Arte y Cultura
El Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca: recinto único en el país
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El MACO de Oaxaca hizo posible la integración entra la tradición y comunidad, en conjunto con un cultura global contemporánea.

El MACO de Oaxaca ha sabido integrarse bien en la tradición oaxaqueña y la globalización.

 

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Oaxaca es más que reconocida por su comida, edificios de estilo colonial y patrimonio cultural. No solo se está convirtiendo en el nuevo punto de acceso cultural en México, sino que con su influencia culinaria y sabores se están volviendo internacionales.

Pero en Oaxaca no todo es comida, playas y zonas arqueológicas, también hay arte para todos. Es por eso que queremos hablarte del famoso Museo de Arte Contemporáneo (MACO) de Oaxaca, y de todas sus peculiaridades.

 

 

El MACO está ubicado en un edificio de estilo colonial conocido como Casa de Cortés, construido a finales del siglo XVII y principios del XVIII. Perteneció durante muchos años a las familias Lazo de la Vega y Pinelo, así como a varios propietarios particulares.

En 1986 el gobierno estatal lo adquirió para fundar el Museo de la Ciudad. Como museo de arte contemporáneo, abrirá sus puertas el día 28 Febrero de 1992, con el objetivo de preservar y difundir la obra de los más destacados exponentes de la plástica oaxaqueña de los últimos años, incluyendo Rufino Tamayo, Francisco Gutiérrez, Rodolfo Nieto, Rodolfo Morales y Francisco Toledo.

 

 

Este sitio cuenta con amplios espacios coloniales, ofrece muestras del arte contemporáneo nacional e internacional (pintura, escultura, gráfica y fotografía). Dispone de 16 salas de exposición y tienda. Organiza visitas guiadas, cursos y talleres, conciertos, conferencias, presentaciones editoriales y cursos de arte.

Es sede de la Bienal de Pintura Rufino Tamayo y desde su inauguración en 1992, el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca ha fundamentado sus acciones en la convicción de que es posible realizar una síntesis original, armónica y de amplia significación comunitaria, con elementos vigentes de las tradiciones regionales y los logros de la cultura global contemporánea.

 

 

El mensaje que el MACO transmite, a través de sus instalaciones y actividades, es de que el presente y el pasado se pueden integrar en una experiencia valiosa y original, tiene especial pertinencia en el ámbito de Oaxaca.

La riqueza y diversidad cultural de este Estado posee un enorme potencial que, más que un motivo de disgregación, debería de ser un importantes factor de desarrollo social.

 

 

El MACO es un espacio para la celebración de la belleza, la libertad y la imaginación, se define como una institución educativa cuyo propósito es estimular la reflexión, el análisis y la discusión con el fin de enriquecer la vida comunitaria.

El área de servicios educativos realiza una serie de talleres que serán impartidos por artistas, gestores, escritores, artesanos, curadores, pintores y ceramistas entre otros, los cuales se adentraron en las fórmulas personales para entender de una manera más factible el fenómeno del arte, ya que ciertos talleres mantendrán una conexión y seguimiento con los participantes por medio de la plataforma digital.

 

 

En las visitas guiadas a las exposiciones se debate y pregunta para que surjan temas de interés con el visitante, en la parte práctica, realizamos una interpretación por medio de la descripción escrita y dibujada. Esto para lograr una interacción por medio de la re significación del conocimiento de la imagen.

Hay tres salas dedicadas a la exposición permanente de artistas oaxaqueños. Las otras salas de exposición son para exposiciones temporales y también hay una zona infantil completa con taller y un espacio para la pintura del mes.

 

 

MACO Oaxaca

Dónde: Macedonio Alcalá 202, Centro de Oaxaca.

Cuando: miércoles a lunes de 10:30 a 20:00 hrs.

Cuánto: $20

Maestros, estudiantes e INAPAM $10

Domingo entrada gratuita

 Foto destacada @dana0769

El Monumento a la Patria, símbolo nacional e ícono de Mérida
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El Monumento a la Patria hace alusión a la cultura maya y nos hace testigos de un recuento histórico de México.

