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7 pasos sencillos para ayudar a salvar a las abejas de la CDMX
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Estas propuestas puedes llevarlas a cabo en casa para salvar a las abejas y contribuir con Save The Bees MX.

Actuar de inmediato nos ayudará a revertir el cambio climático.

 

México produce 57,000 toneladas de miel por año y es el sexto productor de miel a nivel mundial. El país continua siendo el tercer mayor exportador del mundo y la mitad de la producción se consume a nivel nacional. Existen alrededor de 40,000 apicultores en todo el país, con más de 30% de la producción concentrada en Yucatán, Campeche y Quintana Roo: 17,000 apicultores que manejan más de 0.5 millones de colmenas. La relación de las abejas con el ecosistema es simbiótica, cambian alimento por diseminación. Esto genera un círculo virtuoso para el medio ambiente.

 

 

Hoy en día existen nuevas oportunidades de mercado en la diferenciación de variedades de miel, especialmente si se aumenta la producción de miel de la abeja nativa Maya Real, que puede generar precios de alrededor de US$30 por 900 gramos. En los últimos años, las tendencias del mercado mundial han demostrado que los consumidores prefieren un producto claramente identificado por su origen floral, lo que es otra oportunidad de mercado que requiere de un entrenamiento en la producción, certificación y etiquetado.

Las ventas se basan principalmente tambores de miel a granel de 200 litros, la mayor parte para la exportación; una pequeña cantidad envasada para el mercado nacional, y también algunos subproductos como cera, veneno y jalea real. Varias de las asociaciones dedicadas a la producción de miel, cooperativas y asociaciones, se encuentran en proceso de transición hacia esquemas de certificación orgánica.

 

 

 

Save The Bees MX es una iniciativa de A de Abeja, Apicultura MX, Estudio Navegante y Therapía, que surge por la necesidad de enaltecer el trabajo de los apicultores mexicanos, quienes se han visto afectados por la disminución de las abejas, una problemática mundial conocida como CCD (Colony Collapse Disorder).

Esta institución cree que todos podemos ser parte del cambio, a través de la apadrinamiento de abejas y colmenas, no solo denunciamos la problemática, sino también hacer posible que los apicultores mexicanos tengan mejores condiciones para cuidar a sus abejas y, por supuesto, al medio ambiente.

 

 

 

La misión de Save Bees es la de apoyar la apicultura mexicana por medio del apadrinamiento de abejas y colmenas generan mejores condiciones económicas para que los apicultores mexicanos de confianza las cuiden. Así es posible que puedas adoptar una abeja y apoyar en a creación de conciencia sobre el consumo de miel y las condiciones de los apicultores mexicanos.

Elige entre obrera, zángano, reina o una colmena. Las adopciones son virtuales y anuales (van desde $100 a $6,000). No te llevas la abeja a tu casa, sino que los apicultures las cuidan en un apiario especializado.

 

 

 

Save the bees también pone atención a los talleres lúdicos que brindan a grupos. Ya que el proyecto quiere cambiar el hábito de consumo de miel y dejar a un lado los jarabes artificiales que se venden en el supermercado, para evitar que la tradición de la apicultura mexicana se extinga por las condiciones económicas precarias.

El dinero recaudado es utilizado para apoyar a los apicultores de confianza en México.

Cada apadrinamiento tiene recompensas diferentes con el objetivo de provocar la participación activa de las personas alrededor del tema de las abejas, la miel y el peligro en el que se encuentran, así como mejorar las condiciones económicas y laborales de los apicultores mexicanos.

 

 

 

Asimismo se trabaja en una tienda en línea en la que puedas adquirir productos de la colmena y otros que estamos desarrollando para redirigir las ganancias, optimizando las condiciones bajo las cuales los apicultores, abogados de las abejas, cuidan de ellas y del medio ambiente.

Algunas medidas sencillas que Save the Bees MX promueve para ayudar a las abejas desde casa son:

Elige plantas nativas para tu jardín. Las plantas locales van acorde con el ecosistema, así las abejas pueden mantener un ambiente equilibrado polinizando las áreas con plantas que favorecen al lugar. 

 

 

 

Salvemos a las reinas. Para cuidar especialmente a las abejas reinas, hay que mantener un jardín floreado sobre todo en primavera con arbustos, flores y árboles. Así, la reina que nace en otoño e hiberna en invierno, podrá iniciar su colonia en primavera.

