Gastronomía
LAGO / ALGO, el concepto gastronómico y artístico de OMR en Chapultepec
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En el lugar del icónico restaurante junto al lago de Chapultepec se abrirá un nuevo concepto gastroartístico.

Foto destacada: ocula

OMR inaugurará Centro Cultural en el Bosque de Chapultepec de la Ciudad de México.

 

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Este nuevo centro cultural se llama Lago y se encuentra en el Bosque de Chapultepec, que por cierto, tiene el doble del tamaño del Parque Central de la ciudad de Nueva York.

El edificio que ocupa Lago es un antiguo restaurante que fue diseñado por Leónides Guadarrama y terminado en 1964. Se distingue por su fachada de vidrio de doble altura y un techo que forma un paraboloide hiperbólico, una superficie de doble curvatura como una papa frita de Pringle.

 

@camaranamx

 

Y es que debido a la pandemia en el sitio se han reducido el número de bodas y eventos, haciendo que sus tres salones de banquetes se hallan convertido en grandes espacios de exhibición. Lago también tendrá espacio para pop-ups, clases y talleres, su propio restaurante, una cafetería y espacio de trabajo, y un bar de cócteles.

Las exposiciones se presentarán tanto en español como en inglés y el objetivo es llegar a un público amplio, no solo a aquellos que ya conocen bien el arte contemporáneo. "Aunque está respaldado por una galería privada, la idea es crear un espacio institucional que pueda confiar un poco más en el libre pensamiento", dijo el propietario de OMR, Cristóbal Riestra. "No lo vemos como nuestro lugar enteramente. Nuestra intención es crear un espacio que invite a la colaboración."

 

Omr.art

 

La primera exposición en Lago es una asociación entre el proyecto de arte contemporáneo de Lago/ Algo por OMR titulada La forma sigue a la energía, la exposición presentará más de 45 obras, muchas de las cuales serán de tamaño monumental, de unos 30 artistas. Incluyen a Ana Montiel , Atelier Van Lieshout , Nina Beier , Simon Fujiwara , Mario García Torres , Alicja Kwade y Gabriel Rico .

La exposición será una especie de meditación a partir de los pies con un mural de tiza que representa la energía de Yann Gerstberger y una serie de reflexiones sobre el pasado. Procederá a las vísceras, donde las losas de mármol unidas por José Dávila sugieren la precariedad del presente, y luego al corazón, un espacio contemplativo que se inspira en la Capilla Rothko. Terminará con una apertura de la mente a cargo de obras que incluyen una instalación de James Turrell .

 

 

Omr.art

 

Riestra dijo que la exposición también forjará un nuevo camino a través del icónico edificio, que está siendo restaurado a su antigua gloria después de las modificaciones realizadas para maximizar las ganancias en los años 90. OMR cumple 40 años en 2023, y la galería dijo que este es, con mucho, el proyecto a mayor escala que han realizado.

Este proyecto autónomo será una plataforma que nos acercará al pulmón de la ciudad,  con la historia de la arquitectura moderna, con las artes y la cultura, con la cocina sostenible hecha a partir de los ingredientes y sabores locales de nuestras aguas y nuestras tierras.

 

Omr.art

 

Este espacio fue diseñado por Micaela Miguel, un mercado de pesca sostenible que busca llevar la granja a la mesa para, con el tiempo, contribuir a rediseñar la cadena de alimentación y generar valor para todos sus actores.

Será un nuevo sitio para explorar temas como la memoria y el tiempo, los conflictos de nuestra sociedad contemporánea, la fragilidad del ecosistema, el trauma como portal de curación y la crisis como oportunidad de cambio.

 

Omr.art

 

 

LAGO / ALGO

Dónde: Bosque de Chapultepec, Pista El Sope S/N, 2a Seccion, Miguel Hidalgo, CDMX

Cuando: 09 febrero del 2022

Entrada Libre

Web

Datos que seguro no conocías del mítico Café de Tacuba
Mariana Gaxiola
Sin duda el Café de Tacuba es uno de los restaurantes más afamados y clásicos de la ciudad… Pero, ¿conoces su historia?
cafe de tacuba


Algunos secretos que el Café de Tacuba esconde entre sus muros.

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De todos los restaurantes que se ubican en el Centro Histórico de la ciudad, sin duda, destacan aquellos que se descubren dentro de hermosas casonas que datan de hace siglos. Uno de los más conocidos, concurridos y afamados es el mítico Café de Tacuba.

