Vida Capital
El túmin, la moneda alternativa indígena, ahora en la CDMX
Cristopher Garnica
Túmin significa dinero entre los indígenas de la etnia Totonaca, además es una moneda comunitaria que sirve para comprar comida, ropa o para pagar servicios.

Breve historia del túmin.

 

El túmin es una moneda alternativa de cambio. Nace en la zona indígena del norte del estado de Veracruz y cuenta con gran aceptación en la región y diversos municipios de estados circunvecinos. El túmin, a diferencia de los billetes tradicionales que se valoran por el poder económico o las reservas de oro del país que los emite, está respaldado por las personas que los utilizan.

El túmin surge como proyecto de investigación en la Universidad Veracruzana Intercontinental (UVI), para ayudar a los habitantes de Espinal, un municipio pobre con 25.000 habitantes de los cuales la mitad son indígenas totonacas, cuyo salario mínimo no les alcanzaba para sobrevivir. Ante la falta de dinero, los vecinos intercambian sus productos para sobrevivir, como ocurre en otras comunidades rurales del país.

 

Los investigadores de la UVI diseñaron el túmin para facilitar el trueque, vales intercambiables por mercancía o servicios. La moneda comunitaria se puso en circulación a finales de 2010, en pleno festejó del bicentenario de independencia. Con el túmin, un panadero vende su mercancía en pesos y túmines, y ambas monedas le sirven para comprar productos y/o intercambiarla por servicios, como una revisión dental o la reparación de una puerta. En este sistema solidario de trueque, lo que vale no son los billetes o monedas metálicas, sino lo que las personas dan o hacen a cambio, donde el dinero no es para acumularse, sino para usarse y ayudar a la gente.

La moneda comunitaria se comenzó a utilizar entre 115 miembros iniciales de una red de intercambio, quienes recibieron vales por el equivalente a 500 túmines que se deben conservar en circulación. Así, cada uno de los socios da voluntariamente el valor que desea a la moneda y todos, a su vez, se comprometen a sacrificar las ganancias en pesos para recuperarlas en servicios o productos.  Si un kilo de carne cuesta unos 70 pesos en el mercado tradicional, por ejemplo, dentro de la red se cotiza en 50 pesos y 20 túmines. El carnicero utiliza los vales de túmin para comprar otra mercancía, como pan, y el panadero a su vez los intercambia por algo más, como harina, azúcar o huevos.

 

Esto ha hecho que alimentos, bebidas, animales y hasta servicios de cibercafé, formen parte de los negocios que exhiben afuera de sus locales los letreros que dicen “Aquí Aceptamos Túmin”. Esto ha dado buenos resultados, al grado que los comerciantes y profesionistas vendan más productos, y que los consumidores compren más barato.

Este piloto de túmin en Veracruz  no le gustó nada al Banco de México (Banxico),que llevo a demanda y juicios a los creadores del túmin, pero se ha resignado a ver las bondades del túmin como una amenaza latente. Gracias a este ha cambiado progresivo de la forma de comerciar de la gente, se han provocado varias réplicas en diversas comunidades indígenas de todo el país, como Chiapas y Tabasco, Morelos, Campeche y ahora la CDMX, que se ha acercado a los diseñadores del sistema para pedir su asesoría en el establecimiento de monedas propias; emulando casos exitosos de comunidades europeas de España, Portugal e Italia, que ya han comenzado a adoptar monedas propias debido a la crisis económica mundial.

 

El uso del túmin se ha extendido a 16 estados del país, incluyendo el sur de la Ciudad de México, en la delegación Xochimilco, donde los comerciantes y habitantes han comenzado a usar el túmin; lo cual representa su entrada a la Ciudad de México, el epicentro de los negocios del país, que tan solo en el segundo trimestre del año reportó ventas por 179,000 millones de pesos (casi 10,000 millones de dólares), de acuerdo con la Cámara de Comercio Servicio y Turismo local.

La entrada del túmin hace frente a las grandes corporaciones, pues el sistema está creado para incentivar el consumo local, sumado a que revaloriza el trabajo artesanal. En Xochimilco, si un cliente compra un frasco de miel de 20 pesos (casi un dólar), puede pagar con 18 pesos mexicanos e intercambiar dos túmines.

