Arte y Cultura
Dolores Olmedo, la vida de una mujer polémica, audaz y gran coleccionista
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Dolores Olmedo fue musa, mecenas y gran coleccionista de las obras de Diego Rivera, Frida Kahlo, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco.

Conoce lo que hay detrás del nombre Dolores Olmedo.

 

María de los Dolores Olmedo y Patiño Suárez fue una mujer polémica, audaz y representante de un feminismo en el siglo XX. Dolores Olmedo es reconocida como una gran coleccionista de arte, cuyas obras se encuentran en el museo que lleva su nombre (Museo Dolores Olmedo Patiño) en el sur del Distrito Federal, conocida como “Hacienda la Noria” en la CDMX.

Lola Olmedo nació en Tacubaya, poco antes de la revolución mexicana en 1908, dentro de las circunstancias políticas y sociales del México del siglo XX que sentaron bases de modernidad y desarrollo. Le tocó vivir un proceso de maduración interna en la sociedad que colocó al país en condiciones de cambio en su historia. Fue la mayor de los hijos del matrimonio formado por la maestra normalista María Patiño Suárez y Manuel Olmedo Mayagoitia un profesionista que trabajaba como contador y abogado en algunos de los establecimientos de la Ciudad de México.

 

 

Desde finales de 1914 y durante 1915 la Ciudad de México padeció hambre y escasez, en parte por la muerte de su padre, y entraban y salían tropas pertenecientes a diferentes facciones revolucionarias, faltaba el abasto debido a la destrucción de líneas férreas y otros medios de transporte, colocando a los habitantes de la capital en condiciones de extrema necesidad.

La familiar Olmedo no cursó estudios regularmente, debido a las condiciones de estabilidad en el país y dificultades familiares, y recibieron clases de su madre en la escuela primaria de Tacubaya donde daba clases. La influencia principal en su vida y su carácter provenía de ejemplo cotidiano de su madre, por quién Dolores sintió una especial y abierta devoción. Años más tarde, Lola ayudaba a su madre dando algunas clases de dibujo a grupos de niños pequeños, se interesaba por las artes, después de iniciar estudios se preparaba para cubrir los créditos correspondientes a la secundaria y posteriormente ingresar a la escuela nacional preparatoria como requisito anterior a la Universidad Nacional.

 

 

Las artes tuvieron un renacimiento después de la revolución, se adentraron en sus raíces renovando el sentido cultural y científico, surgiendo así una nueva generación que incorporaba nuevos valores que permitieron enfocar los esfuerzos hacia la creación, acentuando la sensibilidad a las injusticias sociales, para edificar una sociedad basada en el nacionalismo e ideada en el progreso y el desarrollo.

Entre los representantes más importantes de la época se contaba a Vicente Lombardo Toledano, Manuel Gómez Morín, Alfonso Caso, Narciso Bassols, Antonio Castro Leal y Daniel Cosío Villegas. Fue en esta década cuando Dolores Olmedo conoció a Diego Rivera y también se relacionó con Howard S. Philips, quién se convertiría en su esposo, una de las figuras que serían importantes para su formación intelectual e impulsaría de manera determinante muchas de sus acciones.

 

 

Alrededor de 1924 Dolores conoció a Diego Rivera en el edificio de la Secretaría de Educación Pública, de ahí surgió una relación basada en el mutuo interés por el arte, el pintor le pidió a la maestra Patiño permiso para que la joven posara para él. Rivera realizó varios dibujos y una litografía; sin embargo, para ella su amistad estuvo llena de profunda admiración.

Dolores curó dos años en la escuela de derecho, y más tarde completó estudios en arte en la Academia de San Carlos y de música en el Conservatorio Nacional, aprendizajes que con los años le resultarían útiles para posteriormente impartir clases.

 

 

Dolores Olmedo conoció y se casó con el editor de la revista Mexican Life, Howard S. Philips, que tenía una tendencia hacia la actividad artística, además de que difundía los atractivos turísticos de México para los extranjeros en 1935. Con Phillips tuvo cuatro hijos; Alfredo, Irene, Eduardo y Carlos. Debido a este matrimonio se adentró más en el mundo de la cultura conoció a gran parte del grupo de contemporáneos: Carlos Pellicer, Salvador Novo, Jorge Cuesta, Xavier Villaurrutia, Jaime Torres Bodet, entre otros, formando la crema y nata de la juventud culta.

