Los más emblemáticos sitios arqueológicos de la Ciudad de México
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Parajes que develan la majestuosidad de una cultura que sobrevive en monumentos emergidos, como en ninguna otra ciudad, de entre la selva urbana

Como sabemos la Ciudad de México, asentada en el Valle de México y rodeada de volcanes, estuvo habitada mucho antes de la llegada de los españoles, primero por algunos grupos más pequeños y luego por los imponentes aztecas.

Hoy, después de más de 500 años de conquista de los españoles encontramos vestigios prehispánicos que saltan, mágicos, a la vista entre la frenética vida urbana moderna.

La Ciudad de México es singular no sólo por su clima, su fértil tierra -pese a la mancha de concreto- o su sincretismo racial; también es extraordinaria porque aquí sobresalen vestigios de siglos de historia y misticismo, lo imponente de una cultura que aún hoy se niega a morir:

A continuación, te presentamos los sitios arqueológicos más emblemáticos de la ciudad:

 

Templo Mayor

 

Templo Mayor MX City

 

Esta pirámide era el centro absoluto de la vida religiosa azteca. Está situada en el centro de la ciudad junto a edificios coloniales y modernos, una mezcla brutal y fascinante. Este antiguo edificio comenzó a construirse en 1428. Aquí se reunían las ofrendas sagradas y los depósitos funerarios de los aztecas: en este lugar se hicieron miles de sacrificios humanos y tenía gran un valor simbólico para los enemigos del imperio.

Dirección: Seminario 8, Centro Histórico, Cuauhtémoc, 06060 Ciudad de México, CDMX

 

 

Tlatelolco

 

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Los restos de la zona arqueológica de Tlatelolco son los vestigios de una tribu que se separó de los mexicas que habían fundado inicialmente Tenochtitlán. Construyeron en un islote que era parte del extinto lago de Texcoco, el mayor tianguis de toda Mesoamérica. Hoy, estos restos son los últimos testigos de la histórica batalla donde Cuahutémoc fue derrotado por Hernán Cortés; ahí se culminó la caída del imperio azteca.

Dirección: Eje Central Lázaro Cárdenas, Tlatelolco, 06900 Ciudad de México, CDMX

 

 

Cuicuilco

 

 

Es una de las ciudades más antiguas del valle de México y se cree que tuvo relación con los antiguos olmecas, la gran civilización, la más arcaica de Mesoamérica. Sus vestigios están situados en el sur de la ciudad. Este lugar fue destruido y abandonado por la erupción del volcán Xitle y la migración expulsada por la catástrofe culminó con la erección de Teotihuacán como epicentro urbano. La pirámide de Cuicuilco es circular y está construida en el interior de una plaza con estructuras más pequeñas. El sitio y en general la parte sur de la ciudad conocida como El Pedregal está cubierta de lava, lo cual ayudó a preservar las ruinas.

Dirección: 04530, Anillo Perif. Blvd. Adolfo López Mateos 507, Insurgentes Cuicuilco, Ciudad de México

 

 

Ehécatl

 

 

Surrealmente enclavada en el metro Pino Suárez, esta pequeña pirámide es el paraje arquitectónico más diminuto de México, en un área de sólo 88m2. Su hallazgo se hizo entre 1968 y 1970, cuando comenzó a construirse la línea de tren. La pirámide es un adoratorio al dios mexica del viento, Ehécatl, y formó parte de un extenso centro ceremonial.

Dirección: Pino Suárez es una estación del Metro de Ciudad de México, correspondencia de las Línea 1 y la Línea 2. Se ubica en el centro de la Ciudad de México en la alcaldía Cuauhtémoc.

 

 

Tenayuca

 

Tenayuca

 

En el norte de la ciudad se estableció un grupo previo a los mexicas, los Acolhuas, quienes también formaron un reino aunque menos ambicioso. Esta pirámide es singular porque tiene una estructura geométrica muy distinta a la de las pirámides habituales, sacada como de un cubismo prehispánico. Su nombre significa Sitio de la Cueva Grande.