Este monumento es una de las construcciones más icónicas del neoindigenismo mexicano.

 

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Una foto es suficiente para ver lo imponente de este monumento:

 

 

¿Qué te pareció?

Genial, ¿no? El monumento a la patria fue inaugurado en abril de 1956 bajo el mando del escultor colombiano Rómulo Rozo, y ha formado parte de Mérida desde hace más de 60 años, y a través del tiempo su presencia ha sido una pieza fundamental de la cultura.

Sin duda es el foco de turismo y el paso de diario para muchos yucatecos, este monumento reúne cada día a cientos de personas quienes le dan vida al ajetreo perpetuo que caracteriza a esta importante glorieta.

 

 

 

Existen más de 300 figuras talladas a mano, las cuales representan la historia de México desde la fundación de Tenochtitlán, hasta mediados del siglo XX. Igual puedes encontrar, en las fachadas del monumento, figuras que hacen alusión a la cultura maya, como un Chacmool, un árbol de ceiba custodiado por  mariposas, jaguares y el escudo de la ciudad.

Este monolito es una parada obligatoria para los turistas y un tesoro invaluable para los Meridanos. Es aquí en donde tenemos la dicha de admirar esta gran obra y ser testigos del recuento de la historia de México, así como de la destreza de quienes dieron vida a esta pieza.

 

 

Para muchos yucatecos representa más que una maravilla arquitectónica.  Este lugar fue concebido y realizado por el escultor colombiano avecindado en Yucatán, donde también participaron los arquitectos Manuel y Max Amábilis y el maestro de obras Víctor Nazario Ojeda.
Se dice que la obra tuvo su origen en un concurso convocado por la Universidad de Yucatán, para la realización de un monumento que se dedicaría a la bandera, proyecto que en manos de Rozo evolucionó hasta lo que ahora conocemos.

 


El monumento es un ejemplo de la arquitectura neoindigenista o neomaya (como parte del movimiento nacionalista), consiste en un hemiciclo central con dos rampas, una escalera y una fuente, con un diámetro externo total de 40 metros.

En la fachada del monumento que da al norte, en la parte cóncava inferior, hay un espejo de agua con un pretil en piedra que reproduce al lago de Texcoco, en el cual se reproduce al águila luchando contra la serpiente, sobre un nopal, símbolo de la fundación de Tenochtitlán, el origen de la cultura mexica. También muestra los escudos actuales de los 31 Estados de la República, incluyendo la CDMX.

 

 


Por las paredes superiores de la mole de piedra desfilan los cuerpos y rostros de un buen número de personajes claves en la historia, política, literatura y arte de México e incluso de América.

Visto desde la parte frontal, de derecha a izquierda se ubican, en la primera sección, los principales personajes de la Colonia, en la central, la representación de la Patria en una figura femenina mestiza, ataviada con vestimentas de tendencia prehispánica maya y en cuyo interior arde permanentemente la lámpara cóncava.

 

 

Hacia la izquierda se ubican personajes de la Reforma, la Revolución y el México contemporáneo, de manera tal que un recorrido por este monumento es un viaje a través de la historia de México y además un recorrido fisionómico por los rostros de los hombres y mujeres que escribieron con su vida la historia de nuestro país.
Además, hay cuatro columnas con pebeteros que flanquean la escalera central cuyas rampas representan las cuatro divinidades mayas que desde el cielo fecundan la tierra. En la parte cóncava del monumento hay una representación de la ceiba sagrada de los mayas "el árbol del linaje de los Itzá? la tribu más culta del continente indoamericano?"

 

 

Monumento a la patria

Dónde: Monumento a la Patria, Paseo Montejo 438, Centro, Mérida, Yucatán.

Cuando: 367 días al año

Entrada libre

Foto destacada: @borderlesscouple

Castillo de Teayo, el monumento a la pluralidad ancestral de Veracruz
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El castillo es una pirámide fascinante que se destaca por su historia y una ciudad viva en una zona poco visitada de Veracruz.

