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Ruinas modernas: algunos de los edificios abandonados más famosos de la CDMX
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Mira la poesía de las ruinas modernas y explora con nosotros algunos de los edificios abandonados de los últimos años.

Explora las cicatrices de la Ciudad de México.

 

El abandono tiene algo de poético. Sobre todo en cuando es tratado en las obras ascéticas y de la mística, como un primer paso para acercarse a dios mediante la contemplación. El abandono implica cierta purificación pasiva donde se aceptan las pruebas y sufrimientos, una etapa de renuncia de uno mismo para obtener un bien mayor.

Cuando se trata de arquitectura el abandono también tiene algo de poético. Un lugar que fue diseñado para ocupar un espacio, y dar un nivel de gratificación visual, que ha caído en desuso consumido por el paso del tiempo, dejando atrás sus virtudes arquitectónicas y esa una especie de consuelo artificial que da la arquitectura, para dar paso a un lugar sin esperanza ni luz, en medio de la desolación, la sombra y el peligro.

 

 

Los poetas, diseñadores, arquitectos y el público en general tenemos cierta fascinación con la arquitectura abandonada. Sobre todo cuando están en medio de una ciudad e inundadas con hierba, como si estuviéramos presenciando las reuinas de la modernidad. Esta fascinación nos ha llevado explorar los misterios de algunos de los recintos abandonados más famosos de la CDMX.

 

Cine Ópera

Serapio Rendón 9, Colonia San Rafael.

 

 

En 1947 este cine era inmenso, elegante y un proyecto arquitectónico bajo la supervisión de Félix Nuncio y Manuel Fontanal. Este inmueble debía retomar las características más sobresalientes del Art Decó como parte del apogeo del cine de oro mexicano, así que optaron por resaltar esta corriente con escaleras, balcones, marcos, puertas, lámparas, sillones, etc. Ahora está en ruinas en la San Rafael.

 

Condominio Insurgentes 300

Av., de los Insurgentes Sur 300, Cuauhtémoc.

 

 

El Condominio Insurgentes, como se le conocía en sus inicios, comenzó a construirse en 1956 y en mayo de 1958 abrió al público. Contaba con 420 despachos los cuales se vendieron rápidamente. Durante los primeros años posteriores a su inauguración, los espacios fueron ocupados por prestigiosos abogados, médicos, estrellas de cine y algunas familias que decidieron habitar ahí. Su decadencia comenzó debido al sismo de 1985, cuando varios despachos fueron desocupados, desde entonces, incendios, asesinatos, más sismos y actividades ilícitas mancharon aún más la historia del edificio provocando la situación actual del inmueble, que se encuentra parcialmente ocupada.

 

Cine Orfeón

Luis Moya #40,

 

 

Este cine fue inaugurado en 1938, pero en 1947 cerró sus puertas para ser remodelado al estilo Art Decó por los arquitectos estadounidenses John y Drew Eberson; siendo reinaugurado el 12 de febrero de 1948. Inicialmente contaba con 4628 asientos, aunque después de la remodelación este número se redujo a 3165. Para lograr la intervención, se adquirió el predio que quedaba justo detrás de la pantalla de cine y se unió al edificio existente, construyendo el escenario, el foso de orquesta, e instalando la mecánica teatral y demás requerimientos para convertirlo en un teatro con los últimos adelantos tecnológicos.

 

Iglesia Anglicana Santa Juliana de Norghist, Museo Británico Americano

Artículo 123 134, Centro.

 

 

Siempre en constante cambio, la Antigua Christ Church se puede ver ladeada, a la espera de una intervención mayor que le devuelva el esplendor que tuvo en los siglos XIX y XX. Esa bulliciosa calle, no tiene nada que ver con lo que fue en el siglo XIX, cuando la comunidad británica asentada en esa zona del Centro Histórico decidió edificar la Christ Church, como parte de la iglesia anglicana en México.

 

Hotel Posada del Sol

Av. Niños Heroes 139, Doctores.

 

 

Su estructura puede verse desde lejos ya que su tamaño ocupa más de media manzana y se eleva más de seis pisos sobre el nivel de la calle. Más de 600 habitaciones fueron construidas por el ingeniero Fernando Saldaña Galván quien pensó en construir un hotel y centro artístico único en la Ciudad. Seis edificios ocupan casi una manzana rodeando jardines, patios, fuentes, terrazas y miradores elevados. Incluye además un casino, un teatro, una sala de cine, una capilla, galerías, salones de té, un ajedrez de tamaño humano así como salones de baile y música.

El palacio de la repostería en México se encuentra en la Pastelería Ideal
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Pastelería la Ideal cuenta con un pequeño museo en el segundo piso de su sucursal, donde es posible ver buena parte de la tradición pastelera en México.

Visita el Palacio de los Pasteles de la Ciudad de México.