 

Los comerciantes interesados en el túmin se inscriben en un padrón, se acuerdan las reglas, la más importante es aceptar 10% del valor de un producto en túmines, de forma gratuita se les entregan los túmines, cantidad equivalente a su producción anual, y los comerciantes distribuyen la moneda entre ellos y sus clientes al pagar o dar cambio. Así es como se crea la red solidaria, donde los vales están en constante movimiento, intercambiando el trabajo de los productores. El túmin ha provocado que los comercios se expandan por medio de redes e incluso con comerciantes de otros estados del país. El túmin es una red solidaria que está ayudando a las personas de Xochimilco.

Web Túmin 

Datos interesantes sobre la educación en México después de la conquista
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Los franciscanos adoctrinaron y evangelización indígenas, pero también fundaron escuelas elementales y universidades para los indígenas y mestizos.

Para los franciscanos la educación significaba evangelización.

 

Hacia el año 1521, luego de la conquista de México y del nombramiento oficial de la Nueva España, el Rey decidió darle nombre a todas las tierras conquistadas. Cada reino tenía su propio gobernador, alcaldías mayores y corregimientos y cada tierra conquistada dependía en última instancia del rey de España. Pero la conquista trajo nuevos asuntos a la Nueva España, entre los que se encontraba ¿qué hacer con los conquistados? ¿Cómo tratarlos y sobre todo cómo educarlos?

Esto trajo consigo un choque cultural inmensa en la nueva España, porque los indígenas tenían un enseñanza, cultura, lengua y vida propias, y bueno, la época colonial cuenta con muchos hombres de ciencia, historiadores, filósofos, teólogos y poetas; respetados y educados a la vieja tradición europea-occidental. Así que Carlos Góngora, el poeta y filosofo, astrónomo y cosmógrafo, tenía que desplazar al poeta, filósofo, y constructor Nezahualcóyotl.

 

 

Para dicha tarea, nada sencilla, la educación popular se puede traducir como evangelización de aborígenes. Ya que esta fue la primera enmienda “pedagógica” llevada a cabo por los 12 franciscanos que llegaron a la Nueva España, entre los que se encontraba Juan de Tecto y Pedro Gante; quienes hacían pintar en lienzos los asuntos principales de la biblia y en base a interpretes se podía hablar con su lengua.

El problema de educación era tan complejo que se tuvo que crear una legislación educativa dictada por Fernando el católico y por Bartolomé de las casas, quienes estuvieron a favor de los indios y les indicaban la obligación de leer y a escribir. La base de ello enseñar catolicismo, castellanización y la instrucción elemental de esta lengua, por lo que se instalaron escuelas en lengua castellana para que todos los indios aprendieran la escuela y de lectura y escritura, y las personas más hábiles en el estudio reproducían la enseñanza a los más jóvenes.

 

 

Con Pedro Gante se crearon los primeros colegios de América latina en 1523; y con Fray Juan de Zumárraga fue el primer Obispo y Arzobispo en México y funda en Texcoco un colegio para niños y para niñas. Se les enseñaba con el método Franciscano y con un tipo de educación rural, además de doctrina cristiana y trabajo de campo.

Fue Vasco de Quiroga quien creó una educación de tipo socialista, quien además de recibir enfermos e impulsar la creación de un hospital, educo a los niños con un carácter práctico orientado hacia un estilo de vida útil, donde se les educaba para eliminar la soberbia y se alternaba la educación elemental con el trabajo de la agricultura.

 

 

La educación dirigida a las niñas estaba basada en los oficios mujeriles se dedicaban a trabajo para beneficio del hospital, se dedicaban a la creación de telas de lana, seda y lino y estas eran dadas a los hospitales y se enseñaba en que la mujer debería de hacer todos los oficios mujeriles y los especiales. Más tarde, en el colegio de las niñas, se les enseñaban las artes domesticas a la vez que se les instruía en la dogmática religiosa.

