Comunidad
Los pueblos originarios son la clave para la restauración ecológica
MXCity
Gestión, adaptación y restauración de la tierra, la gran lección que debemos aprender de los pueblos originarios.

Los pueblos tradicionalistas llevan a cabo acciones urgentes ante el cambio climático.

 

. . .

 

Hay en el mundo 370 millones de personas que protegen el planeta porque coexisten con él en una simbiosis ancestral, se trata de los pueblos originarios que se encuentran alrededor del mundo, en México tenemos 68 de estos pueblos.

Si no se vive cerca de la naturaleza no es tan fácil percibir el cambio climático y las alarmantes consecuencias que devienen de él, pero cuando se existe en la naturaleza es inevitable notar las sequías, la falta de alimento.

 

 

Una característica de los pueblos originarios es que habitan en territorios de basta biodiversidad, a saber, han coevolucionado con ella en una relación de mutuo sustento, donde el respeto significa la vida misma.

Las necesidades inmediatas de cualquier persona que viva en y de la naturaleza son cubiertas por ella, razón que conservarla ha sido una tarea de siempre, algo que el resto del mundo ha olvidado o no sabe cómo hacerlo.

 

 

 

 

La diferencia radica en la relación con el entorno, en la inexistente relación espiritual con él, algo que los pueblos originarios siguen practicando, obteniendo saberes ambientales y sistemas perfectos para la preservación y el bienestar de todos.

Alrededor del mundo existen ya proyectos de restauración ecológica que integran a los pueblos originarios, algunos sin mucho éxito porque no los integran a la planeación, siguen dejando pasar la gran sabiduría de estos pueblos.

 

 

El Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona, ha encontrado que los proyectos ambientales que surgen desde las comunidades locales resultan más exitosos y asegurar un mantenimiento a largo plazo de las áreas restauradas.

El conocimiento de la tierra, sus tiempos y recursos de las comunidades originarias los colocan como punta de lanza en los grandes proyectos de restauración ecológica, pero desafortunadamente siguen estando ausentes en las discusiones ambientales.

 

 

Constituyen sólo el 5 por ciento de la población mundial, sin embargo los pueblos indígenas son los guardianes esenciales del medio ambiente. Los territorios indígenas tradicionales abarcan el 22 por ciento de la superficie terrestre del mundo, pero el 80 por ciento de la biodiversidad del planeta.

Un tercio de los bosques del mundo, cruciales para reducir las emisiones de carbono, son gestionados principalmente por pueblos indígenas, familias, comunidades y agricultores. Los alimentos cultivados por los indígenas son particularmente nutritivos. Además, son resilientes al clima y se adaptan muy bien al ambiente, lo que los convierte en una buena fuente de nutrientes en zonas con climas difíciles.

Sus formas y medios de vida pueden enseñarnos mucho sobre la conservación de los recursos naturales, el cultivo sostenible de alimentos y la vida en armonía con la naturaleza. Reavivar estos conocimientos que tienen su origen en un patrimonio y legado histórico es esencial para hacer frente a los retos a los que se enfrentan la alimentación y la agricultura hoy en día y en el futuro.

He aquí seis de las muchas maneras en que los pueblos indígenas ayudan a luchar contra el cambio climático:

1. Sus prácticas agrícolas son resilientes al cambio climático

A lo largo de los siglos, los pueblos indígenas han desarrollado técnicas agrícolas que se adaptan a entornos extremos, como las grandes alturas de los Andes, las praderas secas de Kenya o el frío extremo del norte de Canadá. Estas técnicas puestas a la prueba del tiempo, como la creación de terrazas, que detiene la erosión del suelo, o los jardines flotantes, que hacen uso de campos inundados, significa que los pueblos indígenas han construido sistemas que son apropiados para los cada vez más intensos fenómenos meteorológicos y cambios de temperatura que conlleva el cambio climático.