Dirección: 

Tenayuca I: Calle Quetzalcóatl s/n, San Bartolo Tenayuca, 54150, Tenayuca, Tlalnepantla de Baz, México.

Tenayuca II: Circuito Pirámide 51, Fraccionamiento Izcalli Pirámide II, 54140, Tenayuca, Tlalnepantla de Baz, México.

 

 

Pirámide del Cerro de la Estrella

 

piramide cerro estrella

 

Era un centro adoratorio de los mexicas, usado durante los festejos de año nuevo de esta cultura. En el sitio pueden verse dos complejos construidos con amplias escalinatas y que ofrecen una vista a las faldas de Iztapalapa.

Dirección: Al Templo del Fuego Nuevo se accede por la Calzada Estrella muy cercana al cruce de la Calzada Ermita Iztapalapa y la Av. Javier Rojo Gómez. Por Transporte Colectivo Metro quedan cercanas las estaciones Iztapalapa y Cerro de la Estrella, correspondientes a la Línea 8.

 

 

Teotihuacán

 

 

Aunque no está propiamente ubicado en la CDMX sino en el Estado de México, este sitio se encuentra a unos 30km de la capital y, en algún sentido, forma parte de la ciudad. Es el más grande y majestuoso complejo de la arquitectura de la América antigua. Es además un misterio, una ciudad abandonada, "la ciudad de los dioses" o "el lugar donde se hacen los dioses". Sus pirámides del Sol y de la Luna son consideradas como uno de los vestigios más impresionantes del mundo. Un lugar extraordinario y poderoso.

Para llegar a Teotihuacán desde Ciudad de México en un recorrido de unos 50 kilómetros. Toma la salida por la Avenida Insurgentes Norte. Toma la autopista 132, Pachuca-Pirámides, y sigue las señales que llevan a la zona arqueológica. Si vas en autobús, ve a la Terminal del Norte, a la puerta 8. El trayecto dura una hora aproximadamente ($50 MXN cada trayecto, puedes comprar ida y regreso de una vez). Trayecto de más de una hora, también interesante para ver la magnitud del DF. También hay autobuses turísticos que parten de diferentes zonas como la salida del metro Indios Verdes, Línea 3. Las pirámides están en la Carretera México-Teotihuacán, en el kilómetro 46.

La historia de la excepcional urna maya que por fin fue recuperada
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Esta urna recuperada tenía una gemela en Chiapas y permitirá estudiar mucho más de un periodo poco conocido de los mayas.

Esta urna maya tenía su hermana perdida en Chiapas.

 

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En la jungla de Chiapas y Yucatán e se encuentran los restos de antiguas ciudades mayas que muchos llaman el “Egipto de las Américas”. Estas ruinas son impresionantes y brindan una comprensión más profunda de la historia de nuestro país.

El misterioso del pasado aún es visible en las asombrosas ruinas antiguas pero en fechas recientes se ha desvelado la herencia de una urna que estuvo desaparecida, hasta ahora.

 

 

Se trata de una urna que los mayas usaban para hacer rituales en Chiapas, y será traída de regreso al país después de 50 años. Es un cilindro de cerámica que fue encontrado en 1969 en esa zona por el profesor Marvin Vann, llevada a Estados Unidos y donada en 2003 al Albion College de Michigan, donde ha permanecido hasta ahora.

En San Cristóbal de las Casas estaba su "gemela", una versión idéntica que "fue hecha con la misma arcilla y, probablemente, por el mismo artesano", según el investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Josuhé Lozada, que participó en las negociaciones para el regreso de la pieza al país latinoamericano.

 

 

Desde 2009 comenzaron las negociaciones para que la pieza fuera devuelta, y fue Joel Palka, profesor experto en arte maya, quien había descubierto que la urna estaba en esos archivos y que en Chiapas existía una idéntica creada entre el año 900 y el 1600. Tras realizar varios análisis químicos, los investigadores constataron que la urna era original, prehispánica y realizada con el mismo material que la que se encontraba a más de 4.000 kilómetros, en el Museo de los Altos.

