Arte y Cultura
Casino Español, la opulenta historia de un lugar lujoso, perenne y emblemático
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El Casino Español despliega elegancia y lujo, cuenta con una arquitectura ecléctica en un inmueble en el corazón del centro histórico de México.

El Casino Español tiene una biblioteca fascinante con títulos único para el mundo.

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El Casino Español se encuentra rodeado de varias iglesias históricas. Este edificio majestuoso abrió desde 1863, cuando los miembros destacados de la Colonia Española en México fundaron el Casino Español como un club dedicado a difundir las estrechas relaciones entre México y España.

Los españoles nacidos en el México independiente se encontraban ante la disyuntiva de elegir entre el ser español o tener ya la nacionalidad mexicana, como así ya lo establecían las nuevas leyes de la República Mexicana. Cuando España reconoce oficialmente a México como país independiente, algunos españoles residentes maduran la idea de que son ya mexicanos sin olvidar sus raíces.

 

 

Fue José Toriello Guerra, Manuel Mendoza Cortina, Cayetano Rubio, Isidro de la Torre y Genaro Perogordo, y otros miembros del club, quienes se dieron a la tarea de  organizar a la comunidad para acondicionar el Palacio de los Condes de Santiago de Calimaya, que originalmente funcionó como la sede de sus reuniones.

Después de casi 30 años de establecerse en el Palacio de los Condes de Calimaya, hoy en día el Museo de la Ciudad de México,  los representantes del Casino compraron un predio ubicado en la calle Espíritu Santo, hoy Isabel la Católica, donde comenzaron un proyecto de construcción con el objetivo de albergar la actual sede del club. En 1895 el ingeniero Emilio González del Campo fue contratado para estar a cargo de la obra durante una década, hasta que el edificio fue inaugurado en 1905.

El Casino Español ha sido visitado por figuras públicas que influyeron en la vida política y cultural de la República Mexicana, tal es el caso de personajes como Benito Juárez, Sebastián Lerdo de Tejada, Porfirio Díaz, Francisco I. Madero, Alvaro Obregón y Manuel Avila Camacho.

Hoy en día el Casino Español funciona como sede de conferencias, exposiciones de arte, presentaciones de libros y conciertos, además de que es un precioso lugar que se renta para banquetes, bodas y comidas. Cuenta con la Biblioteca Hispano Mexicana "Carlos Prieto", donde el visitante encontrará información que habla sobre el estrecho vínculo entre México y España.

 

 

La biblioteca cuenta con un importante acervo bibliográfico del Instituto Cultural Hispano Mexicano y ha recibido importantes donaciones de la Embajada de España en México, de algunas Comunidades Españolas y de las Academias Mexicanas de la Lengua y de la Historia, así como de algunas editoriales como Planeta y Porrúa y otras donaciones de particulares, de entre las que destacan las donaciones de socios de honor como Don Carlos y Don Juan Luis Prieto Jacqué.

La biblioteca continúa una ardua labor de actualización e innovación en sus servicios, y la Junta Directiva del Casino Español que preside Don Augusto Rodríguez Piñeiro, decidió organizar, actualizar y promover el Fondo Antiguo, del cual por mencionar algunos títulos destacados son el de Joseph Viage Moreno, á Constantinopla en el año de 1784 del año 1790;  la Historia General de España de Juan D Mariana de 1790 y  un texto de Alonso Díaz de Montalvo, Ordenanzas Reales de Castilla de 1779.

 

 

En términos arquitectónicos, el edificio del Casino Español corresponde a la fase más madura del eclecticismo. El inmueble tiene una concepción moderna que se hace evidente desde su fachada y ornamentos; se divide en tres cuerpos horizontales con diferente jerarquía, y es contenida verticalmente con tres portadas que marcando la simetría del edificio, también acusan una preponderancia del elemento central sobre los dos laterales.

La planta baja da al inmueble una sensación de ligereza al estar definida por una columnata que permite grandes vanos. Contrasta el segundo cuerpo horizontal, correspondiente al entresuelo; al estar constituido por una franja cerrada con ventanas menores y casi sin decoraciones, lo que desde el exterior nos indica que este nivel está ocupado por áreas privadas de trabajo, cumpliendo así con un principio de sinceridad arquitectónica entonces apenas en ciernes.

