Arte y Cultura
Cucapá, Yavapai, Hualapai y Havasupai, tribus sobrevivientes del noroeste
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Son diversas razones las que hacen de estas tribus del noreste un misterio, además de que buena parte de su historia nunca fue conservada.

Estas tribus coexisten con la preservación de diversos legados y construcciones culturales.

 

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Se autodenominan Xawill Kwñchawaay, que se traduce como "pueblo del río". También se les denomina cucapá y otras fuentes mencionan que se autonombran es-pei que significa "el que viene", "el que llega". Debido a que en el curso de la historia se han asentado en las márgenes del río Colorado, los demás grupos yumanos los identifican como "los rieños".

Los cucapá viven en localidades Mexicali, Ensenada, Baja California, Sonora y sus parientes, los cocopah viven en Somerton, Arizona.

 

 

Durante siglos el Pueblo cucapá estuvo dedicado a la caza, la recolección, la agricultura y la pesca ribereña. El primer contacto que tuvieron con los europeos se dio en 1541 cuando el capitán español Hernando de Alarcón navegó por la desembocadura del río Colorado y observó a varias tribus, entre las que estaban los cucapás.

En 1605 Francisco de Escobar y Juan de Oñate visitan algunas rancherías de este mismo Pueblo. En el siglo XVIII se intentó su evangelización sin éxito y a partir del siglo XIX, varios acontecimientos influirán en su forma de vida, debido al establecimiento de los límites fronterizos entre México y Estados Unidos.

A principios del siglo XX, con la llegada de varias empresas a su territorio y a que llevaban una vida sedentaria, disminuyó su territorio ancestral hasta que en 1993, la declaración de la Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del Colorado significó que su aprovechamiento de recursos pesqueros fuera limitado.

Pero sobreviven los cantos del kuri kuri son parte de su tradición musical. Cuando los interpretan evocan a los animales del desierto y de la sierra. En la actualidad, junto con otros pueblos yumanos participan anualmente en celebraciones en las que entonan los cantos que expresan pasajes de la creación, la luna y sus ciclos.

 

 

El kuri kuri es interpretado por un cantor, frente a él se colocan los participantes que danzan al ritmo de los cantos y el jalma, instrumento con el que se acompaña el cantador. El jalma se elabora de un calabazo al que se le introducen piedras y semillas, y se sostiene con un mango de madera de encinillo.

Su organización social comprendía la división en clanes o linajes, que eran patrilineales y exógamos, cada uno de los cuales estaba asociado a un tótem. Cada clan contaba con un líder que mantenía el control del grupo, con fines guerreros, pero también podían ejercer actividades chamánicas y de cantadores rituales. En la actualidad sólo se conservan vestigios de las designaciones de estos clanes en los apellidos adoptados por los cucapá, como son Wilson, Tambo, Laguna y Davis, entre los cuales, algunos comprenden la adopción de apellidos de origen estadounidense.

 

 

Los Yavapai y Apache abarca como mínimo varios cientos de años en el Valle Verde. Las tribus generalmente coexistieron como dos grupos "distintos" uno extendido hacia el desierto y al norte del Gran Cañón en busca de recursos y al sur hasta la Cuenca del Fénix, donde tenían enemigos comunes en los Pima, Papago y Maricopa. Tanto Yavapai como Apaches comerciaban regularmente con los Hopi y fueron asaltantes regulares del Viejo México.

Muchos arqueólogos asumen que llegaron al Valle Verde alrededor del 1300 d.C., aunque su historia sugiere una llegada mucho antes. Aunque no tienen relación lingüística ni cultural con los apache, que viven en el este y centro de Arizona; debido a las similitudes del cabello negro, la tecnología de la canasta y las adaptaciones de subsistencia, los observadores euroamericanos, a menudo se les consideraba tribus similares.

 

 

El término Apache se aplica a un grupo diverso de tribus y bandas de habla Na-Diné (Athapaskan), que ingresaron al suroeste antes de la llegada de los europeos. En el siglo XIX, los apaches habitaban una amplia zona desde el centro de Arizona hasta el sur de Texas y el norte de México.

 Con una cultura material principalmente perecedera y una vida en la superficie, muy poca evidencia de artefactos sobrevive para señalar cualquier entrada cronológica en la región y mucho menos de dónde y cuántos. Esto hace que sea difícil correlacionar ubicaciones geográficas con un solo grupo cultural específico, o incluso con una tribu en particular.