Para finales de los años 40, Dolores Olmedo y un asociado, Pagelson se convirtieron en gerentes de grupo CICSA (Compañía Inmobiliaria y Constructora) cuya actividad era de tipo empresarial y relacionada con la construcción. Gracias al dinero de la construcción, Dolores pudo adquirir muchas obras de Diego Rivera, ya condenado a muerte por el cáncer que sufría, quién durante mucho tiempo la orientó a comprar piezas prehispánicas con las cuales inició su colección. La colección de piezas arqueológicas, diversos trabajos pictóricos, obras de arte y objetos que pertenecieron a Frida Kahlo serían destinadas para construir museos públicos.

 

 

Diego Rivera registró su testamento público abierto en el cual legaba bienes inmuebles a diez personas, en este acto se encontraba Dolores Olmedo. Por otra parte, Diego se sintió en libertad de legar sus obras de arte y los museos para exhibirlas al pueblo de México. En octubre de 1956, además de las obras de arte que Dolores Olmedo había adquirido, Diego le sugirió adquirir diez cuadros más, para enriquecer su colección y asegurar su legado. Un par de meses antes del fallecimiento de Diego Rivera, se firmó la escritura del fideicomiso, documento que fue firmado por Dolores Olmedo y Alfonso Quiroz Cuarón en donde se nombraba a Dolores como presidenta del comité técnico del fideicomiso. Por último, el 20 de octubre de 1957, Diego Rivera, en mal estado de salud, extendió una carta ante notario público, concediendo a Dolores Olmedo, los derechos autorales de todas sus obras, textos y documentos en su poder.

 

 

Desde principios de los 60, Dolores Olmedo aportó dinero rescatar y continuar con muchas de las tradiciones mexicanas promoviéndolas en diversas exposiciones de arte en varios países, sobre todo el creado por Diego rivera y Frida Kahlo. Dentro del propio museo, sus salones y otros espacios, han servido de escenario para exposiciones temporales.

Sin embargo, se ha dicho que las maneras de Dolores Olmedo para hacerse de las obras de arte han sido digamos, controversiales: abuso de confianza y desaparición de obras que tenía a su cuidado fueron las más frecuentes, y que algunas obras que estaban bajo su resguardo para ser expuestas o valuadas, quedaron en su poder y se negó a entregarlas.

 

 

En 1962 Dolores Olmedo decidió adquirir la hacienda “La Noria”, en Xochimilco, donde reubicó su colección. Impulsó la creación del Museo Arqueológico de Santa Cruz Acalpixca; donó terrenos para la construcción de centros educativos, creó la Fundación Dolores Olmedo Patiño A.C, el Fideicomiso Museo Dolores Olmedo Patiño con el fin de albergar las 145 pinturas de Diego Rivera, 25 de Frida Kahlo, 42 de Angelina Beloff, más de 600 piezas prehispánicas reconocidas y registradas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, varios santos estofados del siglo XVIII, la colección de arte popular, 4.000 libros de la Biblioteca, pavos reales, guajolotes, patos, perros xoloitzcuintles y un jardín ecológico con más de 25 variedades de plantas y árboles mexicanos. Dolores Olmedo falleció el 27 de julio de 2002 en su casa de Xochimilco.

Una fotógrafa alemana capturó los teatros y palacios de México (FOTOS)
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Candida Höfer, una reconocida fotógrafa alemana, retrató majestuosos teatros y palacios de nuestro país.

La mirada y la cámara de Candida Höfer se posaron recientemente en magnánimas edificaciones de México…

 

Candida Höfer nació en Eberwalde, Alemania, en 1944, y es una fotógrafa que trabaja con el espacio. Sus imágenes de lugares y edificaciones a gran formato son más que conocidas por su expresividad y su inigualable manera de captar la psicología y emoción de los espacios. Recientemente, la artista posó su mirada, y la lente de su cámara, en México y algunas de sus más majestuosas edificaciones.

