora, también tiene millones de detractores.

A raíz de las excavaciones, en octubre de 2021, el salvamento arqueológico conducido en las obras del Tren Maya del INAH, permitió el descubrimiento de una vasija con elaboradas inscripciones jeroglíficas que tenía 11 cartuchos glíficos pero que se desconocían los datos.

 

 

A este descubrimiento, se ha sumado una gran restauración que permitió a los investigadores hacer estudios arqueológicos y epigráficos, con lo que fue posible develar la narrativa de los glifos oculta por más de mil años. La vasija se encontró asociada a un plato y está dedicada a un personaje llamado Cholom, noble de quien ya se tenía registro en otras piezas cerámicas que le asocian a la elite de la antigua ciudad de Oxkintok.

De acuerdo con las arqueólogas del Centro INAH Yucatán y coordinadoras del análisis cerámico del Proyecto Tren Maya, Iliana Ancona Aragón y Sylviane Boucher Le Landais, la pieza en se halló cerca del pueblo de Maxcanú, y destaca por haberse ubicado en su contexto arqueológico de origen, al interior de una construcción habitacional prehispánica.

 

 

Esta vasija se une a otra similar, la cual los especialistas denominaron como el ?Vaso del Sajal?, también descubierta en el Tramo 3 del proyecto del tren, que va de Calkiní, Campeche, a Izamal, en Yucatán. No obstante, a diferencia de la anterior, donde se hace referencia solo al cargo del personaje a quien se dedicó el recipiente, en la recientemente restaurada sus 11 cartuchos glíficos permiten identificar incluso el nombre de un individuo.

La traducción que realizó el arqueólogo Ricardo Mateo Canul permite leer: "El señor dice, en su superficie, ha sido tallado, en su tazón o cajete, en su vaso, para atole, de Cholom, el sajal".

 

          

Para los investigadores, la frase nominal de Cholom puede traducirse como ?aquel que desata?, debido a que chol, en maya, quiere decir ?desatar?, y om se refiere a la persona que realiza dicha acción. "El sajal es quien transmite. No eran gobernantes pero sí nobles educados para poder escribir y leer los glifos, así como para comunicar en voz alta las órdenes del ajaw o gobernante", explica Ileana Ancona Aragón.

El Museo Regional de Antropología de Yucatán, Palacio Cantón, en Mérida, se resguarda otra vasija en la que aparece el glifo nominal de Cholom, con la diferencia de que en ella se le identifica como uylul, es decir ?oidor?, en español.

 

 

Si bien aún se desconoce si la vasija y su plato tuvieron una función ritual o de uso cotidiano, dado que falta conjuntar los estudios en laboratorio con las observaciones contextuales de los arqueólogos en campo, ambos elementos reafirman su pertenencia al estilo Chocholá.

Asimismo, la vasija recién restaurada mide 8.5 cm de altura por 21 cm de diámetro en su boca, mientras que el plato mide 11 cm de altura, por 32 cm de diámetro. Estas vasijas se unen a 40 objetos completos y más de 80 mil fragmentos de vasijas recuperados en dicho tramo del Tren Maya.