Esta pirámide tiene la influencia Tolteca y representa a la cultura Huasteca y Mexica.

 

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La zona arqueológica del Castillo de Teayo en Veracruz, es uno de los sitios más importantes de la Costa del Golfo debido a la pluralidad cultural que se refleja en sus restos materiales.

Este sitio recibe su nombre por la presencia de una estructura o basamento piramidal formado por tres cuerpos que rematan en una plataforma superior sobre la que se construyó un templo.

 

 

Esta localidad es considerada como una de los más antiguos centros de las dos culturas tolteca-aztecas, a mediados del siglo XII y XV de nuestra era. Durante el siglo XV, los aztecas conquistaron la huasteca veracruzana, realizándose así un intercambio religioso, el cual debe comprobarse por la existencia de la pirámide y de varias esculturas de piedra que tienen un significado común para la historia.

La población de Castillo de Teayo fue fundada en junio de 1870 por varias familias (Canovas, García, Urrutia y Barra), descendientes de españoles que habitaban en la villa de Tihuatlán.

 

 

Estos habitantes llegaron en busca de nuevas tierras a Zapotitlán. Al realizar las talas para la construcción de sus casas y preparar los terrenos para la siembra y la cría de ganado, descubrieron la cúspide de la pirámide en un cerro, por ello le pusieron el nombre de Castillo.

Aquí se desarrolla una fauna compuesta por poblaciones de conejos, armadillos, mapaches, comadrejas, zorras y ardilla. Sin duda es un increíble sitio para tomarse fotos, pasear por la ciudad y vivir esta zona poco visitada de Veracruz.

 

 

La pirámide del Castillo de Teayo es una construcción prehispánica en realidad de origen tolteca, y sus características arquitectónicas y estilísticas revelan están en un parque público del poblado actual, rodeado por treinta esculturas monolíticas de gran importancia documental y por sus cualidades plásticas.

Aunque al parecer el origen de este basamento se da en el Preclásico Temprano, su estilo arquitectónico recuerda tradiciones culturales Huastecas y Mexicas. Por otro lado, la escultura tiene fuertes influencias Mayas y Toltecas.

 

 

El náhuatl Teayok, Te-ayo-k significa “Tortuga sobre piedra”. Recibe su nombre actual porque se encuentra en el municipio un templo o castillo arqueológico, único vestigio de una gran ciudad indígena, mezcla de las culturas olmeca y huasteca que antiguamente se llamó Tzapotlan.

Asimismo, el municipio cuenta con un museo que presentan las piezas arqueológicas que fueron encontradas en el sitio. Esta antigua ciudad huasteca que se estima estuvo habitado del año 900 hasta 1521 d.C.

 

 

El único vestigio que se conserva se ubica en el centro del poblado y se le conoce como El Castillo. La mayor parte de su estructura se ha preservado y cuenta con una altura de 11.3 m, se destaca su escalinata y el templo ubicado en su parte superior.

El exhibe piezas prehispánicas del norte de Veracruz como esculturas de roca renisca de deidades mexicas como Tláloc (Dios de la lluvia), Xipe Tótec (Nuestro señor el desollado) y Macuilxóchitl (Diosa de las flores). Es un edificio de piedra de cantera amarilla, la misma que se utilizó para edificación de la pirámide principal del sitio.

 

 

Los orígenes de la pirámide se remontan a 1100 y 1200 años de antigüedad, y actualmente se encuentra una pequeña sala de exhibición, en donde también se aprecian restos totonacas y huastecos, con presencia e influencia azteca-tolteca.

Las primeras noticias de los vestigios arqueológicos de Castillo de Teayo se deben a la tesonera voluntad del arqueólogo alemán Edward Seler, que visitó el sitio en el año de 1902. Hizo un estudio completo de acuerdo a los acontecimientos de su época y en su primera descripción llegó a la conclusión de que debió haber sido una colonia militar azteca, teoría sostenida por el arqueólogo americano Fewkes. Su primera descripción fue hecha por José García Pavón en 1944, quién reconoció que dicho centro arqueológico fue eregido y habitado por los toltecas.

