Arte y Cultura
20 películas de la época de oro del cine mexicano (online)
Jonathan Sánchez
A lo largo de su prolífica historia, el cine hecho en México ha pasado por diversas etapas de las cuales algunas han resultado mejores que otras y entre las que sobresale su llamada época de oro.

A lo largo de su prolífica historia, el cine mexicano ha pasado por diversas etapas de las cuales algunas han resultado mejores que otras y entre las que sobresale su llamada época de oro.

Entre mediados de los años 30’s y principios de los 60’s, la industria cinematográfica mexicana pasó por uno de sus momentos más altos en cuanto a niveles de producción y calidad se refiere, obteniendo el reconocimiento a nivel internacional y un éxito considerable entre el público que acudía religiosamente a las salas de cine para ver aquellas películas que llegaron a ser tan populares, además de ser con las que alcanzaron la fama estrellas de la talla de Pedro Infante, Jorge Negrete, Dolores del Río, María Félix, Arturo de Córdoba, Pedro Armendáriz, Germán Valdés “Tin Tan”, Marco Antonio Campos “Viruta”, Gaspar Henaine “Capulina”, Mario Moreno “Cantinflas” y Silvia Pinal, sólo por mencionar algunas. No cabe duda que la Época de Oro del Cine Mexicano dejó un importante legado.

 

Ahí está el detalle (1940)

Para la crítica especializada y el público en general, ésta es por mucho la mejor cinta de “Cantinflas”. El protagonista va a casa de su novia, quien es sirvienta en una mansión, para cenar de manera gratuita y tiene que ganarse la cena cuando ella le pide que mate al perro de la familia debido a que tiene rabia. 

 

Doña Bárbara (1943)

Bajo la dirección de Fernando de Fuentes y con María Félix y Julián Soler en los papeles protagónicos, este drama romántico se basa en la novela homónima de Rómulo Gallegos. Ésta es la historia de una mujer rica con un pasado traumático que no duda en usar a los hombres para su beneficio personal.

 

Los tres García (1946)

Luis Antonio (Pedro Infante), José Luis (Abel Salazar) y Luis Manuel (Víctor Manuel Mendoza) son tres primos que se la pasan peleando todo el tiempo y que sólo pueden ser controlados por su abuela, una mujer de armas tomar y con carácter fuerte a la que no le da miedo casi nada. La llegada de la prima Lupita (Marga López) causa que los tres García protagonicen una nueva pelea que esta vez es por el amor de ella.

 

La diosa arrodillada (1947)

María Félix y Arturo de Córdova protagonizan este filme sobre un millonario que se ve obligado a casarse con su amante luego de la muerte de su esposa bajo condiciones sospechosas. La diva mexicana se convierte en el objeto del deseo de un hombre que termina cayendo ante sus encantos. 

 

Gángsters contra charros (1947)

Juan Orol dirige y protagoniza esta película de culto en la que el gángster Johnny Carmenta pretende a una rumbera que es pareja de un sujeto que es conocido como El Charro del arrabal, a partir de esta situación se genera un conflicto constante entre ambos personajes.

 

Nosotros los pobres (1947)

Este melodrama urbano marca la primera ocasión en la que Pedro Infante interpretó al emblemático personaje de Pepe el Toro, un honrado carpintero de clase baja que cautivó a muchas al cantar el tema “Amorcito corazón”. 

 

Angelitos negros (1948)

La cinta es protagonizada por Pedro Infante, quien interpreta a un padre orgulloso de su hija mulata, una niña atormentada por el racismo de su propia madre, una mujer rubia y rica que desprecia a la raza negra. Se trata de un drama que definitivamente marcó época y que en su momento dio mucho de qué hablar. 

 

Calabacitas tiernas (1948)

Una de las comedias situacionales más divertidas de la época, protagonizada por Germán Valdés “Tin Tan”, quien debe suplantar a un empresario buscado por sus acreedores. En medio de la situación, el comediante monta un espectáculo con tres bellas bailarinas que pelearán por su amor. 

