Arte y Cultura
La historia de las Ruinas de Papantla, un imperio dedicado al juego
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El Tajín es la ciudad prehispánica Mesoamericana más importante de la costa norte de Veracruz, específicamente en Papantla.

Los totonacas de Papantla fueron aliados de Cortés contra Tenochtitlán.

 

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Papantla es una zona arqueológica que se fundó después del abandono de la ciudad de El Tajín. A la palabra “Tajín” se le han dado varios significados, en totonaca quiere decir “el gran humo”, “el trueno” que se manifiesta en tres formas, una de ellas es síkulan, o Tajín, que se cree es la descarga que fulmina a los árboles, que mata a los hombres y que antecede al relámpago, al gran fulgor.

Actualmente se le conoce como kawi’aksahila s’chik taji’n: “la casa de los truenos”. Otros opinan que la pronunciación de la palabra se ha transformado, ya que originalmente era ta’jin, de la raíz ta’, que significa “estar construido”; jín, que significa “humea constantemente”, libremente se traduce como “lugar de un conjunto de templos de donde sale humo constantemente”, debido a que ahí se quemaba constantemente copal.

 

 

Es complicado saber la traducción, pero sí se sabe que luego de la caída de Teotihuacan, Tajín llegó a ser la ciudad más importante del noreste en el México prehispánico y su influencia llegó hasta la costa del golfo y se extendió hasta la región maya.

El Tajín tiene una arquitectura única, siendo un gran ejemplo la pirámide de los nichos. Fue por el dominio mexica que los grandes reinos rivales se sometieron al poder de la triple alianza, antes que perderlo todo.

 

 

La llegada de los españoles representó una oportunidad de alianza que les permitiría retomar su una libertad perdida, o al menos eso pensaron los totonacas, quienes no dudaron en unirse a Hernán Cortés en su plan de conquista, aportando 1500 soldados.

El plan no resultó según lo esperado, pues los españoles vinieron a ser los nuevos tiranos, los totonaca sí pudieron mantener el orgullo de haber participado en la caída de Tenochtitlan.

 

 

El Tajín es la zona arqueológica de Papantla

 

El Tajín fue la ciudad en la que Cortés consiguió una de sus primeras alianzas, aunque su poder ya estaba disminuido debido a que su decadencia inició en el siglo XI y que a lo largo de 200 años terminó con su paulatino abandono. Por ello no fue necesario destruirla.

La existencia de este sitio fue secreto hasta 1785, cuando el español Diego Ruiz se encontró con la famosa pirámide de los nichos mientras buscaba sembradíos ilegales de tabaco. De la pirámide no obtuvo mayor información por parte de los nativos, lo que suponía que ocultaban aquellas ruinas a propósito.

 

 

Las excavaciones comenzaron a mediados del siglo XX y los descubrimientos fueron impresionantes. Se han encontrado hasta la fecha 17 juegos de pelota en sus 10 kilómetros cuadrados.

El edificio más representativo es la pirámide de los nichos, que cuenta con 365 pequeños huecos a su alrededor, que simbolizan los 365 días de duración de un año.

 

 

El Tajín cuenta con 11 canchas en el centro de la ciudad y seis más en áreas adyacentes, lo que lo convierte en la ciudad prehispánica con un mayor número de espacios para el juegos de pelota. Todas las canchas tienen una rica decoración con números tableros y esculturas.

Además, de la vainilla, Papantla es el sitio de los voladores y de festivales anuales, la playa cerca y la gastronomía de Veracruz que te dejará maravillado. Un sitio que hay que visitar para conocer más de nuestro pasado prehispánico.

 

 

Ruinas de Papantla

Dónde: Tajín, Veracruz

Cuando: lunes a domingo de 09:00 a 17:00 horas

Cuánto: $80 pesos

Foto destacada: Tours en Veracruz

Diego Rivera y el misterio del baño cerrado en la Casa Azul
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Dentro de un baño de la famosa Casa Azul, Diego Rivera dejó todos los documento que narraban su desencuentro con el millonario Rockefeller.
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¿Qué había en aquel baño que Diego Rivera mandó cerrar durante casi 50 años?

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Antes de morir, Diego Rivera cerró uno de las baños de la legendaria Casa Azul, donde vivió toda su con su esposa Frida Kahlo, y

dispuso que éste no fuera abierto hasta que pasaran 15 años después su muerte. Fue Dolores Olmedo quien quedó a cargo de la administración de la casa que pronto se convirtió en museo, y quien cuidó que la voluntad del pintor fuera respetada.

Rivera

Cerca de cincuenta años después, con la muerte de Dolores Olmedo, Hilda Trujillo tomó la dirección de lo que hoy es el Museo Frida Kahlo, y decidió abrir la misteriosa puerta, para así dejar salir los secretos que fascinaron a muchos admiradores de la vida y obra de Diego Rivera y Frida Kahlo.

Dentro del baño, se encontraron varios objetos que hoy son parte de la exposición permanente del museo de la Casa Azul:

vestidos, fotografías, obras de arte, milagritos y cartas de amor, entres otros. La correspondencia entre Rivera y el estadounidense Rockefeller (con quien tendría una pugna por el mural que el magnate alguna vez comisionó al pintor), además de recortes de periódicos, las fotografías del famoso mural (tomadas por Frida) y bocetos que dan fe de esta antiguo conflicto, se encuentran entre los artículos más interesantes encontrados ahí.