2. Conservan y restauran los bosques y los recursos naturales

Los pueblos indígenas se sienten conectados con la naturaleza y se sienten parte del sistema en el que viven. Los recursos naturales son considerados como una propiedad compartida y son respetados como tal. Mediante la protección de los recursos naturales, como los bosques y ríos, muchas comunidades indígenas ayudan a mitigar los efectos del cambio climático.

3. Los alimentos autóctonos amplian y diversifican las dietas

Actualmente, el mundo depende en gran medida de un pequeño conjunto de cultivos básicos. El trigo, el arroz, las patatas y el maíz representan el 50 por ciento de las calorías que consumimos diariamente. Con cultivos nativos con alto contenido de nutrientes, como la quinua, la oca y la moringa, los sistemas alimentarios de los pueblos indígenas pueden ayudar al resto de la humanidad a ampliar su limitada base alimentaria.

4. Los alimentos autóctonos son resistentes al cambio climático

Muchos pueblos indígenas viven en entornos extremos y por ello han optado por cultivos que se adaptan a dichas condiciones. Los pueblos indígenas a menudo cultivan especies nativas que se adecúan mejor a los contextos locales y son más resistentes a las sequías, a la altitud, a las inundaciones o a otras condiciones extremas. Más ampliamente extendidos en la agricultura, estos cultivos pueden contribuir a aumentar la resiliencia de las producciones agrícolas, haciendo frente a un clima cada vez más cambiante en estos tiempos.

5. Los territorios indígenas poseen el 80 por ciento de la biodiversidad del mundo

La conservación de la biodiversidad es esencial para la seguridad alimentaria y la nutrición. El patrimonio fitogenético y de especies animales se encuentra en bosques, ríos, lagos y pastos. Al vivir una vida natural sostenible, los pueblos indígenas preservan estos ambientes, lo que ayuda a mantener la biodiversidad de las plantas y los animales en la naturaleza.

6. Los estilos de vida de los pueblos indígenas se adaptan a los espacios que habitan y son respetuosos con los recursos naturales

Los pueblos indígenas han adaptado sus formas de vida para adaptarse y respetar su medio ambiente. En las montañas, los sistemas creados por los pueblos indígenas conservan el suelo, reducen la erosión, conservan el agua y logran reducir el riesgo de desastres. En los pastizales, las comunidades de pastores indígenas gestionan el pastoreo de ganado y el cultivo de forma sostenible para que las praderas preserven su biodiversidad. En la Amazonia, los ecosistemas mejoran cuando los indígenas los habitan.

La FAO considera a los pueblos indígenas socios valiosísimos en la lucha por la erradicación del hambre y en la búsqueda de soluciones al cambio climático. Nunca vamos a lograr soluciones a largo plazo para el cambio climático ni lograremos la seguridad alimentaria y una mejor nutrición sin su ayuda; tampoco lo lograremos si no garantizamos sus derechos como pueblos.

 

Información de Inecc

Foto destacada abc

El Ferrocarril Subterráneo mexicano que ayudó a escapar a miles de afroamericanos
MXCity
El "Ferrocarril Subterráneo" fue una red clandestina organizada por abolicionistas para ayudar a los esclavos a escapar de EU.

Foto destacada: Archivo Bettmann

El Ferrocarril Subterráneo de México es la historia de los afroamericanos que escaparon de la esclavitud de EU cruzando la frontera clandestinamente hacia México.

 

. . .

 

"Yo que solo de las leyes soy esclavo", es una conocida frase de Vicente Guerrero, uno de los presidentes mexicanos con raíces africanas, quien promulgó el 15 de septiembre de 1829 un breve decreto aboliendo la esclavitud en la República mexicana abriendo las puertas de la libertad a miles de negros procedentes del sur de Estados Unidos.

La abolición de la esclavitud por parte de Guerrero fue una importante contribución legal y moral en contra del comercio de seres humanos, quien se sumó al ferrocarril subterráneo mexicano para ayudar a afroamericanos fugitivos según la historia de “The Slave Narrative of Texas” (La narrativa del esclavo de Texas).