 

 

Estas tribus tomaron partido por EU cuando se dio la separación de la parte sur de Estados Unidos de México, ya que las hostilidades resultaron del establecimiento de campamentos mineros en sus tierras ancestrales. En esas fechas hubo un éxodo forzoso de los indígenas del Valle Verde resultó en la pérdida de decenas de vidas y la pérdida de miles de kilómetros de tierras por el gobierno de los Estados Unidos.

 

 

La moderna Nación Yavapai-Apache es la fusión artificial de dos culturas distintas, que ocuparon lados opuestos del Valle Verde durante siglos antes de la conquista euroamericana del suroeste. Hoy en día, las diversas comunidades satélites de la Nación reflejan verdaderamente la evolución de dos Tribus históricamente distintas a la Nación única de hoy. La Nación es una entidad política única, pero aún respeta su herencia dual como un legado importante para todos los descendientes de aquellos tiempos. Hoy en día, Reservation Trust Lands incluye casi 2,000 acres distribuidos en cuatro parcelas separadas en las comunidades tribales de Lower Camp Verde, Middle Verde, Clarkdale y Rimrock.

Foto destacada My Grand Canyon Park

Hotel Sin Nombre: minimalismo mediterráneo, cultura y tradición oaxaqueña
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El Hotel Sin Nombre fue creado por artistas, arquitectos y artesanos de Oaxaca quienes dejaron un sitio sin marcas pero con mucho mezcal.

Foto destacada: The Spaces

El Hotel sin nombre dedicó 4 años al rediseño de una casa del siglo XVII en Oaxaca.

 

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Se trata de una propiedad del arquitecto João Boto Caeiro y la artista Elliott Coon quienes crearon el Hotel Sin Nombre, de 24 habitaciones es una hábil mezcla de interiores sobrios y audaces florituras que reflejan los principios fundamentales de Gem & Bolt; la marca de mezcal artesanal que cofundó la artista.

El ingrediente que define el espíritu del Hotel Sin Nombre es la damiana, un arbusto nativo de la familia de la menta, ya que está diseñado para actuar como un antidepresivo natural, un baño de dulzura y hasta un afrodisíaco.

 

 

Boto Caeiro restauró esta fachada del siglo XVII, donde sobresale el patio central coronado con una cúpula que permite que entre la luz natural. Entre cactus en macetas, este precioso patio cuenta con asientos preciosos encima de una alfombra de lana oaxaqueña adornada con racimos de almohadas cosidas a mano.

En este patio los huéspedes disfrutan de desayunos, cócteles, exposiciones rotativas y actuaciones en vivo de músicos locales. También hay una biblioteca secreta con una selección de libros antiguos, y las interpretaciones recetarios vegetarianos de la gastronomía oaxaqueña.

 

 

El sitio destaca por sus paredes blancas y camas con plataforma de madera diseñadas por Coon. Las mantas son hechas a mano y bordadas por un colectivo de artesanos locales, así como los champús, acondicionadores y jabones locales en una botella de vidrio ámbar.

 

 

El Hotel Sin Nombre tiene un carácter discreto, pero tardaron más de cuatro años en reconstruir la estructura antigua, mantener la esencia original de los materiales tradicionales como arcilla, ladrillos hechos a mano, piedra caliza y madera.

La fachada está cubierta con pintura de tierra, y una azotea verde que hace deslumbrar el espacio con la biosfera de especies endémicas oaxaqueñas que atraen a las aves, mariposas, libélulas y más.

 

 

La pintura blanca fresca enfatiza las columnas y los arcos históricos, es el sello del edificio, además de la piscina de la azotea desde donde es posible disfrutar del atardecer en la cercana iglesia de Santo Domingo.

 o acurrucarse en el apartado rincón de lectura y escritura del hotel. En la planta baja, en Restaurante Sin Nombre, se sirven platos veganos y orgánicos según disponibilidad de temporada.

 

 

Hotel Sin Nombre, Oaxaca

Dónde: 20 de Noviembre 208, Centro, Oaxaca.

Cuando: todo el año

Cuánto: desde $3 000 pesos

5 videojuegos creados por mexicanos que exaltan la mexicanidad
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La cultura mexicana está en todas partes, y estos 5 videojuegos creados por mexicanos lo demuestran de forma súper ingeniosa.

Foto destacada: Xataca

¡5 videojuegos creados por mexicanos que son fabulosos!