La escultura en cuestión llegará a México desde Michigan "en cuestión de días", según calcula Lozada, mientras en la institución estadounidense permanecerán fotografías, documentos y reproducciones de objetos que pertenecieron al profesor Marvin Vann.

 

 

La figura que regresará a México permitirá conocer más sobre un periodo poco conocido de los mayas. Representa a un dios ligado al comercio y al inframundo y fue construida en arcilla en la zona de la Laguna Pethá hace más de 400 años.

En la parte superior de la escultura, donde se encuentra la cabeza, los mayas encendían copal, una resina aromática, e "iniciaban la comunicación con la deidad".

"Podemos imaginarnos una cueva oscura y de pronto entrar y ver una deidad con humo. Debió de ser un ambiente muy ceremonial", precisa el experto.

 

 

Asimismo, México recupera 280 piezas prehispánicas que estaban en Estados Unidos. "Pero la historia no acaba allí", advierte Lozada: "Hay una tercera pieza". Se trata de una representación de la diosa de la Luna que está en Cancún (Quintana Roo) y que los investigadores consideran que fue hecha con el mismo material que las otras dos, aunque no es idéntica.

"Nuestro deseo es reunir las tres", indica el arqueólogo. El experto considera que el traslado que hizo el profesor Marvin Vann de Chiapas a Michigan fue "una tarea de conservación del patrimonio" y no un expolio. Lozada argumenta que cuando la pieza salió del país aún no estaba vigente la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos de 1972, que determina que piezas como la urna no pueden salir del territorio sin autorización del INAH.

 

 

El investigador cree que la restitución de la pieza "puede ser un ejemplo para otras naciones" ?ya que unas 9.000 piezas de arte prehispánico se encuentran distribuidas en museos de Europa y Estados Unidos.

Hoy en día, México impulsa una cruzada para recuperar el patrimonio histórico que se encuentra distribuido por el mundo. Y esperamos que sea fructífera en los años venideros.

Información y Foto destacada El País

Los suculentos Capulines también son llamados el cerezo mexicano
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Aunque proviene de Canadá, y se cultiva hasta Guatemala, los pequeños capulines se identifican como mexicanos.

Los capulines tienen antioxidantes y son una gran fuente de vitaminas.

 

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El capulín crece de un árbol que desde Canadá llegó a habitar tierras mexicanas desde tiempos prehispánicos y aunque también se le encuentra en Guatemala, sólo aquí lo encuentras en forma de agua, tamal y hasta amuleto.

Pariente del durazno y la cereza por contar con una semilla grande, también se clasifica en la familia de las prunas, las ciruelas, estos frutos que van del rojo intenso al color púrpura y que no suelen tener mucha carnosidad.

 

 

 

El árbol del cual crecen es el capolcuahuitl (capolin, cerezo y cuahuitl, árbol) que alcanza alturas hasta de 15 metros en cuya copa nace una flor blanca que luego se convierte en el pequeño fruto negruzco ? rojizo que todos conocemos.

Este árbol suele crecer en climas cálidos ? húmedos, pero se adapta muy bien a los cálidos, es decir, se puede plantar desde Sonora hasta Chiapas, pero se cultiva principalmente en el Estado de México, Puebla, Veracruz, Jalisco y la CDMX.

 

 

En el pequeño tamaño del capulín se guarda una gran cantidad de vitaminas A, B y C, minerales y ácidos cítrico, málico y cianhídrico, que le dan un sabor agridulce y astringente que deja un regusto amargo que seca en la lengua.

Su sabor no lo hace muy popular pero su fácil digestión y cientos de aplicaciones gastronómicas le han dado mucha fama, porque sí, hay quienes se los comen crudos sin ningún problema, pero para los que no, hay muchas opciones.

 

 

Como nadie quiere perderse de una fuente tan económica y abundante de antioxidantes, el capulín existe en mermeladas, jaleas, jarabes, en licor y aún mejor ¡en capultamal! Un tamal que se elabora mezclando la pulpa con leche vainilla y canela.

En México se producen aproximadamente 227 toneladas de este pequeño fruto con una gran historia y actividad popular, en Morelos, Hidalgo y el Estado de México se usa en arreglos y amuletos para protegerse del mal.