 

 

El Ferrocarril Subterráneo no era como tal un ferrocarril sino una red clandestina organizada por los abolicionistas en el siglo XIX para ayudar a los esclavos a escapar hacia los estados del norte de EU y Canadá, cuya historia es más o menos conocida y en algunos sitios enseña a estudiantes de bachillerato en EU., pero la ruta hacia México ha permanecido ignorada a ambos lados del río Bravo.

 

El Tren subterráneo fue una salida de escape, sin tren

 

 

Se llamaba "tren subterráneo" ya que los miembros de dicha red usaban términos ferroviarios como metáfora para referirse a estas actividades fugitivas. Los "conductores" o "maquinistas", por ejemplo, eran palabras clave para referirse a aquellos voluntarios que ayudaban a los esclavos del sur a escapar, a estados libres, a Canadá o México proporcionando disfraces, mapas, enclaves seguros donde dormir.

Las "estaciones" eran casas particulares a lo largo del país, donde los fugitivos podían esconderse, comer y descansar. E incluso recibir asistencia médica si lo requerían e información sobre otras estaciones cercanas, para seguir su viaje con seguridad.

 

Black slavery

 

Los "pasajeros" eran los esclavos fugitivos; los "carriles" las rutas de escape; la "estación central" era la jefatura clandestina; y la palabra "destino" estaba reservada a los estados libres con más garantías ciudadanas como México y Canadá. Desde 1810 hasta 1860 se estima que el "Ferrocarril Subterráneo" logró liberar a más de 100.000 esclavos y también influyó en la opinión pública para ganar partidarios a la causa abolicionista.

En la ruta de este ferrocarril hacia México no existía una red tan organizada y no había tanta gente disponible para ayudar a los esclavos, según Roseann Bacha-Garza, quien encabeza el programa de historia y arqueología comunitaria de la Universidad de Texas Rio Grande Valley. Pero mucho después de que se aboliera la esclavitud en Estados Unidos, cientos de inmigrantes negros que estaban hartos de las condiciones de esclavitud y la segregación se fueron a México.

 

 

Muchos africanos se establecieron en México, que representó la libertad y la promesa de una vida mejor. Entre 1821 y 1865, miles de esclavos cruzaron el río Bravo para buscar un futuro distinto. Sus historias y las de aquellos que les dieron una mano han permanecido enterradas en el olvido hasta hace poco.

Pese a todo, lo ocurrido en esta vía de escape no fue menor y distintos historiadores estiman que entre 5.000 y 10.000 esclavos lograron cruzar hacia México entre 1821 y 1865. La reconstrucción de este episodio de la historia entre México y Estados Unidos no ha sido fácil, en gran medida, por la falta de registros.

 

Black slavery

 

Las constantes fugas hicieron que los propietarios de haciendas publicaran avisos ofreciendo recompensa por la captura de los esclavos. Había escuadrones contratados para perseguir a las personas que huían hacia México, por lo que estas muchas veces querían mantenerse en el anonimato cuando cruzaban al lado mexicano haciendo más complejo llevar registros a detalle de estos movimientos.

La historia sobre la existencia de la ruta hacia el sur se ha ido reconstruyendo gracias a los materiales dispersos de las comunidades locales, los registros de la prensa de la época y testimonios que pudieron recabarse en las décadas de 1930 y de 1940 de antiguos esclavos estadounidenses como parte del llamado Proyecto Federal de Escritores.

 

Wikipedia

 

Uno de estos testimonios corresponde a Felix Haywood, y quizá uno de los testimonios más reconocidos y aceptados, quien residía en San Antonio (Texas) cuando fue entrevistado en 1941, a los 92 años de edad, y ofrece una idea clara de la visión que los antiguos esclavos aún conservaban de México.

“En ocasiones alguien llegaba y nos animaban a escapar hacia el norte para conseguir la libertad. Nosotros nos reíamos de ello. No había razón para huir hacia el norte, todo lo que teníamos que hacer era caminar, pero caminar hacia el sur, donde obtendríamos la libertad tan pronto cruzáramos el río Grande (río Bravo)”, narra Haywood.

