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Sobre los restos de mamut que fueron hallados en un basurero de Tultepec
Cristopher Garnica
Tultepec, la “capital de la pirotecnia”, se convirtió en tierra de mamuts con el hallazgo de varias osamentas en la ribera del extinto lago de Xaltocan.

Puedes ver al Mamut de Tultepec en la Casa de Cultura del municipio mexiquense.

 

En un glorioso 22 de diciembre del año 2015, en la calle La Saucera, barrio de San Antonio Xahuento, municipio de Tultepec, Estado de México, fueron localizados los restos de un mamut mientras la administración municipal se encontraba realizando obras de introducción de una red de drenaje, por lo que la máquina retroexcavadora sacó a la superficie algunos fragmentos de hueso.

Dicho hallazgo fue comunicado por algunos vecinos, a la Historiadora Juana Antonieta Zúñiga Urbán, cronista de dicho municipio. La cronista de Tultepec, comentó que entre los años 60 y 80 del siglo XX, corrían rumores que bajo el suelo de la localidad se encontraban “huesos de gigantes”, sin embargo, nunca se realizaron reportes de manera formal.

 

 

 

A la luz de este espectacular encuentro, el Arqueólogo Luis Córdoba Barradas realizó una primera visita al sitio, y corroboró que se trataba de huesos de mamut. Debido a las fiestas decembrinas de aquel inhóspito 2015, los restos fueron cubiertos y desde comienzos del 2016 se comenzó la excavación y recuperación de la osamenta del mamut.

Tultepec forma parte de los más de 20 sitios ubicados en la CDMX, área metropolitana y Estado de México,  donde se han ubicado restos de estos animales del Pleistoceno. De “El mamut de Tultepec” se recuperaron más de 200 huesos, que corresponden al 85 por ciento del total de la osamenta; lo que ahora permite admirar la osamenta de mamut reconstruida y tener un aproximado de las dimensiones que tuvo el animal de 3.80 metros de altura y 6 metros de largo.

 

 

Luego de que trabajadores realizaran excavaciones para un basurero, se encontraron con un nuevo hallazgo de restos de mamuts en el municipio de Tultepec, en el Estado de México. Arqueólogos del INAH confirmaron el hallazgo de grandes huesos de mastodontes en lo que podría ser un cementerio de animales prehistóricos con una antigüedad de unos 14 mil años, de acuerdo con información de El Financiero.

Los restos fueron encontrados en una profundidad de entre 4 a 6 metros en un predio de 300 metros cuadrados, ubicado en la zona limítrofe con el municipio de Melchor Ocampo, en una zona que hace miles de años era parte de los lagos de Zumpango y Xaltocan.

Se prevé que una vez que concluyan los trabajos, las piezas serán sometidas a técnicas de conservación y serán exhibidas al público en el Museo de Tultepec, ubicado en la Casa de Cultura Víctor Urbán Velasco, en donde ya se exhibe una estructura ósea del mastodonte.

 

 

La limpieza, consolidación, reconstrucción y restitución de faltantes de los huesos, así como la reintegración de cada uno de los huesos, empleando pigmentos naturales, para las réplicas en poliuretano espumado y carbonato de calcio de las defensas, una rótula, un fémur y un húmero, se hicieron con sumo cuidado. Después de esto, se dio paso a la instalación de los huesos que conforman esta osamenta, sobre una estructura de acero inoxidable. Así revive la historia de este mamut que permaneció sepultado a lo largo de 14 mil años, hasta que trabajos para la introducción de un drenaje dieron con sus restos bajo un camino de terracería.

El investigador de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH, arqueólogo Luis Córdoba Barradas, detalló que el mamut presenta tres fracturas que sufrió en vida: una en la parte baja de la rama mandibular derecha, otra en el extremo derecho de la pelvis, y una más en la frente. En esas lesiones se observa un proceso de regeneración, quizás fueron producto de alguna pelea con otros machos que conformaban las manadas de distintas especies de animales.

