¿Cuáles son los mejores lugares para hacer picnics en la CDMX?
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Algunos de ellos no llegan a ser parques, pero estos rincones inesperados podrían ser el mejor encuadre para tu experiencia

Suena muy sencillo: llevar comida, un mantel, algún vino y buena compañía a un picnic en la naturaleza. Sin embargo, y aunque pareciera una misión difícil encontrar el escenario perfecto, aun en este mar de grava hay algunos rincones verdes que pueden ser el marco perfecto para hacer un picnic memorable. Algunos de ellos no llegan a ser parques pero son rincones que pueden, inesperadamente, servir de lienzo ideal para este tipo de actividades.

Los picnics son cautivadores porque al ser al aire libre y configurados generalmente en un espacio bello, también facilitan una cierta intimidad que incita a las buenas conversaciones, e incluso pueden propiciar momentos románticos.

A continuación te sugerimos algunos sitios para hacer un delicioso picnic en un ambiente campirano en las profundidades de la ciudad:

 

1. Ciudad Universitaria 

Podrás escoger entre decenas de jardines que tiene este espacio de la casa de estudios más gran del país, la UNAM. Sobre todo el jardín al pie del edificio de Rectoría es el más icónico, y te sentirás en una especie de cuento prehispánico; la roca volcánica de los de la zona también es exquisita a la vista. Otra buena opción es el Jardín Botánico ubicado cerca del estadio, o el espectacular Espacio Escultórico. Pero en todo caso, existen literalmente cientos de puntos donde podrías montar tu picnic.

Av. Universidad 3000, Ciudad Universitaria

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2. Cineteca Nacional 

Con la reciente remodelación que se hizo a esta casa del cine nacional se adecuaron algunos jardines que, combinados con la estructura arquitectónica del sitio, resultan en escenarios muy agradables para pasar un rato. Precisamente en estos espacios puedes disfrutar un cómodo picnic y, si tienes suerte, incluso te puede tocar una función de cine al aire libre.

Av. México-Coyoacán 389, col. Xoco, del. Benito Juárez

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3. Parque de Los Espejos (oficialmente llamado parque Lincoln)

Es uno de los parques más especiales de la ciudad. Ubicado en Polanco, ofrece bancas estratégicamente posicionadas que acompañan a la perfección los espejos de agua (de ahí el nombre) dispuestos en distintos puntos del lugar. Esta opción, además de ser muy práctica por su céntrica ubicación, favorece momentos oníricos y  poéticos.

Av, Emilio Castelar, col. Chapultepec Polanco

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4. Jardín del Arte A.C. Sullivan (Jardín del Arte de la Colonia Cuauhtémoc)

Es un pequeño bazar considerado entre las galerías de arte y artesanías más grandes del mundo. Aunque por las noches esta zona tiene mala reputación pues hay bastante prostitución, durante el día estos jardines son muy tranquilos. Aquí podrás tener un picnic no tan sereno pero con un folclor de fondo que te dará mucho para contemplar (será una sesión más antropológica que estética).

James E. Sullivan (José Rosas Moreno), del. Cuauhtémoc, C.P. 06470

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5. Bosque de Chapultepec

Es considerado el pulmón de la ciudad, tanto por su extensión como por su céntrica ubicación. Sus pinos, ahuehuetes, tules, los museos que lo circundan y el lago artificial son elementos que te inyectarán vitalidad, ofreciéndote un rápido y delicioso escape de la ciudad. En fines de semana suele ser muy concurrido así que tendrás que batallar por encontrar un punto aislado, lejos de otros “picnistas” o, incluso mejor, tratar de organizar una sesión entre semana.

Paseo de la Reforma

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6. Zona Arqueológica Cuicuilco

En pocas ciudades del mundo es posible hacer un picnic con una zona arqueológica de fondo, y menos con una singular pirámide circular como pantalla. En este vestigio arqueológico sí podrás hacerlo en sus jardines, lo cual te garantiza un picnic con un singular ambiente de historia y cultura.

Av. Insurgentes, col. Isidro Fabela, del. Tlalpan, C.P. 14030

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7. Bosque de Tlalpan

Famoso por la Casa de Cultura y su pista para correr, el Bosque de Tlalpan es uno de los espacios al sur de nuestra ciudad mejor preservados para un respiro de aire fresco. El secreto del lugar radica en subir una tangente de la pista que te lleva hacia el zoológico interno que se ubica en el área superior del bosque, ahí encontrarás bancas y cabañas perfectas para el picnic que quieras armar.

