Todos hablan de la estatua de Colón y ¿Qué hay de los Indios Verdes?
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Los Indios Verdes son un par de estatuas colosales que se han mudado de sitio en varias ocasiones y alguna vez estuvieron en Reforma.

Foto destacada: El Universal

Las estatuas de los Indios Verdes tienen una gran historia de recorrer la ciudad.

 

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Quitar la escultura de Cristobal Colón de paseo de la Reforma ha traído mucha controversia, al grado de que ya no será el arquitecto y artista Pedro Reyes quien el artífice de la escultura que llevaría por nombre “Tlali”; y ahora será el Comité de Monumentos y Obras Artísticas en espacios públicos de la Ciudad de México, quién resolverá el caso de la glorieta de Colón.

Dicho comité, constituido por instituciones de la Ciudad, del gobierno de México, como el INAH, historiadores y ciudadanos, tomarán la debido a las protestas tanto de haber quitado a Cristobal Colón del pedestal, como de la nueva pieza que se colará en un futuro próximo. Pero este no ha sido el único caso que se ha tenido en la CDMX.

 

 

 

Tlatoanis convertidos en Indios Verdes

 

 

A fines del siglo XIX dos estatuas estaban en la entrada al “Paseo de la Reforma”: las de Itzcóatl y Ahuizotl, Tlatoanis mexicas. Pero estas estatuas duraron poco tiempo y la aristocracia porfiriana decidió que afeaban la avenida "parisina" así que en 1902 fueron trasladados a la Calzada de la Viga. A fines del siglo XIX los "Indios Verdes" estaban en el Paseo de la Reforma, en la intersección con las actuales avenidas Juárez y Bucareli.

En 1889 México participó con un original pabellón en la Exposición Universal en París, Francia, precisamente cuando se inauguró la Torre Eiffel. Se invitó al escultor y pintor Alejandro Casarín Salinas (1842-1907) para que elaborara dos esculturas de bronce de cerca de cuatro metros de altura y un peso aproximado de tres toneladas, las cuales representaban a Itzcóatl y a Ahuítzotl para formar parte de esa conmemoración.

 

 

Las estatuas nunca llegaron a Paris. A Itzcóatl se le reconoce como el hombre que consolidó la autonomía mexicana. En unión de Netzahualcoyotl, rey poeta de Texcoco y Totoquihuatzin, señor de Tlacopan, forjaron la Triple Alianza, que implicó la unión de fuerzas para acabar con el señorío de Azcapotzalco, que les imponía muy severas cargas tributarias y militares.

Itzcóatl fue un hombre joven y en la escultura porta un macuahuitl, espada de madera con cuchillos de obsidiana, siendo el cuarto tlatoani azteca. En aquellas fechas, en el periódico “El Monitor Republicano” se podía leer: "suprima los ridículos y antiestéticos muñecotes colocados a la entrada del Paseo de la Reforma. (Ya que) los turistas que visitan esta capital creen que esos adefesios son obra de los primitivos pobladores del Anáhuac y que nuestro ayuntamiento los conserva allí como reliquias arqueológicas. Así opinan los que nos juzgan favorablemente. En cuanto a los que sepan que son obras contemporáneas nos calificarán seguro de salvajes…"

 

 

En 1901, los “indios verdes” fueron trasladados al Paseo de la Viga, donde se colocaron en nuevos pedestales en “estilo maya”, hecho por el arquitecto Guillermo de Heredia. En el Paseo de la Viga en 1901, sitio en que permanecieron durante 38 años.

En 1939 se desmontaron las dos estatuas de sus bases y fueron trasladarlas a un taller para su rehabilitación y después a donde comenzaba la Av. Insurgentes Norte. Desde 1939, las estatuas se quedaron en este sitio hasta 1979. Una vez concluida la estación terminal del metro Indios Verdes, de la línea 3, inaugurada el 1o. de diciembre de 1979.

 

 

Desde 1979 las estatuas estuvieron un poco desoladas en los camellones laterales de Insurgentes Norte hasta que en 2005 fueron trasladadas como parte del Plan Maestro de rescate del Acueducto de Guadalupe, se remodeló el Parque del Mestizaje, en donde los tlatoanis mexicas encontraron su actual morada.

Las estatuas otra vez fueron restauradas y les devolvieron su apariencia original. El especialista que encabezó al equipo de restauradores, Ricardo Prado, descubrió que las estatuas eran verdes desde que fueron creadas.  Es decir que Casarín había encontrado la fórmula para dar el efecto de pátina verdosa, que se adquiere con el paso de los años, desde la mismo día en que fueron colocadas sus memorables estatuas.

