Arte y Cultura
Bestias y Monstruos que tuvieron su origen en la mitología prehispánica
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Las supersticiones hacen de nuestro mundo un espacio donde las bestias y monstruos prehispánicos todavía tienen vida.

Foto destacada: Wikipedia

Estas mitologías forman parte de nuestra memoria colectiva y todavía se pueden ver en muchos sitios.

 

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Vivimos en una país lleno de misterios, leyendas e historia fascinante. Pero buena parte de toda nuestra herencia cultural se debe a las culturas prehispánicas que eran paganas y buscaban respuestas a los desastres naturales, así como a eventos inexplicables de donde surgieron seres fantásticos.

El mestizaje cultural le ha dado lugar a un surgimiento de otras criaturas mitológicas, que hoy en día siguen presentes en muchas áreas del país y la gente siente que la fuerza de estas criaturas míticas acecha los campos, los ríos, los bosques, las cuevas o las ruinas de los pueblos.

Aquí te dejamos con estas bestias o monstruos prehispánicos.

 

Teo Mixtli Xicualli

 

 

El Teo Mixtli Xicualli es una hermosa sirena que nada en el lago de Chapala y es una sirena adorada por las comunidades. Cada año en noviembre se realiza una ceremonia ritual en San Juan Cosala. Los adoradores de la diosa ponen oro y una gota de sangre en una vasija de barro en miniatura que se arroja al lago para extraer energía positiva, favores personales o milagros.

 

Alux

 

En la cultura maya son considerados cuidadores de la naturaleza. Según las leyendas, eran seres diminutos más viejos que el sol. Se relacionan con los elfos en su aspecto físico ya que su tamaño es el de un ser diminuto de carácter travieso y con rasgos indígenas. Representaciones de ellos se pueden encontrar en Chiapas en Yaxchilán y Nohoch mul, Quintana Roo en Cobá.

 

El ahuizotl

 

 

El ahuizotl es una bestia legendaria en el mito azteca. Se cree que la criatura se parece a un perro, con un pelaje que se convierte en púas. El extremo de su cola tiene una mano de mono o humana que usa para arrastrar a su presa al agua. La criatura vive en las profundidades acuosas de las cuevas y atrae a su presa llorando como un bebé abandonado.

 

Chaneque

 

 

Los Chaneques son seres parecidos a duendes que protegen la naturaleza con una venganza. Protegen árboles, prados, lechos de ríos y atacan a los intrusos asustándolos tanto que sus almas abandonan sus cuerpos. La única forma de recuperar su alma después de tal ataque es realizar un ritual específico. Si no lo haces quedarás enfermo y morirás, muy pronto.

 

Quinametzin

 

 

Los Quinametzin miden varios metros de altura y se les atribuye gran parte de la arquitectura mesoaméricana, como Teotihuacán o la Gran Pirámide de Cholula. En la mitología mexica con la Leyenda de los Soles, los quinametzin fueron la humanidad creada durante el Sol de Lluvia. Su gobernante, de acuerdo con algunas versiones del mito, era Tláloc, a quien le correspondió ser el sol que alumbró durante la tercera época cosmogónica, que concluyó cuando Quetzalcóatl hizo que lloviera fuego y los quinametzin murieron quemados.

 

Dzulúm

 

 

En Chiapas, el dzulúm que significa el deseo de morir, y se dice que está saliendo a resguardar sus dominios de noche, que incluso otros felinos le ofrecen comida porque le tienen miedo. Se dice que no merecemos ver su figura. Los pocos que han logrado verlo o imaginarlo lo describen como un felino muy grande con pelaje gris, manchas y pelaje blanco en el lomo.

En Yucatán, el dzulúm que lleva el nombre de Balam: jaguar. En esta historia, se nos dice que el propósito de este ser es cuidar la tierra y los cultivos. Su apariencia es la de un hombre de barba muy larga, como un hombre mayor. Hay cuatro de ellos según los puntos cardinales, cada uno protegiendo sus propiedades correspondientes.