 

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Durante cuatro décadas Höfer ha fotografiado espacios públicos vacíos creando imágenes de lugares que parecieran más bien mundos alternos, escenarios de una obra de teatro que ha terminado. Candida Höfer es entonces no sólo una espectacular artista, sino también una magnífica documentalista del espacio cuyos registros nos sobrevivirán a todos, incluso, tal vez, a los edificios que retrata.

 

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Teatro Degollado, Guadalajara.

 

La carrera de Höfer la ha llevado por el mundo fotografiando teatros, museos, iglesias, palacios y galerías, todas ellas mientras estaban vacías. En octubre de 2015, la alemana viajó por México para capturar las imágenes de algunas edificaciones de la Ciudad de México, Oaxaca, Puebla y el estado de Jalisco. Su técnica utiliza solamente la luz disponible en los edificios, e implica tres exposiciones largas, desde tres puntos diferentes, que luego se combinan en una sola imagen a gran formato.

 

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Teatro Juárez, Guanajuato.

 

Ya sea en el Museo del Louvre o en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, las fotografías de Candida Höfer logran capturar los espacios dotándolos de una espectacular magnificencia, pero a la vez haciéndolos lugares particularmente íntimos. La artista habla de sus imágenes no como fotografía arquitectural, sino como expresiones gráficas en las que el protagonista es una especie de visitante ausente, y es precisamente la ausencia de personas en sus fotografías, lo que las llena de belleza, las habita y las inunda de una espectacular melancolía.

 

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Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México.

 

La galería Sean Kelly en Nueva York, presentará una exposición individual de la fotógrafa alemana Candida Höfer, conocida por sus “retratos” de interiores arquitectónicos en color a gran escala, rigurosamente compuestos. La próxima exposición de Höfer presenta trabajos extraídos de su serie de México, que realizó en 2015.

Las fotografías de Candida Höfer – en México capturan impresionantes interiores de teatros, iglesias, conventos, museos y otros espacios. La naturaleza a gran escala del trabajo invita al espectador a detenerse en los detalles arquitectónicos y contemplar las sutilezas que conforman el carácter del espacio. las fotografías que se ven en ‘Candida Höfer – en México’ nunca se han exhibido en Nueva York. la serie se mostró anteriormente en varios museos de México y en el museo de arte de Carolina del Norte.

 

 

Las obras, desprovistas de figuras humanas, son a la vez meticulosas y meditativas, y captan lo que podría describirse como el espíritu o la esencia de los espacios interiores. entre los lugares que se han fotografiado para esta serie están el museo nacional del Virreinato en Tepotzotlán, el convento de Santo Domingo en Oaxaca, el palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México y la iglesia de Santa Maria en Tonantzintla – un retrato de la arquitectura mexicana , cultura y diseño a lo largo de 600 años. El espectáculo se puede ver en la galería Sean Kelly del 2 de febrero al 16 de marzo de 2019.

 

Museo Nacional del Virreinato, Tepotzotlán

 

Iglesia de Santa María Tonantzintla

 

Palacio de Bellas Artes, CDMX

 

Hospicio Cabañas Guadalajara

 

Teatro Degollado Guadalajara

 

Edificio Basurto CDMX

 

*Foto de Portada: Hospicio Cabañas Capilla Tolsá

Un jardín de cuerpos congelados en el Atrio San Francisco
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Esculturas de Auguste Rodin, Salvador Dalí, Henry Moore, Louis McClellan Potter, Sarah Bernhardt, Arturo Martini y Marisole Wörner Baz se presentan en el Atrio de San Francisco.

Cuerpo. La tradición de la ruptura, se trata de 10 piezas, creadas por artistas como Auguste Rodin, Salvador Dalí, Marysole Wörner Baz, Arturo Martini y Sarah Bernhardt. Estas piezas ponen en la mira la estética del cuerpo humano, en una revisión que recorre varios periodos artísticos, desde el Renacimiento, pasando por las vanguardias como el surrealismo, hasta la Modernidad.

 

 

La exposición toma como eje central la réplica en bronce de Lacconte y sus hijos, pieza de Agesandro, Athenodoro y Polidoro de Rodas realizada en el siglo I a. de C. Esta es una obra clave del arte grecorromano clásico. El resto de las escultruas posan como referente de la evolución de la estética y de las corrientes que rompieron con el canon académico, destacando la figura de Rodin como padre de la escultura moderna.