 

 

 

 

El Parque del Mestizaje cuenta con diversos atractivos como son la fuente denominada de Los Danzantes y también existen otras esculturas como la de Don Quijote y Sancho Panza. En este sitio están las estatuas, símbolo del poderoso Imperio Azteca. Estas estatuas son un bien histórico que pocas veces tomamos en cuenta.

¿Por qué se les dice jarochos y quiénes son los jarochos?
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Los Jarochos mezclan las raíces indias, negras y europeas en sus instrumentos y armonías.

Foto destacada: Preludio

Hay diversas ideas del surgimiento de la palabra jarocho, pero hoy en día es un gentilicio para todos los veracruzanos.

 

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La palabra Jarocho no es un misterio. Pero tampoco será posible darle un solo sentido histórico y cultural, por fortuna. Existen diferentes versiones del nacimiento de la palabra. Quizá la versión más aceptada a la fecha, sea la propuesta por el antropólogo Fernando Winfield.

Para este estudioso, jarocho viene de jara, en el sentido de saeta, flecha o lanza, llamándose antiguamente “jarocha” a la vara o garrocha con que los arrieros puyaban a los animales, y jarochos a los que usaban este instrumento.

 

 

Esta misma designación recibían los milicianos negros integrados en los cuerpos o compañías de lanceros que custodiaban las costas. Estos lanceros negros formaron las milicias que defendieron el régimen español durante la Independencia de México.

La palabra "jarocho" también hacía referencia a los vaqueros mulatos, hijos de indígenas y africanos, del sur de Veracruz, que usaban lanzas o garrochas conocidas como jaras para arrear y dominar los hatos de reses al estilo andaluz. Detrás de esto hay una historia compleja que el lector deberá indagar por su parte…

 

 

Llamarle a esto vaqueros arrieros jarochos se popularizó hasta el siglo XIX, según el historiador José Velasco Toro, quien afirma que los jarochos eran contratados por un sueldo a cambio de desempeñar actividades en la época novohispana, era un tipo de "chalan" o ayudante.

 

 

Hay que recordar que en México, sobre todo en Veracruz, llegaron muchos africanos esclavos, y cimarrones (negros huidos) ya que los hacendados optaron por darles refugio a cambio de trabajo y un poco de protección a sus propiedades. Pero conforme transcurrió el periodo virreinal, comenzó a proliferar en el Sotavento, una población descendiente de indígenas y africanos: los mulatos, que luego serían llamados jarochos y podían ser libres siempre y cuando nacieran de madres indígenas.

 

 

Negros esclavos, huidos, libertos, mulatos, moriscos y más clasificaciones de castas que se impusieron en la Nueva España produjo una clase trabajadora libre dedicada a montar a caballo, capturarlo, al quebranto y manejo del ganado vacuno, que justo vivía al sur de Veracruz, la cual ya no sólo representaba a los vaqueros, sino al Sotavento en general.

 

Los Jarochos hoy

 

 

La región geográfica y cultural del Sotavento se ha reducido a Papaloapan y Coatzacoalcos. De hecho, Veracruz es un Estado lleno de mestizaje, además que la clasificación de las castas; siendo que existen poblaciones nahuas, popolucas, mixes, mazatecas, zapotecas, chinantecas, totonacas, mayas y muchos más pero por otras características, a todo veracruzano se le llama jarocho.  

Esto por dos razones: para el siglo XIX "ser Jarocho" comenzó a significar "la esencia de lo propio", no sólo de los llanos y del campo sotaventino; sino también de esferas más altas y urbanas, entre cuyos miembros estaban los políticos liberales del puerto de Veracruz? además de que a principios del siglo XX surge el son jarocho.

 

 

El baile (estereotípico) de los jarochos es el “zapateado” o son jarocho de todo Veracruz. Se toca con música de jaranas, requinto, arpa, pandero y quijada de burro entre otros instrumentos y se baila sobre una mesa, zapateando. Se acepta tiene un origen campesino.

El son jarocho, como en casi ninguna otra forma musical de México, conjunta tres raíces étnicas: la india, la negra (en los ritmos) y la europea (en los instrumentos y armonías).