 

Nahual

 

 

Nahual significa disfraz oculto. Es una criatura que puede transformarse en animal. A menudo se lo describe como un hechicero que puede transformarse para la práctica de la brujería. Las tradiciones dicen que todos nacemos con un espíritu animal que nos protege y guía, por eso el nahual busca convertirse en ellos para mejorar sus capacidades.

 

Cipactli

 

 

Su nombre se puede traducir como “lagarto negro”, y era una criatura voraz a menudo vista como mitad pez o cocodrilo, u otra criatura. Este ser siempre tiene hambre y tiene 18 bocas. Cuenta la leyenda que Tezcatlipoca tuvo que usar su pie como cebo para atraerlo. Los dioses usaron el cuerpo de esta criatura para crear el cielo y la tierra.

 

Dtundtuncan

 

 

Es una criatura mitológica maya cuyo nombre tiene el significado español de "el que atraviesa el cielo". Su apariencia es la de un mirlo con un pico muy grande, no tiene ojos y parece un caparazón porque parece no tener alma. Se alimenta de los niños por la noche, surca el cielo hasta que se duermen y entra a sus habitaciones, donde se acerca a las bocas de los infantes, para soplar en sus bocas un viento de muerte, su mera presencia es un presagio de muerte. Durante mucho tiempo se dijo que vivía cerca de las pirámides de Uxmal y Chichén Itzá, pero debido al paso del tiempo se dice que se adentraba en las selvas.

 

Tlatlepuchi

 

 

Este ser, se dice, es una mujer a la que le gusta alimentarse de sangre y tiene poderes telepáticos. Pero hay muchas historias sobre su origen, algunas mencionan que es la mezcla entre una hechicera y un vampiro, otras que es un tipo de bruja con la capacidad de convertirse en vapor. Se dice que su alimento favorito es la sangre de animales pequeños aunque también puede ser de animales más grandes. Otros dicen que también hay hombres llamados tlahuelpiches.

Museo de Tepexpan, el museo construido para unos restos óseos
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El Museo del hombre de Tepexpan se creó para mostrar restos óseos y ahora ya no se exponen ¿quieres saber por qué?

Foto destacada: experiencia edomex

Este Museo en el  Estado de México también cuenta la historia del "hombre de Tepexpan".

 

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Las razones para construir un museo pueden ser varias, pero no muchas. Recordar, explicar y exponer, parecieran las básicas en la larga lista de museos que pueden existir, pero ¿qué tal un museo para mostrar restos humanos?

Claro, hay más de un museo en el mundo donde se muestran o resguardan restos humanos, pero el objetivo desde el cual parte no suele ser ese, no así para el Museo de Tepexpan, que se construyó en 1955 justo para mostrar los restos óseos humanos más antiguos que se hayan encontrado en América en el lugar exacto en donde se localizaron.

 

 

Hallazgo de Tepexpan

 

 

Inaugurado en 1958 el Museo del Hombre de Tepexpan es el museo de antropología más antiguo en México, ideado desde 1947 cuando Helmut de Terra, Javier Romero y Alberto Arellano descubrieran los primeros restos humanos de la prehistoria en la región.

Además de encontrar fauna pleistocénica, fueron hallados los restos del llamado "hombre de Tepexpan" cuya ubicación en el tiempo ha sido fuertemente cuestionada, incluso, ya desde los primeros años del siglo XX se negaba rotundamente la posibilidad de un hombre prehistórico.

 

El hombre de Tepexpan

 

 

Son muchos los expertos los que se niegan a afirmar la temporalidad del "hombre de Tepexpan" pues las condiciones en las que fue encontrado no permiten hacer un estudio científico preciso que corrobore las hipótesis alrededor del hallazgo.