Planta algodoncillo. Así alimentarás a las mariposas monarca, quienes también tienen una importantísima función polinizadora y están también en peligro de extinción.

Deja espacios sin composta. Las abejas para descansar suelen hacer hoyos en el suelo, pero si este está lleno de composta es poco probable que puedan hacerlo.

 

 

Las abejas tienen sed. Pon agua en un recipiente con piedras para que las abejas puedan aterrizar en ellas.

Hazles una casa. Si tienes un árbol con un hueco, ellas podrán posar ahí en su casa provisional.

Elimina el uso de productos químicos y pesticidas para limpiar o ahuyentar insectos. A veces un vaso de vinagre, un ajo molido o algunas plantas como pesticidas naturales es suficiente para el hogar.

 

 

Save the bees

Dónde: Ectágono, Prol. 5 de Mayo 521, 2do Parque las Águilas.

Cuánto: sigue sus redes para saber los horarios

Cuánto: depende los cursos y talleres

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Arqueólogos mexicanos investigan los barcos hundidos de Hernán Cortés
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Encontrar los barcos de Hernán Cortés es un descubrimiento fascinante para la arqueología subacuática en México, y para la historia de la humanidad.

A 500 años de la llegada de Cortés se indagan sus navíos…

 

Aunque no es posible tener una certeza fidedigna de los hechos, se cree que fue el 21 o 22 de abril de 1519, cuando Hernán Cortés desembarcó en la Villa Rica de la Vera Cruz , con una flota conformada por 10 barcos que hundió en costas mexicanas. 500 años después, Roberto Junco Sánchez, titular de la Subdirección de Arqueología Subacuática del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y el arqueólogo norteamericano Christopher Horrell emprendieron el “Proyecto de arqueología en la Villa Rica. Tras los pasos de Del Paso y Troncoso y los barcos hundidos de Cortés”.

Desde 2018 esta investigación es precursora de la arqueología subacuática en México. Su objetivo es el de localizar los pecios europeos más antiguos en aguas mexicanas, donde el INAH usa un magnetómetro y un sonar de barrido lateral, entre otras tecnologías, con una beca de la National Geographic Society, gestionada por “Chris” Horrell, así como el apoyo técnico de la empresa Marine Magnetics y otros especialistas norteamericanos.

 

 

Los trabajos en campo abarcan un área de más de 10 km2 perteneciente a las aguas de la antigua Villa Rica, en el municipio veracruzano de Actopan. A bordo de una embarcación, se realizan transectos paralelos en profundidades que van de los dos a los 15 metros, en aras de localizar anomalías que indiquen la probable ubicación de objetos históricos.

El magnetómetro detecta variaciones en el campo magnético de la Tierra, y con la intensidad y distribución de dichas variaciones es posible crear un mapa y definir sitios de alto potencial para luego bucear y excavar. Serán los artefactos metálicos que pudieron haber sobrevivido bajo el agua, los que funcionen como indicadores de algún derrelicto mayor, son clavos, sujetadores, anclas y otros materiales hechos con hierro, además de jarcias y bultos de lastre.

 

 

 

Según los investigadores las Cartas de Relación, y otras fuentes como la crónica de Bernal Díaz del Castillo, Cortés no quemó sus naves. Esto es un mito construido a partir de referencias de la antigua Grecia, sino que más bien, extrajo de ellas todo lo que le sería útil y luego perforó sus cascos para hundirlas y eliminar la posibilidad de que una parte de sus tropas se amotinara y volviera a Cuba.

Acorde a diversos historiadores, fueron 11 las naves que Cortés trajo a la actual costa mexicana, y 10 las que deshabilitó, porque envió una directamente a España para dar noticias de su situación y sus planes. Los arqueólogos no descartan que las aguas veracruzanas resguarden también barcos de la expedición de Pánfilo de Narváez, a quien el gobernador de Cuba, Diego Velázquez, había enviado para capturar a Cortés.

 

 

 

Solo Don Francisco del Paso y Troncoso había indagado metódicamente en la huella submarina de la flota perdida, pero ni aquella iniciativa ni los proyectos aficionados posteriores han tenido éxito en localizar nave alguna. Por lo que encontrar alguno de los barcos de Cortés o Narváez ayudará a saber más de sus materiales, características y de la vida cotidiana en ellos.