La educación de los mestizos y criollos también cambió el panorama educativo en la Nueva España. De ahí que se hayan creado órdenes que debían seguir una ordenanza estricta para impartir clases, por ejemplo, que el maestro no debería ser negro ni mulato, ni indio, únicamente podía ser español con bonita letra. Debía saber matemáticas básicas, ser cristiano viejo y bien instruido, y si alguien se ponía a impartir cátedra sin supervisión era castigado con veinte pesos de oro común.

 

 

Cuando llegó la enseñanza superior indígena, surgió el colegio de santa cruz de Tlatelolco, el primer instituto de educación superior creado en América, que enseñaba latín y humanidades, retorica, medicina indígena, música y teología. En 1595 el colegio pasó de ser una institución educativa a una institución de primeras letras, pero el éxito de la universidad se vio probado por Bernardino de Sahagún que fue parte de éxito del colegio por su gran competencia en la enseñanza y en la calidad de los alumnos.

De aquella universidad, salió la idea de crear una institución académica donde se enseñaran todas las ciencias y todas las enseñanzas en beneficio de españoles y naturales en todas sus cátedras y sus facultades, que se conformó como una universidad que hoy conocemos: regida por el rector, el concelario y los catedráticos. La universidad vino a conformar y consolidar el perfil de la intelectualidad y en ella se cultivaban, sabios, teólogos, filósofos, y poetas y doctores con diversos dominios del saber.

 

 

El Imperial Colegio de Santa Cruz respondió a necesidades de formación de un selecto cuerpo de funcionarios indígenas. De aquellas aulas salieron magníficos latinistas, retóricos, traductores, amanuenses y, sobre todo, un brillante plantel de historiadores, cuya enumeración sería larga. Uno de ellos, el más importante, se llamó Fernando de Alva Ixtlilxochitl, uno de los historiados novohispanos más reconocidos de la época y descendiente de el último tlatoani texcocano.

Hermosas fotografías de campos de tulipanes en México
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Aunque los Tulipanes se han asociado con Holanda, algunas se cosechan en México y son flores con un rol significativo en el arte y la cultura de Turquía e Irán, que le ha dedicado pinturas, poemas y canciones.

Los Tulipanes son una obra maestra de la naturaleza.

 

Se cree que en 1592 florecen los primeros tulipanes holandeses. Otras personas afirman que es una flor originaria del Imperio Otomano, y son la flor nacional de este país desde el año 1,000 A.C. Como sea, hoy en día existe una fiebre por los tulipanes en efecto, el cultivo y comercio de tulipanes se encuentra principalmente en manos de los holandeses, que han generado un importante desarrollo de las plantas bulbosas y en general de las plantas ornamentales.

Holanda es hoy en día el principal productor y exportador de tulipanes en el mundo, debido a que ha sido capaz de crear una organización basada en el control de material vegetativo, lo que exige una gran especialización, una importante labor investigadora y el desarrollo de tecnología de punta. Los tulipanes tienen una forma muy característica y colores vibrantes que los convierten en los favoritos de muchas personas, ya que transmiten calidez y son unas flores con una personalidad muy elegante.

 

 

En México los pocos estudios realizados para este cultivo se han enfocado en aspectos de mercado oferta-demanda, aunque no ocupan una superficie significativa dentro del marco florícola, existe un mercado y hermosos campos de tulipanes. Es en diciembre que los 9 millones de tulipanes que se siembran en el Estado de México, sales de campos y viveros para pasar a una fase de refrigeración en donde la flor abrirá completamente y más tarde, ser comercializada.

El ciclo de desarrollo del tulipán es de 8 a 10 semanas dependiendo de la variedad, es recomendable que todos los fertilizantes sean perfectamente solubles siendo suministrados por medio del sistema de riego.

 

 

Aquí te dejamos estas hermosas fotos de algunos campos de tulipanes en México, y otras fotografías de los hermosos campos de otras partes del mundo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Todo sobre el famoso tianguis de la San Felipe de Jesús
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En el tianguis de la San Felipe se encuentra todo tipo de artefactos, incluso los más inimaginables, además de ser el más grande de toda América Latina.

