Arte y Cultura
El misterio de la aparición de las cabezas gigantes en Querétaro
MXCity
Puedes pensar que estas hermosas esculturas cubiertas de musgo son ancestrales… pero aquí te dejamos la historia verdadera.

Foto destacada: UNOTV

En la Barranca Matambre, Querétaro, fueron halladas estas esculturas repletas de musgo verde.

 

. . .

 

En el poblado de Huimilpa en Querétaro, entre Guanajuato y Michoacán, existen unas cabezas parecidas a las Olmecas o los Moái, en la Isla de Pascua, Chile, pero poco se sabía de estas esculturas de cabezas en piedras en medio del bosque.

Se trata de obras de arte están ubicadas en el estado de Querétaro y son trabajo de los artistas mexicanos Fernando Arévalo Uribe y Martin Nieto Uribe.

 

 

Aunque para ver estas creaciones hay que recorrer un sitio complicado, en donde no hay turistas ni gente alrededor. Hay que bajar por una barranca y caminar un buen rato por lugares agrestes y complicados, y sobre todo, no hay que perderse.

Estas cabezas fueron pensadas para tener un lugar atractivo en la comunidad y generar fuentes de empleo.

Así que un lugar que estaba en completo abandono, hoy es un lugar turístico lleno de vida con estas esculturas que están ahí desde 2014. El lugar fue elegido por ser un espacio agradable, rodeado de árboles y piedras y en junio, cuando las cabezas se cubren de musgo y todo está verde, se vuelve una gran aventura.

 

 

Así que en medio de este escenario boscoso se encuentran las misteriosas "Cabezas Gigantes", esto en la comunidad de Escolásticas en el municipio de Pedro Escobedo, Querétaro. En los últimos meses estas esculturas se hicieron famosas en las redes sociales gracias a su tamaño y forma.

Martín Nieto Uribe y Fernando Arévalo Uribe son artesanos cantereros de la comunidad.  Y se puede acceder a estas dos esculturas gigantes hasta llegar a la barranca conocida por los habitantes como "Matambre". Es recomendable llevar ropa y zapatos cómodos, ya que el acceso es un poco difícil por las piedras y hojarasca.

 

 

De acuerdo con los artesanos, una de las cabezas es una mujer, mientras que la otra es una cabeza indígena, ambas de cantera negra. Desde 1954, la comunidad de Escolásticas se ha caracterizado por el oficio artesanal de hacer hermosas figuras en cantera, los golpes del cincel marcan el ritmo de la comunidad que ha colocado a sus maestros cantereros en el ojo internacional.

 

 

Pedro Aspe Armella fue la persona encargada de llevar a un maestro canterero originario de Guanajuato, para introducir y enseñar esta actividad a los originarios de la comunidad, rápidamente aprendieron y perfeccionaron la técnica del labrado de esta piedra.

 

 

Gracias a las manos de estos artesanos, cobran vida formas extraordinarias desde hace varias décadas, además de ser sustento de decenas de familias. En Escolásticas se pueden encontrar figuras decorativas gigantes, medianas y pequeñas para todos los gustos y estilos.

 

 

Esculturas de cabezas gigantes

Dónde: kilómetro 26 de la carrera 400, Querétaro a Huimilpan, barranca Matahambre.

Cuando: lunes a domingo desde las 08:00

Entrada libre

Diego Rivera y el misterio del baño cerrado en la Casa Azul
MXCity
Dentro de un baño de la famosa Casa Azul, Diego Rivera dejó todos los documento que narraban su desencuentro con el millonario Rockefeller.
Rivera


¿Qué había en aquel baño que Diego Rivera mandó cerrar durante casi 50 años?

. . .

Antes de morir, Diego Rivera cerró uno de las baños de la legendaria Casa Azul, donde vivió toda su con su esposa Frida Kahlo, y

dispuso que éste no fuera abierto hasta que pasaran 15 años después su muerte. Fue Dolores Olmedo quien quedó a cargo de la administración de la casa que pronto se convirtió en museo, y quien cuidó que la voluntad del pintor fuera respetada.

Rivera

Cerca de cincuenta años después, con la muerte de Dolores Olmedo, Hilda Trujillo tomó la dirección de lo que hoy es el Museo Frida Kahlo, y decidió abrir la misteriosa puerta, para así dejar salir los secretos que fascinaron a muchos admiradores de la vida y obra de Diego Rivera y Frida Kahlo.

Dentro del baño, se encontraron varios objetos que hoy son parte de la exposición permanente del museo de la Casa Azul:

vestidos, fotografías, obras de arte, milagritos y cartas de amor, entres otros. La correspondencia entre Rivera y el estadounidense Rockefeller (con quien tendría una pugna por el mural que el magnate alguna vez comisionó al pintor), además de recortes de periódicos, las fotografías del famoso mural (tomadas por Frida) y bocetos que dan fe de esta antiguo conflicto, se encuentran entre los artículos más interesantes encontrados ahí.