Esquina Zacatepetl, Camino a Santa Teresa, Parque Nacional Bosque del Pedregal, 14010 Ciudad de México, D.F.

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*Si prefieres lugares en la ciudad con mayor extensión de naturaleza, entonces te invitamos a checar nuestra lista de Los mejores espacios naturales al interior del DF

 

Breve historia cultural de la Charanda, bebida tradicional 100% mexicana
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La Charanda es la bebida alcohólica deliciosa parece al ron pero más brava, michoacana y con denominación de origen.

Charanda es una bebida tradicional mexicana con denominación de origen.

 

La Charanda es una bebida que está dentro de las 16 denominaciones de origen que México tiene en productos, técnicas o ingredientes que se dan en una zona específica del país. Esta bebida es originaria de la región de Uruapan, Michoacán, y su sabor es tan épico como el del ron, ya que se extrae de la fermentación de la caña de azúcar, su color es hermoso y su efecto es maravilloso.

Hay varios factores que hacen que el suelo de Uruapan le dé un sabor característico a la caña de azúcar con la que se produce la charanda, ya que esa zona y los 16 municipios que componen la región: Ario, Cotija, Gabriel Zamora, N. Parangaricutiro, Nuevo Urecho, Peribán, Los Reyes, S. Escalante, Tacámbaro, Tancítaro, Tangancícuaro, Taretán, Tocumbo, Turicato, Uruapan y Ziracuarétiro.

 

 

Debido a que estos sitios tienen una altura de 1600 a 3800 metros sobre el nivel del mar y se caracteriza por tener una gran cantidad de volcanes extintos, haciendo que el contenido de azúcar de los cultivos a esta altura sea mayor que los situados más cerca del nivel del mar.

La charanda se ha producido de manera artesanal desde 1857, según datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. Su nombre se desprende del cerro La Charanda, que se encuentra en Uruapan, y que en purépecha significa “tierra colorada”. El proceso de la producción de esta bebida es similar al de otros rones y aguardientes, que provienen de la fermentación y destilación de la caña de azúcar.

 

 

 

Para elaborarla se utiliza el jugo de la caña o sus derivados como el melado, piloncillo o melaza. Pasa por dos destilaciones que la dejan en un porcentaje de entre 50 a 55 grados de alcohol, tiene mayor cantidad de azúcar, sacarosa y hierro, lo cual se traduce en un sabor más dulce y aromático; con tono ámbar debido a las barricas en las que se reposa son de roble o encino.

En un manuscrito de 1781 que se localiza en la Biblioteca Nacional de Madrid, llamado Memoria sobre las bebidas de la Nueva España, de Francisco Leandro de Viana, conde de Tepa, se describen los efectos y sus gravámenes excesivos, e incluso peyorativos del chinguirito; en cambio le gustó el pulque como bebida saludable. Por cierto, como dato curioso este personaje fue propietario de haciendas productoras de pulque, puesto que se había casado con la dueña de varias, por lo que se le reconocía como uno de los principales pulqueros del virreinato

 

 

Durante el período virreinal estuvo legalmente prohibido hacer el chinguirito, el padre de la charanda, porque competía de forma ilegal con el aguardiente traído de España, en particular del aguardiente catalán. Fermentar pulque sí estaba permitida pero se cobraba un impuesto por su elaboración.

A pesar de la prohibición algunos pobladores no se dejaron amedrentar por los colonizadores, así que siguieron produciendo vino, el aguardiente y otras bebidas regionales fuertes; eso explica por qué en Sonora, Chihuahua, Coahuila, y claro en Michoacán se siguió con la tradición de la producción de bebidas y que ahora se tenga a la Charanda como un producto con denominación de origen.

 

 

 

Los charanderos michoacanos aseguran que su producto no enfrentará crisis como la del tequila, porque los ciclos de producción de la caña son muy distintos a los del agave azul. Mientras que un agave tiene que madurar por siete u ocho años para estar listo para producir tequila, la charanda puede tener hasta dos zafras al año.

Como es un producto artesanal y sobre todo de consumo local, no tiene grandes flujos de la demanda en el mercado, muy a pesar de que es un producto que poco a poco ha trascendido fronteras por la originalidad de las marcas actuales, diseñadas con elementos mercadológicos que han catalizado la demanda en países donde la población inmigrante tiene raíces michoacanas.