Los restos óseos encontrados, fueron un cráneo, costillas y huesos largos, que fueron estudiados por el antropólogo físico Javier Romero, quien determinó que se trataba de un individuo masculino de 1.70 m de altura y que debió tener alrededor de 55-65 años.

 

 

En aquellos años, se les asignó a los restos una antigüedad de 10 mil años con base en la capa geológica en la que se encontraron, también se dijo que, por la posición de los huesos, había muerto durante la cacería de un mamut.

Años después los restos de Tepexpan fueron estudiados por el doctor Santiago Genovés quien, a la luz de nuevas técnicas y evidencias, determinó que se trataba de una mujer de 30 años, de aproximadamente 1.60 m de altura.

 

 

Museo de Tepexpan

 

 

Más tarde el Dr. Thomas Stafford, del Laboratorio de Geofísica de la Institución Carnegie de Washington y la Universidad Liverpool John Moores, les dieron a los restos 2,000 y entre 4,600 y 7,600 años a.p.

La verdad sobre los restos disminuyó el interés en el museo que todavía conserva la inmortalización del "hombre de Tepexpan" yaciendo frente al mamut que se defiende del resto de cazadores y que nos recuerda un evento arqueológico por demás interesante y curioso.

Actualmente el Museo de Tepexpan muestra una colección paleontológica y lítica conformada principalmente por restos óseos de animales y humanos, herramientas de piedra que fueron encontrados en el sitio y un fotomural donde aparece la cacería del mamut. Eso sí, no esperes ver los famosos restos porque ya no se resguardan en el sitio, aparentemente porque siguen siendo estudiados.

 

 

 

Museo de Tepexpan Acolman

¿Dónde? Carretera México-Teotihuacán Km. 32, Col. Anáhuac, Tepexpan, Acolman, Estado de México.

¿Cuándo? Martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas.

¿Cuánto? Entrada libre

Juan Rulfo y Clara Aparicio, el poder de las cartas de amor
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El gran escritor mexicano, Juan Rulfo tampoco estuvo excepto de la pasión epistolar que sintió por su gran amor Clara Aparicio.

Foto destacada: frijimx

El amor rompe todos los corazones, incluso el del gran novelista Juan Rulfo.

 

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Siete años de cartas, 81 epístolas de uno de los mejores escritores de nuestro país, un genio que además fue un excelente editor y un apasionado ser humano. Juan Rulfo, como muchos otros grandes escritores se nos pierde entre su elevada grandeza olvidándonos que como seres humanos que fueron vivieron toda baja pasión y el más cursi momento, él no fue la excepción.

 

¿Quién fue Juan Rulfo?

 

 

Una de las lecturas obligadas de la educación básica es El llano en Llamas y Pedro Páramo, obras que consagraron a Juan Rulfo como uno de los más grandes del siglo XX, el considerado un prodigio de la literatura también fue guionista, fotógrafo, padre y esposo.

Y quizá en este último punto es donde podemos encontrar la más fiel evidencia de que al final del cada día, todos somos personas susceptibles al dolor, a la enfermedad y a vivir el más profundo amor a una persona que primero desconocida se convierte en nuestra confidente de vida.

 

 

También puede ser que así, en ese remanso de humanidad, el enamoramiento, encontremos su apabullante ingenio, porque sí, Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno?, nació en Apulco, Jalisco en 1918 y falleció en la CDMX en 1986, pero aún más que eso Juan fue el "muchacho" de Clara Aparicio.

 

Las cartas a Clara Aparicio

 

 

Todas las historias de amor comienzan en algún punto y el romance de Rulfo con Clara Aparicio empezó en el Café Nápoles de Guadalajara, en aquel momento ella tenía 13 años y el ya escritor 24. Clara Angelina Aparicio Reyes contaría años después que su mamá la mandaba junto con sus hermanas a pasar la tarde fuera de casa para que los muchachos las vieran, y así fue, Juan Rulfo la vio, pero no cruzó palabra con ella.