 

Black slavery

 

“En México podías ser libre. A ellos no les importaba de qué color fuera tu piel: negra, blanca, amarilla o azul. Cientos de esclavos huyeron hacia México y les fue bien. Supimos de ellos y que se hicieron mexicanos. Criaban a sus hijos para que hablaran sólo mexicano”, agrega.

Además, muchos esclavos sabían cómo llegar a México porque parte de su trabajo era acompañar los cargamentos de algodón desde las plantaciones en Texas hasta los mercados en localidades como Brownsville o Matamoros. Según el testimonio de Sallie Wroe, quien nació como esclava en una plantación cercana a Austin (Texas), eso fue lo que hizo su padre y tres de sus tíos cuando llegaron hasta el río Bravo conduciendo carretas cargadas de algodón, que el dueño de la hacienda iba a vender en Brownsville.

 

 

 

 

La historiadora estadounidense María Hammack ha encontrado historias de individuos que cruzaron el río Bravo procedentes de estados próximos como Luisiana, Misisipi, Alabama y Carolina del Norte. Era un recorrido difícil debido al clima caliente durante gran parte del año, a la presencia abundante de animales peligrosos como serpientes y escorpiones, y a la falta de agua y de sombra para aliviarse del sol inclemente.

Tehuanas, autonomía, belleza y estética posrevolucionaria oaxaqueña
MXCity
Las tehuanas representan a la sociedad oaxaqueña y han sido inspiración de artistas, antropólogos, cineastas y músicos; ésta es la razón.

Foto destacada: Más-México

Las tehuanas han sido un símbolo de la feminidad desde hace muchos años.

 

. . .

 

Originarias del istmo de Tehuantepec, Oaxaca, las tehuanas encabezaron la estética postrevolucionaria que buscaba dar un rostro a nuestro país, la campaña en la que participaron los grandes artistas de aquellos días dirigida ni más ni menos que por un oaxaqueño, José Vasconcelos, dio a conocer a mujeres fuertes e independientes, el ejemplo perfecto para enarbolar nuevos tiempos.

Ya desde el siglo XIX muchos artistas, antropólogos y cronistas extranjeros, visitaban el istmo para conocer de cerca a las tehuanas, que describían como hermosas mujeres de cabellos y ojos seductores, rostros enmarcados en un resplandor blanco que quedaba totalmente opacado ante sus personalidades, característica que más llamaba su atención.

 

 

Las tehuanas eran muy diferentes al resto de mujeres de la época, hablaban lo mismo con mujeres que con hombres, en plena libertad y con una confianza de sí mismas bastante adelantada a su tiempo, cualquiera que conozca Oaxaca sabe que así son sus mujeres, cabezas de familia vestidas de pies a cabeza con el considerado el más elegante de los trajes típicos mexicanos que surgió de una fusión textil entre las telas europeas y los bordados locales.

A las tehuanas se les retrató por todos lados, películas, pinturas, fotografías, estudios antropológicos, canciones y hasta en el billete de diez pesos emitido en el año de 1938 como parte de la política nacionalista de Lázaro Cárdenas. María Félix, Dolores Olmedo y Frida Kahlo son sólo dos de las famosas que tomaron la vestimenta reconocida por revistas de moda internacionales como Vogue.

 

Foto de: Copyright: Diego Huerta 2017

 

 

Vestido de Tehuana

 

 

Tehuana viene del término zapoteco didjazá, que significa paisana, pero la historia la ha resignificado como la mujer que, a diferencia del resto de mujeres indígenas, ha logrado el trato igualitario ante los hombres de su sociedad, los inspirados en esta noción han sido Diego Rivera, Roberto Montenegro, Olga Costa, María Izquierdo, Claudio Linati, Mathieu de Fossey, Charles Brasseur, Miguel Covarrubias y muchísimos más.