 

 

 

La charanda se toma y se puede mezclar igual que un ron, pero tiene la ventaja de poder mezclarse con jugos, aguas frescas, refrescos embotellados y con otros licores. Además de ser un gran acompañante de carnes.

Se dice que la charanda tiene la particularidad de dejar en la garganta ese rastro de bravura y la invitación para degustarla hasta el último trago.

El plan de la Alcaldía de la Bicicleta para aumentar 40 km de ciclovías
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Este plan para la CDMX tiene como meta una ciudad saludable que contribuya a acelerar la movilidad de la ciudad a través del uso continuo de la bicicleta.

Con un presupuesto millonario y un gran plan tendremos más ciclovías en la CDMX.

 

Sin duda alguna esta ciudad de México necesita mucha infraestructura en términos de movilidad. El tráfico de los automóviles hace cada día más complejo llegar a nuestro destino, el transporte público está llenísimo, además de ser ineficiente la mayoría de las veces. Además la ciudad necesita cambiar sus hábitos de movilidad y contribuir a tener opciones seguras de transporte, y sobre todo más limpias y amables con nuestro medio ambiente.

Teniendo esto en mente, se han creado vías para ciclistas en las principales metrópolis de la República Mexicana, un proyecto que comenzó a desarrollarse hacia el año 2002​ en la Ciudad de México y que ha ido replicándose de ciudad en ciudad en todo el país. Pero hay que decirlo, esto no ha sido suficiente y necesitamos más opciones para movernos por nuestra ciudad.

 

 

 

En la CDMX se han construido cuatro circuitos de ciclopistas. El más antigüo corre sobre el derecho de vía de la calle Ferrocarril México–Cuernavaca y va desde el cruce con la Avenida Ejército Nacional en Polanco hasta el Poblado Fierro del Toro en los límites del Distrito Federal con el Estado de Morelos; con una distancia total de 59 kilómetros.

El segundo circuito se inauguró en las instalaciones del Bosque de Chapultepec y recorre las tres secciones de este parque nacional. Y un tercer circuito corre desde el Bosque de Chapultepec hasta el Zócalo de la Ciudad de México por la avenida Paseo de la Reforma. Además en la delegación Azcapotzalco, al norte de la ciudad, se construyó la cuarta ciclovía en una antigua vía de ferrocarrill (Ferrocarriles nacionales) que fue rediseñada como ciclovía de 4.5 km.

 

 

 

Este 2018 se instaló la Alcaldía de la Bicicleta de la CDMX (ABCDMX) que presentó un equipo de trabajo, encabezado por la alcaldesa Areli Carreón, que impulsará actividades, proyectos y procesos de participación pública para impulsar el uso de la bicicleta como un modo de transporte urbano seguro, saludable y sustentable, donde se impulsará que políticos, empresarios y académicos articulen los diálogos, consensos, procesos y proyectos necesarios para contribuir a lograr duplicar el número de viajes cotidianos que se realizan en bici, reducir a la mitad las fatalidades de ciclistas en hechos de tránsito y duplicar el número de kilómetros de ciclovías e infraestructura para el ciclismo urbano para el año 2019 en la Ciudad de México.

Estas metas son parte de un esfuerzo internacional que nace de la Red Global de Alcaldes de la Bicicleta, impulsada por la organización holandesa CycleSpace, para construir y fortalecer el intercambio de experiencias, conocimientos y fortalezas entre distintas urbes para lograr que la mitad de todos los viajes urbanos en el mundo puedan hacerse en bicicleta para el año 2030.

 

 

 

Estas organizaciones participantes y aliadas de este esfuerzo global, buscan reducir las emisiones contaminantes provenientes del transporte, responsables de un 22% de los gases de efecto invernadero causantes del cambio climático, a fin de reducir los riesgos que la humanidad enfrenta ante este fenómeno global. Entre sus iniciativas y actividades cívicas está la de el avance de la bicicleta como modo de transporte urbano y herramienta para mejorar la salud, la seguridad pública, la inclusión y la convivencia urbana en la Ciudad de México.