 

 

El estereotipo del jarocho, no de la jarocha (ese es de otro artículo) es: guayabera blanca con paliacate rojo al cuello amarrado al frente ajustado con una argolla dorada, pantalón blanco y sombrero de cuatro pedradas; incluso los “botines” suelen ser blancos. En el caso de la vestimenta femenina también predomina el color blanco en las prendas, faldas anchas con bordes y encajes, (blusa, falda, enaguas, chalina y zapatos).

La Llorona, la primera película mexicana sonora y de terror
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La Llorona inspiró la primera película mexicana de terror y continua siendo una gran fuente de inspiración.

Foto destacada: Heraldo de México

La leyenda de la Llorona se ha llevado al cine varias veces desde 1933.

 

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La leyenda de La Llorona es uno de los mitos prehispánicos que sigue vigente en todo barrio popular y más allá. Se le han otorgado diferentes identidades al origen de La Llorona: el Xtabay maya, diosas de la fertilidad y el parto de los mexicas o zapotecas, el alma femenina lamentando la muerte de su(s) hijo(s). Este personaje terminó de construirse en la época colonial, de temores perennes y admoniciones de fe.

En la película de Ramón Peón, La Llorona, de 1933, se explica que su origen nace con La Malinche. Ya que, se dice, terminada la conquista, los grandes servicios de doña Marina fueron olvidados y la raza vencida, considerándola culpable de la derrota, concentró todo su odio en ella y su hijo.

 

 

A lo largo de los años se ha dicho que La Llorona hipnotiza, hiela la sangre y que se lleva a los niños para remplazar los perdidos siendo una mezcla de calavera con momia o bruja con mujer desfigurada de larga caballera que flota por los aires cantando "Ayyy mis hijos".

 

La Llorona de 1933

 

 

La Llorona de Ramón Peón es la primera cinta de terror hecho en México. Además, tiene otra peculiaridad: ayudó a reinterpretar el mito sin fecha precisa. Se h dicho que viene en las crónicas de Bernal Díaz del Castillo y la relación entre un caballero español y una mujer indígena.

 

 

También se ha dicho que su origen puede ser anterior a la llegada de las tropas españolas, con la mujer asesinando a sus hijos como un sacrificio, sin decepción amorosa. Bernardino de Sahagún cita los presagios que antecedieron al arribo de la tripulación europea, en referencia al grito desgarrador.

La "esencia" de La Llorona mantiene sus características en cada versión del relato en teatro, radio, historieta y por supuesto en la versión cinematográfica de Ramón Peón. En la cinta, un médico desestima la creencia en fantasmas, apariciones y cuerpos astrales? O tal vez no. Hace unos años la película se desempolvó para proyectarla en un festival de cine de terror.

 

 

La copia que pertenece al Archivo Permanencia Voluntaria a cargo de Viviana García-Besné, y fue restaurada con el apoyo de The Academy Film Archive, Cine Fantástico, la Filmoteca de la UNAM y The Hanson Institute. La restauración fue intensa ya que solo  había un positivo de 16 mm en la Filmoteca de la UNAM.

La película se escaneó en la Filmoteca y luego se envió a unos laboratorios en San Francisco, California. Más tarde The Academy Film Archive rescató lo que se pudo de la primera cinta de horror mexicana y sonora que se filmó en 1933.

 

 

La Llorona dura 73 minutos, es protagonizada por Ramón Pereda, Virginia Zurí, Adriana Lamar y Carlos Orellana quienes narran el caso de “María” y ya no te armamos todo un spoiler. También es la primera vez se ve un micrófono en una película mexicana.

Ramón Peón es un director cubano (que además es periodista, mago, bailarín, músico, productor, director, camarógrafo, actor y guionista) que llegó a México en 1931 como asistente de Antonio Moreno en la película Santa, interpretada por Lupita Tovar. Las catacumbas se ven de cine de horror del expresionismo alemán  pero con el dominio técnico y apego a la tradición folclórica mexicana.

 

 

Otras versiones de La Llorona  

 

 

La herencia de La Llorona (1947) adaptación de Mauricio Magdaleno. El cineasta Fernando Méndez hizo la Otra versión en El grito de la muerte (1959), en el medio rural mexicano. En 1959, el director René Cardona hice otra versión de La Llorona en donde sale Mauricio Garcés. En 1963, Rafael Baledón realizó La maldición de La Llorona, donde Marina (Malintzin), no hace el grito tradicional, se le trata en términos de bruja con una maldición.