Este restaurante tiene ya más de 100 años, y es que además de su delicioso y mexicano menú, son sus muros los que embelesan a cualquier comensal que ingresa al lugar. Las mesas, la música y las pinturas transportan a todo visitante al México del siglo XX. Es preciso decir que el Café de Tacuba ha permeado la idiosincrasia capitalina desde hace años, por su gran tradición y preciosa decoración.

Pero hay algunos datos de su historia que muchos citadinos desconocen. Vale la pena echar un vistazo a su pasado para verdaderamente comprender los momentos que le otorgaron tanta identidad. Aquí algunos datos inadvertidos del grandioso Café de Tacuba:

Antecedente

cafe de tacuba

El inmueble que alberga hoy el Café de Tacuba fue construido desde el siglo XVII. Cabe mencionar, que a principios del siglo XX, esta casona fungía como sede de una lechería. Para 1912, Dionisio Mollinero llegó desde Tabasco a la Ciudad de México para fundar un restaurante de auténticas y tradicionales delicias mexicanas. Eligió esta increíble residencia de la calle de Tacuba para hacerlo.

Decoración


cafe de tacuba

El arte que adorna todos los alrededores del Café de Tacuba es admirable. Lo que más resalta son sus vitrales y mosaicos. Pero también conviene voltear a ver las obras pictóricas, pues muchas son de la época novohispana. Uno de los cuadros más famosos se llama La niña en traje rojo, y es de José de la Borda. También llaman la atención unos óleos de Carlos González, que narran con bellas imágenes el descubrimiento del mole y el chocolate.

La boda de Diego Rivera


cafe de tacuba

Antes de casarse con Frida Kahlo en 1929, Diego Rivera contrajo nupcias con la novelista Guadalupe Marín en 1922. La recepción de la boda se llevó a cabo en el Café de Tacuba.

Clientes asiduos


cafe de tacuba

Entre los varios presidentes que solían comer en este gran restaurante, Porfirio Díaz es el más recordado. De igual forma, el compositor Agustín Lara gustaba de visitar el lugar y deleitarse con los riquísimos platillos de la cocina mexicana.

Testigo de asesinato


cafe de tacuba

Un 25 de junio de 1936, un atacante entró al Café de Tacuba y le disparó al entonces gobernador de Veracruz, Manlio Fabio Altamirano Flores. El político se encontraba comiendo con su esposa, y poco sabía que esa iba a ser su última comida?

 

Set para película


cafe de tacuba

En 1978 se filmaron algunas escenas del filme Los hijos de Sánchez, una cinta que se basó en la novela de Oscar Lewis, The Children of Sanchez. Cabe aclarar, que el autor de este libro se inspiró en uno de los primeros empleados del Café de Tacuba para el personaje de Santos Hernández.

Sobre el incendio

cafe de tacuba

En 1999 un incendio quemó una buena parte del salón principal. Afortunadamente, las llamaradas solamente arrasaron con un poco del mobiliario y algunos objetos de decoración. La estructura del salón quedó intacta, gracias a la labor de los bomberos que llegaron al pronto rescate. Como agradecimiento, el restaurante los invitó a desayunar una vez que el Café de Tacuba volvió a abrir sus puertas.

Abigail Mendoza: la cocinera zapoteca de fama mundial que atiende Tlamanalli
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Tlamanalli ofrece gastronomía zapoteca y Abigail Mendoza, es la mujer zapoteca que conquista el paladar del mundo.

Foto destacada: Carolina Jiménez / Diario Marca

"Me dicen chef. Pero, mire, yo soy cocinera" Abigail Mendoza.

 

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Tlamanalli es el nombre de este restaurante de cocina zapoteca, que se ha convertido en uno de los más tradicionales de Teotitlán del Valle, Oaxaca, y poco a poco del mundo entero. Abigail Mendoza es la genio detrás de todo este orgullo nacional.

En pleno siglo XXI, Abigail Mendoza sigue utilizando metate para moler maíz, chiles, cacao y quelites. Molienda prehispánica que se reivindica en este restaurante como algo sagrado. Por eso, hay que hincarse. La cocina es un ritual. De hecho, Tlamanalli: suena bonito y significa dios de la cocina en zapoteco.

 

 

Abigail nunca se ha cortado el pelo en sus 58 años de vida en Oaxaca, para ser má exacto en Teotitlán del Valle; un municipio de poco más de 5.000 habitantes donde casi todos hablan zapoteco y se dedican a la siembra de maíz, frijol y calabaza. Miles de turistas estadounidenses desfilan por sus calles para comprar los tapetes de lana de oveja, alfombras tejidas o nueces.

