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#RetoVerde La CDMX planea sembrar millones de árboles con nuestra ayuda
Alan Roque
La secretaría del Medio Ambiente anunció una reforestación histórica de 10 millones de árboles en la Ciudad de México y la zona metropolitana.

En un país como el nuestro, la contaminación ambiental se vuelve cada día un problema, que en lugar de atacarse a través de medidas efectivas para reducir el problema, se ha venido postergando con otras más abruptas que generan inconformidad social.

Según un informe de la Secretaría de Medio Ambiente, en la Ciudad de México y área metropolitana se pretenden sembrar 10 millones de árboles para contrarrestar el hecho de que la capital no había tenido un aire tan contaminado desde hace 14 años.  

Como sabemos, en el mes de mayo, los niveles de contaminantes se elevaron por encima de lo normal, lo que llevó a las autoridades locales y federales a declarar una contingencia ambiental durante cuatro días, restringiendo la circulación de vehículos, aproximadamente 5.4 millones de ellos (para más información sobre cómo atender a las alertas por contingencia consulta aquí).

 

sembrar 18 millones de arboles

 

Durante las actividades del Sábado de Tequio, en el que se realizaron acciones de limpieza al exterior e interior de la estación San Joaquín, de la Línea 7 del Metro, la mandataria, Claudia Sheinbaum, informó algunos detalles de lo que será este programa para reforestar la capital. 

Tan solo para este año se tiene contemplado plantar diez millones de árboles y plantas en la zona rural y urbana de la CDMX. Sheinbaum detalló que el objetivo de este programa es compensar las zonas de la capital que no tienen áreas verdes, como los ejes viales, la Calzada Ignacio Zaragoza y la zona oriente. Si bien todavía no hay una fecha exacta, se espera que para junio inicien los trabajos de reforestación en la Ciudad de México, según se informó en un comunicado del Gobierno capitalino.

 

 

Sembrar árboles es ciertamente una de las mejores opciones que tiene la ciudad para mejorar la calidad del aire. Con esta “reforestación histórica” se pretende fabricar una especie de cinturón verde de manera que la Ciudad de México podría ser un ejemplo a nivel internacional, no solo de “la capital mundial del diseño“, sino de la urbe con más conciencia natural.

 

 

Si tomamos en cuenta que la contaminación no sólo proviene de los autos, podemos entrar en una realidad más beligerante, ya que todos contribuimos a ella, desde usar aerosoles hasta las heces de nuestras mascotas. 

Para entender mejor el problema es necesario saber que la contaminación no solamente afecta la calidad del aire, también lo hace con las áreas naturales protegidas, cultivos y recursos hídricos, la sustentabilidad y viabilidad de la Megalópolis de México. Por ello los ciudadanos capitalinos tenemos la tarea de revisar, cuidar y reforzar la calidad del medio ambiente constantemente. Realmente vale la pena.

 

 

Las autoridades capitalinas lanzaron un reto a la ciudadanía: revegetar la capital del país con un programa de reforestación que incluye 10 millones de árboles, plantas y pastos.

Claudia Sheinbaum, en compañía de integrantes de su gabinete, informó que se aprovechará esta temporada de lluvias, entre junio y noviembre, en la que plantarán los cuerpos arbóreos. “El reto es 10 millones de plantas y árboles. Si participa sólo el gobierno no vamos a poder lograr este reto (…) el reto es para todos y todas, encabezados por la Secretaría de Medio Ambiente. “Queremos invitar a que todo mundo se sume. Esto va a implicar llevar árboles a las escuelas (…) a los empresarios, organizaciones de la sociedad civil. Queremos que sea un reto social”, sostuvo la mandataria capitalina.

Con esta estrategia, aspiran a recuperar polinizadores, o sea insectos que permiten poder recuperar esta actividad biológica, añadió Sheinbaum. La Jefa de Gobierno señaló que espera que esta actuación sea 50/50 entre gobierno y sociedad civil para sembrar los árboles y plantas. Sin embargo, descartó la opción de incentivos fiscales para que la iniciativa privada participe en este plan.

 

 

De acuerdo con información de la Secretaría del Medio Ambiente, en este plan de reforestación participarán mil 600 personas de a Secretaría de a Defensa Nacional, 800 promotores del gobierno, 640 trabajadores de alcaldías y varias secretarías, 800 ciudadanos y 160 técnicos-educadores y voluntarios.