 

Salón México (1948)

Uno de los clásicos de la época, la cinta que fue dirigida por Emilio “El Indio” Fernández y fotografiada por Gabriel Figueroa. Retrata la historia de Mercedes, una joven cabaretera que debe trabajar para sostener los estudios de su hermana menor. 

 

Los tres huastecos (1948)

En esta cinta, Pedro Infante se enfrenta al reto de interpretar los tres papeles protagónicos. Se trata de tres hermanos que fueron separados y criados de maneras distintas, uno es un sacerdote, otro es un militar y el último es un criminal buscado. El actor se luce interpretando a tres personajes diferentes y a cada uno le otorga un toque propio.

 

Aventurera (1949)

Pieza icónica del llamado “Cine de Rumberas”, es protagonizada por la cubana Ninón Sevilla, quien da vida a Elena Tejero, una joven desamparada que cae en las garras de un explotador sexual y termina trabajando en una casa de citas.

 

Doña Diabla (1949)

Una de las cintas más recordadas de “La  Doña” María Félix, quien interpreta a una mujer divorciada que conoce el poder de su belleza, sabe que los hombres pelean por ella y lo disfruta, hasta que se enamora de Adrián, un hombre vividor que se aprovecha de ella. 

 

El rey del barrio (1949)

En esta película, “Tin Tan” interpreta a un Robin Hood de esa época que roba a mujeres millonarias. En la cinta el comediante comparte créditos con Silvia Pinal, así como con sus cómplices “Vitola” y “Marcelo”.

 

Los olvidados (1950)

Luis Buñuel dirige esta joya del cine mexicano que llegó a ganar el premio a Mejor Director en el prestigioso Festival de Cannes, además de otros importantes reconocimientos. Con el toque surrealista característico del visionario director, este crudo relato se centra en un grupo de niños y jóvenes marginados de la Ciudad de México cuyos destinos quedan sellados por la tragedia en medio de un desinterés general de parte de los demás que están a su alrededor.

 

¿Qué te ha dado esa mujer? (1951)

Pedro Infante y Luis Aguilar regresan respectivamente como Pedro Chávez y Luis Macías en esta secuela de A.T.M. A toda máquina! para dar un nuevo paso en su amistad a través de una comedia musical llena de galantería, actrices bellas y canciones que siguen siendo recordadas por varios en uno que otro momento amargo.

 

Dos tipos de cuidado (1952)

La razón principal por la que esta cinta ha quedado grabada en la memoria colectiva es que, además de ser bastante entretenida, funcionó para reunir en la pantalla grande por primera y única vez a dos de los máximos ídolos de aquella época: Pedro Infante y Jorge Negrete. En esta comedia dos rancheros van de amigos a enemigos y viceversa debido a diversas circunstancias que se presentan en las vidas de ambos. También tiene su buena parte musical, ¿cómo olvidar ese duelo de coplas entre Jorge Bueno y Pedro Malo? 

 

Tizoc: Amor indio (1957)

“Yo ti quero más que mis ojos, pero quero más a mis ojos porque mis ojos ti veron”, si esto les suena conocido es debido a que se trata de parte de la icónica canción que es interpretada por Pedro Infante en algún momento de Tizoc en la que es una de las escenas más recordadas del cine mexicano. Se trata de la trágica historia de amor entre el indio y una mujer criolla, interpretada por María Félix.  Ganó un Globo de Oro en la categoría de Película en Habla no Inglesa y su actor principal se hizo del reconocimiento en el Festival de Cine de Berlín.

 

La Cucaracha (1958)

Con un elenco de lujo que incluye a María Félix, Dolores del Río, Emilio “El Indio” Fernández, Pedro Armendáriz, Ignacio López Tarso, Antonio Aguilar y Flor Silvestre, se narra una historia que se lleva a cabo en medio de la Revolución Mexicana con un triángulo pasional incluido entre personajes tan fuertes como peligrosos sin importar su sexo.