 

 

Con la llegada de las vanguardias surgió la ruptura en los sesenta y setenta, con un enfoque en la expresión de lo no visible, el mundo interior y la esencia de lo invisible. En este sentido, vemos la obra del británico Henry Moore, quien exploró la figura humana de forma abstracta: su obra sintética prescinde de todo adorno para conseguir lo esencial. Observamos piezas de Salvador Dalí, quien jugó con la anatomía para desafiar las leyes científicas y moldear el mundo del inconsciente desde el surrealismo.

 

 

También se encuentran las esculturas de dos mujeres artistas que trasgredieron con sus discursos estéticos: Sarah Bernhardt, modeló el dolor de la pérdida con Después de la tempestad de 1876, y Marysole Wörner Baz, quien se resuelve en una suerte de coreografía ligera y dinámica.

 

 

Esta exposición se presenta en el Atrio San Francisco, un antiguo edificio de la congregación franciscana fue uno de los primeros espacios recuperados por la Fundación del Centro Histórico. En la época del emperador Moctezuma, este espacio era un zoológico, lleno de aves y diferentes tipos de mamíferos, según el cronista Bernal Díaz del Castillo.

En el siglo XVI se edificó el convento franciscano, que llegó a ser uno de los templos más grandes de la ciudad. Actualmente el atrio funciona como un espacio para exposiciones temporales, ya sea de escultura, instalación o arte urbano. También suceden ahí montajes teatrales y ferias de tradiciones mexicanas.

 

 

Cuerpo. La tradición de la ruptura

Dirección: Francisco I. Madero 7, Col. Centro (Área 1), C.P. 6000, México, Ciudad de México

Cuándo: hasta el 21 de marzo 2019

La melancolía de Mazzy Star presente en el Festival Nrmal 2019
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Cada año, Nrmal crea un festival que integra conciertos, arte y gastronomía en una experiencia íntima y cercana que provoca creatividad, camaradería y un verdadero amor por la música.

Hacen falta más plataformas que organicen festivales como Nrmal, que más allá de hacer énfasis en el negocio, te ofrecen un espectáculo inolvidable, de la mano de una exquisita mixtura entre bandas legendarias que han estado reuniéndose y proyectos musicales locales que hoy resuenan en toda la orbe.

Festival Nrmal nos ha sorprendido con sus espectaculares lineups, que contenían a bandas como Swans, Future Islands y Peaking Lights en el ámbito internacional, mientras que en el local brilló con la increíble presentación de Ghost Magnet Roach Motel y Acidandali, todo bajo un concepto de “disfruta la música al aire libre y sin empujones”. Y es que los eventos de Nrmal se han caracterizado porque están organizados muy bien. Desde que trajeron su festival de Monterrey a la Ciudad de México, se han confabulado en un espacio abierto y con suficiente espacio para poder pasar entre las personas sin ser aplastado por la multitud. No hay sobresaturación y el sonido ha sido excelente, sin mencionar por supuesto que sus carteles tienen un exquisito gusto musical. 

 

 

Ya está confirmada la fecha para la próxima edición 2019 del festival NRMAL y de antemano sabemos que será una fiesta ejemplar ya que está celebrando 10 años de experimentar y cambiar la forma en la que nos relacionamos de manera simultánea con nuevos sonidos y nuevas sensaciones. El año pasado fue crucial para NRMAL ya que cambió el formato del festival a solo un día y esto sin lugar a dudas logró que tuviera un impacto distinto, acompañado de un cartel de primer nivel a la altura de bandas como Cornelius, Mac DeMarco, Miss Garrison, Yves Tumor, entre otros; el festival logró algo que no había sucedido en ediciones anteriores, agotar todas y cada una de las entradas disponibles, un reto que no logra cualquiera.

El nombre del festival por sí solo ya nos genera la expectativa de presenciar algo distinto en cuanto a la experiencia en varios sentidos: las bandas en el escenario, la comida y su ambiente característico. La cita para la siguiente edición de NRMAL es el 2 de marzo del 2019 y ya están liberados los boletos en el sistema Boletia. Ahora solo nos queda esperar noticias acerca de los demás integrantes del line up y sorpresas adicionales.