Con la revegetación se espera aumentar la captura de carbono y la infiltración de agua; así como conservar la biodiversidad de la CDMX. Todos pueden participar en las distintas actividades de este proyecto como sembrando, preparando el suelo, cuidando y dándole mantenimiento a las áreas verdes, donando árboles o hasta diseñando jardines y corredores.

En este enlace te dejamos toda la info para que inscribas.

Bezote: ornamentos para las expansiones en las culturas prehispánicas
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El Bezote fue un adorno que lucía como perforación en el labio inferior, y los mexicanos lo llamaron “piedra del labio”.

El bezote es una forma de poder del México prehispánico.

 

En diversas sociedades el prestigio y el poder se manifiestan a través de objetos exclusivos de los grupos dominantes y la aristocracia. En el México prehispánico se le llamaba Uamado tentetl en náhuatl, que corresponde a “piedra de labio” o bezote: “labio horadado”. Un singular emblema de uso exclusivo de la clase militar de alto rango.

Los mixtecas fueron un pueblo militarista que ejerció poder económico, politice y social dentro de su región. Es por eso que es posible ver el bezote en este grupo, que causaba gran impacto a los espectadores, ya que amalgamaba el alto rango militar con una profunda simbología.

 

 

El bezote fue un emblema de jerarquía entre los mixtecos, sobre todo cuando la pieza hacía referencia simbólica a alguna deidad. Manifestaba lo sagrado, se convertía en la imagen del dios mismo y expresaba que su portador estaba en comunicación con las deidades. El profundo significado de poder asociado a los dioses se manifestaba por medio de las distintas materias primas que se preferían para elaborar los bezotes.

Estos emblemas fueron trabajados en cristal de roca, ámbru, jade y oro. Llama la atención el trabajo del cristal de roca, ya que es una de las piedras más duras y difíciles de tallar, además de que es un símbolo de pureza. Hay bezotes de cristal, de roca y oro que se encuentra en las colecciones del Museo de Historia de la ciudad de Viena.

 

 

 

Algunos bezotes son sencillos, de tipo botón, aunque también hubo nasales, mejilleras y bezote, todos éstos elaborados en materiales preciosos que representaban a los dioses, completando su atavío con finos ropajes y otras joyas-emblema que terminaban por lograr un deslumbrante efecto en los observadores. Ya que en esa época, los códigos culturales y religiosos hacían de estos personajes la imagen misma de los dioses.

Este atractivo objeto de ornato también fue empleado por multitud de culturas a través del mundo, se coloca en los orificios que se practican en el labio superior, inferior, cerca de las esquinas de la boca, o en combinación latera y central inferior. Se pueden hacer de una sola pieza, o de varias partes ensambladas combinando diversos materiales en cada una de ella.

 

 

 

 

Los bezotes fueron utilizados solo por los humanos, ningún dios aparece luciendo estos emblemas en las diversas representaciones que de ellos se hicieron. El bezote de oro fue trabajado empleando la técnica de la cera fundida, y el cristal está hábilmente tallado. Los antiguos pobladores de Mesoamérica, afirmaban que el oro era una secreción del dios Sol, que al caer a la Tierra se convertía en pepitas de oro que los hombres recogían.

Los mixtecos lo llamaron dziñuhu cuaa, “el resplandeciente amarillo”. De ahí que simbolizara el poder máximo, representado en la Tierra por el gobernante o yeheñuhundi, “ser temido por dios”. Por ello, la posesión y el uso de bezotes de oro estuvieron absolutamente reglamentados y circunscritos a las clases poderosas.

 

 

 

Con oro los mixtecos crearon piezas inigualables que podemos clasificar en tres tipos: bezotes de botón; de remate (simples y con colgantes); y de cuerpo cilíndrico (de botón y con colgantes). De la producción de bezotes mixtecos destacan aquellos que representan aves, como los mencionados faisán y el coxcoxtli. Una hermosa pieza de la colección del Museo Nacional de Antropología representa al dios Koo Sau (Ehécatl), formada de tres piezas y elaborada con la técnica de la cera fundida; la cresta emplumada, de la cual cuelgan algunos cascabeles está hecha con la técnica de la falsa filigrana.

La colocación del bezote requería de un rito. Con una pequeña navaja de sílex se perforaba la parte situada entre el labio inferior y el mentón, justo donde se forma una pequeña depresión. Durante el proceso, el guerrero debía mantenerse valiente y no dar muestras de dolor, a fin de demostrar su valor.