 

 

 

Pero este 2019 fueron encontrados otros restos óseos de mega-fauna de varios mamuts, en un área de 300 metros cuadrados y a una profundidad de cuatro y seis metros, cuando trabajadores realizaban excavaciones para ampliar el relleno sanitario municipal.  Este descubrimiento podría ser un cementerio de

animales prehistóricos con una antigüedad de unos 14 mil años. El nuevo hallazgo se ubica en un predio de unos 300 metros cuadrados ubicado en la zona limítrofe con el municipio de Melchor Ocampo, en una zona que hace miles de años era parte de los lagos de Zumpango y Xaltocan.

 

 

 

Aún no se sabe con precisión el número de animales que puedan haber fallecido en el sitio, pero el mamut de Tultepec es uno los ejemplares más completos localizados en la Cuenca de México, con 410 kilogramos de peso, que se encuentra para su exhibición en el Museo de la Casa de Cultura “Víctor Urbán Velasco“, localizado en el barrio San Rafael del ayuntamiento mexiquense. Durante los trabajos del montaje museográfico, el pintor de Tultepec Agustín Cervantes Márquez, realizó un mural en el que se representó una vista reconstructiva de cómo pudo verse el antiguo lago de Xaltocan, en cuya margen suroeste murió el mamut de Xahuento.

En la inauguración de la Sala “El mamut de Tultepec. Una mirada al pasado”, Susana Lam, subdirectora de Salvamento Arqueológico (DSA) del INAH expresó que “El mamut de Tultepec” se ha convertido ya en emblema de orgullo y arraigo para la gente de este lugar y reconoció el trabajo efectuado por el arqueólogo Luis Córdoba Barradas en el registro de otros ejemplares de mamut en la Cuenca de México.

 

 

 

 

Visita el Mamut de Tultepec

Dónde: Museo de la Casa de Cultura “Víctor Urbán Velasco” (Calle Morelos s/n, barrio San Rafael, Tultepec, Estado de México)

Cuándo: martes a viernes de 9:00 a 18:00 horas; y sábado y domingo de 10:00 a 15:00 horas.

Entrada libre

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Ayuda a preservar al ajolote con estos recorridos en Xochimilco
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Los ajolotes son uno de los más dignos y hermosos íconos de la mexicanidad, ayuda a conservarlos con estos recorridos eco-turisticos.

Los recorridos bio-ecoturísticos en Xochimilco sirven para preservar el hábitat del ajolote.

 

 

Los ajolotes tienen de las miradas más encantadoras del reina animal. Los ajolotes o Ambystoma mexicanum son capaces de regenerar sus extremidades, órganos, mandíbula y hasta algunas partes de su cerebro. A pesar de su adaptación y evolución biológica, están en peligro de extinción.

Su hábitat, el lago de Xochimilco de donde son originarios, tiene áreas profundamente contaminadas y especies introducidas de forma artificial, como las carpas y las tilapias, se comen a los ajolotes. Además, sus excepcionales cualidades los hacen blanco de la pesca y el tráfico ilegal.

 

 

 

 

En los últimos años la población silvestre de ajolotes ha disminuido muchísimo. Según el grupo de investigación “Refugio Chinampa”, en 1999 había 6 mil ejemplares por metro cúbico las aguas de Xochimilco y a finales de 2014, solo había 36.  Por fortuna muchos amantes de la naturaleza mexicana y apasionados del ajolote de Xochimilco están haciendo todo lo posible para salvarlo. Entre estos esfuerzos destacan dos increíbles impulsados por mujeres mexicanas.

“Axolotl” quiere decir “monstruo de agua” en náhuatl. Esta especie ha fascinado a los biólogos además de que es un anfibio neoténico, es decir, que puede quedarse en estado larvario toda su vida. Ahora es casi imposible toparse con un ajolote en su hábitat natural, así que ni le busques.

 

 

 

Para verlos hay que ir al Barrio La Santísima en Xochimilco, donde no sólo los crían, sino que luchan para que las aguas xochimilcas vuelvan a ser habitables para ellos. Pero si quieres ayudar a su conservación y saber más de estos hermosos y fascinantes animalillos, acude al recorrido de ajolotes en Xochimilco, ayuda a su conservación, debido a que el ajolote es parte de la Lista Roja de la UICN, que incluye a las especies con mayor grado de amenaza y riesgo de extinción.