 

 

El vestido de las tehuanas representa su carácter autónomo, es un trabajo elaborado a mano que se hereda de madre a hija, todos y cada uno de ellos son diferentes porque en ellos se relata una vida, la historia de un linaje de mujeres. Estas bellezas floridas están compuestas de cinco elementos básicos, huipil, falda, enagua, resplandor y ahogadores.

Cuando hablamos de la vestimenta de las tehuanas, fundadoras de la sociedad matriarcal, no podemos hablar de uniformidad, pero sí de unificación, podemos encontrar terciopelo negro, rojo o púrpura, en combinación con los elementos mencionados como los ahogadores (collares) y aretes que se hacen con maximilianos (monedas) engarzados a una cadena.

 

 

La variedad de trajes de tehuana también se debe a la ocasión en que deban usarse ya sea por mayordomía, luto o bodas podemos encontrar cambios, no obstante, la imagen que se ha popularizado es el lienzo de terciopelo oscuro bordado de alegres flores y el famoso resplandor, un elemento diferente e interesante.

El huipil de cabeza o resplandor se incorporó al traje de tehuana con la entrada del ferrocarril a finales del siglo XIX, cuando llegaron telas importadas, hay quienes dicen que tanto el holán como el resplandor son de influencia holandesa, otros dicen que se debe a los ingleses; así de incierto es su introducción al atuendo.

 

 

Hay estudiosos que afirman que este elemento se introdujo desde la colonia, imita el resplandor que emanan las vírgenes y que se modificó con las modas textiles decimonónicas, por otro lado, se afirma que el huipil de cabeza no es tan antiguo y simple y sencillamente sirve para enmarcar la poderosa belleza de las tehuanas.

Mal de ojo, susto y otras enfermedades que cura la medicina mazahua
MXCity
La medicina mazahua se compone de elementos prehispánicos, de mitologías y complejos entramados físico espiritualistas.

Foto destacada:Diario Portal

¿Sabes en qué consiste la medicina tradicional de los mazahuas? Aquí te lo decimos.

 

. . .

 

Muchos son los conocimientos y de diferentes índoles que seguimos conservando de los pueblos prehispánicos como la arquitectura, la gastronomía y la medicina, de este último los pueblos originarios se han encargado de preservar todo un conjunto de saberes que hoy se siguen utilizando y hasta incorporando a la medicina más avanzada.

La medicina tradicional es más que la preservación de las creencias, costumbres y uso de métodos y sustancias provenientes de los pueblos originarios. Los curanderos, rezanderos, hierberos, parteras o comadronas son quienes ejecutan todos aquellos conocimientos ancestrales y son quienes los enseñan y se continúan de generación en generación. Aquí te dejamos algunos datos que pueden ser de tu interés.

 

 

¿Quiénes son los mazahuas?

 

 

El pueblo mazahua está distribuido en el Estado de México, donde hacen llamarse jñatrjo, y en Michoacán, región en la que se autonombran ñatjo. No se conoce con precisión su origen, se dice que son una tribu chichimeca que fundó Culhuacán, Otompan y Tula; pero en otras versiones se afirma que son acolhuas fundadores de Mazahuacán, que actualmente es Atlacomulco, Ixtlahuaca y Jocotitlán.

 

Medicina tradicional mazahua

 

 

Una característica importante de la medicina tradicional es que está fundamentada en la creencia de que las enfermedades afectan el cuerpo y el espíritu, a uno o a otro, o a los dos. Dicho fundamento no interfiere con sus creencias católicas porque su práctica religiosa aún conserva elementos prehispánicos.

La relación con la naturaleza, la comunidad y el agradecimiento al padre sol, la madre tierra y la abuela luna, los dadores de vida, son todos componentes importantes de la integridad de un ser humano, todo lo que acontece en la vida diaria y aún lo que sucede en los sueños afectan nuestra salud de acuerdo con la medicina mazahua.