 

 

 

El bezote presentaba dos aletas medio curvas, las cuales se introducían en la perforación y se ajustaban a la encía; sobresalía la cazoleta del bezote y el remate, que podía ser un simple botón, la representación tallada de un dios, o algún animal como los pájaros que hemos mencionado. Para que la herida no cicatrizase y se cerrase, se empleaban ciertas hierbas sólo conocidas por los guerreros.

Al hablar, el bezote se movía al ritmo de las dulces y suaves palabras del idioma mixteco, como si fuera el mismo dios el que estuviese hablando. A partir de entonces, los guerreros podían lucir sus bezotes con orgullo, pues significaba que habían peleado con honor en el campo de batalla y se merecían dicho emblema.

Información  del Boletín del museo de Oro

 

Descubren una carta de Cristobal Colón que informa el descubrimiento de América
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«Nosso muyto alto excelente e poderoso principe Rey de Castilla, de Aragón de Seçilia de Granada e nosso muyto amado e preçiado irmano». 1era carta de Cristobal Colón.

La carta es el inicio de grandes sucesos en la historia mundial.

 

Por mandato de los Reyes Católicos Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, Cristobal Colón  había partido del Puerto de Palos dos meses y nueve días antes, llegando a una isla del continente americano, Guanahani, creyendo que había llegado a la India. Este hecho es uno de los momentos fundamentales de la historia universal y representa el encuentro de dos mundos que habían evolucionado independientemente desde el poblamiento de América.

Es sabido que Colón no habría logrado nada sin el apoyo de varios personajes clave de la corte castellana. Y en la negociación final por dicho descubrimiento, Colón exigió que se le concediera el título hereditario de Almirante del Mar Océano, el cargo de virrey y gobernador y el diez por ciento de las ganancias del descubrimiento. Cuando los consejeros de Isabel consideraron que eran condiciones desorbitadas, Colón partió airado a Córdoba, pero la reina lo volvió a llamar y el 17 de abril de 1492 se firmaron las capitulaciones.

 

 

El Tratado Colombino fue un documento suscrito por sus majestades el 17 de abril de 1492 en la localidad de Santa Fe, a las afueras de Granada, y que recoge los acuerdos alcanzados con Cristóbal Colón relativos a la expedición que se planeaba hacia el desconocido occidente. Dicho documento contenía una carta náutica atribuida a Cristóbal Colón: la ruta hacia el nuevo mundo.

Fue en fechas recientes, que el documento más antiguo que informa sobre el regreso de Cristobal Colón tras descubrir América acaba de ser encontrado por el Archivo de la Nobleza, dependiente del ministerio de Cultura, en sus trabajos de tratamiento técnico y digitalización del Archivo de los condes de Villagonzalo.

 

 

 

Está escrita el mismo día que Colón arribó a Lisboa tras su aventura. «Sobre la venyda del almyrante de las Yndias», se lee en el dorso; también es posible leer en portugués en el dorso de la carta fechada el 4 de marzo de 1493 y escrita por Juan II de Portugal a Fernando el Católico en donde se notifica por primera vez la gesta de Colón. «Nuestro muy alto, excelentísimo y poderoso principe Rey de Castilla, de Aragon de Sicilia, de Granada y nuestro muy amado principe hermano»

«El interés de este documento reside, especialmente, en lo temprano de su fecha, ya que podríamos estar ante el primer testimonio del regreso exitoso de Colón tras su aventura oceánica, al margen de sus cartas y diarios. La fortuita llegada a Lisboa del navegante concedía al monarca portugués la primicia del descubrimiento y daba lugar a una batalla diplomática entre la corte castellana y la portuguesa por el control de la expansión atlántica», explican desde el Archivo que también muestra que Juan II de Portugal iba a enviar a uno de sus embajadores, Rui de Sande.

 

 

 

 

En el dorso del documento, en la dirección de la carta, podemos ver el sello de armas del Rey de Portugal, que se conserva excepcionalmente bien, y la mancha de cierre en forma de semicírculo. Según el diario ABC, se tienen la intención de mostrar estas cartas al público en una exposición que tiene el Archivo de la Nobleza sobre la firma del Tratado de Tordesillas que se puede ver en Toledo, España.

Se trata de los primeros documentos concernientes a este viaje tras su salida de Palos de la Frontera el 3 de agosto de 1492. Y es que en este proceso de descripción y tratamiento técnico del Archivo de los condes de Villagonzalo, que es propiedad privada pero que está custodiado por el Archivo de la Nobleza, se encontraron hace unos meses dos cartas oficiales de Juan II de Portugal fechadas el 4 de marzo, de la que hemos hablado, y otra del 25 de mayo de 1493, y que están relacionadas con el Tratado de Tordesillas.