 

Se trata del segundo piso de una de las pastelerías más grandes de la Ciudad de México, Pastelería Ideal, donde encontrarás una habitación llena de pasteles pequeño, pasteles mediados y pasteles más grandes que tú mismo.

La Pastelería Ideal, además es u lugar con gran tradición y la atmósfera, que todo turista debe visitar. La pastelería se fundó en 1927 y en sus inicios se llamaba Ideal Bakery, y desde hace mucho tiempo es el lugar ideal para probar deliciosos panes. Lo que empezó como un modesto expendio de pan en plena época de la guerra cristera es hoy una empresa consolidada y bien posicionada en la memoria colectiva de los habitantes de la ciudad.

 

 

 

En 1927, don Adolfo Fernández logró afianzarse en el gusto del público con su variedad de pan, galletas, gelatinas y pasteles, hasta mantenerse durante tres generaciones como empresa familiar. A más de 90 años de su creación, lo único que queda de aquel modesto expendio de pan situado en la calle Independencia es el recuerdo. Pasando el Eje Central Lázaro Cárdenas, al que los clientes llegaban para señalar con el dedo índice la pieza de panecillo que comprarían, ahora existen muchas sucursales más.

Tres generaciones han llevado al éxito a esta empresa: Adolfo, abuelo; Adolfo, padre y Adolfo, hijo. Todos ellos han conseguido que los tipos de pan y pasteles sean algo único en el paladar de los capitalinos y visitantes: textura y sabor inigualables. Todos los días, desde las 5:00 horas, decenas de clientes mayoristas esperan que el majestuoso edificio, antes exconvento de San Francisco de Asís, que alberga hoy la Pastelería, abra sus puertas para ingresar y seleccionar el pan.

 

 

 

Los “cafeteros” son los mayoristas que comprar el pan de la Ideal para ir a vender, ya sea en las calles u ofreciendo café. Los cafeteros tienen a su disposición más de 350 variedades de pan, pero la pastelería vende tanta variedad, sólo los más populares: Conchas, cuernos, banderillas, campechanas, orejas, panques, rebanadas de mantequilla, pan tradicional, americano, danés, pastas secas, pasteles de cumpleaños, bodas, bautizos, tartas, flanes, galletas, gelatinas, bocadillos, y muchas piezas más se aprecia en los aparadores y vitrinas del negocio.

 Al día se hacen entre 25 mil y 30 mil panes. El clásico empaque de cajas de cartón, charolas armables y bolsas blanquiazules que caracteriza a la Pastelería Ideal hizo su aparición desde la primera generación y no se ha modificado. Los clientes caminan orgullosos y con paso firme cuando portan en la mano alguna de estas envolturas, “todos saben que es pan de la Ideal”, comentan.

 

 

Cuando llega el panadero y revisa lo que se va a producir, va al almacén, le entregan su kit de trabajo y se viene a la mesa a trabajar, empieza a batir en las batidoras y ya que tiene su masa, si es masa que se puede trabajar al momento, se trabaja sino se deja reposar para poder empezar.

El éxito de la panadería Ideal, es haberse mantenido en el gusto del público gracias al sabor tradicional del pan, creado por 150 personas que se encargan día a día de darle forma, sabor y consistencia a la masa. Los sobrantes de pan del día se entregan como donativos a casas hogar, lo que garantiza pan del día.

 

 

 

Pero sin no tienes la intención de comprar pan, puedes subir al segundo piso de la panadería ubicada en el centro, y la colección de pasteles enormes. Pasteles para quinceañera, Boda, bautiza o lo que sea,  esta pastelería tiene un escaparate gigante muestra ejemplos de las muchas confecciones de varios niveles, temáticas. Los pasteles en exhibición son una referencia visual, y están rellenos de cartón en lugar de pastel real, pero vale la pena agacharse mientras recorre el Centro Histórico.

Siempre puedes visitar este Museo del pastel, este espacio de muestra para que puedas elegir el diseño del pastel que más te guste. Es una especia de museo para el repostero, que resguarda estas obras de arte arriba de una panadería. Incluso, cada pastel cuenta con una ficha técnica con el nombre del pastelero que lo elaboró. Por su acomodo en forma de galería, los visitantes bautizaron el lugar como el Museo del Pastel.

 

 

 

Pastelería Ideal

¿Dónde? República de Uruguay 74, Centro Histórico, Cuauhtémoc, CDMX.

¿Cuándo? Lunes a Domingo de 06:30 a 21:00

¿Costo promedio?  $50 – $150

Sitio web // Facebook

2019 será el Año Internacional de las Lenguas Indígenas
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Las Lenguas Indígenas son importantes para el desarrollo de nuestra memoria histórica así como para  la consolidación de la paz en el mundo.

Sobre la importancia de preservar las Lenguas Indígenas en el mundo.