El tianguis más grande de América.

 

El tianguis de la colonia San Felipe de Jesús es considerado el más grande de América Latina. Se ubica al norte de la ciudad de México, y si lo recorres desde el oriente, desde los límites de Nezahualcóyotl en el Estado de México, hasta el fin del tianguis en la avenida Gran Canal, puedes llegar a los límites con Ecatepec. Este tianguis no solo es inmenso, también puedes encontrar de todo.

El “tianguis de la Sanfe” tiene más de 40 años instalándose a lo largo de la calle Villa de Ayala y otras aledañas, como León de los Aldama y Ocotlán. Inició como un mercado de herramientas con 17 comerciantes, y poco a poco se convirtió en un corredor comercial de cerca de siete kilómetros, donde se calcula laboran al menos 30 mil vendedores.

 

 

 

Cada domingo asisten alrededor de 500 mil personas a chacharear, a pesar de su mala fama de ser un lugar donde se vende mercancía robada, como en casi todos los tianguis. Para los vecinos este mercado los “secuestra” cada domingo, pues la mayoría de los accesos son bloqueados por los miles de puestos y decenas de camiones de carga de los comerciantes. En caso de emergencia es muy difícil que pase una ambulancia o una patrulla.

Desde hace algunos años se han reubicado puestos para permitir el paso de vehículos y peatones por la zona. La idea fue disminuir 10 centímetros cada metro de longitud de los puestos, para liberar 3 mil kilómetros y reubicar a los vendedores que obstruyen las vialidades, además de realizar un padrón con todos los vendedores del lugar.

 

 

 

Si lo recorres por las calles Villa de Ayala y León de los Aldama, puedes ver todas las chácharas, herramientas, aparatos electrónicos, muebles, comida y cervezas que se venden en el tianguis. En el lugar hay líderes de 15 organizaciones de comerciantes del tianguis, que generan cada domingo 120 toneladas de basura que recogen 12 camiones cada domingo.

Este tianguis de la San Felipe de Jesús, en la delegación Gustavo A. Madero se ofrece una cantidad impresionante de productos que nunca pensaste ver en un tianguis, desde piezas de automóviles hasta cámaras de 1920. Siempre encontrarás algo que llame tu atención y es que con el paso del tiempo ha ido aumentando el número de vendedores de manera considerable.

 

 

 

 

Conforme avanzas bajo las miles de lonas rosas, amarillas y azules, los olores y ruidos que te harán voltear hacia todas partes. Mientras que por un lado escuchas gente ofertando focos o ropa, del otro extremo de los estrechos pasillos hay un puesto de barbacoa, que con su olor te invita a pasar a echarte un taquito.

A pesar de que la variedad de productos es inmensa de los miles de vendedores, y a cada paso puedes encontrar joyas antiguas, cajas registradoras, máquinas de escribir y coser, coleccionables que hacen imposible recorrer todo el tianguis en un día.

 

 

Dirección: Av Villa de Ayala, Camino de la Unión “A” &, San Felipe de Jesús

 

Estos son los mejores tianguis de la Ciudad de México
Viviana Cohen
Una lista de lugares ambulantes para que encuentren eso que no sabían que estaban buscando.

La historia de todo capitalino empieza en un tianguis…

 

Una de las mejores cosas de México es que es un país profundamente arraigado a sus tradiciones. Aquí la cultura ancestral forma parte de la vida cotidiana de las personas. Unas veces está debajo del suelo y otras tantas se puede sentir en los cuantiosos bazares ambulantes que se ponen casi espontáneamente en distintas colonias de la capital.

El  tianguis – una palabra de origen náhuatl que significa mercado público – ha acompañado a esta metrópoli desde el inicio de los tiempos. Y además de fungir como un centro indispensable para el trueque, ha demostrado ser un verdadero festín antropológico en el que se pueden estudiar: el comportamiento, la unión y las costumbres que tienen las familias mexicanas. 

Esto se debe a que en estos espacios milenarios existe un microuniverso en el que se puede conseguir todo: lo barato, lo bonito, lo que no hay en otros lugares, lo que no sabíamos que nos hacía falta  y lo que habíamos estado buscando desde siempre.