 

 

 

En este recorrido podrás descubrir el hábitat natural del ambystoma mexicanum y conocer las formas de contribuir en la conservación de su hogar de la mano de expertos locales de la zona chinampera. Además el recorrido de ajolotes en Xochimilco te mostrará algunos de los espacios controlados que se están construyendo para la reinserción del ajolote mexicano.

Los fondos recaudados de esta experiencia se utilizarán para el programa de reinserción del ajolote en su hábitat natural. Por lo que cada asistente representa una enorme ayuda en la conservación de este icono de la ciudad. Este paseo está a cargo de Umbral Axochiatl Xochimilco A. C. y Axolotitlán, dos asociaciones que trabajan en conjunto para la reinserción del ajolote en su hábitat natural.

 

 

Aquí conocerás el área natural protegida de la zona lacustre de Xochimilco, la cual se encuentra en el barrio de La Santísima y al no ser turística es una mucho menos concurrida y conocida. Para que no te quedes con hambre el paseo también incluirá un bocadillo, junto con el transporte en trajinera y un recuerdo del recorrido de ajolotes en Xochimilco.

 

 

Recorrido bioecológico con ajolotes

Dónde: Punto de encuentro en la Parroquia de San Bernardino de Siena en el Centro de Xochimilco.

Cuándo: 08 de septiembre de 09:00 a 14:30

Cuánto: $450 adultos y $250 niños

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Detalles sobre la rehabilitación del enorme Bosque de San Juan de Aragón
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La rehabilitación del bosque de San Juan de Aragón mejorará la calidad del aire y será un espacio que albergue fauna permanente y migratoria.

El Bosque de Aragón es el segundo parque urbano más importante de la CDMX.

 

 

Aunque desde hace unos años se han llevado a cabo diversas remodelaciones en este enorme espacio público recreativo, todavía cuenta con muchas zonas descuidadas, a pesar de que puede ser un pulmón para la zona norte de la CDMX, y así mejorar la calidad ambiental de esa zona.

Pero como una de las mayores ocupaciones del gobierno actual es el medio ambiente, se buscará la recuperación de áreas verdes y de esparcimiento, como lo es el Bosque de San Juan de Aragón, en la alcaldía de Gustavo A. Madero.

 

 

El Bosque de Aragón fue inaugurado el 20 de noviembre de 1964, por el presidente Adolfo López Mateos, que a pesar de tener 162 hectáreas solo 114 forman áreas verdes. Aun así, este bosque es el segundo pulmón verde de la Ciudad de México, que a lo largo de sus 54 años de creación ha sufrido deterioros y abandonos en muchas de sus instalaciones.

A pesar de que hace poco se invirtió en juegos infantiles con columpios, gimnasios y una zona de skate park, además de cabañas y palapas techadas con bancas y mesas, y que el bosque cuenta además con alumbrado alimentado por paneles solares, y el Lagocinema, la mayor parte del parque está en el olvido.

 

 

Debido a eso, la Jefa de Gobierno anunció que este año terminarán las labores de remodelación del Bosque de Aragón. Se invertirá 100 millones de pesos para una primera etapa de la recuperación de Bosque de Aragón.

El objetivo es una rehabilitación integral y ecológica del segundo bosque más visitado de la Ciudad de México, además de brindar espacios verdes para la recreación y disfrute de los habitantes. La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, explicó que se atenderán 160 hectáreas y la población beneficiada será de 500 mil habitantes de las alcaldías Gustavo A. Madero y Venustiano Carranza, y los municipios Ecatepec y Nezahualcóyotl, en el Estado de México.

 

 

 

Entre las acciones a realizar destaca la creación de un nuevo humedal, para lo que se intervendrá un área de mil 465 metros cuadrados, lo que mejorará la calidad del agua existente, además de dar tratamiento a las residuales y contaminadas. También mejorará la calidad del aire y será un espacio que albergue fauna permanente y migratoria.