Ernesto Alonso produjo la telenovela Leyendas de México en 1968 con un episodio dedicada a La Llorona, dirigido por Raúl Araiza. El Enmascarado de Plata y José Mantequilla Nápoles pelearían mano a mano en La venganza de La Llorona (Miguel M. Delgado, 1974).

 

 

Además: Las Lloronas (Lorena Villarreal, 2004), The Cry (Bernardine Santiestevan, 2007), La Llorona (Jayro Bustamante, 2019), La Llorona (Michael Craves, 2019), The Haunting of La Llorona (Dennis Devine, 2019) y The Legend of La Llorona (Patricia Harris Seeley, 2020). La leyenda de La Llorona (Alberto Chino Rodríguez, 2011) es la versión infantil animada.

 

Aquí la película completa:

 

 

10 Lugares ocultos para conocer el norte de la CDMX
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Visitar todos los rincones de la CDMX es un acto para verdaderos aventureros y amantes de nuestra urbe.

Foto destacada: Secretaría del Medio Ambiente

La CDMX tiene mucha vida más allá de lo que sucede en el Centro, conoce estos sitios al norte de la ciudad.

 

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Sabemos que en el Centro histórico de la CDMX el pasado y el presente se mezclan en muchos museos, catedrales y templos revelan un gran legado. Pero la CDMX tiene mucha vida más allá del Centro.

Conocer todos los rincones de la ciudad solo es para los más ambiciosos y para los que no tienen temor a nada. Además, hay que planificar un poco más para recorrer joyas ocultas que incluyen instituciones culturales, arquitectura, zonas verdes y paseos inusuales. Descubre estos 10 sitios ocultos del norte de la CDMX.

 

 

Tianguis de San Felipe de Jesús

 

 

En este tianguis de 7 kilómetros puedes encontrar las mejores chácharas los domingos. Se ha puesto desde hace más de 40 años con cerca de 30 mil comerciantes. Se llenan 8 carriles viales desde la madrugada para recibir a alrededor de 500 mil visitantes cada en los límites del municipio de Neza y Ecatepec. Puedes encontrar de todo.

Dónde: Av. villa de Ayala s/n, Alcaldía GAM.

 

Ex Palacio Negro de Lecumberri

 

 

La Penitenciaría de Lecumberri fue la cárcel del país que estableció un modelo panóptico para vigilar las crujías, inspirada en esquemas que buscaban la expiación de los reos. Hoy en día, es posible ver la arquitectura pero el sitio que alguna vez sirvió como penitenciaría ahora resguarda el Archivo General de la Nación.

Dónde: Avenida Ingeniero Eduardo Molina, Héroe de Nacozari 113, Venustiano Carranza.

 

Museo de los Ferrocarrileros

 

 

Este espacio difunde la cultura e historia del gremio ferrocarrilero, desde sus huelgas y luchas hasta sus héroes, presos y muertos. Además se llevan a cabo conferencias, presentaciones de libros, conciertos, obras de teatro, talleres, títeres, funciones de danza, visitas guiadas para público en general, estudiantes y personas de la tercera edad; además hay cine club todos los sábados con exhibición de películas relacionadas con los ferrocarriles.

Dónde: Alberto Herrera s/n, Aragón La Villa(Aragón), Gustavo A. Madero,

 

Jardines de Parque Bicentenario

 

 

El Jardín Natura se desarrolla como una serie de jardines botánicos que representan los nueve biomas más significativos de México; cuatro de ellos son áreas abiertas, tres se concretan con estructuras acondicionadas bioclimáticamente a manera de invernaderos que aparecen como hitos en el paisaje urbano, y el último es un orquidario. Tienen un matorral xerófilo, bosque mesófilo de montaña, dos bosques tropicales, uno de coníferas y otro de encinos.

Dónde: Av. 5 de Mayo #290, San Lorenzo Tlaltenango, Miguel Hidalgo.

 

Centro de Arte y Cultura Futurama

 

 

Este espacio está destinado a la difusión de las diversas manifestaciones artísticas desarrollando gran variedad de actividades que promueven el acercamiento de la sociedad con el arte. Se imparten talleres, conferencias, teatro, exposiciones de artes plásticas, presentaciones de libro, danza, música, festivales y mucho más.

Dónde: Cda. de Otavalo 15, Lindavista, Gustavo A. Madero.