La arquitectura de la parte superior por sus materiales indica que en este nivel se encuentran los elementos principales del edificio. Tanto su altura, ornamentación y el ritmo de su arquería, van desde un arco único en los extremos hasta la conjunción de tres arcos en el eje central, pasando por dos arcos pareados en las porciones intermedias.

El casino cuenta con un restaurante y sigue siendo una asociación civil sin fines de lucro, con la finalidad de proporcionar un lugar grato de desarrollo cultural, convivencia social y relación con las asociaciones de la colectividad hispano mexicana y las entidades culturales o sociales de la sociedad mexicana.

Casino Español

Dónde: Isabel la Católica 29, Centro Histórico.

Cuándo: lunes a domingo de 08:00 a 18:00

Entrada libre

Sitio web // Facebook

“Las razas y la cultura”, el muralismo de Jorge González Camarena
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Este mural con la técnica del cuadratismo que inventó Jorge González Camarena, lo puedes visitar en el Museo Nacional de Antropología.

Foto destacada: Wikiart

González Camarena es un apellido que remite a la TV, pero esto se trata de su hermano, un gran muralista.

 

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La ciudad de Guadalajara presenció el crecimiento de la familia González Camarena al seno de la cual se criaron siete hijos, de los cuales dos fueron muy famosos; Guillermo, a quien se le conoce por crear y patentar la televisión a color y fundar el Canal 5; y Jorge conocido sobre todo por la famosa portada de los libros de la SEP que mostraba a "La Patria", obra del talentoso pintor de quien conocemos sus obras aún sin querer, ya sea por los libros de la infancia, por paseos por las calles de la CDMX o si hemos visitado el Museo Nacional de Antropología, donde se encuentra "Las razas y la cultura".

 

Jorge González Camarena

 

Fuente: @_miguelesteban

 

Jorge González Camarena nació el 24 de marzo de 1908 en Guadalajara, Jalisco, lugar en el que su creatividad empezó a destacarse por sus piedras de río talladas, piezas de arcilla y, dicen, historietas que él mismo creaba para vender en la escuela. A la corta edad de catorce años ingresó a la Academia de San Carlos donde rápidamente se dio a conocer hasta convertirse en asistente de Gerardo Murillo, Dr. Atl.

Pero González Camarena no comenzó su carrera en el muralismo, primero incursiono en la industria editorial participando como ilustrador y columnista en Revista de Revistas y Nuestro México; colaboró también en el diseño de los calendarios de la imprenta Galas de México y fue en 1932 que comenzó a acercarse al muralismo, por medio de las investigaciones que hacía sobre arte prehispánico como parte de la restauración de los frescos del convento de Huejotzingo, Puebla.

 

 

"Las razas", el muralismo de González Camarena

 

Fuente: @mnantropologia

 

El artista tapatío llegó a producir más de dos mil piezas de caballete, no obstante, el muralismo fue una gran pasión que surgió durante el proyecto en Puebla, cuando profundizó en el estudio de la obra de Marcos Cipactli (a quien se atribuye el lienzo original de la Virgen de Guadalupe). Experimentó con pinturas naturales de su propia creación, desarrolló una técnica geométrica que recibió el nombre de cuadratismo, evidente en obras como "Las razas y la cultura".

El Museo Nacional de Antropología tiene "pequeños grandes" detalles que los visitantes podemos pasar desapercibidos porque darnos absortos ante su arquitectura y las piezas de nuestro pasado prehispánico; pero por todos lados guarda tesoros de la historia del siglo pasado, como el magnífico mural que se encuentra en la planta baja, en la sala dedicada a la introducción de la antropología y a las culturas arqueológicas.

 

Fuente: @xh_tank

 

El mural "Las razas y la cultura" fue un encargo especial concluido en 1964 para completar la sala. González Camarena se inspiró en aquellos estudios que había hecho años antes y en la temática de la sala, se sirvió del cuadratismo, una técnica que parte de la geometría para crear la disposición de la obra.

"Las razas y la cultura" es una celebración a la unidad en la diversidad; la obra muestra dos partes, una superior que está dedicada a las razas y la inferior a la cultura. Aquella parte superior muestra a 14 diosas que representan las razas del mundo, podemos ver sus rostros y atuendos coloreados en colores diversos, muestran además las palmas de sus manos, sus vestidos dirigen la vista al centro de la obra donde se presenta a la protagonista entre las diosas, es dorada, la raza del futuro, que es todas y a la vez ninguna, es otra, quizá conformada por ellas.