Notarla fue solo el inició, el joven Juan comenzó a investigar a la señorita que se hacía acompañar de sus amigas y a las que muchas veces pagó las cuentas de la heladería desde el anonimato; se sabe que hasta se hizo pasar por empleado de la oficina de migraciones para acudir a su casa y obtener información. Después de aquellas cuentas pagadas y algunos obsequios del pretendiente misterioso, el padre de Clara le puso un alto.

 

 

Ya con el permiso de los padres y después de esperar 3 años, Juan Rulfo pudo empezar a cortejar a la joven clara. No mucho tiempo después el joven escritor tuvo que partir a la CDMX no sin antes escuchar que Clara Aparicio aceptaba ser su novia y así de octubre de 1944 a diciembre de 1950, los amantes intercambiaron cartas de confidencia que la viuda guardó como un tesoro y que años después se publicaron.

Juan y Clara se casaron en 1947, es decir, el intercambio epistolar no se trató de un afán de conquista, el escritor derramó en su esposa su fértil imaginación y excelsa capacidad de plasmar con letras el universo de su vida, del que ella participó hasta 1986, cuando Juan Rulfo dejó físicamente este mundo, pero nunca el corazón de su familia y sus lectores.

 

 

¿Qué decían las cartas? Aquí te dejamos algunos fragmentos para que como Clara Aparicio conozcas el lado B del gran escritor, empezando por el cliché de los clichés, donde la clásica respuesta a "¿Cuánto me quieres?" que es "de aquí a la luna y de regreso", se queda opacado:

Por lo pronto, me puse a medir el tamaño de mi cariño y dio 685 kilómetros por la carretera. Es decir, de aquí a donde tú estás. Ahí se acabó, Y es que tú eres el principio y fin de todas las cosas.

 

 

Estuve leyendo hace rato a un tipo que se llama Walt Whitman y encontré una cosa que dice:

"El que camina un minuto sin amor,

Camina amortajado hacia su propio funeral."

Y esto me hizo recordar que yo siempre anduve paseando mi amor por todas partes, hasta que te encontré a ti y te lo di enteramente.

 

 

Dices que te extrañó mucho que te haya escrito con mucha rapidez. Yo siempre te escribo muy rápido. Pero yo creo que a veces el correo no reparte aprisa las cartas y las deja dormir y por eso nos las recibes luego luego. De cualquier modo, a mí me gustaría poder llevártelas yo mismo o meterme adentro del sobre para asomarme y verte cada vez que te escribo. Eso es lo que yo quisiera.

 

 

Yo aquí no he ido al cine. El cine sin ti no sirve. No hay ni siquiera el gusto de llegar tarde y no encontrar asiento. Esos líos eran suaves y casi no más por eso valdría la pena volver allá.

 

 

Esta carta es hija de un coraje muy grande que me hicieron pasar ahora. Más tarde te contaré en qué consistió ese coraje. Pero lo que me hizo sentir es lo que te cuento. Y mi conclusión es que uno debe vivir en el lugar donde se encuentre uno más a gusto. La vida es corta y estamos mucho tiempo enterrados.

Espero que me regañes por escribirte quejidos en lugar de hablarte del amorque te tengo, pero es que la forma como me siento tenía que decírsela a alguien. Y tú naciste para que yo me confesara contigo. Quizá más tarde te cuente hasta mis pecados.

 

 

La Hacienda de Cocoyoc tiene la belleza de la arquitectura colonial del siglo XVI
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El Hotel Hacienda de Cocoyoc, El paraíso de América, es uno de los hoteles más importantes de todo Morelos.

Foto destacada: pueblosmexico.com

Datos que harán memorable tu visita a la Hacienda de Cocoyoc

 

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La Hacienda de Cocoyoc fue construida junto con el molino o trapiche en el año 1600 y fue bautizada como San José Cocoyoc, casi un siglo después, en el año 1698. En su momento fue considerada una de las más importantes de la región de Morelos, ya que contaba con 148 hectáreas de riego, una casa, la capilla, el trapiche además de que  fue una de principales productoras de azúcar en el país.