 

 

Para las mazahuas hay enfermedades buenas y malas. Las buenas provienen del mismísimo Dios, como son buenas, pueden curarse con facilidad, la diarrea, la neumonía y la laringitis, son algunos ejemplos. Pero también existen las enfermedades provocadas por causas sobrenaturales o por la maldad de alguna persona ¿has escuchado del mal de ojo o del espanto? Pues se tratan de enfermedades malas.

Por lo menos en el centro sur de México se puede escuchar toda vía que nos puede "dar un aire", para los mazahuas esta enfermedad nos da cuando estando calientes en un ambiente, salimos a uno de menor temperatura. Un dolor de cabeza inminente o dolor de estómago son los síntomas que se curan con una "limpia" de ruda sola o con un huevo. Pero también se puede macerar carricillo en alcohol y untarlo en todo el cuerpo.

 

 

El susto o espato ya cada vez se escucha menos pero todavía hace unos 20 años era común escucharlo, normalmente le da más a los niños, que se ponen chillones o quieren estar con su mamá todo el tiempo pero con una actitud extraña, las matronas son las especialistas en detectarlo. Para curarlo hay que macerar toronjil o epazote bueno y frotarlo en el cuerpo, o en su defecto tomar una infusión de epazote bueno, de perro, pata de león y canela (parece poción de bruja, pero son hierbas).

Para las envidias, los mazahuas recomiendan una "limpia" con ruda fresca, para el coraje un té de ajenjo. Las proporciones y limpias son administradas por expertos y en la medicina mazahua hay un especialista para cada área de la salud. Las matronas se encargan de todo el embarazo y enfermedades de los bebés.

 

 

Los hierberos casi siempre se encargan de las enfermedades buenas como el empacho y la tos; los hueseros se dividen en otras tres especialidades sobadores, limpiadoras y adivinadores. La medicina de nuestros días ha recogido nada más los conocimientos de la herbolaria, pero la verdad es que el resto de enfermedades mazahuas no están tan alejadas de las enfermedades psicosomáticas o los efectos del estrés en nuestra salud.

 

4 pueblos originarios de Guerrero que comparten secretos antiguos en medicina y gastronomía
MXCity
Mixtecos, amuzgos, tlapanecos y nahuas son los pueblos originarios que comparten secretos antiguos en medicina, artesanías y gastronomía.

Foto destacada: @plz_carlos

Pueblos originarios de Guerrero: lo que no sabes y no debes perderte

 

. . .

 

El 27 de octubre de 1849 se declaró formalmente constituido el Estado de Guerrero en honor al caudillo de la Independencia, Vicente Guerrero Saldaña, político y expresidente nacional de origen indígena y afro mexicano que nos recuerda la riqueza cultural de un estado en el que hoy habitan 600 mil indígenas que pertenecen a 4 pueblos originaros de los cuales te compartimos un poco de lo que no sabes, quizá conozcas y no debes perderte de los mixtecos, amuzgos, tlapanecos y nahuas.

 

 

Mixtecos, Ñuu Savi

 

 

Los nahuas los llamaron mixtecos por habitar Mixtecapan o Mixtlán, razón por la que los españoles llamaron a toda esa región La Mixteca, pero su nombre es ñuu Savi, pueblo de la lluvia, una cultura antigua que actualmente se ubica en Oaxaca estado popularmente conocido como zona mixteca pero también Puebla y Guerrero forman parte de esta región.

De las muchas cosas que debemos conocer de los ñuu Savi es su gastronomía, dos de sus representantes más importantes son el mole caderas o huaxmole y ¡el mezcal! Este último reconocido alrededor del mundo, pero el que se elabora en tierra mixteca es artesanal, en horno de piedra y con un importante trasfondo ritual que además representa una fuente de recursos para las comunidades.

 

 

El mole de cadera es un guiso caldoso a base de tres chiles guajillo, costeño y serrano, y que aprovecha el hueso de la cadera del chivo resultado de un ritual con más de 400 años de antigüedad. La Mixteca también se caracteriza por tener una fuerte producción artesanal, cobijas, huipiles, morrales, cerámica de diversos barros para distintos fines, y muchos otros objetos artesanales de los que se destacan los sombreros de palma que llegan a exportarse a Miami, Nueva Orleáns, Bélgica, Francia e Inglaterra.