Así que como te podrás dar cuenta, esta pirámide es un sitio fascinante y lleno de historia.

 

 

Castillo de Teayo

Dónde: Plaza de la Pirámide s/n, Centro, Castillo de Teayo, Ver.

Cuándo: Martes a domingo de 9:00 a 17:00 hrs.

 

 

Foto destacada Jorge Díaz Henry

Las encantadoras leyendas y Ruinas del Nigromante en Pinos Zacatecas
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Conoce la historia, mitos y leyendas que rodean a las ruinas de la Ex Hacienda de San Nicolas de Quixas, el nigromante.

El nigromante es toda una estructura en ruinas en Zacatecas.

 

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La comunidad de "El Nigromante", está marcada por su origen y transición de ser una importante hacienda agrícola y ganadera a convertirse en ejido como resultado de las pocas conquistas objetivadas de la Revolución Mexicana.

Actualmente es uno de los más grandes centros de población del municipio del antiguo Real de San Matías de la Sierra de Pinos. El actual ejido de "El Nigromante" tiene como antecedente ya un tanto remoto a la Hacienda de San Nicolás de Quixas, fundada al promediar el poco estudiado siglo 17 novohispano.

 

 

 

La Casa grande o casco de la Hacienda, sede de las residencias temporales de sus dueños, incluía caballerizas, establo, norias, trojes y molino que en ella se edificaron incluido el templo agustino anexo, se localiza a cuatro leguas y media según mencionaban los antiguos pobladores, equivalente a 26 Km. al poniente del Real de minas.

Los estudiosos que se han ocupado de este lugar coinciden en señalar que fueron don Pedro y sus hijos Joseph y Nicolás Quixas Escalante Y Saldaña los primeros en establecerse al promediar el siglo 17 e iniciar con la fábrica material del inmueble cerca de un manantial de aguas zarcas cristalinas que con el reflejo de la luz del sol se ven azules, cuya fuente esta kilómetro y medio aproximadamente al lado poniente en las faldas de un cerrito conocido como "El gorrito".

 

 

En su rico periodo como Hacienda, San Nicolás de Quixas registra datos notables como el haber tenido entre sus notables dueños a quien fuera padre del primer gobernador constitucional del recién fundado Estado Libre y Soberano de Zacatecas, el liberal federalista José María García Rojas, si bien a éste le tocó nacer en la Hacienda de Ciénaga de Mata.

También que en sus territorios se crearan manadas de caballos pura sangre en los potreros de San Juan de los Herrera y se lograra con éxito la cría de borregos merinos cuya lana resultó ser de una excelente calidad, misma que se beneficiaba en los telares de los obrajes del Agostadero, la actual Villa García.

 

 

En el transcurso del siglo XIX y XX los peones se convirtieron en ejidatarios, lograron trabajar en su parcela o buscar otros empleos, además de la libertad laboral con la que contaban al no estar bajo las órdenes del terrateniente. Cabe destacar que la solicitud para convertir oficialmente a la hacienda en un ejido se hizo posible durante el período de gobierno de Plutarco Elías Calles entre 1926 y 1635, donde pasó a nombrarse "El Nigromante".

Hoy en día sólo se puede encontrar una casa en ruinas al lado de una capilla que perteneció a la familia Quixas, y luego a los García de Roxas. La comunidad se encuentra a 26 kilómetros de la cabecera municipal de Pinos.

 

 

Lo que tiene esta ex hacienda es que cuenta con un repertorio cultural dentro del cual podemos encontrar leyendas o bailes, como "El baile de El coyote de San Nicolás". La historia de éste se remonta a la preocupación más grande que tenían los pastores.

Va de las bajas que provocaban estos animales, ya que los terratenientes cobraba al pastor la pérdida del ganado. Por esto, cuando un coyote caía en alguna de las trampas, quien lo atrapaba solía bailar y cantar por las calles de San Nicolás y la gente lo recompensaba con frijol, dinero, maíz, gallinas o huevo.