 

Macario (1959)

Ignacio López Tarso le da vida a un indígena llamado Macario, quien protagoniza una historia que se desarrolla durante la época del virreinato de la Nueva España en plena víspera del Día de Muertos. Mientras avanza la cinta, en ésta aparecen personajes como el Diablo, Dios y la Muerte. Es la primera película mexicana en haber sido nominada al Oscar en la categoría de Lengua no Inglesa.

 

El ángel exterminador (1962)

Luis Buñuel dirige a un elenco encabezado por Silvia Pinal en este filme en el que un grupo de burgueses de la Ciudad de México es invitado a una cena en una mansión. Todos los invitados quedan atrapados en una habitación sin poder salir de ella por una razón desconocida y conforme avanza el tiempo las buenas costumbres quedan atrás ya que todos comienzan a comportarse de una forma más salvaje.

Nostalgia urbana: las mil aristas del México de Pedro Meyer (FOTOS)
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“La fotografía, igual que todo proceso artístico, se enriquece con la posibilidad de explorar.” -Pedro Meyer.

Un fotógrafo que ha planteado la estética fotográfica de toda una generación.

 

A Pedro Meyer se le conoce por muchas, imágenes, méritos y por un gran trabajo para hacer de la fotografía un arte. Fue el fundador y presidente del Consejo mexicano de fotografía y el organizador de los primeros tres Coloquios Latinoamericanos de Fotografía, además de ser reconocido en todo el mundo como un gran representante de la fotografía contemporánea.  

Además de su trabajo artístico y fotográfico, ha sido maestro en varias instituciones de prestigio así como curador, editor, fundador y director del portal web ZoneZero, el cual presenta el trabajo de más de mil fotógrafos de todo el mundo. También es el autor de los libros Tiempos de América, Espejo de espinas y Los cohetes duraron todo el día.

 

 

 

Su libro más reconocido es Verdades y Ficciones: Un Viaje de la fotografía documental a la digital, es cuál fue convertido a CD-ROM en 1995 por la editora Voyager, siendo uno de los pioneros en este tránsito digital. Seagull Press le publica en 2011, A Kind of Touching Beauty, una selección de fotografías de Estados Unidos obra de Pedro Meyer, las cuales acompañan una serie de ensayos del escritor y pensador francés Jean-Paul Sartre.

En 2008 quiso realizar la primera retrospectiva simultánea a nivel mundial. Constó de más de 60 exhibiciones en 17 países alrededor del mundo, cada una de ellas distinta de la otra, pues cada uno de los curadores eligió de entre un conjunto de 3000 imágenes,  (de un acervo de más de 450,000 imágenes y documentos), que devino en la creación del Archivo Pedro Meyer.

 

 

 

En el 2015 inicia actividades el FotoMuseo Cuatro Caminos, recinto cuyo objetivo es ser semillero de nuevas propuestas y reflexiones en el campo de la fotografía contemporánea. El espacio se constituirá como un centro expositivo y educativo.

Sin más, te dejamos la galería de uno de los fotógrafos más grandes y reconocidos del país.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entre el cielo y la tierra, Buda y los mexicas. Germán Venegas en el Museo Tamayo
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Instalada en alrededor de 1,220 m2, esta muestra es la más exhaustiva que se ha realizado en un museo en México de la obra de Germán Venegas, con cerca de 350 piezas que abarcan su práctica.

 

Un Buda policromado de más de cinco metros de altura atraviesa verticalmente el Museo Tamayo, generando una línea visual entre dos de sus salas principales, como si se tratara de unir lo terrenal con lo espiritual. La forma es vacío y el vacío solo forma (2000-2002) es una pieza tallada en madera, que sirve como eje de la exposición Todo lo otro, del artista Germán Venegas. Por su parte, los tres grandes dípticos: Encuentro en el bosque (1996), Decapitación (1995) y Lección (1995), así como el políptico Dogmáticos (1996), abordan el paso a lo espiritual y divino por medio de la sabiduría, la meditación y el ascetismo.