 

 

 

Este año se presenta Mazzy Star, y seremos cautivados por el misterio de su country folk psicodélico californiano, cuyo centro espacial es habitado por la voz de Hope Sandoval que, al lado del guitarrista David Roback, toma nota de The Doors, Cocteau Twins y The Velvets para construir un suntuoso mundo terciopelo azul que es profundo y oscuro. Ni su gran hit noventero, “Fade Into You”, puede opacar que Mazzy Star proviene del Paisley Underground angelino (Roback fue guitarrista de The Rain Parade), un pequeño universo de jangle pop y psicodelia que sigue latente y en continua expansión. Acuérdate que cada vez que Mazzy Star regresa, ya sin las exigencias del tiempo o la industria musical, se sienten las temporadas de tus días expandirse y convertirse lentamente en flores y estrellas brillantes que acarician todo lo que a tu alrededor existe.

 

 

Festival Nrmal 

Cuándo: 2 de marzo 2019

Dónde: Deportivo Lomas Altas

Para más información consulta su página web.

Tesoros escondidos, el precioso jardín sonoro de la Fonoteca Nacional
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En este increíble espacio, con más de 37 mil audios cuentan una historia de México a través de los sonidos como lenguaje.

En la época de la imagen estamos acostumbrados a que esta pareciera ser el vestigio más poderoso para documentar la realidad. Sin embargo, hay otros estímulos en el entorno que influencian la manera en que vemos el mundo y entendemos la existencia en cada cultura, como los olores, los sabores y, por su puesto, los sonidos.

Los sonidos, ese mar de alicientes que hablan casi inadvertidamente a la par de la imagen, hacen que las ciudades tengan sus particularidades; asimismo, cada ecosistema tiene su propio acervo de sonidos que han influido en cada una de las cosas que ahora creemos.

 

 

 

Por lo anterior, en el mundo de las artes, más allá de la música, los sonidos son un eslabón esencial de la creación y las reflexiones más trascendentales. Por ello, en 1980 la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura) reconoció el valor patrimonial de los archivos sonoros del mundo y de cada país. Así, luego de que se crearan en los años 70 en México indudables casas de resguardo del patrimonio cultural del país como la Filomoteca de la UNAM o la Cineteca Nacional, en 2004 se generó la primera gran institución para salvaguardar el archivo sonoro: la Fonoteca Nacional.

La Casa Alvarado, construida en el siglo XVII, de gran valor colonial y ubicada en el antiguo y bello barrio de Coyoacán, fue elegida como el recinto cardinal de la Fonoteca Nacional. Ahí se almacenan las documentaciones sonoras más importantes del país, desde piezas musicales hasta pedazos de intervenciones sonoras con poesía, piezas de arte sonoro, radionovelas, registros sonoros grabados por personas voluntarias, etcétera.

 

 

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En la Fonoteca Nacional encontrarás conciertos, charlas, conferencias, y en su hermoso jardín sonoro siempre podrás disfrutar de alguna pieza experimental. Esta institución resguarda más de 37 mil horas de archivos sonoros, que también incluyen entrevistas y programas de radio, que inundaron el gusto cultural de los mexicanos durante décadas.

 

 

 

 

En la versión digital del acervo de la Fonoteca podrás topar, entre otros proyectos, un Mapa Sonoro de México: una plataforma a la que cualquier persona puede subir sus archivos sobre documentación sonora en el país, algunas estaciones de radio con lo mejor de la digitalización de muchas piezas de la Fonoteca, y podrás enterarte de los eventos que suceden constantemente en el lugar.

 

 

Aunque tiene una vocación histórica, la Fonoteca Nacional también es un espacio vanguardista, donde artistas sonoros muy experimentales encuentran un espacio para dar a conocer sus obras. Se trata de un homenaje, un reconocimiento a todos aquellos estímulos auditivos que hacen que México conforme lo que representa. Un legado de audios que cuentan un país desde otro lenguaje, uno más discreto pero igualmente poderoso.

 

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Fonoteca Nacional

Dirección: Avenida Francisco Sosa 383, barrio de Santa Catarina, del. Coyoacán, 04010, Ciudad de México, DF

Ver Mapa.

Cómo llegar: las estaciones de metro más cercanas son Miguel Ángel de Quevedo y Viveros.

Para mayor información da clic aquí.