 

Fuente: @xh_tank

 

La combinación de mantos y manos hacia la figura central, cuyas caderas destacan, pareciera apuntar a una sola raza entre todas, de donde nace un niño sin distinción de color ni características culturales como muestran las diosas en sus tocados que refieren a las culturas del mundo; debajo de ellas, la cultura en forma de esculturas que ilustran los grandes momentos de la historia de la humanidad.

Unidas por el mismo color observamos megalitos neolíticos, un casco vikingo, una espada, una columna dórica, un elefante hindú, un toro persa, un lamassu asirio, un pilar asirio, un dragón, una tablilla, un moai y el diseño de la kancha inca, entre otras figuras que llevan nuestra mirada al extremo derecho inferior de la obra donde crece una planta entre cráneos (la evolución), representa a las plantas que desarrollaron la agricultura y por ende la civilización.

 

Fuente: @xh_tank

 

"Las razas y la cultura" fue sólo una de las muchas obras de Jorge González Camarena quien además también fue escultor, y es autor de las figuras que aún puedes visitar en el edificio de la SEP ubicado sobre el paseo de la Reforma antes de llegar a la famosa entrada de los leones. Por estas y el resto de sus obras, en 1970 recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes. Diez años después dejaría este mundo físicamente prevaleciendo a través de su arte.

 

Fuente: @archartmty

La majestuosa escultura del gran Mictlantecuhtli del Sotavento
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En este altar de Mictlantecuhtli se encuentran distintas técnicas de creación, así como de preservación arqueológica.

Foto destacada: © Mauricio Marat, INAH

En esta altar de Mictlantecuhtli se han llevado a cabo múltiples estudios por diversos especialistas para su conservación.

 

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El Sotavento veracruzano, el lugar “dónde azotan los vientos”?, es una de las 10 regiones en las que se divide el Estado de Veracruz, además de ser el área donde se desarrolló lo más representativo del estado de Veracruz y se localizan algunas de las poblaciones más antiguas del país.

Se le denomina Sotavento a una región pero también es una expresión geográfica que incluye a todo el Sur del estado así como pequeñas partes del estado de Tabasco y Oaxaca. Se caracteriza por las lluvias y el gran verdor, pero sobre todo porque hay una de las representaciones más impactantes conocidas de Mictlantecuhtli.

 

© Mauricio Marat, INAH

 

Se trata de una representación de El señor del mundo de los muertos que tiene los brazos extendidos sobre su trono; es una deidad prehispánica que simula incorporarse para estar en comunión con quienes habitan su reino. Por haberse creado hace más de un milenio (300-900 d.C.), resulta increíble que esta escena conserve toda su fuerza expresiva.

Pero hay muchos aspectos que hacen único el complejo en donde se encuentra la obra. Por ejemplo, la arquitectura de tierra, pintura mural y escultura, lo convierte su preservación en un reto que requiere distintos ángulos de atención. Para recrear el Mictlán se usó arcilla y tierra sin cocción, cal y arena, pigmentos y aglutinantes de origen orgánico.

Es tan especial este sitio que Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) constituyó un proyecto de estudio y conservación en torno al Altar a Mictlantecuhtli.

 

© Mauricio Marat, INAH

 

Este altar se extiende en una superficie de cerca de 7 m de ancho y 9.30 m de largo, con una altura de 1.90 m; es una obra maestra del modelado en tierra, máxima expresión de la cultura Remojadas, que se asentó en el centro del área de la Mixtequilla.

Fue descubierto en la comunidad El Zapotal No.1, municipio Ignacio de la Llave, hace 43 años. A partir de 2011, los esfuerzos se han encaminado a reconocer su estado de conservación mediante un registro puntual y la integración de un equipo multidisciplinario de expertos del INAH y las universidades Veracruzana, Nacional Autónoma de México y Autónoma Metropolitana, entre otras instituciones.

 

 

Proyecto Altar a Mictlantecuhtli. Estudio y Conservación

 

© Mauricio Marat, INAH

 

Este Proyecto está destinado a preservar la pintura mural prehispánica, se han hecho escaneos en láser y radiografías, siendo Ana Bertha Miramontes Mercado, la responsable en campo del proyecto y quien posee una experiencia en zonas arqueológicas como Templo Mayor, en el centro de la Ciudad de México, Ek? Balam, en Yucatán, y Uxul, en Campeche.