Sheinbaum detalló que esta primera etapa rehabilitación del Bosque de Aragón contempla reforestación, con la plantación de 10 mil ejemplares de árboles, arbustos y plantas adaptables al tipo de suelo del Bosque de Aragón.

 

 

 

También se contempla la reconstrucción del módulo productivo, que se convertirá en un espacio para la impartición de cursos y talleres que vinculen a los asistentes con la producción de hortalizas, plantas ornamentales y elaboración de composta. Agregó que dicho módulo será equipado con alumbrado, nuevo mobiliario y equipamiento que contará con una red de riego propia.

Asimismo se realizará el mejoramiento del circuito peatonal, que implica 35 mil 515 metros cuadrados de circuito dentro del bosque, además de la trotapista, para lo cual se llevará a cabo la sustitución de caminos pavimentados, equivalentes a cinco kilómetros, por permeables, los cuales permitirán la absorción del agua al subsuelo.

 

 

Se instalará calefacción para albercas con tres bombas de calor, un panel solar y un cuarto de máquinas. Sheinbaum consideró que la recuperación del Bosque de Aragón contribuirá de manera integral a la mejora en la calidad del medio ambiente y ayudará a la reconstrucción del tejido social.

“No sólo va a ser esta etapa sino va a ser una segunda etapa para hacer de este bosque, no solamente uno de los mejores parques de la Ciudad de México, sino que se convierta inclusive en un Parque Nacional, de tal manera que sea ejemplo a nivel nacional de un espacio de recuperación y de rescate de los espacios verdes de la Ciudad de México”, expresó Clauda Sheinbaum.

 

 

La Secretaría de Medio Ambiente, Marina Robles, expuso que expertos de la UNAM y la UAM, encabezados por Alejandro de Alba, crearán un segundo humedal para sanear el lago. Visitantes del bosque pidieron a la Jefa de Gobierno recuperar los kioscos abandonados, que cerrados por inseguridad, impiden caminar y correr alrededor del lago.

En tanto los beneficios ambientales serán para toda la metrópoli y estimó que la primera etapa concluirá en diciembre de este año.

 

 

Fotografía México es Cultura

 

 

Bosque de San Juan de Aragón

Dónde: Avenida José Loreto Fabela Colonia San Juan de Aragón, GAM, CDMX.

Cuándo: De lunes a domingo, 06:00 – 18:00 hrs.

Entrada libre.

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Fotos de FB Bosque de San Juan de Aragón

Arqueólogos descubren vivienda construida poco después de la Conquista
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En el número 17 de Justo Sierra se descubrió una vivienda construida poco después de la Conquista de México entre los muros de un edificio del siglo XIX.

Los vestigios fueron descubiertos detrás del templo Mayor en el Zócalo capitalino.

 

Los restos de una vivienda erigida al poco tiempo de la Conquista de México, fueron descubiertos por Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Pasados tres años para limpiar y sanear en lo posible la derrocada México-Tenochtitlan, las huestes de Hernán Cortés regresaron eventualmente a ese emplazamiento para dar comienzo a la habilitación de áreas para su habitación.

Entre los fríos muros de un edificio del siglo XIX, ubicado en el número 17 de la calle Justo Sierra, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, un equipo especialistas del Programa de Arqueología Urbana (PAU) del INAH ha realizado tareas de salvamento arqueológico en los últimos cuatro meses.

 

 

 

Estos hallazgos han permitido explorar los vestigios de una plataforma que corría detrás del espacio ritual más importante de Tenochtitlan: el Templo Mayor; así como los de la mencionada casa del periodo virreinal temprano (1521-1620 d.C.).

Debido a los hundimientos diferenciales del terreno, y en atención a las recomendaciones de los especialistas responsables de la rehabilitación arquitectónica que se emprenderá en dicho inmueble, el cual data de 1870, los arqueólogos hicieron sondeos arqueológicos para obtener información sobre la antigua ocupación de este espacio, colindante al este con la sede de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, y al poniente y al sur con la Zona Arqueológica del Templo Mayor.