Rivera

Rivera

Diego Rivera

La relación entre Rockefeller y Rivera fue complicada. Entre 1932 y 1934, el empresario estadounidense encargó un mural para el lobby de lo que hoy es el Centro Rockefeller en Nueva York al artista, entonces un creador reconocido y personaje clave de la intelectualidad mexicana. Rivera diseñó un mural que tituló

El hombre en una encrucijada, obra que en un principio agradó al mecenas.

Rivera

El problema surgió cuando Rockefeller se enteró que en el mural aparecía la figura de Vladimir Ilich Ulianov, mejor conocido como Lenin, lo cual escandalizó a la sociedad neoyorkina. Para Rockefeller esto fue un insulto y fue entonces cuando pidió a Rivera que lo borrara del mural. Rivera se negó y logró que el empresario le pagara su trabajo (21,000 dólares de entonces), entre manifestaciones y un gran escándalo mediático. Pero

en 1934 el mural fue destruido.

Rivera

Actualmente, en el Palacio de Bellas Artes se encuentra el mural titulado El hombre en el cruce de caminos (también conocido como

Hombre controlador del universo), que fue realizado en 1934, y es parecido a la obra realizada en Nueva York, que alguna vez quiso censurar Rockefeller.

Rivera

En el baño de la Casa Azul se encontraron alrededor de 6,500 fotografías y 28,000 documentos, y esta anécdota, que resurgió hace pocos años como un misterio que sobrevivió al tiempo nos habla de los profundos principios de Rivera y su siempre potente y encantadora rebeldía.

Descifran jeroglíficos de una vasija hallada en excavación del Tren Maya
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La vasija hallada y restaurada tenía 11 cartuchos glíficos, al parecer, dedicados a al noble y gobernante Cholom.

Foto destacada: INAH

Los jeroglíficos están dedicados a un antiguo gobernante maya, y quedaron ocultos por más de mil años.

 

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El Tren Maya es una de las obras más controvertidas de este sexenio, ha sido un dolor de cabeza ?para decir lo menos- para el Gobierno Federal, para los inversionistas e incluso para los arqueólogos. Aunque seguramente tendrá millones de visitantes al año, por ahora, también tiene millones de detractores.

A raíz de las excavaciones, en octubre de 2021, el salvamento arqueológico conducido en las obras del Tren Maya del INAH, permitió el descubrimiento de una vasija con elaboradas inscripciones jeroglíficas que tenía 11 cartuchos glíficos pero que se desconocían los datos.

 

 

A este descubrimiento, se ha sumado una gran restauración que permitió a los investigadores hacer estudios arqueológicos y epigráficos, con lo que fue posible develar la narrativa de los glifos oculta por más de mil años. La vasija se encontró asociada a un plato y está dedicada a un personaje llamado Cholom, noble de quien ya se tenía registro en otras piezas cerámicas que le asocian a la elite de la antigua ciudad de Oxkintok.

De acuerdo con las arqueólogas del Centro INAH Yucatán y coordinadoras del análisis cerámico del Proyecto Tren Maya, Iliana Ancona Aragón y Sylviane Boucher Le Landais, la pieza en se halló cerca del pueblo de Maxcanú, y destaca por haberse ubicado en su contexto arqueológico de origen, al interior de una construcción habitacional prehispánica.

 

 

Esta vasija se une a otra similar, la cual los especialistas denominaron como el ?Vaso del Sajal?, también descubierta en el Tramo 3 del proyecto del tren, que va de Calkiní, Campeche, a Izamal, en Yucatán. No obstante, a diferencia de la anterior, donde se hace referencia solo al cargo del personaje a quien se dedicó el recipiente, en la recientemente restaurada sus 11 cartuchos glíficos permiten identificar incluso el nombre de un individuo.

La traducción que realizó el arqueólogo Ricardo Mateo Canul permite leer: "El señor dice, en su superficie, ha sido tallado, en su tazón o cajete, en su vaso, para atole, de Cholom, el sajal".

 

          

Para los investigadores, la frase nominal de Cholom puede traducirse como ?aquel que desata?, debido a que chol, en maya, quiere decir ?desatar?, y om se refiere a la persona que realiza dicha acción. "El sajal es quien transmite. No eran gobernantes pero sí nobles educados para poder escribir y leer los glifos, así como para comunicar en voz alta las órdenes del ajaw o gobernante", explica Ileana Ancona Aragón.

El Museo Regional de Antropología de Yucatán, Palacio Cantón, en Mérida, se resguarda otra vasija en la que aparece el glifo nominal de Cholom, con la diferencia de que en ella se le identifica como uylul, es decir ?oidor?, en español.

 

 

Si bien aún se desconoce si la vasija y su plato tuvieron una función ritual o de uso cotidiano, dado que falta conjuntar los estudios en laboratorio con las observaciones contextuales de los arqueólogos en campo, ambos elementos reafirman su pertenencia al estilo Chocholá.

Asimismo, la vasija recién restaurada mide 8.5 cm de altura por 21 cm de diámetro en su boca, mientras que el plato mide 11 cm de altura, por 32 cm de diámetro. Estas vasijas se unen a 40 objetos completos y más de 80 mil fragmentos de vasijas recuperados en dicho tramo del Tren Maya.