A la fecha se han localizado de entre 60 a 70 anomalías magnéticas, y se continúa con la revisión de los datos y muestras para ubicar las zonas donde encontraron fierro y hierro. Todavía falta hacer pozos, excavar en los lugares de las anomalías para ver su esto permite detallar qué elementos hay en el lugar, como pernos, anclas, cañones, todo tipo de objetos metálicos que tenía un barco, incluso la madera con los clavos de su construcción.

 

 

 

Aunque las probabilidades de encontrar restos de los 10 barcos son altas, como indica el investigador Roberto Junco, el proyecto se encuentra en las primeras etapas, por lo que esperan entrar en 2020 a la segunda y que en la medida que localicen las embarcaciones planearán nuevas fases. Hasta que sea viable conservar los objeto en los lugares expuestos al aire, estos se sacaran. De lo contrario permanecerán en el sitio.

Otro de los objetivos del proyecto es resaltar el papel de la Villa Rica, lugar que antaño era importante para la navegación, pero que actualmente se encuentra abandonado. Proyectos de este tipo se contribuyen a la reflexión sobre la idea de “conquista”, y sobre todo el de la navegación y los barcos que no eran tripulados únicamente por españoles, también había italianos, portugueses y griegos.

 

 

 

 

#RetoVerde La CDMX planea sembrar millones de árboles con nuestra ayuda
Alan Roque
La secretaría del Medio Ambiente anunció una reforestación histórica de 10 millones de árboles en la Ciudad de México y la zona metropolitana.

En un país como el nuestro, la contaminación ambiental se vuelve cada día un problema, que en lugar de atacarse a través de medidas efectivas para reducir el problema, se ha venido postergando con otras más abruptas que generan inconformidad social.

Según un informe de la Secretaría de Medio Ambiente, en la Ciudad de México y área metropolitana se pretenden sembrar 10 millones de árboles para contrarrestar el hecho de que la capital no había tenido un aire tan contaminado desde hace 14 años.  

Como sabemos, en el mes de mayo, los niveles de contaminantes se elevaron por encima de lo normal, lo que llevó a las autoridades locales y federales a declarar una contingencia ambiental durante cuatro días, restringiendo la circulación de vehículos, aproximadamente 5.4 millones de ellos (para más información sobre cómo atender a las alertas por contingencia consulta aquí).

 

sembrar 18 millones de arboles

 

Durante las actividades del Sábado de Tequio, en el que se realizaron acciones de limpieza al exterior e interior de la estación San Joaquín, de la Línea 7 del Metro, la mandataria, Claudia Sheinbaum, informó algunos detalles de lo que será este programa para reforestar la capital. 

Tan solo para este año se tiene contemplado plantar diez millones de árboles y plantas en la zona rural y urbana de la CDMX. Sheinbaum detalló que el objetivo de este programa es compensar las zonas de la capital que no tienen áreas verdes, como los ejes viales, la Calzada Ignacio Zaragoza y la zona oriente. Si bien todavía no hay una fecha exacta, se espera que para junio inicien los trabajos de reforestación en la Ciudad de México, según se informó en un comunicado del Gobierno capitalino.

 

 

Sembrar árboles es ciertamente una de las mejores opciones que tiene la ciudad para mejorar la calidad del aire. Con esta “reforestación histórica” se pretende fabricar una especie de cinturón verde de manera que la Ciudad de México podría ser un ejemplo a nivel internacional, no solo de “la capital mundial del diseño“, sino de la urbe con más conciencia natural.

 

 

Si tomamos en cuenta que la contaminación no sólo proviene de los autos, podemos entrar en una realidad más beligerante, ya que todos contribuimos a ella, desde usar aerosoles hasta las heces de nuestras mascotas. 

Para entender mejor el problema es necesario saber que la contaminación no solamente afecta la calidad del aire, también lo hace con las áreas naturales protegidas, cultivos y recursos hídricos, la sustentabilidad y viabilidad de la Megalópolis de México. Por ello los ciudadanos capitalinos tenemos la tarea de revisar, cuidar y reforzar la calidad del medio ambiente constantemente. Realmente vale la pena.

 

 

Las autoridades capitalinas lanzaron un reto a la ciudadanía: revegetar la capital del país con un programa de reforestación que incluye 10 millones de árboles, plantas y pastos.

Claudia Sheinbaum, en compañía de integrantes de su gabinete, informó que se aprovechará esta temporada de lluvias, entre junio y noviembre, en la que plantarán los cuerpos arbóreos. “El reto es 10 millones de plantas y árboles. Si participa sólo el gobierno no vamos a poder lograr este reto (…) el reto es para todos y todas, encabezados por la Secretaría de Medio Ambiente. “Queremos invitar a que todo mundo se sume. Esto va a implicar llevar árboles a las escuelas (…) a los empresarios, organizaciones de la sociedad civil. Queremos que sea un reto social”, sostuvo la mandataria capitalina.