 

 

Otro ejemplo es el baile de "El Huizachal". Ésta era la fiesta más típica en el ejido, todos vestían coloridas y elegantes vestimentas, inspiradas en la flor del huizache y color de las tunas. Se festejaba durante la noche, alegrada por los coros y las murgas, bailando jornadas hasta que la luna se metía, entonces se daba por concluida la boda o tornaboda.

Por la parte de las leyendas, aún suena en la comunidad de El Nigromante la popular Leyenda del Chiquihuitillo. Cuenta que hace mucho tiempo existió una tribu de indígenas que luchaba y asaltaba las carretas que pasaban por la región. Todo el oro y plata que se juntaba la escondían en una cueva para mantenerlo a salvo. 

 

 

 

Para su desgracia, el grupo se fue extinguiendo hasta que sólo quedaba el jefe en pie, cuidando arduamente el tesoro. Eventualmente sus fuerzas empezaron a mermar, moriría y se vería obligado a dejarlo solo, así que lanzó un hechizo. Nadie podría entrar a la cueva sin hacer un sacrificio antes, entonces cualquiera que lograra entrar, tendría que llevarse todo o nada.

De no ser así, aquella persona se quedaría atrapada para siempre en la cueva. Las generaciones más viejas de la comunidad actual, si se les pregunta, todavía cuentan historias de personas que planearon entrar por el tesoro y perecieron en el intento.

Foto destacada: Enamórate de Zacatecas

Descubren escultura con semejanza de la diosa Tlazoltéotl en Veracruz
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Las tierras veracruzanas nos han traído un regalo desde sus entrañas para celebrar la entrada de un nuevo año con esperanza.

Esta escultura rinde un homenaje a la mujer del mundo prehispánico.

 

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Todos sabemos que el subsuelo mexicano resguarda tesoros del mundo antiguo que han no se han descubierto y cada cuando nos sorprendemos con nuevos descubrimientos pues seguro podremos conocer más de las culturas originarias.

Así sucedió con los habitantes de Amajac, poblado perteneciente al Estado de Veracruz, quienes contactaron al Instituto Nacional de Arqueología e Historia (INAH) para que examinar a una mujer de piedra que quedó al descubierto en sus tierras.

 

 

 

La zona donde fue encontrada no está clasificada como sitio arqueológico, incluso fue descubierta por los agricultores que trabajan esa finca, así que se puede conjeturar que la pieza estaba siendo trasladada hacia algún lugar.

En Instituto ha ratificado que se trata de una escultura prehispánica que ha venido a hacer presencia justo en el año en que se celebran los 700 años de la fundación del gran imperio de Tenochtitlán.

 

 

Aunque la figura ya ha sido examinada, sigue en propiedad de los dueños del terreno donde fue encontrada.  El hallazgo es el primero en su tipo en la cuenca del río Tuxpan a lo que, si sumamos su buen estado, tenemos una pieza de gran valor arqueológico que además muestra rasgos del centro de México aún cuando fue encontrada entre los sitios arqueológicos de Tuxpan y el Castillo de Teavo.

 

 

Por su postura e indumentaria, la joven mujer seguramente fue gobernante entre 1450 y 1521. La mujer fue tallada con un rostro pequeño, de boca abierta, ojos abiertos y huecos, con un tocado alto y un collar el centro de su pecho que muestra la figura de una gota. Su torso está cubierto con una camisa de mangas largas y sus piernas con una falda que le llega a los tobillos.

Las características de la figura permiten afirmar que las mujeres huastecas se vinculaban con la diosa Tlazoltéotl (deidad confesora y purificadora) tenían presencia y participación en las altas esferas sociales, el gobierno y la política.

 

 

A simple vista parece que se trata de una combinación tardía entre la representación de las mujeres gobernantes y las diosas Teem (fertilidad), pero habrá que estudiar más a la mujer aún puede contestar algunas preguntas, por ejemplo, su procedencia; aunque primero el INAH debe acordar con los propietarios de la tierra para acordar una fecha de emplazamiento.

Foto destacada Novedades Veracruz

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