En este tenor la Secretaría de Movilidad de la CDMX, compartió las metas para este año que incluyen más de 40 km de ciclovías que contará con un presupuesto histórico. Con esto se empezará a conectar la red y cuatro nuevos bici estacionamientos, además de un presupuesto de 280 millones de pesos son algunos de los planes de la Semovi para la bicicleta en 2019. Con esto se espera que como metas para el 2024, se dupliquen los viajes en bicicleta hasta el 3 por ciento, ampliar a 30 por ciento el número de mujeres ciclistas en las calles (ahora hay solo 16 por ciento de mujeres) y duplicar la inversión en infraestructura, equipamiento y cultura.

 

 

 

Ese dinero irá destinado a crear cuatro nuevos biciestacionamientos masivos y semi masivos en Tláhuac, Martín Carrera, El Rosario y Buenavista, los cuales tendrán un programa integral de usuarios, para que los usen sin tener que registrarse en cada uno. Crear el rescate del Apoyo Vial Radar, grupo de oficiales de tránsito en motocicleta que estaba subutilizado y abandonado, y hoy son la fuerza vital para ayudar a liberar las ciclovías. También se habló de la creación del agrupamiento de “poli ciclistas”, creado por iniciativa de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y que se han capacitado en la biciescuela de la CDMX.

Se anunció el Programa de intersecciones seguras que atenderá con semáforos,. En las zonas donde ya existe infraestructura ciclista se realizarán conexiones entre las ciclovías, para poder, por primera vez, generar una red que conecte a los distintos puntos de la capital del país. Se pretende renovar el programa Ecobici que ya es el más grande de Latinoamérica con 480 estaciones, 6 mil 500 bicicletas y más de 300 mil usuarios, que supera a sistemas de ciudades como Santiago, Rosario, Buenos Aires, Medellín, Sao Paulo y Guadalajara.

 

 

Para mayor información puedes visitar:

Bicicletas CDMX // Alcaldía de la Bicicleta // Bicitekas

Conoce la impresionante instalación de flores gigantes en el Zócalo
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En la Plaza de la Constitución se monto una instalación de primavera con velarias, jardines y un quiosco desmontable que remonta al que tuvo el Zócalo en 1878, donado por Antonio Escandón.

El Zócalo de la Ciudad de México no sólo es considerada como una de las plazas más importantes del país, también una de las más visitadas tanto por turistas como por los habitantes de esta metrópoli. En este sitio han transcurrido leyendas, eventos históricos, revoluciones y reconstrucciones. Sin embargo, ¿qué tanto ha cambiado el Zócalo a lo largo de los años?

Con el paso del tiempo, a esta plaza se le han acuñado numerosos nombres: Plaza de Ánimas, Plaza de Armas, Plaza Principal, Plaza del Palacio, Plaza Mayor, Plaza de la Constitución y, de manera coloquial, el Zócalo. Cada uno de ellos ha reencarnado la experiencia arquetípica en esos periodos históricos de la nación, como si se hubiese tratado de darle una estructura física a los eventos metafísicos que llevaban al cambio en el país.

 

 

 

La nueva instalación en la Plaza de la Constitución no decepciona. Cuenta con un kiosco desmontable que rememora a la estructura que tuvo el Zócalo en el año 1878 y que fue donado por Antonio Escandón.

Además, el jardín de primavera en el centro de la CDMX cuenta con tres velarias monumentales representando flores mexicanas de diversos tamaños y colores. También podrás ver bancas y jardineras con hierbas aromáticas intervenidas por destacados artistas mexicanos.

 

 

Esta hermosa instalación solamente estará disponible por 11 días. La verdad, nosotros desearíamos que se quedará de forma permanente. Pero lo bueno es que es de entrada libre y como está saliendo del Metro Zócalo, solo deberás gastar en tu transporte.

 

 

Instalación de Flores de Primavera

Dónde: Zócalo, Plaza de la Constitución S/N, Centro Histórico.

Cuándo: del jueves 21 al domingo 31 de marzo

Entrada libre

Italia regresa a México 596 exvotos robados, increíble galería de arte popular
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Casi 600 exvotos que fueron robados, que habían sido pintados desde el siglo XVIII al XX , fueron devueltos por el gobierno italiano.

Los exvotos mexicanos reflejan los deseos de la cultura popular.

 

Un exvoto​ es una ofrenda que los antiguos hacían a sus dioses.​ Estas ofrendas se depositaban en santuarios o lugares de culto y podían consistir en figurillas que representan personas o animales, armas, alimentos, etc. Los exvotos tienen su origen en las civilizaciones egipcias y mesopotámicas.