 

 

 

Tambiés se encontró un segundo documento también es una misiva de Juan II de Portugal a Fernando el Católico, fechada a 25 de mayo de 1493, y se trata de un testimonio de cómo el rey portugués aceptaba paralizar la salida de sus carabelas, que se habían empezado a preparar para «descubrir donde Cristóbal Colón».

La carta del monarca constituye el comienzo de las negociaciones que darían lugar al Tratado de Tordesillas, en tanto se iniciaban las conversaciones con el papa Alejandro en torno a las tierras descubiertas. Asimismo, donde se informa sobre el regreso de Cristobal Colón después de descubrir América en el Archivo de la Nobleza, dependiendo del ministerio de Cultura, en sus trabajos de tratamiento técnico y digitalización del Archivo de los condes de Villagonzalo.

 

 

Es un documento excepcional no se conocía aunque estuvo en perfecto estado de conservación, pero ue había pasado desapercibido porque no estaba inventariado. Se ha corroborado que es auténtico y que no existe ninguna copia más. La carta está escrita en portugués antiguo con letra gótica portuguesa.

Aránzazu Lafuente Urién, directora del Archivo Histórico de la Nobleza, explica que “los documentos de Rodrigo Arias Maldonado, en el archivo de los Condes de Villagonzalo, porque él, aparte de ser uno de los fundadores de la familia, fue uno de los consejeros de los Reyes Católicos. Hay que tener en cuenta que antes, en Castilla, no existía ni audiencia ni cancillería. La documentación la custodiaban los cargos de la Corte. No era difícil, por tanto, que estos documentos tan sensibles permanecieran en los archivos familiares y que los heredaran los hijos, que, también en ocasiones, ocupaban los cargos de sus antepasados. Cuando Carlos V y Felipe II deciden crear el archivo de Simancas y recopilar toda la documentación, recogen la mayoría, pero otros, no, porque los herederos eran reacios a darlos, ya que contenían mucha información y eso era poder».

La historia del Kiosco Morisco de Santa María la Ribera
Bernardina de la Garza Arregui
Esta emblemática estructura viajó por muchos lugares hasta llegar a su ubicación actual.

El Kiosco Morisco es una de las construcciones más características de la colonia Santa María la Ribera. Se encuentra localizada en la Alameda del barrio en el cruce de las calles Dr. Atl y Salvador Díaz Mirón.

 

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La historia de este kiosco se remonta al siglo XIX, cuando fue diseñado por el ingeniero José Ramón Ibarrola para ser el Pabellón de México en la Exposición Universal de 1884 en Nueva Orleans. Ese año fue la primera vez que nuestro país participó en una exposición internacional. Desde el inicio de su construcción el ingeniero Ibarrola se enfrentó al problema de no haber en México fundiciones con la capacidad de hacer realidad su sueño de una estructura completamente de hierro. Fue gracias a Andrew Carnegie, dueño de la primera gran acerera de Pittsburgh, que el kiosco cobró vida.

 

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Posteriormente la estructura fue trasladada a Chicago y de ahí a la Feria de San Luis Missouri para participar también como representante de nuestro país.

Al concluir estas dos exposiciones, el pabellón llegó a México y fue instalado en el costado sur de la Alameda Central para ser admirado por primera vez en el país. Mientras estuvo aquí fue la sede de los sorteos de la Lotería Nacional y de varias funciones de cine. Al principio muy pocas personas conocían su origen y se empezaron a divulgar rumores de que había sido regalo de un jeque, o que la estructura venía de China, etc.

 

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Durante las fiestas del centenario, el presidente Porfirio Díaz mandó a erigir en ese mismo lugar el Hemiciclo a Juárez. Así que el kiosco fue trasladado a la alameda del nuevo y elegante barrio de Santa María la Ribera por petición de los colonos y reinaugurado allí el 26 de septiembre de 1910 con una ceremonia oficial y un baile público.

 

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Se llama morisco porque asemeja a la arquitectura islámica con los arcos, las columnas, los detalles en las paredes y la cúpula que resalta la construcción.

En 1972 fue declarado Monumento Artístico de la Nación por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y hoy en día es punto de reunión para todos los habitantes de este hermoso e histórico barrio, así como para cualquier persona que lo quiera visitar; aquí se hacen reuniones vecinales, se organizan clases de baile o simplemente la gente va a pasar un buen rato al aire libre  y contempla el kiosco.

 

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