 

 

Amuzgos, nn’anncue

 

 

Los nn’anncue, las personas de en medio, se autonombraron así porque explica su procedencia; ellos explican que provienen del mar, de algunas islas o "las tierras de en medio", ndyuaa xenncue en su lengua la cual llaman ñomnda, que significa, palabra de agua. Desde aquellas tierras llegaron a la costa que ahora comparten de Oaxaca y Guerrero.

Su gastronomía incorpora el maíz un poco más que el resto de pueblo vecinos, los tamales forman parte de su dieta diaria, sí un paraíso de tamales donde el rey es el "cabeza de viejo", elaborados con trozos de carne envueltos en yerba santa, cocidos al vapor. Los nn’anncue elaboran cestería de bambú y tejido en telar de cintura, con los que elaboran artesanías y parte de indumentaria de sus danzas.

 

 

Los Chareos, Tlamaques, Los Doce Pares de Francia y Los Tecuanes son sólo algunas de sus danzas que además comparten con el resto de pueblo originarios vecinos, al igual que el manejo de las enfermedades por medio de plantas como la hierbabuena o la hierba santa. La diferencia radica en los detalles, los amuzgos creen que las enfermedades se producen por espanto y son curadas por el tsan calua? o curandero. La pulsación de las manos, los rezos y el motolín son otras técnicas para curar las enfermedades.

 

 

 

Tlapanecos, me’phaa

 

 

Entre la Sierra Madre del Sur y la costad de Guerrero habitan los me?phaa que se asentaron en la costa chica y la montaña ahí antes incluso de la época teotihuacana. Este pueblo originario está dividido en dos los de Tlalpa y los de Yopitzingo, conocidos como yopes. Tlapa era el centro ceremonial más importante de la región donde habitaban los me?phaa del norte.

Los yopes que ocupaban Yopitzingo, la otra vasta región de los me?phaa, eran conocidos por ser un grupo muy rebelde que continuamente se desplazaba de un lugar a otro. Entre ambas regiones se ha logrado recuperar mitos creacionales como el nacimiento del sol, la luna y el fuego hijos de l a diosa del temascal Akuunñee, señora de la dualidad, lo frío y lo caliente.

El dualismo es un elemento muy presente en la cultura tlapaneca, como el nahualismo, característica que nos dota de animalidad y raciocinio. Ellos creen que cuando nace una persona con ella nace un animal y éste es nuestro nahual que se nos manifestará en los sueños. La relación con el nahual es importante pues es nuestro vínculo con la naturaleza. Desobedecer las leyes de la naturaleza lleva a la enfermedad que cura el mesó o curandero.

 

 

 

Nahuas

 

 

Los nahuas, el pueblo originario con la agrupación más hablada en México, el náhuatl se habla en 15 de los 31 estados con 30 variantes que corresponden a sólo los 13 pueblos repartidos en el sur del país, en Guerrero representan el 40% de la población indígena. Además de su gastronomía tan famosa como el pozole, el mole, los tamales, y el mezcal que hacen en horno de tierra, tienen una muy desarrollada producción artesanal.

Guerrero es el principal productor de máscaras del país, esto se debe a la enseñanza y producción de sus artesanías que se reparten en tres núcleos sociales importantes, la familia, el taller y las cooperativas, que en conjunto han fortalecido la reproducción de alfarería de barro crudo, palma de cinta trenzada, artículos de totomoxtle; textiles bordados y lacas.

 

 

Al igual que los anteriores, los nahuas poseen amplios conocimientos ancestrales sobre las plantas y cómo utilizarlas para curar enfermedades, los curanderos son verdaderos maestros de la herbolaria que además se especializan en saberes específicos y en las relaciones humanas pues para lograr sus objetivos deben tener una relación con sus pacientes, son como terapeutas. Zitlala es una comunidad famosa por la presencia de curanderos.

 

x