Con esta estrategia, aspiran a recuperar polinizadores, o sea insectos que permiten poder recuperar esta actividad biológica, añadió Sheinbaum. La Jefa de Gobierno señaló que espera que esta actuación sea 50/50 entre gobierno y sociedad civil para sembrar los árboles y plantas. Sin embargo, descartó la opción de incentivos fiscales para que la iniciativa privada participe en este plan.

 

 

De acuerdo con información de la Secretaría del Medio Ambiente, en este plan de reforestación participarán mil 600 personas de a Secretaría de a Defensa Nacional, 800 promotores del gobierno, 640 trabajadores de alcaldías y varias secretarías, 800 ciudadanos y 160 técnicos-educadores y voluntarios.

Con la revegetación se espera aumentar la captura de carbono y la infiltración de agua; así como conservar la biodiversidad de la CDMX. Todos pueden participar en las distintas actividades de este proyecto como sembrando, preparando el suelo, cuidando y dándole mantenimiento a las áreas verdes, donando árboles o hasta diseñando jardines y corredores.

En este enlace te dejamos toda la info para que te inscribas.

Algunos espacios recuperados para crear sitios ecológicos en la CDMX
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Un espacio colorido, amplio y decorado facilita la interacción de una comunidad, fortaleciendo las relaciones sociales de sus integrantes.

La recuperación del espacio público acompañada del sustento ecológico.

 

Esta administración tiene una política que prioriza el rescate de espacios públicos para fortalecer a las comunidades a través del sano esparcimiento, la convivencia familiar y compartir pacíficamente de lugares libres de violencia. Y desde hace algunos años hemos visto los cambios que ha sufrido la Ciudad de México se en diversos espacios públicos.

Hemos visto sus cambios en zonas como el Centro Histórico de Xochimilco, Avenida Izazaga entre Pino Suárez y Eje Central; la plaza Pino Suárez;  la Calzada de La Viga entre Lorenzo Boturini y José María Ágreda Sanchez; los accesos del Hospital General de México, entre otros.

El Programa Rescate de Espacios Públicos contribuye a una mejora visual de la CDMX, al desarrollo de una comunidad incluyente, integral, dinámica y unida. La recuperación de zonas urbanas implica un proceso realmente participativo de la comunidad, así como de un cuidado sostenible y ambiental de la propia ciudad. Es un cambio que no requiere de excavaciones, polvo y tráfico, basta el interés de una comunidad para realizarlos

Aquí te mostramos algunos ejemplos de espacios públicos que fueron rescatados en la CDMX.

 

Mi verde Morada

 

 

En una casona de la Santa María la Ribera, este proyecto rescata espacios abandonados, los enfoca en instalaciones de huertos e imparte cursos, talleres y clases de índole cultural, ambiental y hasta gastronómica. La casa fue restaurada tanto por los dueños, habitantes de la colonia, colectivos y otros proyectos como Verd-D, Laboratekio. De hecho, gracias a todo el apoyo recibido, Mi Verde Morada.

Dónde: Eligio Ancona 79, col. Santa María la Ribera

 

Parque Hídrico La Quebradora

 

 

La Quebradora introduce un espacio público de cuatro hectáreas que da lugar a un programa cultural, deportivo y recreativo, que se refuerza a través de la inclusión de actividades propuestas por la comunidad vecina y que acompaña a las funciones hídricas que desempeña el predio. El terreno se estructura a través de un sistema de plataformas, plazas y caminos que se asientan sobre la pendiente del sitio y que reinterpretan la estrategia que tradicionalmente se empleaba en Mesoamérica para abordar el paisaje. El proyecto triplica el arbolado original del lugar, introduciendo especies endémicas y/o altamente adaptadas al ecosistema de la Cuenca de México. Aunque todavía no se encuentra activo, es un gran ejemplo de recuperación de espacios.

Dónde: Iztapalapa

 

Parque Bicentenario

 

 

En un terreno de la antigua Refinería 18 de Marzo, este parque se ha convertido en uno de los mayores esfuerzos de limpieza de terrenos contaminados más importantes de la ciudad. El Parque Bicentenario se inauguró en 2010 como parte de las celebraciones del aniversario de Independencia. Se formaron ciclopistas, talleres, juegos infantiles, áreas deportivas, pista de patinaje, etcétera.