Desde las 05.30 se pone a quemar leña, moler el maíz, cocerlo en agua con cal, hacer tortillas, guardar ceniza para el tejate y aprovechar las sobras para dar de comer a los pollos y cerdos. Todo fresco. Del cultivo a la mesa.

 

 

Abigail Mendoza fue la primera mujer de 10 niños criados en un México rural y pobre, 4 hombres y 6 mujeres. Hija de padre tejedor y campesino y madre que criaba criar a toda la familia. Mendoza abandonó la escuela a los 9 años. Su primera comida la elaboró a los 10 años: unos chapulines tostados con limón y chile.

En febrero de 1990, una escritora de Washington pasó por delante del restaurante estrenado de Mendoza. "Niña, ¿tiene algo de comer?", le preguntó. Abigail recuerda que le sirvió tamales de mole coloradito con pollo. La visitante le pidió su libreta de recetas y se la llevó a un hotel de Oaxaca esa misma tarde. No se ha olvidado de su nombre: Terry Weeks. Un año después aparecieron publicadas en un libro de la prestigiosa revista Gourmet.

 

 

En 1993, una reportera de The New York Times mencionó Tlamanalli como uno de los 10 mejores restaurantes del mundo. El artículo está enmarcado en inglés y en español sobre la pared del restaurante. "Híjoles? Ese fue el boom. Y no había venido a comer aquí ni un oaxaqueño ni un mexicano", señala emocionada Mendoza.

"Después ya llegaron todos los medios extranjeros. Y nos invitaron a eventos gastronómicos en todo el mundo: estuvimos en Los Ángeles, en Napa, en el País Vasco, en Sudáfrica?".

 

 

El día que la Unesco reconoció como patrimonio inmaterial de la humanidad la cocina mexicana, en agosto de 2010, Mendoza estaba sirviendo atole a los invitados de Naciones Unidas en París.

Pero todo cambio cuando en mayo de 2015 comió Anthony Bourdain en Tlamanalli. Degustó mezcal, y después se quedó maravillado con lo artesanal de las preparaciones. La cocina es de gas, las ollas de barro y ahí caben unas 20 mesas redondas de ocho sillas. No hay decoraciones contemporáneas ni pretensiones.

 

 

Los adornos de las mesas son gardenias rosas, blancas o jazmines que se compran en el mercado del pueblo; de donde también se compra el maíz, las flores de calabaza, el queso fresco y los chapulines recién atrapados del campo.

Mendoza se casó con la gastronomía tradicional oaxaqueña a los 29 años. "Me dicen chef. Pero, mire, yo soy cocinera", apunta meneando su delantal de cuadros azul, que viste sobre un vestido bordado de flores. Todo lo que ha construido comenzó un día después de San Valentín en 1990.

 

 

"Me han ofrecido abrir incluso en París, pero no quiero. Mi comida no sería la misma sin los productos de los campesinos de aquí, y me gusta mi forma de vivir."

Los norteamericanos, canadiense y europeos la han puesto en el mapa. Al aeropuerto de Oaxaca llegan vuelos de todo el mundo, pero aunque se escucha mucho inglés escuchar zapoteco es más fácil que escuchar español.

Su casa está a cuatro manzanas del restaurante, es la misma donde nacieron ella y su familia. Ahí vive con sus tres hermanas: Rocío, Marcelina y Rufina. El menú es sopa de flor de calabaza con chepiles; tamales de mole coloradito con conejo y de postre flan con masa de maíz con tinta de cochinilla.

 

 

Una ocasión, la asamblea del pueblo regido por usos y costumbres, la eligió para un cargo pero se negó. Hoy en día, dirige el centro cultural de Teotitlán; que heredó con modernas instalaciones, diseñadas por arquitectos extranjeros y con dinero del Gobierno federal, pero sin un solo peso para que funcionara.

Gracias a los donativos de turistas y fondos que han conseguido recaudar, en sus salones se imparten clases de inglés, de zapoteco, de música y de telar. Su sueño es que el dinero alcance un día para comprar instrumentos para los niños y crear una banda de Teotitlán.

 

 

Tlamanalli de Abigail Mendoza

Dónde: . Av. Juárez #39 Teotitlán del Valle, Oaxaca.

Cuando: lunes a domingo de 13:00 a 16:00 hrs

Consumo promedio: $600

Solo reservación (951) 5244006

Con información de Elena Reina / El País