 

Réplica del lago de Texcoco, Parque Tezozomoc

 

 

Azcapotzalco tiene el diseño arquitectónico y paisajístico de Mario Schjetnan, quien se basó en la antigua topografía del Valle de México para ambientar el parque, las islas tienen el mismo estilo arquitectónico de las chinampas donde los mexicas plantaban toda clase de vegetales. El Parque Tezozomoc es una Tenochtitlán diminuta ?son pirámides? y con una laguna central muy parecida a la capital de la cultura mexica.

Dónde: Manuel Salazar S/N, Hacienda del Rosario, Prados del Rosario, Azcapotzalco.

 

Planetario Luis Enrique Erro

 

 

La Unidad Profesional Adolfo López Mateos es la Ciudad Universitaria del Instituto Politécnico Nacional (IPN) en el norte. Zacatenco es la unidad de estudios más grande con 152 edificios que incluyen escuelas, centros de investigación, recintos culturales, espacios deportivos y el Planetario Luis Enrique Erro.

Dónde: Av. Wilfrido Massieu, Nueva Industrial Vallejo, Gustavo A. Madero.

 

Balneario de San Juan de Aragón

 

 

Esta zona verde de la Gustavo A. Madero es una de las de mayor concurrencia para los habitantes de la zona norte de la Ciudad y también para los que viven en el Estado de México. Cuenta con 162 hectáreas y también está el Zoológico del mismo nombre; y aunque tiene muchas áreas de oportunidad y un gran potencial, sigue siendo una referencia para muchas familias para pasar un domingo al aire libre.

Dónde: Bosque, Av. José Loreto Fabela s/n, Pueblo de San Juan de Aragón, Gustavo A. Madero

 

Museo de la Basílica de Guadalupe

 

 

La Basílica de Guadalupe es el segundo recinto católico más visitado del mundo. Se encuentra en la colonia La Villa de la GAM y el museo está ubicado justo atrás de la vieja basílica, con la que comparte una pared. Cuenta con obras de artistas reconocidos y lugar tiene la colección más grande de exvotos guadalupanos y 17 salas con obras de los mejores pintores novohispanos como Cristóbal de Villalpando, Cabrera, José de I. Barra, entre otros.

Dónde: Fray Juan de Zumárraga No. 2, Villa Gustavo A. Madero, Gustavo A. Madero,

 

Dux de Venecia

 

 

Esta cantina ha sobrevivido 100 años de historia y tres generaciones esperan poder atender a sus clientes y amigos. El Dux sigue el protocolo de cantina donde se ordenan bebidas y botanas, pequeñas porciones de guisados con cuatro o cinco platos de botanas. Prueba los caracoles en salsa picante los martes, pozole los miércoles y carnitas los fines de semana. Es La Tradición del Dux.

Dónde: Av Azcapotzalco 586A, Centro de Azcapotzalco, Azcapotzalco,

Martín Ramírez, el misterioso artista mexicano en un hospital psiquiátrico
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El arte de Martín Ramírez pasó de estar colgado en las paredes de un hospital psiquiátrico a los muros del Museo Reina Sofía.

Foto destacada: lemblanzas

Martín Ramírez es uno de los maestros autodidactas más notables del siglo XX.

 

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En 1925 Martín Ramírez viajo a los Estados Unidos siendo detenido tras la Gran Depresión, debido a que era un emigrante que vagabundeaba por las calles en profunda confusión y con incapacidad de comunicarse. A sus 37 años, fue llevado a un instituto de salud mental en donde pasó los otros 33 años con diagnóstico de depresión maníaca y esquizofrenia catatónica incurable.

A pesar de la triste historia, conoció al doctor Tarmo Pasto, profesor de psicología y arte quien integró a Ramírez en el mundo del arte, del que vivía apartado. Por una gran sorpresa, resultó que la producción pictórica de Ramírez fue de gran gusto para muchos.

 

 

Su arte estaba lleno de estructuras lineales flexibles elementos narrativos y autobiográficos que dieron sentido a su mundo interior y exterior en crisis. Siendo que los dibujos de Martín Ramírez  nacido en Jalisco en 1895, han pasado de estar colgados en las paredes de una estancia del DeWitt State Hospital, a los muros del Museo Reina Sofía.

Su primera exposición fue en el The Heart of Creation: The Art of Martín Ramírez, en el Moore College of Art and Design de Filadelfia, quien introdujo la obra de Ramírez al mundo del arte como el ejemplo paradigmático en Estados Unidos de lo que en Europa se había documentado como "el arte de los dementes, art brut o arte outsider".