 

 

Para tratar la tos, la diarrea y el dolor abdominal, se hace una infusión de la raíz y las hojas, el resultado se endulza con miel de abeja.  Lo ideal es consumirlo crudo para aprovechar todos sus beneficios.

 

 

Capulines

¿Dónde? Todo México, pero principalmente en los  zona del centro

¿Cuándo? De mayo a agosto

¿Cuánto? Una bolsa de medio kilo puede costar entre $10 y $20 pesos

Foto destacada Criterio Hidalgo

Bartolomé de las Casas y su heroica visión para liberar a los indios
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Bartolomé de Las Casas ha sido considerado como uno de los antecedentes de la teología de la liberación y los derechos humanos.

Bartolomé de las Casas fue uno de los primeros defensores de los indígenas después de la Conquista.  

 

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Bartolomé de las Casas fue terrateniente, fraile, sacerdote y obispo español, famoso como historiador y reformador social. Llegó a La Española como laico y luego se convirtió en fraile dominico y sacerdote. Fue nombrado primer obispo residente de Chiapas y el primer “Protector de los Indios” nombrado oficialmente.

Pero ¿en qué consistió esta ayuda a los llamados indios de las Américas? Buena parte de su ayuda se puede encontrar sus escritos, los más famosos son Breve relato de la destrucción de las Indias e Historia de Las Indias, que narran las primeras décadas de colonización de las Indias Occidentales.

 

 

 

De las Casas se sintió obligado a ir contra corriente de lo que hacían los colonos a los nativos. En 1515 renunció a sus siervos indios y abogó, ante el rey Carlos I de España , en nombre de los derechos de los nativos. Aunque defendió el uso de esclavos africanos en lugar de nativos en las colonias de las Antillas, lo hizo sin saber lo que los portugueses estaban llevando a cabo en esos momentos.

Además, consideró que ambas formas de esclavitud eran igualmente erróneas. En 1522, intentó lanzar un nuevo tipo de colonialismo pacífico en Venezuela, y durante sus viajes a Centroamérica, fue misionero y participó en debates entre los eclesiásticos coloniales sobre la mejor manera de llevar a los nativos a la fe cristiana.

 

 

Sobre todo, De Las Casas sostenía que los americanos eran humanos y que subyugarlos por la fuerza era injustificable; lo que es una gran postura para la época. Pasó 50 años de su vida luchando activamente contra la esclavitud y el abuso colonial de los pueblos indígenas, tratando de convencer a la corte española de adoptar una política de colonización más humana.

A diferencia de otros sacerdotes que buscaban destruir los libros y escritos nativos de los pueblos indígenas, él se opuso estrictamente a esta acción.  Aunque no logró cambiar la visión de los españoles sobre la colonización, sus esfuerzos dieron como resultado una mejora del estatus legal de los nativos y un mayor enfoque colonial en la ética del colonialismo.

 

 

Se considera a De Las Casas como uno de los primeros defensores de una concepción universal de la dignidad humana; lo que hoy en día conocemos como derechos humanos.

En 1542, Las Casas presentó un relato que narraba lo que se hacía a los indígenas donde se argumentó que la única solución al problema era sacar a todos los indios del cuidado de los españoles laicos, aboliendo el sistema de encomiendas y colocándolos directamente bajo la Corona como súbditos que pagan tributos reales.

 

 

Ayudó a los pocos supervivientes de La Española, Cuba, Puerto Rico y Jamaica del tributo y de todos los requisitos de servicio personal. De hecho, debido a esto estallaron disturbios y dictámenes contra de Las Casas. Debido a sus acciones fue nombrado obispo de Chiapas, una diócesis recién establecida de la que tomó posesión en 1545 a su regreso al Nuevo Mundo.

Las Casas también ha sido acusado a menudo de exagerar lo que sucedió y escribió sobre las Indias, sostienen que las cifras eran incorrectas y de que hizo parecer que todo está peor de lo que realmente era; Los historiadores también han señalado que la exageración y la inflación de los números era la norma por escrito en los relatos del siglo XVI.