Rivera

Rivera

Diego Rivera

La relación entre Rockefeller y Rivera fue complicada. Entre 1932 y 1934, el empresario estadounidense encargó un mural para el lobby de lo que hoy es el Centro Rockefeller en Nueva York al artista, entonces un creador reconocido y personaje clave de la intelectualidad mexicana. Rivera diseñó un mural que tituló

El hombre en una encrucijada, obra que en un principio agradó al mecenas.

Rivera

El problema surgió cuando Rockefeller se enteró que en el mural aparecía la figura de Vladimir Ilich Ulianov, mejor conocido como Lenin, lo cual escandalizó a la sociedad neoyorkina. Para Rockefeller esto fue un insulto y fue entonces cuando pidió a Rivera que lo borrara del mural. Rivera se negó y logró que el empresario le pagara su trabajo (21,000 dólares de entonces), entre manifestaciones y un gran escándalo mediático. Pero

en 1934 el mural fue destruido.

Rivera

Actualmente, en el Palacio de Bellas Artes se encuentra el mural titulado El hombre en el cruce de caminos (también conocido como

Hombre controlador del universo), que fue realizado en 1934, y es parecido a la obra realizada en Nueva York, que alguna vez quiso censurar Rockefeller.

Rivera

En el baño de la Casa Azul se encontraron alrededor de 6,500 fotografías y 28,000 documentos, y esta anécdota, que resurgió hace pocos años como un misterio que sobrevivió al tiempo nos habla de los profundos principios de Rivera y su siempre potente y encantadora rebeldía.

Descifran jeroglíficos de una vasija hallada en excavación del Tren Maya
MXCity
La vasija hallada y restaurada tenía 11 cartuchos glíficos, al parecer, dedicados a al noble y gobernante Cholom.

Foto destacada: INAH

Los jeroglíficos están dedicados a un antiguo gobernante maya, y quedaron ocultos por más de mil años.

 

. . .

 

El Tren Maya es una de las obras más controvertidas de este sexenio, ha sido un dolor de cabeza ?para decir lo menos- para el Gobierno Federal, para los inversionistas e incluso para los arqueólogos. Aunque seguramente tendrá millones de visitantes al año, por ahora, también tiene millones de detractores.

A raíz de las excavaciones, en octubre de 2021, el salvamento arqueológico conducido en las obras del Tren Maya del INAH, permitió el descubrimiento de una vasija con elaboradas inscripciones jeroglíficas que tenía 11 cartuchos glíficos pero que se desconocían los datos.

 

 

A este descubrimiento, se ha sumado una gran restauración que permitió a los investigadores hacer estudios arqueológicos y epigráficos, con lo que fue posible develar la narrativa de los glifos oculta por más de mil años. La vasija se encontró asociada a un plato y está dedicada a un personaje llamado Cholom, noble de quien ya se tenía registro en otras piezas cerámicas que le asocian a la elite de la antigua ciudad de Oxkintok.

De acuerdo con las arqueólogas del Centro INAH Yucatán y coordinadoras del análisis cerámico del Proyecto Tren Maya, Iliana Ancona Aragón y Sylviane Boucher Le Landais, la pieza en se halló cerca del pueblo de Maxcanú, y destaca por haberse ubicado en su contexto arqueológico de origen, al interior de una construcción habitacional prehispánica.

 

 

Esta vasija se une a otra similar, la cual los especialistas denominaron como el ?Vaso del Sajal?, también descubierta en el Tramo 3 del proyecto del tren, que va de Calkiní, Campeche, a Izamal, en Yucatán. No obstante, a diferencia de la anterior, donde se hace referencia solo al cargo del personaje a quien se dedicó el recipiente, en la recientemente restaurada sus 11 cartuchos glíficos permiten identificar incluso el nombre de un individuo.

La traducción que realizó el arqueólogo Ricardo Mateo Canul permite leer: "El señor dice, en su superficie, ha sido tallado, en su tazón o cajete, en su vaso, para atole, de Cholom, el sajal".

 

          

Para los investigadores, la frase nominal de Cholom puede traducirse como ?aquel que desata?, debido a que chol, en maya, quiere decir ?desatar?, y om se refiere a la persona que realiza dicha acción. "El sajal es quien transmite. No eran gobernantes pero sí nobles educados para poder escribir y leer los glifos, así como para comunicar en voz alta las órdenes del ajaw o gobernante", explica Ileana Ancona Aragón.

El Museo Regional de Antropología de Yucatán, Palacio Cantón, en Mérida, se resguarda otra vasija en la que aparece el glifo nominal de Cholom, con la diferencia de que en ella se le identifica como uylul, es decir ?oidor?, en español.

 

 

Si bien aún se desconoce si la vasija y su plato tuvieron una función ritual o de uso cotidiano, dado que falta conjuntar los estudios en laboratorio con las observaciones contextuales de los arqueólogos en campo, ambos elementos reafirman su pertenencia al estilo Chocholá.

Asimismo, la vasija recién restaurada mide 8.5 cm de altura por 21 cm de diámetro en su boca, mientras que el plato mide 11 cm de altura, por 32 cm de diámetro. Estas vasijas se unen a 40 objetos completos y más de 80 mil fragmentos de vasijas recuperados en dicho tramo del Tren Maya.