Fotógrafos, artistas plásticos, diseñadores gráficos, radiólogos, arquitectos e ingenieros, han estado presentes en el estudio de este gran proyecto. Esta invitación a tantos expertos es para comprender a profundidad toda la dinámica que gira en torno al altar, en particular en el basamento.

 

© Mauricio Marat, INAH

 

 

 

© Mauricio Marat, INAH

 

© Mauricio Marat, INAH

 

Este  altar se ubica dentro de una construcción levantada a finales de la década de 1980 para protegerlo de efectos ambientales. Esta pieza ha sido meticulosamente limpiada con brocha de pelo suave para retirar polvo y materia ajena que representaba un peso añadido y se ha aplicado hidróxido de calcio de manera localizada y por goteo.

A este precioso objeto se le está dando mucho amor, con la finalidad de que pueda ser conservada y restaurada de forma óptima, para que este conjunto pueda ser visitado en el fututo. Aquí te dejamos un video con más detalles.

 

El enigmático Francisco Goitia: vida, obra y un Museo en Zacatecas
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Francisco Goitia es uno de los grandes pintores del siglo XX que falleció en la miseria al aferrarse a sus creencias.

Foto destacada: Munal

Francisco Goitia, el pintor que reflejó el lado B de la Revolución Mexicana.

 

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La historia de México está llena de grandes personalidades, pero personajes como Francisco Goitia hay pocos; personas que no encuentran réplica ni lugar por ser extraordinarios, y justo, Goitia fue uno de ellos. Un maestro de la pintura que documentó a la sociedad de su tiempo por medio de imágenes de terror, hambre y miseria, en medio de la cual pasaría los últimos años de su vida por elección propia.

Goitia es uno de los principales pintores del siglo XX al que se le recuerda por retratar la Revolución mexicana en su más cruenta versión, donde los héroes y los ideales pasan a segundo término cuando el pueblo está hambriento, de luto por sus personas que nunca regresan de la batalla y por el asolamiento de los batallones que tomaban pequeñas poblaciones de cuartel; en pocas palabras, fue el primero en hacer un retrato desde una visión poco romantizada y más cercana a la visión "ajena" a la revolución.

 

La enigmática vida de Francisco Goitia

 

 

Fuente: @waylonwraith

 

Por haber tomado votos, Francisco Goitia vivió cuarenta años en una pequeña choza que él mismo construyó en Xochimilco, lugar que el 26 de marzo de 1960 se convirtió en su última morada. Goitia fue conocido como un artista excéntrico para los habitantes de la tierra del ajolote, pero también fue un miembro querido de su comunidad, un hombre generoso que entre muchas obras cedió cuatro mil metros de su terreno para la construcción de una escuela.

Pero antes de descansar sus ojos, Goitia tuvo una vida muy interesante que fue retratada en una película creada mucho antes de que se pusieran de moda las docuseries. El pintor nació el 4 de octubre de 1882 en Fresnillo, Zacatecas, creció en un ambiente rural en el que desarrolló interés en las artes, deseo de vida que se concretó cuando a sus 16 años ingresó a la Academia de San Carlos donde su genio fue descubierto, reconocido y apoyado.

 

Fuente: @ embajadacultural_snte51

 

Gracias al apoyo de su padre y con ayuda del gobierno mexicano que en ese tiempo estaba encabezado por Porfirio Díaz, en 1904 se instaló en Barcelona para estudiar artes, también tuvo oportunidad de ser becado en Italia para estudiar con los grandes de la escultura, desafortunadamente con el inicio de la Revolución en México perdió todo soporte económico, para colmo de males cayó enfermo.

Sin mucho dinero fue a resguardar con unos frailes franciscanos, este fue un momento decisivo que cambiaría su futuro y dictaría su final pues adoptó el estilo de vida de los religiosos, fue ahí donde tomó los votos de pobreza, una vez que estuvo mejor de salud, regresó; aquel culto joven artista regresó a su tierra a integrarse a las tropas de Villa bajo el ala del general Felipe Ángeles quien le encomendó la documentación gráfica y escrita de la guerra civil.