 

 

Otros historiadores han abogado por una imagen más matizada de Las Casas, sugiriendo que no era ni un santo ni un fanático, sino una persona con una fuerza de voluntad excepcional y un sentido de la justicia, lo que a veces lo llevó a la arrogancia, la terquedad y la hipocresía.

Algunos otros historiadores, sostienen que fue más un político que un humanitario y que sus políticas de liberación siempre se combinaron con esquemas para hacer más eficiente la extracción colonial de recursos de los nativos. También sostiene que Las Casas no se dio cuenta de que al buscar reemplazar la espiritualidad indígena con el cristianismo, estaba emprendiendo un colonialismo religioso que era más intrusivo que el físico.

 

 

No obstante, el legado cultural se ve en Chiapas, que pasó a llamarse San Cristóbal de Las Casas en honor a su primer obispo. También se le cita a menudo como un predecesor del movimiento de la teología de la liberación.

También ha llegado a ser visto como uno de los primeros defensores de un concepto de derechos humanos universales. Fue uno de los primeros en desarrollar una visión de la unidad entre la humanidad, afirmando que “todas las personas del mundo son humanos”, y que tenían un derecho natural a la libertad, una combinación de la filosofía de los derechos tomistas con la filosofía agustiniana.

Foto destacada Wikipedia

Conos de Santa Mónica, una experiencia gastronómica, textil y artesanal
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La recuperación de unos viejos silos ubicados en la hacienda donde creció Francisco Goitia, son toda una experiencia para los sentidos.

Los Conos de Santa Mónica es un sitio para los amantes del arte y los espacios abiertos.

 

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Con una ceremonia wixárika, este increíble destino turístico se inauguró hace un par de años como un punto gastronómico, textil y artesanal donde hace más de 70 años residió el pintor zacatecano Francisco Goitia, esto es lo que vas a encontrarte en tu visita.

Antes de ser un sitio turístico la zona fue la Hacienda de San Juan de Trancoso, cuyas estructuras aún pueden admirarse, Los Conos son una extensión de este lugar histórico ubicado en la comunidad de Santa Mónica.

 

 

 

Santa Mónica se ubica en Guadalupe, Pueblo Mágico zacatecano que surgió del pueblo Wirikuta, natural de la sierra que comparten Zacatecas, Jalisco y Nayarit y que recorren estas zonas sagradas hasta San Luis Potosí.

La presencia wixárika dejó como herencia hermosas habilidades artesanales que se presentan en Los Conos como parte de su muestrario de artesanías zacatecanas en textiles, joyería y bisutería que se puede adquirir.

 

 

 

Después de la presencia de los pueblos originarios vino el crecimiento de la Hacienda donde se edificaron los grandes conos que dan nombre a este lugar y que en sus días servían de silos para el resguardo de granos.

La visita a Los Conos se convierte en una experiencia inusitada cuando entras a los silos pues dentro de ellos se encuentra la obra del pintor zacatecano Francisco Goitia cuyo padre administró la gran hacienda mientras él pasaba sus primeros años entre la naturaleza.

 

 

Los Conos cuenta con un museo y guías que explican los detalles, historia e importancia de Santa Mónica a través de una muestra de antigüedades y la interacción con el espacio, en este lugar el arte es muy importante así que no dejes de participar en las experiencias de pintura y grabado.

Pero aquí también tus papilas gustativas la van a pasar bien porque hay degustación de dulces artesanales, como chocolate, encurtidos, ate de membrillo, quesos, vinos, mezcal, cerveza artesanal, gorditas, tacos de guisados, atole de cacahuate y de guayaba, champurrado, pan, bebidas de fruta natural y café de olla.

 

 

Los Conos de Santa Mónica

¿Dónde? Santa Mónica, Guadalupe, Zacatecas. Si estas en la ciudad de Zacatecas, un camión gratuito sale cada hora desde la Alameda J. Trinidad García de la Cadera.

¿Cuándo? Sábados de 9 a 18 h.

¿Cuánto? acceso gratuito

Foto destacada Másdemx

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