 

 

Esta serie de óxidos, a su vez, introducen la serie en óleo Ascetas (2003-2004). Finalmente, en las series Tlatoanis (2018) y Monos (2006-2015), Venegas explora dos estados de conciencia: el ego exacerbado, con los reyes del imperio mexica, y la exaltación, a través de un mono que difícilmente logra un estado de quietud. Todo lo otro se estructura alrededor de una serie de dualidades: lo terrenal y lo religioso, lo humano y las deidades, y los pies del Buda y su mente.



 

Germán Venegas (La Magdalena Tlatlauquitepec, Puebla, 1959) estudió en La Esmeralda (Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado). Poco antes de su preparación formal como artista plástico, se desarrolló como artesano tallador. Fue reconocido como uno de los representantes más destacados de una generación de artistas que fue calificada como neomexicanista y que, durante la década de los ochenta, irrumpió con gran vigor en la escena de la cultura nacional.

 

Después de un amplio período dedicado a la escultura, Venegas regresó al quehacer pictórico. La búsqueda de un nuevo punto de partida lo condujo al universo filosófico-religioso del budismo, donde encontró un vínculo entre su existencia y su arte, enriqueciendo su obra con una nueva percepción de la vida y de la muerte, y representando en sus pinturas y dibujos deidades e iconos orientales y occidentales.

 

Su obra se ha expuesto en México y en el extranjero (Alemania, Australia, Brasil, Cuba, Ecuador, España, Estados Unidos, Guatemala, Italia, Francia y Japón), y forma parte de colecciones tan importantes como el Museo de Ponce en Puerto Rico, el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México, el Museo Metropolitano de Nueva York y el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo en Badajoz, España, entre otros.

 

 

 

 

“Todo lo otro” es una exposición compuesta por casi 350 piezas que incluyen dibujos, esculturas y pinturas. El eje que las guía es la dualidad entre lo humano y lo divino, lo terrenal y espiritual, reflejados en los dos sistemas de creencias que se mezclan, disputan y retroalimentan en su obra: el budismo y la antigua cosmogonía mexica.

 

Los símbolos mexicas responden a su participación en el neomexicanismo, una corriente pictórica que, después de ver caer la fachada nacionalista que pintaban los gobiernos antes del terremoto de 1985, comenzó a construir una identidad mexicana que buscaba narrarse con base en lo que imaginaba como sus cimientos más sólidos: las culturas indígenas, el pasado prehispánico y el arte popular.

 

 

 

La compilación es increíble, pero resuena con el espíritu de la época que ha habitado Germán Venegas. El poblano y ex alumno de La Esmeralda, encontró en el budismo un punto de anclaje para poder abordar la vida en su obra.

 

 

Esta exposición realiza una revisión de toda la obra de uno de los artistas mexicanos más importantes a nivel nacional e internacional, cuyo trabajo se caracteriza por la hibridación de tradiciones y mitologías. A través de la diversidad de técnicas y formatos, incluyendo su práctica como pintor, dibujante, escultor y tallador de madera, la muestra recorre la trayectoria de Venegas desde la influencia que el budismo ha tenido en su obra hasta sus estudios de la cultura mexica.

 

 

Todo lo otro. Germán Venegas

Dónde: Museo Tamayo

Dirección: Paseo de la Reforma 51, Bosque de Chapultepec, Bosque de Chapultepec I Secc

Cuándo: 11 de diciembre al 31 de marzo

Web 

El Antiguo Palacio del Ayuntamiento y toda su belleza, ahora abierto a todo público
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El Antiguo Palacio del Ayuntamiento, se inauguró con una exposición fotográfica y ahora estará abierto a todo el público con visitas guiadas.

Un espacio lleno de historia abierto para todo el público.

