Arte y Cultura
The Selfie House, un museo para selfies, stories, TikToks y creadores de contenido
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The Selfie House es un espacio para desarrollar tu personalidad, crear contenido único y dejarse llevar por la imaginación.

The Selfie House: el museo para los generadores de contenido.

 

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El aislamiento, la soledad, el hastió la pasividad, llámale como quieras, pero todo esto y más ha hecho que todos estemos en al menos una red social. El coronavirus ha cambiado la forma en que las personas interactuamos, haciendo más evidente la necesidad de mantenernos entretenidos, pero sobre todo conectados.

Como un salvavidas ante esta problemática, las redes sociales presentaron un incremento notable en su uso, destacando a TikTok por acercarse al corazón y gusto de los adolescentes, quienes continúan eligiendo como su red social favorita; e Instagram, la cual mantiene un gran crecimiento y posicionamiento en la categoría de entretenimiento y estilo de vida entre millennials y centennials.

 

 

Ante este panorama fue que los content creators, influencers y amantes de las redes sociales se enfrentaron a una nueva situación: crecimiento exponencial en sus audiencias y la falta de spots para generar contenidos originales que les permitiera entretenerlas en medio de una pandemia.

Al estar limitados los lugares de alta concurrencia, las personas supieron sacar ventaja de la situación por un tiempo, aprovechando el ingenio y creatividad dentro de los hogares, factor se convirtió en un punto de conflicto ante una casa llena y la necesidad de otros "aires" que les permitan generar contenido interesante y entretenido para sus comunidades.

 

 

Frente a estos retos, existe un espacio que llegó para ofrecer una solución práctica a esta problemática; la CDMX acaba de inaugurar un nuevo lugar que apunta a convertirse en el favorito para todas aquellas personas que aman subir videos y selfies a sus redes sociales?

Se trata del Selfie Studio llamado. Un lugar original y multifacético que ofrece una experiencia visual única, la cual busca impulsar el talento y la creatividad de los usuarios, (o roomies, como ellos los llaman).

 

 

En este sitio, a través de una gran variedad de conceptos y elementos gráficos vanguardistas, las cuáles serán la clave para aprovechar al máximo cada rincón de la casa.

Es un espacio único tipo "museo", donde las fotos, selfies y videos son un must. Hay 15 sets y spots diseñados a la medida para seducir y apoyar a la generación Instagramer y Tiktoker que busca crear contenido atractivo y original para compartir con su comunidad en redes.

 

 

Se trata de una locación que los hará sentir tan cómodos como en su casa. Nuestro slogan "Ponemos la casa, tú las historias" lo describe Cristhian del Ángel, Fundador y Director General de The Selfie House.

La inspiración surgió de establecimientos con características similares, surgidas en Asia, Europa y Estados Unidos, e hizo hincapié en indicar que son los primeros en adaptar al mercado mexicano este concepto de estilo museo y estudio fotográfico con las amenidades de una casa habitación.

 

 

Los sets son multifacéticos y cuentan con personalidad propia. Los visitantes podrán encontrar desde la temática  más Fancy hasta el entorno más Urban y alternativo.

Si lo prefieres, puedes subirte al Ring de Box o lucha libre que se hace llamar ¡En esta esquina?! Así como muchas más opciones que se convertirán en los escenarios para que los roomies puedan recrear el video y la selfie perfecta, capturando una historia única.

 

 

 

The Selfie House

Dónde: Concepción Beistegui 211-A, Colonia Del Valle, CDMX.

Cuando: martes a Sábado de 11:00 a 20:00 PM. Domingo de 11:00 a 17:00.

Cuánto: paquetes desde $320

Web // Inst // Tik Tok // Fb

Fotos Cortesía Selfie House

Diego Rivera y el misterio del baño cerrado en la Casa Azul
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Dentro de un baño de la famosa Casa Azul, Diego Rivera dejó todos los documento que narraban su desencuentro con el millonario Rockefeller.
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¿Qué había en aquel baño que Diego Rivera mandó cerrar durante casi 50 años?

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Antes de morir, Diego Rivera cerró uno de las baños de la legendaria Casa Azul, donde vivió toda su con su esposa Frida Kahlo, y

dispuso que éste no fuera abierto hasta que pasaran 15 años después su muerte. Fue Dolores Olmedo quien quedó a cargo de la administración de la casa que pronto se convirtió en museo, y quien cuidó que la voluntad del pintor fuera respetada.

Rivera

Cerca de cincuenta años después, con la muerte de Dolores Olmedo, Hilda Trujillo tomó la dirección de lo que hoy es el Museo Frida Kahlo, y decidió abrir la misteriosa puerta, para así dejar salir los secretos que fascinaron a muchos admiradores de la vida y obra de Diego Rivera y Frida Kahlo.

Dentro del baño, se encontraron varios objetos que hoy son parte de la exposición permanente del museo de la Casa Azul:

vestidos, fotografías, obras de arte, milagritos y cartas de amor, entres otros. La correspondencia entre Rivera y el estadounidense Rockefeller (con quien tendría una pugna por el mural que el magnate alguna vez comisionó al pintor), además de recortes de periódicos, las fotografías del famoso mural (tomadas por Frida) y bocetos que dan fe de esta antiguo conflicto, se encuentran entre los artículos más interesantes encontrados ahí.