 

 

tianguis

 

Es que, entre los laberínticos y los efímeros caminos que se trazan temporalmente en distintas arterías chilangas, hay un collage de necesidades perfectas para llenar el alma de cualquiera: flores, pescados, escobas, antigüedades raras, cosméticos, las frutas más coloridas que hay en el mundo, y un bullicio único que a veces deja sus canciones en el aire.

Los tianguis nacieron en el corazón de Mesoamérica y casi inexplicadamente han sabido reciclarse en el tiempo. Actualmente, siguen siendo una opción estupenda para abastecer el hogar y desafiar de una manera elegante (y un tanto estrambótica) las impersonales tiendas de cadena. 

En honor a lo anterior, y para que nuestros lectores sepan cuáles son los más emblemáticos, grandes e importantes que hay en la Ciudad de México hemos creado una coqueta lista con los tianguis que todo capitalino debe conocer sí o sí.  

 

Tianguis cultural del Chopo 

Aldama, Cuauhtémoc, Buenavista

 

Tianguis

 

Carlos Monsiváis lo nombró como “el templo de la contracultura mexicana” y José Agustín le adjudicó el mote de “capital del Rock”. Sin duda, el motivo que hace concurrir a aproximadamente 6 mil personas una vez a la semana, es que este lugar está lleno de artículos derivados de la contracultura.  Aquí hay desde música poco conocida, hasta objetos emblemáticos del Punk y toda clase prendas estrafalarias para crear una nueva personalidad. 

 

Tianguis de la Lagunilla 

López Rayón 46 lote 1, Centro, 06020 CDMX
 
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La Lagunilla ha sido el centro comercial por excelencia de Latinoamérica desde hace más de 400 años. Cada domingo este famoso mercados de pulgas se convierte en un extraordinario museo ambulantes en el que se pueden encontrar: lámparas, sombreros, abrigos, ropa militar, pedrería y joyería artesanal, venta y reparación de muebles, discos de vinilo, libros usados y cristalería.

 

Las Paca de Pino Suárez 

Diagonal de Fray Servando 52, colonia Tránsito

 

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Este es el lugar favorito de los capitalinos para alimentar su armario. Aquí hay kilos y kilos de ropa fuera de temporada, discontinuada y nueva para satisfacer el gusto de cualquiera.  Incluso hay prendas únicas que tienen personalidad propia.  Desde hace más de 20 años este tianguis ofrece decenas de locales donde los visitantes pueden encontrar entre montones y montones de tela su propia identidad. 

 

Tianguis de antigüedades de la Portales

 Calle Rumania, entre Libertad y calzada de Santa Cruz. A unas cuadras de metro Portales

 

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En este rincón de la capital abunda:  lo vintage, lo viejo y lo esotérico. Y es que en este tianguis los tesoros sí existen y están ahí perdidos entre decenas de objetos y personas. Están ahí, en puestitos raros, que se ponen todos los días, para el placer de los entusiastas del pasado. Esos seres que viven en la capital mexicana y se quieren dar una vuelta al corazón de la Portales. 

 

El Salado 

Maravillas, El Salado, Chimalhuacán

 

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Un tianguis que desde hace más de 40 años se instala en Iztapalapa alrededor de la colonia Solidaridad. En este tendedero perpetuo (uno de los más grandes de México) se pueden encontrar: montones de ropa de segunda mano, muebles viejos, libros, chácharas chinas , relojes sin pila, perfumes de marca sin marca, tenis nuevos o usados , autopartes y hasta dispositivos móviles  de dudosa procedencia.

 

El tianguis de Tepito 

Calle Manuel Doblado 154, Tepito

 

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Tepito es un barrio que infunde mucho respeto. Representa la fuerza, bravura y resistencia de una zona trabajadora por excelencia, donde el comercio se lleva en la sangre y se pasa de generación en generación, siempre con la frente en alto. En el barrio de Tepito se  pueden encontrar cosas muy baratas principalmente de la “fayuca” y algunos otros objetos nuevos cuyo origen es misterioso.