Pero fue durante la Revolución Mexicana, en 1910, cuando el líder agrario Emiliano Zapata estableció su cuartel general en la ciudad de Cuautla, declarando la guerra a todas las haciendas azucareras del país, incluyendo a la Hacienda Cocoyoc que detuvo su progreso y provocó que las tierras de la Hacienda Cocoyoc fueran divididas entre los granjeros y campesinos.

Aquí te dejamos otros datos interesantes de la fascinante Hacienda Cocoyoc.

 

El Paraíso de América

 

 

Hoy en día a la Hacienda Cocoyoc se conoce como El paraíso de América, ya que actualmente es uno de los hoteles más importantes del estado, y sus instalaciones tienen gran historia que datan desde el siglo XVII, en Cocoyoc, del municipio de Yautepec de Zaragoza, en la región de Tierra Grande.

 

Primer Resort de Morelos

 

 

En 1957 68 hectáreas fueron adquiridas por un empresario que convirtió un 28 hectáreas en el primer Hotel Resort de Morelos. Esta importante edificación fue declarada como monumento histórico por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y es visitada por el turismo nacional e internacional debido a sus espectaculares áreas con historia y un estilo único colonial mexicano.

El hotel cuenta con 286 habitaciones y suites amuebladas al estilo colonial mexicano, con lo necesario para que tu tiempo de descanso sea placentero, asimismo, el lugar proporciona a sus huéspedes salas y salones, un campo de golf, y una capilla.

 

Arcos de Piedra de Cocoyoc

 

 

La Hacienda tiene unos acueductos conocidos como “arcos de piedra”, los cuales fueron construidos desde principios del siglo XIX, con el propósito de traer agua de fuentes cercanas para riego y con ello mover una rueda que formaba parte de la nueva maquinaria para la refinería de azúcar.

 

Cocoyoc

 

 

El pueblito de Cocoyoc, fundado por los Tlahuicas, formó parte del extenso territorio concedido a Hernán Cortés después de la conquista en 1521. La Hacienda sigue haciendo honor a su legado indígena y preservó el nombre del poblado de origen náhuatl “Lugar de coyotes”. A la entrada de la Hacienda hay una escultura que representa al coyote, animal representativo de la zona.

 

Tradición y modernidad

 

 

Las habitaciones de la Hacienda están decoradas con un estilo mexicano colonial, cuentan con vista a los jardines y a las albercas, y ofrecen todas las amenidades modernas, incluyendo niñera y lavandería.

 

Gastronomía sustentable

 

 

La cocina de la Hacienda y la panadería producen sus propios panes, mermeladas, galletas, helados, conservas, pepinillos y mole. Se ofrece cocina tradicional mexicana, algunos platillos vegetarianos y algunos otros internacionales como Filete de Pescado, Totomoxtle, Paillar Azteca, Chateaubriand, Pastel de Chocolate, Pie de Manzana y variedad de helados.

 

 

Hotel Hacienda Cocoyoc

Dónde: Carretera Federal Cuernavaca- Cuautla Km 32.5 Cocoyoc, Centro, 62736 Yautepec de Zaragoza,

Cuando: todo el año

Teléfono:735 356 2211

Web

Chiquihuitillos: el arte rupestre en el corazón del desierto
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El arte rupestre de Chiquihuitillos nos da una mirada a la prehistoria y la antigua comprensión del tiempo y el espacio.

Foto destacada: INAH

La zona de Chiquihuitillos se destaca por tener un arte rupestre muy peculiar.

 

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No se suele apreciar mucho la riqueza arqueológica que existe en el noreste mexicano, pero Chiquihuitillos tiene impresionantes petroglifos y es considerado un área importante debido a que es patrimonio histórico y un gran legado para la humanidad..