 

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Aceptemos que todavía no existe una industria real de videojuegos en México, pero se está logrando y cada vez más hay más asociaciones de desarrolladores de juegos  y creadores que se embarcan en esta complicada tarea de hacer videojuegos en el país.

En MxCity queremos incentivar este ingenio, celebrar su gran esfuerzo y presentarte a estos 5 videojuegos mexicanos que han llegado lejos, pero que además exaltan la cultura mexicana.

 

Taco Master

 

 

¿A quién no le gustan los tacos? Este videojuego tiene diversión de ritmo rápido y movimiento de dedos. Conviértete en un verdadero Taco Master y haz tacos como se deben hacer, deja caer los ingredientes en una tortilla y entrégalo al pedido, fácil.

 

Viva Sancho Villa

 

 

¡El título es épico! Si estás buscando un videojuego que gire en torno a la historia de México, este es el indicado. Viva Sancho Villa es un juego que caricaturiza la revolución mexicana y el día de muertos, de una forma inmaculada.

 

Mulaka

 

 

Quizás el videojuego mexicano más prestigioso -hasta ahora. Es un juego de aventuras en donde verás impresionantes paisajes del norte de México, explorando la cultura indígena Tarahumara. Una preciosidad estética, es el videojuego que más presupuesto ha tenido, pero es fabuloso.

 

Mictlan

 

 

Mictlan es un juego de acción basado en la época de la Conquista de México. Ha pasado por muchas etapas y parace ser un juego controvertido, pero a pesar de todo hay armas, conjurar hechizos, rendir culto a los Dioses antiguos para sobrevivir el viaje a través del Valle de la Muerte.

 

Pato Box

 

El box, quizá por nuestro ritmo de vida, es algo con lo que nos identificamos mucho los mexicanos. Este videojuego de Bromio explora el arte de novela gráfica y cómic, mientras peleas con los secuaces que le arrebataron el sueño a un campeón de box, que sí, es un pato.

5 cosas que te harán enamorarte de la primorosa Jonotla
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Admira, experimenta y déjate llevar por los extraordinarios sitios de Jonotla en Puebla para cualquier fin de semana.

Foto destacada: Municipio Jonotla

Jonotla es un sitio de Puebla que te tienes algunos tesoros poco visitados

 

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Xonotla fue fundada por un indígena llamado ixocélotl, se dice, que llegó con tres compañeros y en 1180 de nuestra. Pero que en la antigüedad, aquí vivieron gran número de indígenas.

Esta población hablaba náhuatl y la totonaca, y se llama xonotla porque hay muchos árboles con el mismo nombre. Más allá de la historia, se trata de un lugar para vacacionar, sacar el estrés y recorrer este municipio de Puebla, muy cerca de la CDMX, donde disfrutaras de una buena salida.

 

Casona de Don Porfirio

 

 

Este sitio es La Casona de Jonotla, y un inigualable para relajarte y disfrutar lo mejor de Puebla. Este sitio tiene un spa con bañera de hidromasaje, cuenta con servicio de alquiler gratuito de bicicletas, pero sobre todo tienes que gozar, y disfrutar, de su fascinante arquitectura rodeada de jardines botánicos.

 

Santuario del Peñón

 

 

Este sitio tiene un significado muy especial para los guadalupanos, ya que la Virgen de Guadalupe se encuentra grabada en una roca del Peñón. En 1922 se nombró como Balcón de la Sierra y es que tiene un impactante mirador 360°.

 

Cañones de Jonotla

 

 

Sabemos que lo tuyo es la diversión extrema, y Jonotla es tu sitio que te gustará. Ya que gracias a su ubicación geográfica –en medio de la Sierra Poblana- puedes encontrar cañones y cascadas.

 

San Agustín Ahuehuetla

 

 

Para llegar a este sitio deberás caminar 2 km entre ahuehuetes y el calor, pero cuando llegues, encontrarás un paraíso con sus aguas color turquesa. A pocos minutos puedes escalar rocas para y nadar en una poza profunda con colores muy similares a la cascada de Tamul (en San Luis Potosí).

 

Zona Arqueológica de  Yohualichan

 

 

Este sitio arqueológico fue el primer asentamiento totonaco, hasta los pobladores abandonaron el sitio para emigrar al Tajín siendo el segundo centro ceremonial de los totonacos y a su vez la migración posterior a Cempoala hasta el encuentro con los españoles en el siglo XVI.