 

 

La construcción del antiguo Palacio del Ayuntamiento fue ordenada por Hernán Cortés a inicios de la reconstrucción de la ciudad en 1522, y fue terminado entre 1527 y 1532. Los maestros de arquitectura Pedro de Arrieta y José Miguel Álvarez  dirigieron la obra que se ubica al sur del Zócalo capitalino en el Centro Histórico; que ahora forma parte del conjunto arquitectónico Patrimonio de la humanidad desde 1987.

De acuerdo con las Ordenanzas de Población de Carlos I, las Casas del Ayuntamiento o Casas del Cabildo, igual que las casas parroquiales o privadas de vecinos prominentes, fueron construidas con las piedras de los templos mexicas. En un momento estos lugares tuvieron funciones administrativas y de justicia en la ciudad. Esa arquitectura era necesaria como protección contra los indígenas, quienes tenían prohibido asentarse en la zona.

 

 

El primer edificio fue construido por las autoridades españolas entre 1526 y 1532, en seis solares dados por el cabildo en el costado sur de lo que fue el tecpan de Motecuhzoma Xocoyotzin. En su primer etapa era un lugar que tenía una gran sala de reuniones, y sitios para escribanos, contadores, un espacio para los oidores y una capilla.​En el resto de casas se estableció un granero, la cárcel pública, las carnicerías y los corrales para aves del propio Consejo.

Poco a poco fueron agregándose otras dependencias: una alhóndiga, casa de moneda, una fundición, la carnicería mayor y las casas que servían de residencia. Marqués de Cerralvo mandó a construir un edificio destinado a cuartel de caballería el 15 de enero de 1624. Con el tiempo este sitio acabó por convertirse en mercado para la venta de artículos diversos.

 

 

 

Para finales de 1692 durante el Motín de la Ciudad de México, el edificio fue parcialmente quemado por indígenas enfurecidos, que protestaron de dicha forma por la especulación en el precio del maíz. En este episodio, es memorable como Carlos de Sigüenza y Góngora quiso rescatar de las llamas el archivo histórico de la ciudad.​

A principios del siglo XVIII (1714) el palacio del Ayuntamiento fue reconstruido con el gusto de la época: de la primera austeridad con muros anchos y ventanas pequeñas, pasa al estilo barroco peninsular, con arcos y adornos, y después se le agrega el neoclásico. Por tal motivo, las Casas del Cabildo fueron reedificadas totalmente por instrucciones del virrey Fernando de Alencastre Noroña y Silva, duque de Linares, iniciando las obras en 1714 y concluyendo entre el año de 1722 (portales) y 1724 (el resto del edificio); siendo virrey el Marqués de Casafuerte.

 

 

 

Hacia 1821 fue suprimida la venta de carnes en el palacio, por lo que a partir de entonces se establecieron vendimias en el callejón de la Diputación, actual avenida 20 de Noviembre. Pero fue el gobierno de Porfirio Díaz que se distinguió por la construcción de grandes obras, entre ellas muy bellos edificios. Al Palacio Municipal se le agregó un nivel más y se reconstruyó totalmente.

A principios del siglo XX, García Preciat le da otra denominación a estos edificios: Aduana Marítima, Palacio Municipal, y cuerpo de guardia principal, transformando posteriormente en palacio de gobierno. A partir de 1929 se convierte al ex palacio municipal en sede del Departamento del Distrito Federal. En 1934 se le agrega el 4º. Piso. Al llegar al poder, el Gral. Lázaro Cárdenas emprendió la tarea de agregar un nivel más al edificio, que ya entonces se llamaba, del Departamento del Distrito Federal.

 

 

 

Para 1963 todo el edificio del antiguo palacio de gobierno que albergaba la aduana, el palacio municipal, el palacio de gobierno y las atarazanas. Pese a que solo quedan los cimientos y algunos muros del Ayuntamiento original, su arquitectura y belleza invita a observarlo, ya sea en su fachada exterior de estilo neoclásico y el águila imperial, ya sean sus arquerías o los escudos de la ciudad; sus balcones o sus torres que fueron elevándose conforme la edificación crecía.