Dónde: Av. 5 de Mayo 290, col. San Lorenzo Tlaltenango

 

Paseo de los Compositores

 

 

Este paseo forma parte del rescate integral de la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec, reestructurando una fuente tipo vortex –con agua que recolecta para alimentar al Lago de Chapultepec–, celdas solares, postes de iluminación led y 145 árboles. 

Dónde: 2a. Sección del Bosque de Chapultepec

 

Parque Edith Sánchez Ramírez

 

 

El parque recibió el nombre de la activista Edith Sánchez Ramírez, por su ayuda durante el terremoto del 85 y los posteriores trabajos de rescate, con la Unión de Vecinos y Damnificados 19 de Septiembre (UVyD19). Al igual que ella, este espacio verde fue olvidado por años, hasta que en 2014, los arquitectos Karina Flores, Jorge Ramos y el diseñador industrial Juskani Alonso, trabajaron en conjunto con una marca de ropa, la Delegación Cuauhtémoc y la comunidad vecinal. En la reconstrucción del parque todos los materiales fueron reciclados y utilizaron ecocreto, un aditivo utilizado para realizar concretos en pavimento.

Dónde: Roma Norte s/n.

 

Ecoducto Viaducto

 

 

El Ecoducto cuenta con 50 mil plantas de distintas especies y más de 4 mil metros cuadrados de vegetación. Según los arquitectos encargados del proyecto este nuevo rincón verde de la metrópoli ayudará a reducir de una manera contundente la enorme contaminación que se ha hecho históricamente en la zona y permitirá el tratamiento de 30 mil litros de agua residual del Río de la Piedad.

Este flamante parque lineal se hizo a partir de una petición ciudadana realizada en 2017, que a través de firmas le pedía a las autoridades recuperar el pasado lacustre de la CDMX. Y aunque este nuevo espacio urbano definitivamente no implica revivir el mítico lago, se estima que su construcción  beneficiará a más de 300 mil habitantes.

Dónde: Monterrey, Medellín, Patricio Sanz e Insurgentes. 

 

Parque de la Plaza Lázaro Cárdenas

 

 

En esta plaza de la Alcaldía Cuauhtémoc se abrió el primer centro de atención a mascotas. La plaza mantiene además el escenario en su parte norte donde se presentarán grupos y dj’s del género tropical.

Dónde: Dr. Erazo 12, Doctores, CDMX.

 

Huerto Roma Verde

 

 

l Huerto Roma Verde es un espacio en el corazón de la colonia Roma; un terreno adoptado por un grupo de personas que decidió poner a trabajar un gran huerto urbano basado en la permacultura, es decir, trabajar con la naturaleza y no en contra de ella, convirtiéndolo en un pulmón dentro de la Ciudad de México. El espacio oscila siempre entre lo ambiental y lo cultural, ya que mientras el huerto produce frijol, rábano, calabaza o betabel, también es escenario de conciertos, funciones de cine u obras de teatro.

Dónde: Jalapa S/N entre Coahuila y Campeche Col. Roma Sur,

 

Parque de La Bombilla

 

 

Este parque ha contemplado la historia de México desde 1935, y ahora cuenta con fuentes multicolor, WiFi, accesos USB, bebederos y biciestacionmientos, 16 cruces seguros. El Parque de la Bombilla se encuentra ubicado en el barrio de San Ángel de la delegación Álvaro Obregón, al sur de la Ciudad de México. En su interior se encuentra un monumento a Álvaro Obregón.

Dónde: Avenida de la Paz N/A, Chimalistac, CDMX

Encantadores rituales de veneración a las flores que tenían los mexicas
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Las flores se usaban en rituales, para el adorno de los dioses, o como una forma de comunicación con lo sagrado.

Usos y costumbres que los mexicas tenían con las flores y que sobreviven en la actualidad.

 

Los mexicas apreciaban la belleza y de las flores, al grado que muchas de ellas eran utilizadas con un valor ritual y ceremonial. En las culturas prehispánicas y en muchas que las civilizaciones mesoamericanas las flores eran utilizadas con diversos fines.

La flor para los mexicas simbolizó la diversidad del universo, la magnificencia de los dones divinos, y estaba muy relacionada al transcurrir del tiempo y a las edades cosmogónicas, a la vez que expresaba las relaciones entre los dioses y los mortales.  El poema de Netzahualcóyotl es un gran ejemplo de esto:

 

 

 

No acabaran mis flores

No acabarán mis flores,

No cesarán mis cantos.