 

 

El responsable del PAU, programa adscrito al Museo del Templo Mayor, el arqueólogo Raúl Barrera Rodríguez, detalló que, mediante de esos pozos, a más de 2.40 metros de profundidad, se registraron los restos de pisos de lajas de basalto, los cuales son indició de la existencia de un espacio abierto o plaza en esta área del Recinto Sagrado de Tenochtitlan, próxima a la Casa de las Águilas.

También se ubicó una plataforma, de escasos 40 centímetros de altura y 12 metros de longitud (excavados hasta ahora), con orientación norte-sur, que, posiblemente, pertenece a la que corre por detrás del Templo Mayor, y, quizás, continúa bajo la calle Justo Sierra e incluso del Antiguo Colegio de San Ildefonso, inmueble que se haya frente al predio donde se efectuó este salvamento arqueológico.

 

 

 

El experto comenta que esta estructura, ubicada para el periodo de gobierno de Moctezuma Xocoyotzin (1502 a 1520 d.C.), tlatoani con el que se entrevistó Cortés, podría formar parte del límite este del Recinto Sagrado mexica. En un pozo de sondeo abierto en el extremo noroeste del predio, llamó la atención de los arqueólogos la presencia de vestigios arquitectónicos, correspondientes a una casa del periodo virreinal temprano, hecha con materiales constructivos —consistentes en lajas de basalto, bloques de andesita y sillares de tezontle— reutilizados tras la destrucción de los basamentos y pisos mexicas, los cuales sirvieron para la edificación de las nuevas casas de los aliados de Hernán Cortés, a pocos años de la caída de Tenochtitlan, el 13 de agosto de 1521.

Para determinar las características de esos restos, se extendió la excavación hasta los 3.60 metros de largo por 2 metros de ancho, y 2.70 metros de profundidad. De esta manera, se pudo hallar una escalinata en buen estado de conservación, adosada a un muro de 1 metro de anchura, roto y de aristas ochavadas, la cual servía de acceso lateral a la vivienda.

 

 

Raúl Barrera expresó de este descubrimiento: “¡es una maravilla!, porque estamos observando su clara manufactura por parte de mexicas sobrevivientes, pues este par de escalones —formados con bloques de basalto— y el muro, preservan un fino estuco de cal y arena, de hechura típicamente indígena; pero el patrón arquitectónico de esta vivienda ya es netamente europeo.

“Un aspecto interesante que observamos en los restos de esta casa, es que no se usó el piso prehispánico, sino que nivelaron mediante rellenos que oscilan entre los 15 y los 40 centímetros, y después ocuparon las lajas de basalto. Muchas veces desplantaban las viviendas virreinales sobre las estructuras prehispánicas; algunas veces reutilizan o adaptan muros como cimientos”, detalló.

 

 

Los arqueólogos consideran que los indígenas eran retornados al área que ocupó el Recinto Sagrado para que sirvieran de mano de obra, bajo la dirección de los españoles. Ejemplo de ello, es la escalinata descubierta, la cual denota la continuidad de técnicas constructivas indígenas, pero ya bajo los patrones arquitectónicos renacentistas.

“Aunque Tenochtitlan cayó, los españoles tenían el temor de una insurrección, y esa precaución se nota en la hechura y grosor de los muros de la casa construida en los primeros años posteriores a la conquista española”, finalizó el titular del PAU.Cabe mencionar que las aproximadamente 170 hectáreas de la zona devastada de Tenochtitlan, equivalían a una cuarta parte de la ciudad y, contrario a lo que pudiera pensarse, la destrucción de sus edificios no fue inmediata: tan sólo el Templo Mayor, el de mayor volumen, aún estaba en demolición hacia 1541.

 

 

El equipo del PAU, integrado por Andrea Campos Vargas, Lorena Medina Martínez, Francisco Delgado Meza, Ingrid Trejo Rosas y Enrique Vela Ramírez, concluyó los trabajos de excavación arqueológica en el predio del hallazgo. Ahora, darán paso a la investigación histórica y al estudio de los materiales recuperados, los cuales van desde fragmentos de cerámica de los periodos prehispánico, virreinal temprano y virreinal tardío (con una presencia destacada de mayólicas), restos de figurillas que representaban a la variopinta sociedad virreinal e innumerables restos de fauna.