 

Francisco Goitia, el artista

 

Fuente: @janeaestrada

 

Aquella infancia rural que guardaba con cariño en su memoria, el contacto que tuvo con la población durante la revolución y el estudio de los pueblos originarios que le permitió su trabajo como dibujante en el Instituto de Antropología durante los años veinte, dieron como resultado aquella interesante y expresiva obra de Francisco Goitia, que por cierto se expuso en Estados Unidos.

El también maestro de artes en primarias y universidades trabajó en el proyecto arqueológico de Manuel Gamio durante el cual, el zacatecano refrendo su pasión por los pueblos originarios.

 

Fuente: @pedroreyesm

 

En 1925, el maestro zacatecano se fue a estudiar la cultura oaxaqueña, dando rienda suelta a su creatividad, no así a su personalidad pues ya en esos días se le conocía como un hombre solitario, retraído, como aquel que puede notarse en sus pinturas que batalla entre arte y fe religiosa para confrontar las dificultades de la vida o hacer de las suyas, con esas historias sin sentido aparente, que ya desde hace años empezaban a darle fama.

Se cuenta que estando en un pueblo italiano se obsesionó con la luna, a la que queriendo conocer mejor para retratarla la visitaba durante las noches y la madrugada vagando por las calles del pueblo, una verdadera excentricidad (por lo menos en esos días) que daría señal de otras tantas en el futuro, mismas que nunca superaron la fama que tuvo como maestro de la pintura.

 

Museo Francisco Goitia

 

Fuente: @iceddgo

 

Aunque Francisco Goitia no regresó a Zacatecas, fue allí donde el 8 de septiembre de 1978 se inauguró el Museo Francisco Goitia, un espacio dedicado al arte contemporáneo, incluso, de los primeros museos en ser abiertos en aquella tierra que vio nacer al artista. El edifico que fue acondicionado con la finalidad de dar lugar a los artistas zacatecanos, fue construido en 1948 para funcionar como residencia oficial de los gobernadores, oficinas públicas y Casa del Pueblo.

Además de albergar la obra de Goitia, también se encuentra la obra de Julio Ruelas, Pedro Coronel, José Kuri Breña, Manuel Felguérez y Rafael Coronel; quienes dan nombre a las 6 salas del recinto donde se aprende sobre los artistas pero también del color en las culturas prehispánicas, el abstraccionismo, el nuevo lenguaje visual, de la investigación al geometrismo abstracto, la plástica, los personajes imaginarios y la expresión escultórica de las formas femeninas.

 

Fuente: @ gabrielgalvani16

 

Goitia también es conocido como el franciscano pintor, fue un hombre divino y por eso la película que nos cuenta su vida se titula Goitia, un dios para sí mismo porque él no quería que le admiraran, no buscaba reconocimiento, fama y riqueza; fue un maestro de humildad y pasión, hábil cronista de nuestros pueblos antes, durante y después de la Revolución; nuestro corresponsal de la historia a quien se le recuerda con cariño y se le conoce a través de su obra.

 

 

Museo Francisco Goitia

¿Dónde? Enrique Estrada #102, Col. Sierra de Álica.

¿Cuándo? Martes a domingos de 11a 17 hrs.

¿Cuánto? $30

Recorre la CDMX al contemplar las obras de José Clemente Orozco
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Hay muchos recintos en donde es posible ver los espectaculares murales y diversas obras de caballete del maestros José Clemente Orozco.

Foto destacada: Moritz Bernoully

Estos sitios preservan las obras de uno de los grandes maestros del muralismo mexicano.

 

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José Clemente Orozco llegó a  la Ciudad de México en 1890, y a la edad de siete años conoció la imprenta en la que trabajaba José Guadalupe Posada. Tomó algunas clases nocturnas de dibujo en la Academia de Bellas Artes de San Carlos, que estaba a dos cuadras de la Escuela Normal, y tiempo después, en 1897, su familia lo envió a estudiar por tres años la carrera de perito agrícola en la Escuela de Agricultura de San Jacinto.

Orozco se dispuso a estudiar arquitectura, pero el amor por la pintura lo regresó a la Academia de Bellas Artes y sigue siendo parte de la historia de los grandes muralistas mexicanos del siglo XX. Buena parte de su trabajo se puede ver en varias de las paredes de la CDMX y aquí te dejamos algunas opciones.