 

Las lenguas indígenas juegan un papel primordial para el desarrollo y la reconciliación entre diferentes grupos humanos. No sólo han sido un instrumento de integración, comunicación y educación, sino que además brindan identidad a l los hombres y mujeres que forman parte de un grupo social.

Se estima que existen 6.700 idiomas en el mundo, los cuales 4.000 son hablados por pueblos indígenas y 2.680 se encuentran en peligro de desaparecer.  En América latina sus 42 millones de indígenas hablan más de 500 lenguas; de los cuales unos 38 millones, viven en México, Guatemala, Perú y Bolivia.

 

 

En México más de 7 millones de habitantes hablan 68 lenguas indígenas; siendo las más comunes Náhuatl, Maya y Tseltal. Pero esto es un poco preocupante, porque según las Naciones Unidas, el 95% de las lenguas nativas podrían extinguirse para el año 2100. En Perú se extinguieron un total de 37 lenguas indígenas y hay 27 lenguas en peligro de declive; mientras que en México unas 40 lenguas amenazan con esfumarse.

Es por eso que en el Foro Permanente de 2016, propuesto por la Asamblea General de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) se proclamó el 2019 como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas con el fin de llamar la atención sobre la pérdid, que trae consigo la necesidad de conservarlas, revitalizarlas y fomentarlas a nivel nacional e internacional.

 

 

Es por eso que la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas  para la Educación, la Ciencia y la Cultura) actuará como organismo principal durante este Año. La importancia de abordar este tema es crucial para los pueblos indígenas, puesto que representan otra forma de ver al mundo, guardan conocimientos amplios y complejos que se han desarrollado por miles de años, siendo así fundamentales para la cultura e identidad de los pueblos originarios.

Es por eso que tenemos que ayudar a preservar a los Pueblos Indígenas y sus lenguas, así como el derecho a revitalizar, utilizar, fomentarlas, así como ayudar a transmitir a las generaciones futuras sus lenguas, tradiciones orales, sistemas de escritura y literaturas.

 

 

Este propósito, también lleva consigo el fin de mostrar cuáles son los principales riesgos que afrontan los pueblos originarios en cuanto a la preservación de sus idiomas y costumbres; así como su importancia para el desarrollo sostenible, la reconciliación, la buena gobernanza y la consolidación de la paz.

El 28 de enero en París, Francia se llevará a cabo la ceremonia, misma que contribuirá a impulsar el acceso y la promoción de las lenguas indígenas, y fomentará la mejora de la calidad en la vida de los pueblos, a través del fortalecimiento de sus capacidades. El encuentro contará con representantes gubernamentales de alto nivel, pueblos indígenas, miembros de la sociedad civil, la academia y varias instituciones públicas y privadas.

 

 

En dicha reunión se promoverá el desarrollo de un foro global para el debate constructivo en el que oradores de alto nivel puedan abordar nuevos paradigmas para salvaguardar, promover y brindar acceso a los conocimientos y la información de los pueblos ancestrales.

La Organización para el Año Internacional de las Lenguas Indígenas planteó cinco razones para promover la conservación y cuidado de las lenguas indígenas:

– Generan conocimiento y comprensión sobre el mundo

– Son consideradas un desarrollo sostenible, pues mediante su lenguaje y cultura consolidan e incentivan la paz y reconciliación

– Estas lenguas son consideradas como un derecho humano fundamental en la libertad de los pueblos indígenas

– Desarrollan la inclusión social y la alfabetización, lo que contribuye a reducir los niveles de pobreza

– Son consideradas como fuente de diversidad de valores culturales y de patrimonio histórico

 

 

El principal método para que los pueblos indígenas fortifiquen sus lenguas surgen de su difusión. Y aunque cada vez hay más hay legislaciones y políticas orientadas a la protección de las lenguas indígenas, el trabajo aún consiste en garantizar el acceso igualitario de los pueblos indígenas a todos los niveles de educación y formación profesional.

El derecho de una persona a utilizar el idioma de su preferencia es un requisito previo para la libertad de pensamiento, opinión y expresión, el acceso a la educación y la información, el empleo, la construcción de sociedades inclusivas y otros valores consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

 

 

Es a través del lenguaje que nos comunicamos con el mundo, definimos nuestra identidad, expresamos nuestra historia y cultura, aprendemos, defendemos nuestros derechos humanos y participamos en todos los aspectos de la sociedad, por nombrar sólo algunos.

A través de la lengua, las personas preservamos nuestra historia, costumbres y tradiciones comunitarias, así como la memoria, los modos únicos de pensamiento, significado y expresión. También, sobre todo, es como construimos el futuro. El idioma es fundamental en los ámbitos de la protección de los derechos humanos, la buena gobernanza, la consolidación de la paz, la reconciliación y el desarrollo sostenible.