En España destacan los procedentes de excavaciones iberas del siglo III a.c., encontradas en el sur y el sureste peninsular, los exvotos iberos suelen tratarse de figuras que representan guerreros, jinetes o animales, normalmente elaborados en bronce.

 

 

El símbolo fue tomado por el catolicismo y el exvoto pasó a ser una ofrenda dejada por los fieles que habían recibido un don o curación como ofrenda y recuerdo. Los exvotos mexicanos datan de la época de la Colonia y fueron populares hasta la década de 1980. Uno de los exvotos más antiguos en México es de 1704 y se encuentra resguardado en el Museo de Tepoztlán. Hoy en día son populares porque se encuentran todo tipo de historias de personas que superaron enfermedades, problemas familiares que se resolvieron, accidentes que no causaron muertes, encontrar trabajo, reencuentros entre enamorados, etc.

 

 

 

 

Bueno, pues el gobierno de Italia regresó a México 596 pinturas que fueron robadas en la década de los sesenta y trasladadas a través del mercado negro y asegurados en 2018, por el Comando Carabinieri Tutela Patrimonio Cultural Nucleo de Monza, Milán. Se trata de cerca de 6 centenares de exvotos tradicionales, pequeñas piezas de madera y tela pintadas entre el siglo XVIII y el XX por artistas desconocidos, como ofrenda de agradecimiento o devoción a Dios, a la Virgen o a algún santo.

El ministro de cultura italiano, Alberto Bonisoli, que entregó las pinturas a la secretaria de Cultura mexicana, Alejandra Frausto, y defendió la necesidad de reforzar la devolución de obras entre países.  “Hoy tenemos la ocasión de devolver algo al Gobierno mexicano y de enviar una señal a todo el mundo de que esta restitución marca la dirección que debemos tomar”, afirmó Bonisoli.

 

 

La recuperación de exvotos se enmarca en las acciones de cooperación entre el INAH y el Arma dei Carabinieri, derivadas de la suscripción de la Convención de la UNESCO de 1970, sobre medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la importación, exportación y transferencia de propiedad ilícitas de bienes culturales, instrumento para generar acciones que protejan los valores de las civilizaciones y la herencia histórica, así como herramientas para restituir los bienes culturales a sus países de origen.

Durante la ceremonia de entrega, realizada en Roma, Alejandra Frausto dio las gracias a nombre del Gobierno de México y afirmó que las acciones emprendidas por Italia para entregar los 596 exvotos, refrendan el compromiso de este país con el patrimonio cultural; la cooperación de México con Italia se inscribe en el compromiso irrenunciable de ambas naciones de prevenir y evitar el tráfico ilícito de bienes culturales.

 

 

 

“Al recibir estas piezas, México recupera un cúmulo de testimonios iconográficos que nos permiten, a través del tiempo, adentrarnos en la vida doméstica y comunitaria de los pueblos de México; en sus creencias y costumbres y, con ello, en los distintos fragmentos de su historia vital, narrada con sencillez por sus propios protagonistas”, destacó, por su parte, el director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto Hernández.

Estas dádivas artesanales ofrecidas a los santos y vírgenes, son la representación gráfica de favores recibidos, especialmente en la curación de una enfermedad o por la salvación de la vida ante el peligro. En este caso, se trata de escenarios en los que se observa y se describen sus paisajes, el trabajo diario, los tipos sociales y algunas vivencias que reflejan la evolución de las costumbres de cada época.

 

 

 

El estado de conservación de las obras es variado, habiendo un grupo amplio que se aprecia en buenas condiciones, aunque en otras piezas se perciben deterioros; en algunos exvotos es evidente la intervención de restauración, pues se notan papeles adheridos en la superficie a fin de detener el desprendimiento de las capas pictóricas. Un efecto comúnmente apreciado en estos exvotos es la corrosión del soporte metálico que afecta los estratos de pintura.

Las piezas fueron evaluadas y dictaminadas por peritos expertos en pintura de caballete, de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural. Estas obras anónimas son bienes del arte popular. Un arte popular que también fue la inspiración para otro tipo de pintura, como la de Frida Kahlo o Hermenegildo Bustos, gran retratista mexicano que pintaba exvotos. Es un gusto que se haya recuperado el patrimonio de los mexicanos.