En su interior se pueden apreciar en sus columnas los estilos dórico, jónico y corintio, o su hermoso Salón de Cabildos, escenario de eventos trascendentes y su biblioteca, que ofrece servicio de consulta sobre temas de nuestra ciudad.

 

 

Hoy en día, el Antiguo Palacio del Ayuntamiento es un museo y oficina de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México.​ Y en su interior alberga un rico patrimonio histórico como el Salón de Cabildos y el Centro de Documentación Francisco Gamoneda. A partir de diciembre del 2018 estará abierto a todo el público.

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, entregó en forma simbólica al pueblo el patio del ala sur del Antiguo Palacio del Ayuntamiento, donde inauguró una exposición fotográfica y después se retiró a sus oficinas en el lugar, desde donde comenzó a despachar.

 

 

La exposición consta de una serie de fotografías de gran dimensión sobre personalidades que fueron recibidas en el Salón de Cabildos. El secretario de Cultura de la Ciudad de México, Alfonso Suárez del Real, explicó el significado de las imágenes, algunas donde aparecen gobernantes capitalinos con personajes de la política nacional e internacional, como Álvaro Obregón, Fidel Castro, Salvador Allende, entre otros.

Asimismo, las fotografías de los astronautas que pisaron la luna y quienes recibieron las llaves de la capital, del escritor Carlos Monsiváis, y del presidente Andrés Manuel López Obrador cuando recibió el reconocimiento Ciudad de México. También hay una imagen de cuando el gobierno mexicano le cedió el Salón de Cabildos a las Cortes de la Segunda República Española y se eligió a su presidente en el exilio.

 

 

Esta ala sur será pública en una primera etapa en su patio y primer piso, se harán visitas guiadas en segmentos de 30 personas que podrán permanecer en recorridos de 15 minutos. Par febrero del 2019 se habilitará el segundo piso de esta ala sur para que todo este espacio esté abierto al público y se analizará abrir el tercero piso, donde se encuentra el Salón Oval para visitas públicas.

Asimismo, el nuevo museo contendrá la historia política desde la fundación de esta gran ciudad, hasta la actualidad. Y estará abierta la biblioteca donde los jefes de Gobierno se reunían con su gabinete o con invitados especiales.

 

Visita el Palacio del Ayuntamiento de la CDMX 

¿Dónde? la Plaza de la Constitución #2, Col. Centro. 06000, Centro Histórico

¿Cuándo? Lunes a viernes de 9:00 a 17:00 horas y sábados y domingos de 9:00 a 19:00 horas.

Entrada libre

Sitio Web

El Papalote Museo del Niño volará sobre Iztapalapa en 2019
Habitual Taller de Arquitectura
El Museo Papalote del Niño Iztapalapa permite aventurarse a nuevas oportunidades para mejorar la calidad de vida en la Ciudad de México.

 

El Museo Papalote del Niño dio de que hablar con la convocatoria abierta al Concurso Nacional de Arquitectura Museo Papalote del Niño / Iztapalapa. Con la apertura de este nuevo espacio, el Papalote contará ya con su cuarto museo en todo el país. Además de tener planes para hacer un museo completamente nuevo en Iztapalapa, el Papalote está por concluir obras en Monterrey y seguramente veremos terminada para principios de 2019 la extensa remodelación que se está llevando a cabo en el proyecto de la segunda sección del Bosque Chapultepec.

 

 

Los museos en general son el espacio ideal para tener acceso a una educación no formal, es decir una educación que no se imparte dentro de un aula de clases. Es muy probable que en un futuro no muy distante veamos que los museos realmente se convertirán en una red de aprendizaje alternativa, donde tanto niños como adultos podamos educarnos en un ambiente que se adapte al perfil de cada uno. Esto da pie a tener una educación variada y continua que da mayor facilidad a personas de explotar sus talentos y despertar su curiosidad sin importar edad, bagaje cultural o nivel socioeconómico.