Rivera

Rivera

Diego Rivera

La relación entre Rockefeller y Rivera fue complicada. Entre 1932 y 1934, el empresario estadounidense encargó un mural para el lobby de lo que hoy es el Centro Rockefeller en Nueva York al artista, entonces un creador reconocido y personaje clave de la intelectualidad mexicana. Rivera diseñó un mural que tituló

El hombre en una encrucijada, obra que en un principio agradó al mecenas.

Rivera

El problema surgió cuando Rockefeller se enteró que en el mural aparecía la figura de Vladimir Ilich Ulianov, mejor conocido como Lenin, lo cual escandalizó a la sociedad neoyorkina. Para Rockefeller esto fue un insulto y fue entonces cuando pidió a Rivera que lo borrara del mural. Rivera se negó y logró que el empresario le pagara su trabajo (21,000 dólares de entonces), entre manifestaciones y un gran escándalo mediático. Pero

en 1934 el mural fue destruido.

Rivera

Actualmente, en el Palacio de Bellas Artes se encuentra el mural titulado El hombre en el cruce de caminos (también conocido como

Hombre controlador del universo), que fue realizado en 1934, y es parecido a la obra realizada en Nueva York, que alguna vez quiso censurar Rockefeller.

Rivera

En el baño de la Casa Azul se encontraron alrededor de 6,500 fotografías y 28,000 documentos, y esta anécdota, que resurgió hace pocos años como un misterio que sobrevivió al tiempo nos habla de los profundos principios de Rivera y su siempre potente y encantadora rebeldía.

Descifran jeroglíficos de una vasija hallada en excavación del Tren Maya
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La vasija hallada y restaurada tenía 11 cartuchos glíficos, al parecer, dedicados a al noble y gobernante Cholom.

Foto destacada: INAH

Los jeroglíficos están dedicados a un antiguo gobernante maya, y quedaron ocultos por más de mil años.

 

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El Tren Maya es una de las obras más controvertidas de este sexenio, ha sido un dolor de cabeza ?para decir lo menos- para el Gobierno Federal, para los inversionistas e incluso para los arqueólogos. Aunque seguramente tendrá millones de visitantes al año, por ahora, también tiene millones de detractores.

A raíz de las excavaciones, en octubre de 2021, el salvamento arqueológico conducido en las obras del Tren Maya del INAH, permitió el descubrimiento de una vasija con elaboradas inscripciones jeroglíficas que tenía 11 cartuchos glíficos pero que se desconocían los datos.

 

 

A este descubrimiento, se ha sumado una gran restauración que permitió a los investigadores hacer estudios arqueológicos y epigráficos, con lo que fue posible develar la narrativa de los glifos oculta por más de mil años. La vasija se encontró asociada a un plato y está dedicada a un personaje llamado Cholom, noble de quien ya se tenía registro en otras piezas cerámicas que le asocian a la elite de la antigua ciudad de Oxkintok.

De acuerdo con las arqueólogas del Centro INAH Yucatán y coordinadoras del análisis cerámico del Proyecto Tren Maya, Iliana Ancona Aragón y Sylviane Boucher Le Landais, la pieza en se halló cerca del pueblo de Maxcanú, y destaca por haberse ubicado en su contexto arqueológico de origen, al interior de una construcción habitacional prehispánica.

 

 

Esta vasija se une a otra similar, la cual los especialistas denominaron como el ?Vaso del Sajal?, también descubierta en el Tramo 3 del proyecto del tren, que va de Calkiní, Campeche, a Izamal, en Yucatán. No obstante, a diferencia de la anterior, donde se hace referencia solo al cargo del personaje a quien se dedicó el recipiente, en la recientemente restaurada sus 11 cartuchos glíficos permiten identificar incluso el nombre de un individuo.

La traducción que realizó el arqueólogo Ricardo Mateo Canul permite leer: "El señor dice, en su superficie, ha sido tallado, en su tazón o cajete, en su vaso, para atole, de Cholom, el sajal".

 

          

Para los investigadores, la frase nominal de Cholom puede traducirse como ?aquel que desata?, debido a que chol, en maya, quiere decir ?desatar?, y om se refiere a la persona que realiza dicha acción. "El sajal es quien transmite. No eran gobernantes pero sí nobles educados para poder escribir y leer los glifos, así como para comunicar en voz alta las órdenes del ajaw o gobernante", explica Ileana Ancona Aragón.

El Museo Regional de Antropología de Yucatán, Palacio Cantón, en Mérida, se resguarda otra vasija en la que aparece el glifo nominal de Cholom, con la diferencia de que en ella se le identifica como uylul, es decir ?oidor?, en español.

 

 

Si bien aún se desconoce si la vasija y su plato tuvieron una función ritual o de uso cotidiano, dado que falta conjuntar los estudios en laboratorio con las observaciones contextuales de los arqueólogos en campo, ambos elementos reafirman su pertenencia al estilo Chocholá.

Asimismo, la vasija recién restaurada mide 8.5 cm de altura por 21 cm de diámetro en su boca, mientras que el plato mide 11 cm de altura, por 32 cm de diámetro. Estas vasijas se unen a 40 objetos completos y más de 80 mil fragmentos de vasijas recuperados en dicho tramo del Tren Maya.