Yo cantor los elevo,

Se reparten, se esparcen.

Aun cuando las flores

Se marchitan y amarillecen,

Serán llevadas allá,

Al interior de la casa

Del ave de plumas de oro.

 

Los antiguos mexicanos estimaron a las flores al grado de contar con jardines botánicos donde los emperadores y la nobleza indígena podían gozar de la belleza de estos prodigios de la naturaleza. Fueron varios los jardines prehispánicos como el de Netzahualcóyotl, rey de Texcoco, situados en las poblaciones de Tezconcingo, Quauhyácac, Tzninacanoztoc, Cozcacuahco, Cuetachatitlan, Acatetelco y Tepetzinco.

 

 

 

El tlatoani Moctezuma mandó edificar los majestuosos jardines de Chapultepec, el Peñón, Huaxtepec yAtlixco. El capitán y cronista don Hernán Cortés, nos cuenta en sus cartas que el primer jardín botánico que vieron sus ojos estaba en la cercana población de Iztapalapa, erigido por su señor Cuitlahuatzin, hermano del emperador Moctezuma.

El escritor Alfonso Reyes describió el simbolismo de las flores en el mundo azteca: “La escritura hieroglífica nos ofrece las más abundantes y variadas representaciones artísticas de la flor. Flor era uno de los veinte signos de los días, el signo también de lo noble y lo precioso, representaba también los perfumes y las bebidas. Surgía de la sangre del sacrificio y coronaba el hieroglífico de la oración. Las guirnaldas, el árbol y el maguey alternaban en las designaciones de lugares. La flor era pintada de una manera esquemática, reducida a una estricta simetría, vista bien de perfil, o bien por la boca de la corola.”

 

 

 

Las flores también fueron preciadas por su belleza y aroma, y eran parte del tributo que debían pagarles los pueblos sujetos a al imperio tenochca, donde se daban florales que hacían el deleite del emperador y enriquecían sus jardines botánicos. Todos los aztecas gozaban del aroma de las flores; no obstante, algunas estaban limitadas al uso exclusivo de los grandes señores.

Yoloxóchitl, “flor de corazón”, una especie de magnolia; y la cacaloxóchitl, “flor de cuervo”, ambas estrictamente prohibidas a los plebeyos quienes tenían que conformarse con las flores silvestres como la omixóchitl, la tlalizquixóchitl, la cozauhqui, la yexóchitl y la caxtlatlapan.

 

 

 

A las personas de autoridad se les ofrecían ramilletes, guirnaldas y collares de flores como signo de respeto; se consideraba una expresión de grandeza presentarse en las casas del emperador y de los nobles, portando un ramo en las manos.

La función más relevante del uso de las flores correspondió a su carácter ritual en el ámbito de las celebraciones religiosas. Durante las numerosas fiestas que comprendía el calendario azteca, las flores se utilizaron como tributo y homenaje a los dioses de su extenso panteón. La fiesta llamada Tlaxochimaco, en honor a Huitzilopochtli, daba inicio la víspera, cuando las mujeres preparaban los utensilios para preparar la comida: perros, pavos, masa de maíz, metates, y molcajetes.

 

 

 

Una vez que los floridos dioses se encontraban llenos de flores, había una comilona y hombres y mujeres danzaban alrededor del momoxtli. Macuilxóchitl o Xochipilli, era el Dios de las Flores, a quienes se representaba desnudo y teñido de rojo, con la boca y la barbilla pintadas de blanco, negro y azul claro. Durante la celebración a Xochipilli, que recibía el nombre de Xochilhuitl se le conocía como el “ayuno de las flores”.

 

 

 

Asimismo, había flores que se seleccionaban por su delicado olor y que tenían poderes especiales: como “las flores de verano que huelen bien”; de la eloxóchitl ( flor de elote), que conocemos como magnolia (Magnolia schiedeana), la tlilxóchitl( flor negra) o vainilla (Vanilla fragrans) y la cacaloxóchitl (flor del cuervo, Plumeria rubra) , entre otras. Esta última era muy apreciada y conocida como flor de mayo o saba nikté, en maya, y aún se emplea en la fabricación de las guirnaldas que adornan las cruces que se veneran el mes que le da su nombre, así como para honrar a los miembros destacados de alguna comunidad cuando ocupan algún cargo civil o religioso.