Con tantas iniciativas en mano, el Papalote Museo del Niño tiene una excelente oportunidad de sumarse de forma efectiva a la educación de México. Sus nuevos centros empapados con su lema “Toco juego y aprendo” rompen paradigmas modernos en cuanto metodologías de formación educativa y al mismo tiempo sus edificios tienen el doble discurso de aproximar a las nuevas generaciones a la arquitectura contemporánea. Dado la complejidad conceptual de un museo que tiene condicionantes tan acotadas como las del nuevo espacio para Iztapalapa, era lógico que se haga una convocatoria abierta.

 

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El concurso fue dividido en dos etapas, la primera etapa fue una convocatoria abierta bastante incluyente donde había mínimos requisitos para poder participar. La segunda etapa, la cual se está llevando a cabo en estos momentos, consiste en una competencia entre siete finalistas que fueron seleccionados de la primera etapa, y el resultado final se dará a conocer en noviembre. Esta es la lista de los siete seleccionados por el jurado:

 

1.- TAX Taller de Arquitectura. Alberto Kalach.

2.- DCPP

3.- Carlos Rodríguez Bernal

4.- Armando Birlain López, David Martínez Ramos y Ximena Pérez Tamariz

5.- Jorge Ambrosi / Gabriela Etchegaray

6.- CRAFT Arquitectos

7.- FR62 taller de arquitectura

 

 

No se puede negar que el nuevo proyecto para Iztapalapa tiene condicionantes muy especificas que harán de este nuevo espacio un lugar único en la ciudad. Para empezar el nuevo edifico se encontrará directamente vinculado con un Centro de Transferencia Modal (CETRAM) el cual también tendrá un centro comercial. El simple hecho de estar ubicado en lo que será un nodo de movimiento sumamente importante para la ciudad, hace que las propuestas seleccionadas revaloren el espacio público como punto esencial de inclusión y participación ciudadana.

 

 

La facilidad con la cual se podrá llegar al museo por medio de transporte público hará que veamos una mezcla interesante de visitantes que sean tanto de la delegación de Iztapalapa como de otras delegaciones e incluso de otros estados. Será una excelente oportunidad para conocer y dar a conocer diferentes perspectivas a nivel sociocultural.

Por otro lado, la búsqueda de contrarrestar las altas emisiones de CO2 y otros contaminaste asociados con el transporte motorizado, da lugar a que veamos en muchas de las propuestas un alto interés por aéreas verdes conservación de especies vegetales autóctonas y soluciones de sustentabilidad que son casi obligadas en cualquier proyecto del S. XXI.

 

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Jorge Ambrosi / Gabriela Etchegaray

Podemos intuir por la selección de finalistas de este concurso que el Papalote Museo del Niño, está listo para dar un brinco y estar a la vanguardia. El Papalote pone como prioridad la integración del tejido social y del tejido urbano, la accesibilidad, el uso responsable y sostenible de recursos, sin descuidar que el juego y la diversión son piezas claves para lograr una pluralidad e inclusión al conocimiento.

 ImprimirTAX Taller de Arquitectura. Alberto Kalach.

 

Se prevé que el nuevo Papalote Iztapalapa esté listo en 2019. El predio fue donado por la alcaldía y contará además de con un complejo comercial.

A las afueras del Metro Constitución de la Línea 8 del Metro, se construye este nuevo museo, a la par, en Monterrey en el Parque Fundidora habrá una tercera sede el recinto que ha pasado de ser lúdico a orientativo. Cuando se anunció en 2015, que el Papalote en Iztapalapa sería en escala y medidas iguales a la sede del Bosque de Chapultepec, mucho se habló sobre el terreno, el despacho encargado y la inversión.

 

 

El diseño del museo plantea integrar la arquitectura a la plaza pública (que se construye también en el Cetram) sin división alguna, para aprovechar los espacios abiertos como foro para actividades gratuitas y escenario de presentaciones.