Fotos INAH

Monolito de Xochipilli fue hallado en la colonia Guerrero
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En la mitología mexica Xochipilli es el dios del amor, los juegos, la belleza, las flores, el maíz, el placer y de la ebriedad sagrada.

Un monolito del dios del amor y la ebriedad sagrada fue encontrado en la Guerrero.

 

La Colonia Guerrero es una de las primeras colonias que se fundaron durante el siglo XIX en la parte centro de la Ciudad de México, y su trazo abarca parte del barrio prehispánico de Cuepopan. La relevancia del espacio que ocupó este antiguo barrio se puede rastrear y constatar desde el período prehispánico a partir del surgimiento de los primeros centros de poder en el posclásico tardío en la isla de México.

Cuepopan-Tlaquechiuhca fue uno de los cuatro barrios que integraban Tenochtitlan. Desde hace unos años, Cuepopan se caracteriza por ser una zona popular de apartamentos y vecindades, muchos de los cuales fueron construidos a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, y por incluir algunos monumentos y sitios de interés histórico, como el Templo de San Fernando y el mausoleo de Benito Juárez.

 

Cuarto Oscuro

 

Pero la colonia Guerrero está ligada a la historia de la ciudad. El primer templo que se fundó en el rumbo fue el de Santa María la Redonda, que data de 1524 cuya rotonda es de 1667, de allí que el pueblo, degenerando el vocablo, la conoce desde entonces con el nombre de Santa María la Redonda.

Las primeras casas de esta colonia datan de finales de la segunda década del siglo XIX. El Panteón General de Santa Paula contaba con 37,800 m2 y se encontraba ubicado al sur del camposanto de San Andrés, donde se sepultaban personas de escasos recursos.

 

 

En este increíble barrio histórico, se encontró un monolito prehispánico informó la coordinadora general de la Autoridad del Centro Histórico, Dunia Ludlow. Detalló que el monolito es posiblemente del dios Xochipilli; se encontró hace dos semanas durante los trabajos de rehabilitación en la zona de la parroquia Santa María la Redonda, en las inmediaciones del Mercado 2 de Abril.

Destacó que está bajo resguardo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y se prevé presentarlo a la ciudadanía cuando concluyan los análisis. “Se encontró un monolito que ya está en análisis del INAH, y al parecer es el dios Xochipilli, el dios del sol naciente y una vez que se corrobore la información se propone presentarlo para ponerlo en un espacio, para que lo conozcan”, comentó.

 

INAH

 

El monolito fue encontrado en el barrio de Santa María la Redonda durante las obras de drenaje y remozamiento en la zona. El hallazgo corresponde a una escultura del dios Xochipilli, dios de la flores y del arte. En la mitología mexica Xochipilli es el dios del amor, los juegos, la belleza, las flores, el maíz, el placer y de la ebriedad sagrada. Su nombre significa Príncipe de las flores o Noble florido, aunque también puede ser interpretada como flor preciosa o flor noble.

Su culto se relaciona con Cinteotl el dios del maíz,​ de la fertilidad y de la cosecha, como el dios de la lluvia, Tláloc. Está asociado con Macuilxochitl (Cinco flores), dios de los juegos y las apuestas y tiene una hermana melliza llamda Xochiquétzal. En su festividad religiosa asociada, que significa fiesta de las flores en náhuatl.

 

 

En esta fiesta se hacían ofrendas de comida, y los pueblos cercanos a Teotihuacan llevaban cautivos como tributo para los sacrificios. Era el dios del juego de Patolli. Xochipilli, entre otros dioses, fue representado usando un talismán conocido como un oyohualli, que era un colgante en forma de lágrima hecho a mano de madreperla.

Su escultura fue encontrada en las faldas del volcán Iztaccíhuatl, cerca de la localidad de Tlalmanalco, Estado de México, durante el siglo XIX. En esta escultura se aprecia al niño príncipe de corazón puro, absorto por el temicxoch las “flores del sueño” en un mundo remoto, derribando el muro de nuestro pensamiento lógico para abrirlo a una visión más trascendente de la vida.

Foto de Portada del INAH