Chiquihuitillos es parte del corazón del desierto de Nuevo León, dentro de los límites de Mina, Villa Aldama y Bustamante, es uno de los sitios con mayor concentración de pinturas rupestres de México.

 

 

Chiquihuitillos es un conjunto de varios cerros que contienen varios refugios rocosos donde tribus muchas antiguas pintaron dibujos en roca e imprimieron elementos de su peculiar visión del cosmos.

Además, las manifestaciones artísticas muestran grandes similitudes con varios otros sitios contiguos de la región, por lo que podemos hablar de una tradición del noreste. Se dice que esta zona estuvo habitada por nativos alzapas, que hablaban el idioma coahuilteco.

 

 

No hay registro de cuántas personas habitaron este sitio, ya que no parece ser un lugar residencial sino más bien un lugar para visitantes e incluso un lugar de tránsito porque en el sitio no hay agua.

Estas tribus no dejaron rastros de pirámides, como es el caso de otras culturas mesoamericanas, pero su herencia brinda nuevas evidencias para la comprensión del pasado. Los especialistas coinciden en que la zona noreste tiene un patrimonio arqueológico diferente; aunque también existe una percepción de que como "en el norte no hay nada" se ha descartado el estudio riguroso de zonas arqueológicas y sus procesos culturales.

 

 

Pero las pinturas rupestres de Chiquihuitillos no son estructuras piramidales, la importancia y la monumentalidad de estas manifestaciones pictóricas sobre barrancos y acantilados es verdaderamente impresionante. Los investigadores afirman que en la zona se realizaban ceremonias y se contemplaban las estrellas.

La zona de pinturas es muy amplia, domina gran parte del paisaje en los alrededores del sitio. El fondo del cerro tiene miles de rocas con petroglifos. Hay petroglifos en la base y la cima de la meseta.

 

 

Estilo pictórico de la zona de Chiquihuitillos

 

El estilo Pecos está fechado con cierta precisión y se remonta a unos cuatro mil años, antigüedad aproximada de las pinturas. Este estilo se distribuye en un área de 60 kilómetros hacia el norte, en los municipios de Villa Aldama, Bustamante y Lampazos, hasta Candela en Coahuila.

Las pinturas son policromadas, con colores rojo, blanco, negro, naranja y amarillo. Además, se considera que algunas de las pinturas son motivos astronómicos, pero en su conjunto, el lugar no está definido por la astronomía en su conjunto.

 

 

Chiquihuitillos representa una de las demostraciones más importantes de este tipo en un contexto regional en pinturas rupestres, su nombre se le dio a un estilo de petroglifos. El estilo está ampliamente distribuido en la región.

Las imágenes rupestres ofrecen un acceso casi íntimo al estilo de vida imperante durante la prehistoria de los grupos cazadores-recolectores. Ayuda a apreciar el conocimiento generado por la dependencia directa de la naturaleza y su aprovechamiento mediante tecnología sencilla pero eficaz.

 

 

El arte de la pintura rupestre se encuentra en todos los continentes ocupados por humanos, es un patrimonio mundial, como lo proclama la UNESCO. Su antigüedad se remonta a los albores de la prehistoria humana. En Francia y España, las pinturas rupestres más antiguas se remontan a treinta mil años antes del presente.

En el noreste de México, la ocupación humana está confirmada al menos hasta el final de la última Edad de Hielo , aproximadamente 10,500 a.n.e. Algunos sitios tienen ocupaciones anteriores, el radiocarbono data del período arcaico temprano en las Américas, como es el caso de Boca de Potrerillos, en Mina, que se remonta al 7600 a.n.e. y Cueva Ahumada , García, del 6000 a.n.e. pero no se puede afirmar con seguridad que el arte rupestre en Chiquihuitillos sea tan antiguo, pero existe la posibilidad.

 

 

Zona de arte rupestre Chiquihuitillos

Dónde: municipio de Mina, Estado de Nuevo León.

Cuando: todo el año

Entrada libre

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