 

 

Jonotla, Puebla

Dónde: Municipio de Puebla,

Cuando: todo el año.

Entrada libre

Olinalá, una técnica oriental apropiada por artesanos guerrerenses
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Las piezas de Olinalá son la joya real de las artesanías mexicanas, conoce qué tiene que ver la Nao de China con ellas.

Foto destacada: Sur Digital

Conoce más sobre el significado de la palabra Olinalá, técnica de laqueado artesanal con denominación de origen.

 

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Pegadito a Puebla, pero en la región montañosa de Guerrero, se encuentra Olinalá palabra que proviene del náhuatl y significa "lugar de terremotos"; pese a la fama de la zona, ese nombre fue tomado por la abundancia del árbol lináloe.

El árbol lináloe posee una preciosa madera blanca que expide un aroma fragante que perdura muchos años aún convertida en cajita, forma que pintada le ha dado mucha fama y hasta denominación de origen a las Lacas de Olinalá.

Esta es una técnica de laqueado artesanal originaria del pueblo prehispánico del mismo nombre, que consiste en la impermeabilización y decoración artística de objetos de madera o corteza vegetal del árbol de lináloe.

 

 

 

Cajitas de Olinalá

 

No necesitas tenerlas a la vista porque su fragancia las hace manifiestas en cualquier tienda de artesanías, las cajitas de Olinalá son piezas de mucho valor por su madera, su técnica impecable de pintura y claro, por su diseño tan mexicano, tan de Guerrero.

Además de las cajitas, la técnica de laqueado y el estilo del diseño de las piezas de Olinalá se pueden ver en grandes baúles, muebles, biombos, todo tipo de muebles y adornos que puedan hacerse con la madera que expone con mucho color un importante legado histórico y cultural.

 

 

Así se hacen las cajitas de Olinalá

 

En términos técnicos, el Olinalá es una técnica de laqueado que aprendieron los guerrerenses imitando las bellas piezas cerámicas que llegaban desde el oriente entre los siglos XVI y XVII en el Galeón de Manila, mejor conocido como la Nao de China.

Después de talar el árbol, la madera del lináloe se trata con una mezcla de linaza con aceite de chía, tierra blanca y tierra tecoztle para evitar las polillas y rellenar los huecos. La madera se corta conforme a la pieza que se necesite, se arma y se pinta del color predominante, casi siempre es el negro.

 

 

El tradicional color negro de las piezas de Olinalá se crea con carbón de encino y polvo de piedra tolte (toctetl) que es óxido de hierro, el resto de los colores como verde, azul o rosa, se crean con una mezcla de 80% polvo de piedra y el esto de pintura artificial.

Los diseños de Olinalá más frecuentes presentan elementos de la flora y la fauna locales, rosas, jaguares, pensamientos, árboles, aves y paisajes son dibujados y aplicados hábilmente por los artesanos que se valen de herramientas prehispánicas.

 

 

Las lacas de Olinalá son trabajadas con rayado, vaciado, punteado y bajo relieve que se realizan con "pinceles" de plumas de gallina, espinas de huizache o maguey, con una cola de venado se dispersan los polvos y con una piedra se compactan sobre la madera para bruñirla.

Algunas piezas llevan elementos de plata y oro que aumentan el precio de estas artesanías que suelen tener un costo promedio que va de $800 a los $2000 pesos, precios que varían de acuerdo con el objeto, el tamaño, si fue hecho en un taller o con un artesano independiente, y si hay algún intermediario.

 

 

En Olinalá, Guerrero, existen alrededor 500 talleres y el Instituto de Capacitación Para el Trabajo de Olinalá donde se enseña a artesanos, artesanas y creadores a vender su trabajo y cobrar justo por su labor artística.

Las piezas de Olinalá cuentan con Denominación de Origen sólo si están manufacturadas en la comunidad, con madera de Olinalá, los materiales y las técnicas tradicionales; adquirir cualquier pieza en línea representa un riesgo, pues irónicamente podrías comprar una réplica China.

 

 

Lacas de Olinalá

¿Dónde? Olinalá, Guerrero. Desde la CDMX es un viaje de 5 horas y media pasando por Cuautla, Morelos.

¿Cuándo? Todo el año

¿Cuánto?  Puedes encontrar pequeñas cajas e Olinalá hasta en $300 pesos

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