 

 

Museo Nacional de Historia Castillo de Chapultepec

 

México es Cultura

 

Este es uno de los últimos murales de Orozco en la capital. Se ubica en la Sala 7 y el tema central es Benito Juárez y sus leyes de Reforma. El muralista terminó el trabajo en menos de dos meses. Además, fue el primer muralista en realizar una obra para este Museo.

Dónde: Bosque de Chapultepec I Sección, Miguel Hidalgo.

 

 

Museo de Arte Carrillo Gil

 

 

La colección de don Álvar Carrillo Gil y su esposa doña Carmen resguarda piezas invaluables de Orozco, que incluyen dibujos a lápiz, grabados, litografías y acuarelas. La colección del MACG consta de mil 775 piezas, de las cuáles mil 417 pertenecieron a la familia Carrillo Gil hasta su donación al gobierno federal en 1974.

Dónde: Av. Revolución 1608, San Ángel, Álvaro Obregón.

 

 

San Ildefonso

 

Reconociendo mx

 

En el Antiguo Colegio de San Ildefonso se encuentran alrededor de 24 murales realizados de 1923 a 1926. Hay buena parte de su obra inicial, y el primer conjunto titulado Los dones que recibe el hombre de la naturaleza, que fue destruido por el propio Orozco para realizar los que hoy podemos apreciar: una obra con gran influencia del arte europeo del Renacimiento asociada a la pintura de Botticelli. Muchos de sus pinturas se encuentran el primer piso, en el descanso principal de las escaleras y en las paredes del segundo y tercer nivel. Entre ellos destacan Maternidad, La Trinchera y Cortés y La Malinche.

Dónde: Antiguo Colegio de San Ildefonso (Justo Sierra #16, Centro Histórico).

 

 

La Casa de los Azulejos

 

Wikiart

 

Este sitio alberga la pieza Omnisciencia. Aunque buena parte del edificio ha tenido modificaciones en su interior, con el fin de albergar un espacio comercial, la belleza arquitectónica ha sido respetada y se conserva como uno de los sitios turísticos más importantes del Centro Histórico. En el patio principal de la residencia, en el que se encuentra ubicado el restaurante, se encuentra intacto en su fisionomía, conservando la fuente original junto a una de sus paredes. Esta pieza la realizó en 1925 y fue un encargo del entonces dueño del lugar Francisco Sergio Iturbe. Cubre la pared de las escaleras principales.

Dónde: Madero #4, Centro Histórico.

 

 

Palacio de Bellas Artes

 

CDMX Travel

 

Katharsis es una de las obras más reconocidas de Orozco. Es un mural hecho después de concluir una pintura en la Biblioteca Baker del Colegio de Dartmouth, en Hannover, New Hampshire, Estados Unidos, a finales de 1934. A solicitud de Antonio Castro Leal, Director del departamento de Bellas Artes de la Secretaría de Educación Pública, Orozco aceptó hacer en 40 días una pintura decorativa al fresco (técnica clásica que dominaba) en el Palacio de Bellas Artes, que estaba próximo a inaugurarse, tal como lo cita en su Autobiografía.

Dónde: Av. Juárez s/n, Centro Histórico.

 

 

Suprema Corte de Justicia

 

Eduardo Aguirre

 

El vestíbulo principal de este recinto alberga la obra de este pintor que realizó entre 1940 y 1941. En este sitio puede formar parte del programa de visitas guiadas en su modalidad virtual a través de la plataforma de reuniones de la Coordinación de la Oficina de la Presidencia de este Alto Tribunal Constitucional. Se trata cuatro obras en total: Las riquezas nacionales, La justicia que se conforma por dos piezas y La lucha de los trabajadores.

Dónde: Pino Suárez #2, Centro Histórico.

 

 

Benemérita Escuela Nacional de Maestros

 

Más por Más

 

La Alegoría nacional es una vuelta de tuerca a una de sus obsesiones, manifiesta ya en los frescos de la biblioteca de Jiquilpan y la Suprema Corte. Orozco realizó una composición geométrica, en la frontera con la abstracción y el constructivismo, donde coloca el águila y la serpiente que asciende una escalera; hay otros elementos en concierto con aquellas imágenes: nubes, alambres en espiral, una espada, construcciones al fondo, bloques metálicos y una mano que multiplican el sentido plástico de la obra.

Dónde: Calz. México-Tacuba #75, Col. Un Hogar Para Nosotros.

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