 

 

Foto portada Food and travel

El mundo de los osos de peluche está en el pueblo de Xonocatlán
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Los muñecos de peluche del municipio de Xonocatlán iniciaron su fabricación hace casi 30 años; además cuentan con cientos de talleres que cubren la demanda de casi todo el país.

No se saben bien los orígenes de Xonacatlán, excepto que fue tomada por los españoles en el año de 1521.

 

De ahí este lugar no lograría prosperar hasta la llegada de la Independencia de México en el año de 1821. Después, no obtendría su título de municipio hasta llegado el año de 1870, gracias al esfuerzo de Celso Vicente Hernández.

Y si bien su nombre en náhuatl se traduce al español como “entre las cebollas”, no es su característica conocida. Este lugar es famoso debido a que aquí se producen el 70 por ciento de los osos de peluche mexicanos. Aquí existen 500 fábricas dedicadas a producir a este adorable animal, distribuyéndolos de punta a punta, de Tijuana a Yucatán.

Además de los típicos osos de peluche, aquí encontrarás a otros animales afelpados como elefantes, jirafas, monos y también caricaturas. Puedes encontrar figuras de más de metro y medio de altura a un precio barato de 800 o 900 pesos. Y las más tradicionales de 15 a 30 centímetros las puedes encontrar en un precio de 30 a 100 pesos.

 

 

 

 

“La temporada buena inicia en noviembre por la navidad y reyes, de ahí la actividad se intensifica y pararemos este fin de semana. No tenemos una cantidad fija pero de los gigantes hacemos de 200 a 300 a la semana y los chicos unos 500”, refirió José Alberto Peña, dueño de peluches “Aly Toys”.

Todos los días al menos 10 personas, incluidos él, sus dos hijos, esposa, hermano, y un sobrino, así como algunas trabajadoras; destinan una hora y media en rellenar los modelos más grandes, que tardan el mismo tiempo en confeccionar, cortar y coser. Con una jornada de 12 horas o más, hacen hasta lo imposible por cumplir con sus clientes. “Para terminarlo le ponemos organza, moños, ojos, nariz y bordamos la mayoría de las leyendas, ahora el serigrafiado casi no se usa. Año con año el mercado exige mayor calidad”.

 

 

 

Para el 14 de Febrero el oso Panda y el oso Brandon son los preferidos de los consumidores por su cara tierna y su cuerpo pachoncito, aunque el inconfundible Stitch de la película de Walt Disney de 2002, ha sido una sensación en los últimos meses. En la “tierra del peluche” o “ciudad peluche” como se le conoce a Xonacatlán, un muñeco sale 20 por ciento más barato que en las grandes tiendas. El número tres de 90 centímetros, por ejemplo, cuesta 240 pesos por mayoreo mientras que uno de 30 centímetros oscila en 120 pesos la pieza y 110 por mayoreo comprado en el taller, pero en el aparador incrementa su precio a 135 o 140 pesos.

 

 

 

“A nuestros clientes de todo el año les respetamos el precio, quienes en sus tiendas los venden entre 20 y 50 pesos más caros. Los gigantes están en 600 y 700 pesos pero en tiendas los pueden encontrar hasta en mil 200”. Aunque sus principales clientes son de la capital del país que a su vez distribuye a entidades como Puebla o Tabasco, a Xona llegan de Guadalajara, Guanajuato o Michoacán.

 

 

Grandes o pequeños, tiernos y adorables, así es como lucen los miles de osos de peluche que fueron creados para celebrar el Día de San Valentín. Con precios que van desde 240 hasta 700 pesos, según su tamaño, estos ejemplares se han vuelto la principal fuente de ingreso de cientos de familias en el municipio de Xonacatlán.

Corazones rojos, azules, grises y rosas con leyendas como “Te quiero mucho”, “Te amo”, “Mi niña hermosa” y “Felicidades”, son parte de los animales de felpa que de noviembre a la fecha han ido a parar a los exhibidores de decenas de locales ubicados a las afueras de la cabecera municipal sobre la carretera Toluca-Naucalpan, pero principalmente al mercado de Sonora en la Ciudad de México, desde donde distribuyen hacía el resto del país.

 

 

 

 

La gama de figuras que se venden es incalculable: osos color miel, osos amarillos, gatos sonrientes, perros, monos de brazos largos, gorilas de tamaño real son lo de todos los días. Y ni qué decir de los tipos de telas con los que están hechos, unas muy lanudas, otras de pelaje diminuto, otras con remolinos, las posibilidades son infinitas.

Por estas razones y más es que debes ir a visitar Xonacatlán en Estado de México, para conseguir buenas ofertas. Además de apoyar la economía local de más de 400 familias que se dedican a esta labor, conseguirás buenos peluches. Es por ello que este pequeño poblado se ha ganado el corazón de muchos mexicanos, con productos de alta calidad.