 

 

Muchos años después, el Museo Reina Sofía le dedicó una retrospectiva a Ramírez, bajo el nombre Marcos de reclusión. Fue una muestra de Brooke Davis Anderson, quien coordinó la exhibición de este artista en 2007 en el Folk Art Museum de Nueva York, aclamada por la crítica, reúne ahora un total de 62 dibujos procedentes de coleccionistas privados y públicos.

El Dr. Pasto fue el responsable de salvar casi medio millar de dibujos, de las llamas del fuego ya que el pegamento que utilizaba Ramírez en algunas de sus pinturas contenía saliva, y las enfermeras pensaban que la saliva podía ser causa de contagio.

 

 

Las obras de este artista hablan de México, tienen dibujos de vírgenes y de iglesias; así como ferrocarriles, jinetes, túneles y trenes. Muchas ilustraciones aparecen encerradas por líneas y curvas repetidas hasta la obsesión, creando un clima inquietante, claustrofóbico, símbolo quizá de su propia incomunicación (creyeron que era sordomudo, aunque realmente no sabía inglés).

 

 

Ramírez utilizaba cualquier papel y robaba los lápices a los celadores. Fue un arte marginal del que no se dejó testimonio escrito alguno sobre el significado de su obra. El discurso de "outsider" fue promovido por la primera exhibición de 1985, que ayudó a reforzar el aura de misterio que cubría su obra, lo cual la hizo más atractiva para los coleccionistas en busca de "arte puro".

 

 

En 1987, sus dibujos fueron los principales atractivos de la exposición Hispanic Art in the United States: Thirty Contemporary Painters and Sculptors, la primer gran exhibición dedicada a los artistas de origen latinoamericano que habían nacido o trabajado en Estados Unidos pero la comunidad chicana y mexicano-estadounidense no recibió muy bien la inclusión de Ramírez en esa exposición.

Esto porque Ramírez no era ni un artista chicano ni un artista latino contemporáneo, sino un artista "primitivo". Además, a la obra de Ramírez se le dio un carácter central pero, ¿cómo era posible que un artista "esquizofrénico" representara a una comunidad que aspiraba a ser tomada en serio por las instituciones hegemónicas del mundo del arte?

 

 

Tres años después, en respuesta a la exhibición de Hispanic Art in the United States, un grupo de artistas y académicos organizó una contra-exhibición: Arte Chicano: Resistencia y Afirmación, 1965-1985 pero se omitió l trabajo de porque su obra no se produjo durante el periodo cubierto por la exhibición, ni en el contexto de la experiencia social y política del movimiento chicano.

En 2011, cinco dibujos de Ramírez fueron incluidos en MEX/L.A.: "Mexican" Modernism(s) in Los Angeles, 1930-1985; con el objetivo de examinar la idea de "mexicanidad" en el contexto del arte moderno y contemporáneo con artistas mexicanos que trabajan en diferentes medios

 

 

Martín Ramírez en México

 

 

Una retrospectiva llamada Martín Ramírez: pintor mexicano, se inauguró en 1989 en el desaparecido Centro Cultural Arte Contemporáneo en la Ciudad de México. La exhibición fue organizada por iniciativa de Robert Littman, quien había introducido el Art Brut en EU y México. Su primera idea era montar una exposición con la famosa Colección de Art Brut de Dubuffet, pero le resultó más conveniente llevar a México la exhibición de Ramírez que abrió en 1985 en Filadelfia.

En dicha exposición, se intentó mexicanizar a Martín Ramírez, acompañando sus dibujos con juguetes tradicionales, piezas de cerámica de Tonalá y Tlaquepaque, y cajas de madera y amates de Guerrero.

 

 

Se dice que en esta exposición la hija mayor de Ramírez vio los dibujos de su padre. Uno de los sobrinos de Ramírez visitó la exposición, pero el personal del museo no lo tomó en serio. La nieta de Ramírez envió una carta a un periódico para explicar el origen, vida y datos sobre el artista pero la ignoraron.

De hecho, a pesar de que la exposición tuvo mucho éxito, los mexicanos consideraron que este tipo de arte era más bien chicano, por haber producido toda su obra en Estados Unidos; además de que el catálogo de la exposición no era mexicano. Desde 1989, no se ha podido llevar a cabo otra una exposición individual sobre Martín Ramírez.

 

 

Martín Ramírez falleció en Sacramento el 17 de febrero de 1963. Fue enterrado solo, pues su familia no podía asumir los gastos del traslado a México. Se conservan al menos 450 dibujos del mexicano, considerado también representante del arte marginal.

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